Masculinidad y trabajo industrial. Una exploración de sus vínculos

Autor:Carla Aguilar Cunill - Ignasi Brunet Icart
Cargo:Universidad Rovira i Virgili, carla.aguilar@urv.cat, http://orcid.org/0000-0003-4148-2264 - Universidad Rovira i Virgili,, ignasi.brunet@urv.cat, https://orcid.org/0000-0003-4148-2264
Páginas:95-117
RESUMEN

Este artículo forma parte del marco teórico de una investigación sobre las construcciones de género en la industria química. El objetivo es analizar los fuertes vínculos históricos de la masculinidad con el trabajo industrial, que se funden en una misma lógica productiva, así como en las competencias y capacidades que deben tener las personas trabajadoras. También plantea cómo esta relación se... (ver resumen completo)

 
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MASCULINIDAD Y TRABAJO INDUSTRIAL. UNA E XPLORACIÓN DE
SUS VÍNCULOS
Masculinity and industrial work. An exploration of their links
Lan Harremanak, 2018
Nº 40, edición In Press
ISSN: 1575-7048
e-ISSN: 2444-5819
© Autor/a o Autores/as
CC BY
http://www.ehu.eus/ojs/index.php/Lan_Harremanak
Carla Aguilar Cunill 1
Ignasi Brunet Icart
2
DOI: 10.1387/lan-harremanak.20393
Recibido: 14-11-2018
Aceptado: 03-12-2018
1
Universidad Rovira i Virgili, carla.aguilar@urv.cat, http://orcid.org/0000-0003-4148-2264
2 Universidad Rovira i Virgili,, ignasi.brunet@urv.cat, https://orcid.org/0000-0003-4148-2264
Resumen:
Este artículo forma parte del marco teórico de una investigación sobre las construcciones
de género en la industria química. El objetivo es analizar los fuertes vínculos históricos
de la masculinidad con el trabajo industrial, que se funden en una misma lógica
productiva, así como en las competencias y capacidades que deben tener las personas
trabajadoras. También plantea cómo esta relación se aplica sobre las mujeres, siendo la
feminidad un elemento tradicionalmente excluido del espacio de trabajo industrial. Pese
a que el análisis está centrado en la variable género, integramos también una perspectiva
interseccional, teniendo en cuenta variables como la clase social o la orientación sexual.
Palabras clave: género, trabajo, masculinidad, feminidad, industria.
Abstract:
This article is part of the theoretical framework in an empirical research about gender
constructions in the chemical industry. The aim is to analize the historical strong links
between masculinity and industrial work, wich are melt in the same productive logic, as
well as in the competences and capacities that workers need to have. Also propose how
this relationship applies to women, being feminity an element tradicionally excluded in
the field of the industrial work. Although the analysis is centered in the gender variable,
it incorporates an intersectional perspective too, considering variables as social class or
sexual orientation.
Keywords: Gender, work, masculinity, feminity, industry.
1. Introducción
En el patriarcado, la estructura social está codificada por la división sexual del trabajo.
Una división que también es un sistema de poder, ya que establece las jerarquías de
estatus y poder (Beard, 2018), y legitimado mediante la diferencia sexual, que establece
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una vinculación estable entre cuerpo y género, asumiendo que ambos son estables, de
manera que el hombre se identifica por la masculinidad y la mujer, por la feminidad
(Butler, 2007). Además, mediante la diferencia sexual se disfrazan de naturales y se
revisten de inevitabilidad y necesidad los géneros y sus cualidades, trampa esencialista
de adoctrinamiento masivo mediante la cual se moldean hombres y mujeres, y se inculca
una normatividad de género, para la cual únicamente hay dos géneros, y en la que lo
naturales la heterosexualidad y que el sexo “normal” es el sexo reproductivo (Morini,
2014). Es un modelo binario que forma parte de la operación ideológica de recubrir de
naturaleza lo que es un constructo social y cultural atravesado por el poder y perpetuador
del poder” (Serra, 2018: 47), y que confirma, según Serra, la tesis de Foucault (1999,
2007) y de Laclau (2000) de que el individuo no puede anteceder al poder,
imposibilitando de hecho la existencia de un antes del poder. Las mujeres y los hombres
son sujetos producidos por un sistema de poder: el sistema de género. Sistema de control
patriarcal que mediante la d iferencia sexual organiza las identidades y los roles de género,
al margen de que cumplan o no los modelos de género, de masculinidad y feminidad
normativa, socialmente previstos para los hombres y las mujeres.
En el capitalismo industrial, el sistema de género contribuyó fuertemente a reforzar la
práctica de la heterosexualidad y la heteronormatividad, siendo en muchos contextos
sociales e históricos obligatoria, de acuerdo al marco legal, y sostenida a nivel simbólico
por la creencia de la complementariedad entre hombres y mujeres. Una práctica de la que
son objeto los hombres y las mujeres, y que decide con qué atributos genéricos dotar a
“lo masculino” y a “lo femenino”, y ello en un sistema binario de contrarios. Mediante
esta práctica adquiere sentido la división sexual del trabajo, mediante la que se asigna el
trabajo llamado reproductivo al género femenino, y el trabajo llamado productivo al grupo
social dominante (al género masculino), “que en realidad es el trabajo asalariado no
relacionado con el hogar y con el cuidado” (Pazos, 2018: 44). Un trabajo que crea la
familia como una formación social jerárquica, donde el hombre es el patrón y la mujer
realiza todo el trabajo de reproducción en el orden heteropatriarcal (Esteban, 2011;
Federici, 2013; Claveria, 2018).
Un trabajo que permite hablar a Federici (2010) de un patriarcado del salario, de un
sistema de poder al que sólo se accede desde la heterosexu alidad, y que con un solo salario
moviliza al hombre y también a la mujer que reproduce la fuerza de trabajo. De manera
que, mediante la jerarquización que permite el género, el trabajo reproductivo, invisible
y no remunerado de las mujeres resulta incluido en el trabajo productivo de los hombres.
Federici, en Tzul (2015) resalta que en este patriarcado, cobra uno, que es también quien
recibe el reconocimiento social, pero se realizan dos trabajos. Es en este sentido en el que
esta autora defiende que el matrimonio es un sistema también laboral, ya que el salario
permite sostener a la familia y crear el espacio en el que las mujeres producen y
reproducen a los trabajadores. Y es que desde la investigación feminista se cuestiona la
existencia de una identidad de g énero nuclear, cuyos significados estructuren la estructura
socio-laboral de la sociedad. De forma que el objetivo final es analizar la forma en la que
se da la ilusión de que el género está materialmente fundamentado (Badinter, 1993;

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