El debate jurídico

Autor:Mariona Torra Cot y Margarita Bonet Esteva
Cargo del Autor:Abogada y mediadora. Profesora asociada de Derecho Civil de la UAB/Profesora titular de Derecho Penal. Coordinadora del GAD-UAB
Páginas:177-196
 
EXTRACTO GRATUITO
BLOQUE 6: EL DEBATE JURÍDICO
M T C
Abogada y mediadora. Profesora asociada de Derecho Civil de la UAB
M B E
Profesora titular de Derecho Penal. Coordinadora del GAD-UAB
M T C  M B E
1. INTRODUCCIÓN: POR QUÉ EL DEBATE JURÍDICO
Como hemos visto en los bloques que preceden al presente, debatir es un
ejercicio para el intelecto, ayuda a desarrollar múltiples habilidades y virtudes.
Refuerza y mejora la personalidad, afi anza la autoestima, la seguridad, la confi anza
y la expresión verbal y corporal de todo debatiente. Eleva el criterio del debatiente a
la hora de tomar una decisión ya que le enseña a exponer las ventajas y desventajas
de un punto de vista. El debate es un medio para alcanzar la pluralización de ideas,
y al mismo tiempo, el debate es un medio informativo/expositivo que incluso al
espectador puede ayudar a clarifi car acerca del tema objeto del debate.
Gracias al debate, el debatiente ejerce otras habilidades tales como la escu-
cha activa, la escucha crítica, el razonamiento y el pensamiento crítico. Por ese
motivo, la práctica del debate es altamente recomendable para estudiantes del
grado de Derecho o grados afi nes a las disciplinas socio-jurídicas. Es sabido que el
Derecho, como control social formal, se traduce en un conjunto de normas que se
basan en la estructura de silogismo clásico. Por ello, la vida de un jurista consiste
básicamente en interpretar el supuesto de hecho previsto por la norma concreta
(premisa mayor), subsumir los hechos concretos (premisa menor) en el primero
y, consecuentemente, aplicar la respuesta prevista por la norma o consecuencia
MARIONA TORRA COT Y MARGARITA BONET ESTEVA
178
jurídica. Estas operaciones in-
telectuales se llevan a cabo de
una forma controversial o frente
a otro; ya sea la otra parte en un
juicio, otros autores en la aca-
demia, o nosotros mismos en un
diálogo interior al plantearnos la
mejor solución posible al caso
o cuestión que se nos plantee
(gráfi co 68).
La utilización de esta silogística básica incluye otros dos ejercicios intelectuales
concretos que en Derecho plantean una serie de especifi cidades; el proceso de
interpretación de la premisa mayor y su signifi cado y, por otra parte, la subsun-
ción o encaje del caso concreto en lo previsto por la norma, para lo cual también
utilizamos unas reglas de paso o inferencia muy determinadas. En el bloque
dedicado a la argumentación tratamos estas cuestiones de forma genérica aunque
se apuntaban algunos ejemplos jurídicos sencillos.
Al ser tan clara esta conexión entre el mundo del debate de competición y el
aprendizaje del derecho muchos debatientes pertenecen a estudios socio-jurídicos
y también muchos clubes o grupos de debate están vinculados a facultades de
derecho o universidades con facultades de derecho. Sin embargo, no abundan las
competiciones de debate estrictamente jurídico. Sí que podemos encontrar con
más facilidad los llamados Moots o simulaciones judiciales y parlamentarias a
nivel estatal e internacional como el concurso de litigación Jessup o el concurso
de litigación de la Corte penal internacional.
El aprendizaje del derecho siempre ha necesitado de estas prácticas simuladas
en las que poder desarrollar, no sólo la oratoria, sino también, la capacidad de ex-
posición argumental clara, el correcto uso de las fuentes y elementos probatorios y,
en especial, la capacidad de respuesta ágil y rápida ante lo imprevisto. Muestra de
ello, es la Universidad de Deusto, que ya en sus inicios hace siglos, contemplaba
las simulaciones jurídicas entre sus prácticas habituales.
El mundo profesional en la era de la información digital han puesto aun más
de relieve “si cabe” la necesidad de adquirir y desarrollar estas habilidades o
competencias transversales. Por ello, algunas facultades, entre ellas la Facultad
de Derecho de la UAB, han apostado por consolidar esta línea de actuación. En el
caso de la UAB se ha llevado a cabo un trabajo multinivel; invirtiendo esfuerzo no
sólo en la participación en concursos de litigación internacionales y desarrollo de
asignaturas prácticas de litigación civil y penal basadas en las simulaciones judicia-
les en los estudios de postgrado de profesionalización, sino en la implementación
del debate reglado en algunas asignaturas como “instrumentos para el estudio”,
68

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA