¿Hacia un nuevo orden mundial?

Autor:Francisco Lledó Yagüe/Oscar Monje Balmaseda
Cargo:Socio Fundador de IURE LICET ABOGADOS ABOGADOS/Socio Fundador de IURE LICET
Páginas:20-24
 
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Este año 2018 es un año que está siendo pródigo en acontecimientos que están cambiando el panorama geopolítico mundial, de forma vertiginosa, y a veces a un ritmo tan intenso que cuesta “entender, comprender y razonar” los diferentes escenarios, sus efectos y consecuencias, sobre todo analizando entre otros, el fenómeno populista en Europa.

Recientemente Brzezinski –Consejero de Seguridad Nacional del Gobierno de JIMMY CARTER 1977-1981- (la resistencia populista impide un nuevo orden mundial) indicaba que “un movimiento mundial de resistencia al control externo impulsado por el “activismo populista” amenazaba con desviar la transición hacia un nuevo orden mundial.

Como ha explicado el Director del Real Instituto Elcano (Charles Powell), “hoy nos enfrentamos al reto de construir un nuevo orden internacional sin que exista un claro consenso previo sobre los principios a los que pudiera asentarse. ¿Hacia dónde debe orientarse el futuro orden internacional?. La clave del dilema, explica Powell, está en identificar aquellos elementos del orden liberal internacional actual que pueden y deben modificarse, y también aquellos que son fundamentales y no negociables y la dificultad (concluye) radica en que no existe en occidente un consenso nítido al respecto.

Así las cosas, tenemos que la primera potencia mundial, EEUU, está posicionándose en un “vacío” de consecuencias impredecibles muy grave para su tradicional aliado, que ha sido el viejo continente, la “vieja Europa”. Y así, EEUU ha decidido adoptar una posición más “centrípeta”, ha optado por un “viaje al centro de sí mismo ”. La política norteamericana da un viraje más “hacia su propio país”. Es una regresión, un retorno al proteccionismo. Y así, en este nuevo tablero de juego, EEUU no piensa tanto en la “globalización” sino en el proteccionismo (‘Make America great again’, eslogan que utilizó Donald Trump en su campaña presidencial de 2016).

Se adopta un razonamiento con el presidente Trump de mirar más hacia su propio país que hacia fuera, hacia el “mundo”, lo que está acarreando consecuencias económicamente muy perjudiciales, en este caso para la Unión Europea. Y así, en este retroceso político, Donald Trump, que alcanzó el poder más o menos al mismo tiempo que Emmanuel Macron en Francia (gran defensor de Europa y del multilateralismo), está imponiendo “compulsiva y desestabilizadoramente un nuevo orden mundial”.

Consiguientemente, el mundo libre (curiosa y efectista metáfora ) está asistiendo incrédulamente a un “terremoto geoestratégico” del que a tenor de los acontecimientos que están sobreviniendo (y que mencionaremos en las siguientes líneas), emergerá una potencia como EEUU más solitaria que nunca y practicando un peligroso efecto aislacionista.

¿Pero de qué acontecimientos hablamos, para pergeñar un panorama tan poco aleccionador?.

Entre otros aspectos críticos, destacamos, por ejemplo, por un lado el traslado de la Embajada de EEUU a Jerusalén, reconociendo así, la ciudad como la capital de Israel.

Por otro lado, la alarmante ruptura del “acuerdo nuclear con Irán”, lo que conlleva una batería de sanciones a este país con desconocidas “todavía” consecuencias

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directas, y colaterales, como explica Juan Luís Cebrián (El País, domingo 13 de Mayo de 2018).

La denuncia por parte del Presidente Trump del tratado de seguridad nuclear con Irán pone de relieve una vez más la debilidad institucional y el deterioro de los organismos multilaterales encargados de velar por el mantenimiento de la paz y la mejora de las relaciones entre los países.

Asimismo, otro efecto desconcertante ha sido la decisión de abandonar el “acuerdo del clima de Paris que dañaría tanto al acuerdo como al...

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