Introducción

Autor:Carlos Vidal Prado/David Delgado
Páginas:11-14
 
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La crisis económica que venimos padeciendo desde hace unos años se ha unido, además, a una crisis institucional. En el caso de la Unión Europea, la respuesta que las instituciones han ido articulando ante la crisis, y las iniciativas que, como consecuencia, han ido poniendo en marcha cada uno de los Estados miembros han recibido múltiples críticas, fundamentalmente contrarias a las políticas de austeridad en el gasto, y han dado pie al surgimiento de una contestación política interna, que en muchos casos se ha concretado en nuevas formaciones políticas de carácter populista.

Es cierto que la situación no es la misma en todos los países, porque en unos casos los partidos emergentes son de derecha y en otros de izquierda, y no todos tienen la misma impronta radical. Pero lo cierto es que han contribuido a fragmentar el mapa político y, por tanto, han aportado dosis de inestabilidad a los Gobiernos.

La necesidad de estas reformas administrativas e institucionales merece que se le dedique un ámbito de reflexión profundo que aborde la eficacia y los verdaderos objetivos que se pretenden alcanzar. El análisis de dichas propuestas desde un punto de vista académico, al margen de las batallas políticas, puede contribuir a arrojar luz sobre la virtualidad o no de las iniciativas planteadas.

Lo que pretendemos abordar en este trabajo, en el que colaboran investigadores y profesores de varios países, es cuáles han sido estas medidas y analizar su verdadera eficacia y acierto. Se trata, por tanto, de estudiar lo que se ha venido denominando la «legislación de la crisis» que, con un objetivo primario de resolución de los desequilibrios macroeconómicos, tomó como referentes dos vectores, la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera que, en algunos países, como en el caso de España, cobrarían carta de naturaleza con su inclusión en la Constitución.

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Junto con las medidas específicas de contención del gasto, tanto de modo directo (disminuyendo la inversión pública en determinados sectores) como indirecto (a través, por ejemplo, de la reducción de empleados públicos), se ha cuestionado por muchos el tamaño de la Administración pública, tanto a nivel estatal como regional (o autonómico) y local. En alguno de los países que han sufrido con más fuerza la crisis económica se han ido tomando una serie de medidas encaminadas, supuestamente, a reducir el tamaño de la Administración y a hacerla más eficaz.

A pesar de que...

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