Excepción de la buena fe (good faith exception)

Autor:Manuel Miranda Estrampes
Páginas:121-153
 
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CAPÍTULO IV
EXCEPCIÓN DE LA BUENA FE
(GOOD FAITH EXCEPTION)
1. ORIGEN Y SIGNIFICADO
Después de que la Corte Burger declinara abolir la exclusionary rule, los
críticos de esta regla cambiaron su estrategia y orientaron sus esfuerzos en
proponer una amplia recepción y desarrollo de la good faith exception con el
propósito último de erosionar la aplicación de la exclusionary rule 1. En esta
línea, la Corte Suprema en el caso United States v. Leon 2, acabó admitiendo
1 Thomas Y. DAVIES, «An Account of Mapp v. Ohio That Misses the Larger Exclusionary Rule
Story», op. cit., p. 634.
2 468 U.S. 897 (1984). Hay que recordar que el debate acerca de la recepción de esta excepción
ya se había producido con anterioridad en el seno de la propia Corte Suprema, pues algunos Jus-
tices eran partidarios de su admisión. Tal fue el caso del Justice White en su dissenting opinion en
el caso Stone v. Powell, 428 U.S. 465, 536, 538 (1976) (J. White, dissenting), quien frente a quienes
propugnaban la abolición total de la regla Weeks y Mapp, planteó como alternativa que la regla
precisaba de una «modificación sustancial» a fin de impedir su aplicación en aquellos casos en
que las evidencias fueran obtenidas por un agente que actuó de «buena fe», en la creencia de que
su conducta se ajustaba a la ley y tenía motivos razonables para fundar esta creencia: ibid., 538
(J. White, dissenting). Y más adelante seguía argumentando que cuando los agentes encargados
de hacer cumplir la ley habían actuado de forma equivocada, pero de buena fe por motivos razo-
nables, y sin embargo las evidencias obtenidas son excluidas con posterioridad, la exclusión no
puede tener ningún efecto disuasorio. La única consecuencia de la regla así administrada será que
la evidencia confiable y con eficacia probatoria se oculte al juzgador, y la función de averiguación
de la verdad de los procesos sea sustancialmente dañada o el juicio totalmente abortado: ibid., 540
(J. White, dissenting). Posición que reiteró en su opinión concurrente en Illinois v. Gates, 462 U.S.
213, 246 (1983) (J. White, concurring). Por su parte, el entonces Justice Rehnquist, al redactar la
opinión mayoritaria en United States v. Peltier, 422 U.S. 531 (1975), afirmaba que «el imperativo de
la integridad judicial tampoco es infringido si los agentes encargados de hacer cumplir la ley creían
razonablemente de buena fe que su condcuta estaba de acuerdo con la ley»: ibid., 538. El Chief Jus-
tice Burger en su concurring opinion en Stone v. Powell, 428 U.S. 465, (1976), sugería que el ámbito
de aplicación de la exclusionary rule debería reducirse a los casos de conductas graves o de mala
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MANUEL MIRANDA ESTRAMPES PRUEBA ILÍCITA Y REGLA DE EXCLUSIÓN...
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la no aplicación de la exclusionary rule cuando la actuación policial se rea-
lizase de buena fe (good faith). Ciertamente el debate acerca de la good faith
exception precede a Leon 3, pero es, precisamente, en esta decisión donde por
primera vez la Corte Suprema admite su aplicación. En su concepción, dicha
excepción es tributaria del propio fundamento de la exclusión, de tal modo
que de no cumplirse la finalidad disuasoria la regla no debía ser objeto de
aplicación. Excepción que en la práctica es la que más veces ha sido objeto
de invocación y aplicación por parte de la Corte Suprema.
Según dicha excepción, cuando los agentes policiales hubieren actuado
de buena fe, en la creencia objetivamente razonable de que su actuación se
ajustaba al ordenamiento jurídico y no implicaba una violación constitu-
cional 4, la exclusionary rule no debía ser aplicada, pues en estos casos no
cumplía una finalidad disuasoria (deterrent effect). En otras palabras, mien-
tras existe consenso en aplicar una «sanción» severa cuando se trata de vio-
laciones deliberadas o sustanciales con el fin de disuadir a los cuerpos de
policía de llevar a cabo este tipo de violaciones, no sucede lo mismo cuando
la policía actúa de buena fe, en la creencia objetivamente razonable de que
su conducta se ampara en una previa orden judicial aparentemente válida
(warrant), en cuyo caso la supresión de las evidencias carecería de toda efi-
cacia disuasoria 5.
No se trata de acreditar una suerte de creencia subjetiva del agente, sino
de demostrar que era «objetivamente razonable» que el agente policial ac-
tuante considerada que el registro o búsqueda realizada era constitucional
fe (bad faith): ibid., 501 (J. Burger, concurring). Sin embargo, no será hasta Leon cuando se adopte
por primera vez: Gretchan R. DIFFENDAL, «Application of the Good-Faith Exception in Instances of
a Predicate Illegal Search: “Reasonable” Means Around the Exclusionary Rule?», St. Johns’s Law
Review, vol. 68, Number 1, 1994, p. 222.
3 En la doctrina puede consultarse: Edna F. BALL, «Good Faith and the Fourth Amendment:
The Reasonable Exception to the Exclusionary Rule», The Journal of Criminal Law & Criminology,
vol. 69, núm. 4, 1978, pp. 635-657; D. LOWELL JENSEN y Rosemary HART, «The Good Faith Res-
tatement of the Exclusionary Rule», op. cit., pp. 916-938; Gerald G. ASHDOWN, «Good Faith, The
Exclusionary Remedy, and Rule-Oriented Adjudication in the Criminal Process», William and Mary
Law Review, vol. 24, núm. 3, Spring 1983, pp. 335-384; Roderick W. LEONARD, «The Good Faith
Exception to the Exclusionary Rule: A Reasonable Approach for Criminal Justice», Whittier Law
Review, vol. 4, 1982, pp. 33 y ss., quien instaba a que la Corte Suprema adoptara con urgencia la
excepción de la buena fe. Debate que también se había proyectado en el seno de la propia Corte al
expresar algunos Justices una opinión favorable a su recepción, como expuse en la nota anterior.
Por su parte, algunos Tribunales de Circuito habían establecido que las evidencias no debían ser su-
primidas cuando hubieran sido obtenidas por un policía en la creencia razonable y de buena fe de
que se condujo de conformidad con la IV Enmienda: en United States v. Williams, 622 F.2d 830 (5th
Cir. 1980), cert. denied, 449 U.S. 1127 (1981), la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito analizó un
supuesto de arresto sin probable cause y posterior cacheo con localización de heroína realizado en
el aeropuerto de Los Angeles por un agente de la DEA. La Corte Williams concluyó que la evidencia
no debía ser suprimida cuando fuera descubierta por agentes de policía en el curso de acciones que
se realizan de buena fe y en la creencia razonable de que están autorizadas: vid. Ralph E. DEJONG,
«Emerging Good Faith Exception to the Exclusionary Rule», Notre Dame Law Review, vol. 57, Issue
1, October 1981, pp. 124-127; y Marc W. MCDONALD, «The Good Faith Exception to the Exclusio-
nary Rule: United States v. Leon and Massachusetts v. Sheppard», op. cit., p. 620.
4 «When the police act with an objectively “reasonable good-faith belief” that their conduct is
lawful».
5 Andrew E. TASLITZ, «The Expressive Fourth Amendment: Rethinking the Good Faith Excep-
tion to the Exclusionary Rule», Mississippi Law Journal, vol. 76, Issue 2, 2006, p. 491.
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EXCEPCIÓN DE LA BUENA FE (GOOD FAITH EXCEPTION)
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al respetar las exigencias de la IV Enmienda 6. Por ello su aplicación requiere
que la Fiscalía acredite suficientemente que cualquier policía, debidamente
capacitado y con experiencia profesional, hubiera actuado de forma similar
en circunstancias parecidas, esto es, que cualquier policía adecuadamente
entrenado actuaría en un futuro de la misma forma.
No obstante, su aplicación no ha estado exenta de amplia polémica pues,
ciertamente, conlleva la neutralización de la propia eficacia directa de la re-
gla de exclusión y, por consiguiente, erosiona sus efectos 7. Como puso de
manifiesto la doctrina, no estamos ante una excepción a la doctrina de los
frutos del árbol envenenado, sino ante una excepción a la propia aplicación
directa de la exclusionary rule, ya que impide la supresión de la prueba ilí-
cita primaria obtenida con violación de la IV Enmienda 8. En realidad, la
actuación de buena fe de la policía descartaría la existencia de violación de
la IV Enmienda. Su aceptación solo es posible si previamente negamos las
raíces constitucionales de la exclusionary rule y consideramos que la misma
no es parte integral de la garantía constitucional de la IV Enmienda 9.
Podría decirse que la excepción de la buena fe es la excepción de mayor
importancia o más significativa a la exclusionary rule. Son varios los supues-
tos en que la excepción ha sido aplicada por la Corte Suprema. En las próxi-
mas páginas procedo a su exposición agrupándolos en cinco supuestos, lo
que permitirá visibilizar la progresiva expansión del ámbito de aplicación de
esta excepción y, por consiguiente, la paulatina restricción de la exclusionary
rule. Todos los casos en que, por ahora, se ha hecho aplicación de esta excep-
ción guardan relación con violaciones de la IV Enmienda.
2. ACTUACIÓN POLICIAL PRECEDIDA DE UNA ORDEN JUDICIAL
INVÁLIDA: UNITED STATES V. LEON
Este supuesto es el que con más frecuencia ha sido objeto de aplicación
por la Corte Suprema. El leading case viene representado por la decisión dic-
6 James J. TOMKOVICZ, Constitutional Exclusion: The Rules, Rights, and Remedies that Strike the
Balance Between Freedom and Order, op. cit., pp. 51-52.
7 El Justice Brennan, en su dissenting opinión en Leon, al que se unió el Justice Marshall, 468
U.S. 897, 928 (1984), fue muy crítico con la opinión de la mayoría y el reconocimiento de la good
faith exception, al ir en contra de la esencia de la doctrina establecida en Weeks y Mapp, y de su
carácter constitucional. Concepción, esta última, afirma, que es más fiel al significado y propósito
de la IV Enmienda y al papel del Poder Judicial como guardián de las libertades constitucionales.
También, un importante sector de la doctrina estadounidense se ha mostrado muy crítica con la
good faith exception: vid., entre otros que se citan en el presente libro, K. KINPORTS, «Culpability,
Deterrence, and the Exclusionary Rule», William & Mary Hill of Rights Journal, vol. 21 (2013),
p. 822, nota 5; Carolyn A. YAGLA, «The Good Faith Exception to the Exclusionary Rule: The Latest
Example of “New Federalism” in the States», op. cit., p. 198, para quien la adopción de la excepcion
de la buena fe ha menoscabado efectivamente la protección de la exclusionary rule y ha dejado a la
persona sin un recurso por la violación de sus derechos de la IV Enmienda.
8 Jessica FORBES, «The Inevitable Discovery Exception, Primary Evidence, and the Emascu-
lation of the Fourth Amendment», Fordham Law Review, vol. 55, Issue 6, 1987, p. 1223, nota 9.
9 James J. TOMKOVICZ, Constitutional Exclusion: The Rules, Rights, and Remedies that Strike the
Balance Between Freedom and Order, op. cit., p. 59.
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