Epílogo

Autor:David Carrizo Aguado
Cargo del Autor:Prof. Dr. de Derecho internacional privado Universidad de León
Páginas:155-158
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 155

El turista puede ser concebido como el centro de un entramado de relaciones jurídicas en el campo del derecho contractual, dado que en muchas de las ocasiones se verá abrazado por múltiples incumplimientos llevados a cabo por empresas multinacionales. Esta complejidad se acrecienta si tenemos en cuenta que el turista es consumidor, cuyas normas esencialmente tuitivas, de alguna manera distorsionan el régimen general con el objeto de brindarle una debida protección. Además, en la última década, el turismo se ha masificado siendo una de las principales causas la internacionalización; por ello, es necesario que el Derecho internacional privado ofrezca respuestas idóneas a situaciones cada vez más frecuentes.

Cabe señalar que el turismo transnacional ha dejado de ser una relación aislada o poco frecuente en la era digital, pues acceder a contratar todo tipo de servicios y opciones vacacionales está al alcance de gran parte de la población. Uno de los riesgos asumidos por el turista-consumidor es el hecho de adentrarse en un ordenamiento jurídico extranjero que no conoce; esta situación de hallarse en un medio jurídico extraño provoca que se encuentre en una posición de vulnerabilidad manifiesta, especialmente nítida en el consumidor electrónico. Consecuentemente, será necesario proteger al turista a través de normas específicas, ya que las prestaciones que habrán de ejecutarse a su favor en un lugar diferente al de su residencia habitual, hace que es te presente un desconocimiento latente del ámbito jurídico aplicable.

El éxito de Internet, como vehículo de comunicación y de intercambio, plantea al Derecho el reto de regular las conductas humanas llevadas a cabo por este medio. En este sentido, la técnica va por delante de la norma y obliga al legislador a que se adapte e interprete nuevas categorías en las relaciones jurídicas. Concretamente, en el marco contractual, la autonomía de la voluntad y la capacidad de las partes pierden gran parte de su significado original al existir un desequilibrio en la capacidad negociadora de alguna de ellas. Sin duda, el caso más llamativo son las operaciones de consumo, donde la práctica de los contratos de adhesión constituye la regla general. Principalmente, la evolución del sector turístico de la mano de las nuevas tecnologías plantea ciertos problemas de acomodo en las relaciones

Page 156

obligacionales entabladas entre los diversos operadores jurídicos. La sencillez, comodidad y las variadas opciones que ofrecen las...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA