Neurosis y trastornos neuróticos. Aproximación psico-biológica desde una perspectiva penal

Autor:Salud de Aguilar Gualda
Páginas:157-254
 
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Introducción al concepto de neurosis y trastorno neurótico

Antes de centrarnos y desarrollar el concepto de trastorno neurótico según las terminología más actual, se hace necesario considerar un concepto previo como es el término neurosis. Consideramos que esto debe ser así porque la evolución médica y científica de los conocimientos en esta materia no ha ido ocurriendo, ni se ha ido trasladando, con la misma velocidad en el ámbito jurídico. Por otra parte, la jurisprudencia se basa en actuaciones previas, a veces de cierta antigüedad, basadas en un estado de conocimiento diferente al que se posee en la actualidad, haciéndose pues necesario enfocar el problema también desde una perspectiva histórica.

El término neurosis fue creado por WILLIAM CULLEN148en 1769 para englobar una serie de enfermedades nerviosas que se caracte-

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rizaban por ser reacciones preternaturales, es decir, una desviación estadística de lo normal. La obra de este autor significó una gran ampliación del número de especies morbosas consideradas como neurosis149.

Posteriormente, ya en torno a 1930, SCHNEIDER150las denominó reacciones vivenciales anormales. Hoy día se conocen como trastornos de ansiedad de evolución crónica y muchos autores las definen como reacciones desadaptativas. En la actualidad, la Real Academia de la Lengua define el término neurosis como «enfermedad funcional del sistema nervioso caracterizada principalmente por inestabilidad emocional»151. El paciente neurótico se caracteriza por el desequilibrio de los aspectos emocionales e instintivos de su dinámica interna, capaz de generar una tensión interna y dificultades para la relación interpersonal. A diferencia del psicótico, el individuo neurótico conserva intacto el juicio de la realidad y lucha, aunque con especial dificultad y mediante mecanismos anómalos, por adaptarse a ella.

En las neurosis hay dos grandes enfoques clásicos. El primero es el de FREUD. Su punto de partida consiste en considerar lo psíquico como somático. Desde su punto de vista, las neurosis son el producto de una dinámica conflictiva inconsciente de la que la persona, el yo, intenta defenderse con mecanismos poco adaptativos y bastante inmaduros. Esta connotación etiopatogénica no ha sido aceptada por todas las escuelas clínicas. El segundo enfoque, defendido entre otros por LÓPEZ

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IBOR, que considera las neurosis como enfermedades del ánimo, formando parte del estrato de los sentimientos vitales, es decir, los más anclados en corporalidad. Se crea así el término de angustia vital, en analogía a la tristeza vital que caracteriza a las depresiones.

El concepto de neurosis, desde estas perspectivas globales, se considera hoy día desfasado y poco preciso. Las nuevas clasificaciones inter-naciones tienden a evitar el término neurosis poniendo el énfasis en la descripción de las manifestaciones clínicas y en el curso de los diferentes síndromes, pasando a denominar a los trastornos en función de las características clínicas predominantes152.

Perspectiva histórica Principales escuelas de autores

La historia de las neurosis ha transitado por tres épocas, según Neurosis, Tratado de patología y clínica médicas, escrito por MONTSERRAT-ESTEVE153en 1942154:

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El término neurosis fue inicialmente propuesto por CULLEN en 1769, como hemos visto, en referencia a los trastornos sensitivos y motores causados por enfermedades del sistema nervioso. Utilizó dicho término primero en su Synopsis nosologiae methodicae en 1769 y después, en sus First Lines of the Practice of Psysick155 en 1777. Se trata de un hecho histórico firmemente establecido que ha sido reconocido por la práctica totalidad de los autores que se han ocupado del tema. La única nota disonante corresponde a tres seguidores del romanticismo médico alemán que, en obras publicadas entre 1835 y 1841, atribuyeron la paternidad del término a FELIX PLATTER156. Tal afirmación, sin embargo, constituye una mera curiosidad, ya que está basada en un tosco error provocado por el término «functioum laesiones» que Platter empleó en su tratado de medicina práctica.

Las neurosis según Cullen se dividían en cuatro órdenes:

• Comata: movimientos voluntarios disminuidos, con sopor o cesación de los sentidos. incluye la apoplejiía y las parálisis.

• Adynamiae: movimientos involuntarios, vitales o naturales, disminuidos. Incluye los síncopes, la disespsia, la hipocondría y las clorosis.

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• Spasmi: movimientos anormales de los músculos o de las fibras musculares. Incluye el tétanos, el trismo, la epilepsia, las palpitaciones, el asma, la tosferina, la pirosis, el cólico, las diarreas, la diabetes, la hidrofobia y la misma histeria.

• Vesaniae: funciones alteradas de la mente judicativa, sin paerexia ni coma. Incluye la amencia, la melancolía, la manía y la somnolencia.

Junto a la difusión del concepto de Cullen, aparecieron otras imá-genes que hay que considerar paralela a la suya. En 1772, MACBRIDE157publicó un sistema nosológico basado también en la «neuralpatología», distinguiendo cuatro clases de enfermedades: universales, tópicas o locales, sexuales e infantiles158.

Durante la primera mitad del S. XIX Alemania ocupó una posición peculiar en el conjunto de la medicina europea. En aquella época la expresión típica fue la llamada Medicina especulativa romántica o Naturphilosophie, que se encargaba de designar un complejo movimiento de la Alemania romántica que utilizó como método la especulación basada en los supuestos del filósofo idealista SHELLING. Este movimiento fue el centro en torno al cual giraron todos los autores alemanes que, sin pertenecer plenamente al mismo, se enfrentaron con el concepto de neurosis. Destacamos a importantes figuras como: JOHANN CHRISTIAN REIL159, que definió la neurosis como «fiebre» como alteración

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del sistema nervioso desde una perspectiva localicista y JOHANN LUCAS SCHöNLEIN160, que define la neurosis como afección del sistema nervioso, también desde una perspectiva localicista y diferenciando dos grandes grupos: neurosis somáticas (afectan a la vida orgánica) y neurosis psíquicas (afectan a la vida psíquica).

La evolución del término de neurosis en la medicina científico-natural del S. XIX estuvo determinada por su enfrentamiento con las bases teóricas de la mentalidad anatomo-clínica, primer estrato histórico de dicha medicina. En este momento encontramos a PHILIPPE PINEL161, cuya obra mantiene tres elementos típicos de la Ilustración: la nosotaxia more botanico, el vitalismo y la aspiración a convertir la me-

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dicina en una ciencia natural. Pinel no da una definición de las neurosis. Se limita a una mera descripción de las mismas con alteraciones de la sensibilidad y de la motilidad, descartando la fiebre primitiva, la inflamación y la lesión de la estructura. Su parecido con la definición de Cullen resulta notable. El aspecto más novedoso de la concepción de Pinel fue la exclusión de la «lesión en la estructura». Una de las consecuencias de esta concepción, poco más tarde, fue una gran reducción del número de entidades nosológicas consideradas como tales162.

Más adelante, a partir de ERB (1874), las neurosis se conceptualizan como alteración funcional global sin lesión subyacente, que ocurre de manera específica en la persona que la padece. Desde BRIQUET (1859)163y posteriormente CHARCOT164, JANET165y

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FREUD166(finales del S.XIX, primeros del XX), han propuesto esta teoría personalista de la neurosis, que se mantiene hasta principios del S.XX.

Según la tesis de LÓPEZ IBOR167descrita en su obra Neurosis de 1979, la neurosis pasaría por tres etapas: Una primera, como disfunción nerviosa que enlaza con la alteración funcional y psicosomática. Una segunda, como enfermedad de la imaginación, en gran medida producto

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de la autosugestión. Y una tercera, como un fracaso o imposibilidad de hacer frente a un conflicto interno o externo que es el concepto básico que introduce FREUD y el Psicoanálisis168. Así pues, desde el S. XIX y gran parte del XX, el concepto de neurosis adquiere una dimensión personalista y psicológica, ya que no puede referirse a un sustrato biológico y más bien, alude a una conflictividad personal.

En el S. XX continúa descartándose una base biológica y se admite como génesis el conflicto intra-psíquico. La mayoría de autores hacen referencia en la definición a la importancia de la personalidad, bien en su anómalo desarrollo, bien en la forma en que reacciona frente a las contingencias internas y externas ( JASPERS169Y SCHNEIDER). Así, las diferentes formas de neurosis (de angustia, fóbica, obsesiva, histérica e hipocondríaca) dependen de la predisposición del individuo, pero quedan reagrupadas bajo el denominador común de la neurosis como tras-

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torno de la personalidad que entraña un conflicto en el que la angustia se constituye en elemento básico170.

A partir de 1980171se producen cambios importantes en torno al concepto de...

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