El reconocimiento y garantía de los Derechos Humanos y Libertades públicas son el fundamento irrenunciable de la Unión Europea

Autor:Dr. Eduard Sagarra Trias
Cargo:Profesor Derecho Internacional Público UB y ESADE, Presidente de la Asociación para las Naciones Unidas en España (ANUE)
Páginas:1-3
 
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La Comunidad Económica Europea (CEE) se creó el 1957 en Roma- once años después del fin de la Segunda Guerra Mundial- para organizar un mercado común, entre los Estados que se convirtieran en miembros. Previamente se había constituido en el año 1951 en París la C.E.C.A o Comunidad Europea del Carbón y del Acero.

Alemania y Francia- principales, estados enfrentados - vencedores y vencidos – en las dos guerras mundiales, impulsaron la creación de aquellas Organizaciones, junto con la creación de la EURATOM o Comunidad Europea de la Energía Atómica. La finalidad más importante que perseguían era que la paz y la reconstrucción de Europa se fundamentara en el derecho y en poner en común los elementos estructurales de la economía capitalista de mercado. Así creían que se evitarían, en el futuro, algunos de los motivos, que generaron aquellas dos sangrientas guerras mundiales en Europa.

Art. 2 CEE “ La Comunidad tiene por misión promover, mediante el establecimiento de un mercado común y la aproximación progresiva de las políticas económicas de los Estados miembros, un desarrollo armónico de las actividades económicas dentro del conjunto de la Comunidad, una expansión continua y equilibrada, una estabilidad creciente, un levantamiento acelerado del nivel de vida y relaciones más estrechas entre los Estados que la componen “

Por este motivo, a veces se denomina la CEE -aún despectivamente- como la “Europa de los Mercaderes”. Aquella Organización Internacional económica, la inicial CEE, quería hacer posible las cuatro libertades estructurales necesarias para conseguir un Mercado Común sin barreras aduaneras ni restricciones estatales.

Un Mercado Común supone la libertad de circulación de mercancías, de trabajadores, de establecimiento o servicios y, evidentemente, en un mundo de economía capitalista, la libre circulación de capitales. Entre estos objetivos, los ciudadanos no contaban como sujetos políticos. Sólo se tenían en cuenta y se protegían como elementos necesarios de un “mercado común”.

La Comunidad Europea, además de querer conseguir el establecimiento de un mercado común, pretendía como finalidad también básica, llegar a una política común en materia agrícola, a la instauración de una política común en materia de transporte y, para que ellos fuera posible:

Y aproximación de las legislaciones nacionales en la medida necesaria para el funcionamiento del mercado común” (art. 3h)

El gran cambio acontece a partir del año 1992 a través del...

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