Comentario de la Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de junio de 2017 (376/2017)

Autor:Mariano Yzquierdo Tolsada
Páginas:369-379
 
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Alcance del derecho de rectificaciónComentario a cargo de:Catedrático de Derecho civilUniversidad Complutense de MadridConsultor Académico de CMS Albiñana & Suárez de LezoSENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE 14 DE JUNIO DE 2017Roj: STS 2350/2017 - ECLI:ES:TS:2017:2350Id Cendoj: 28079119912017100015Ponente: Excmo. Sr. Don Francisco Marín CastánAsunto: En un escrito publicado en su página web por la Asociación Unificada de la Guardia Civil se acusaba al sargento de un acuartelamiento de abuso, acosos, arbitrariedad, prepotencia, represión, tiranía, faltas de respeto y educación..., y a los mandos superiores, de frivolidad. El sargento en cuestión pretendía que en su escrito de rectificación se incluyera un párrafo en el que no se hacía referencia a hechos sino a juicios de valor, y la AUGC se negaba a la inclusión de ese párrafo en el escrito, dado que el derecho de rectificación ve limitado legalmente su objeto a los hechos, no a las opiniones. Para éste existe el derecho de réplica. La sentencia opta por dar a la normativa una interpretación flexible que permita la inclusión de breves referencia a cuestiones puramente valorativas.derechos de la personalidadSumario: 1. Resumen de los hechos. 2. Solución dada en primera instancia. 3. Solución dada en apelación. 4. Los motivos de casación alegados. 5. Doctrina del Tribunal Supremo. 5.1. Prenotando: derecho al honor, derecho de réplica y derecho de rectificación. 5.2. La tesis del «todo o nada» y la del juicio de ponderación. 5.3. Conclusión. 6. Bibliografía.1. Resumen de los hechosMerece la pena transcribir el contenido publicado en la página web de la Asociación Unificada de la Guardia Civil el 10 de diciembre de 2014, pues sobre los hechos que allí se relataban era precisamente sobre lo que recaía la discusión acerca del alcance del derecho de rectificación del sargento:«AUGC Cádiz denuncia las graves tensiones existentes en las relaciones laborales del acuartelamiento de Arcos de la Frontera, provocadas por el comportamiento de su actual sargento. La actitud de este mando da lugar a continuos casos de claros abusos de autoridad, acosos y arbitrariedad en el ejercicio del mando, que se van cobrando paulatinamente un precio bastante gravoso para los guardias civiles que lo padecen, así como para los ciudadanos, a los que se les debe un buen servicio público, sobre todo cuando se trata de su seguridad. »En este tiempo, las acciones derivadas de la prepotencia de este individuo se ha cobrado la salud psicológica de al menos tres componentes de la plan-tilla de ese acuartelamiento, tres bajas por cuestiones laborales fomentadas por el citado sargento que han retraído del servicio a tres trabajadores. Un precio muy alto para el ciudadano, y un precio elevadísimo para las personas que lo vienen padeciendo y sus familias.»Como toda persona incompetente para el mando, este sargento trata de cubrir sus lagunas de aptitud como mando intermedio de la guardia civil, a base de palos, golpeando moral y económicamente, reprimiendo y machacando a los trabajadores subordinados. Para ello tira de forma abusiva y tiránica del régimen disciplinario, creando un ambiente de terror, angus-tia y miedo, sustentando la espada de Damocles de la suspensión de empleo y sueldo para que los guardias civiles traguen con sus injusticias. »Tratar sin respeto ni educación a quien le viene en gana porque cobardemente sabe que no va a obtener la respuesta de la que es merecedor, abrir expedientes disciplinarios de falta grave por absurdos tales como que un subordinado comunique un cambio de horario a compañeros por whatsapp, en vez de usar el teléfono, a pesar de que la primera se mostró como la vía más eficaz y económica por los resultados obtenidos; o la peor de todas las faltas que se pueden cometer según este individuo contra la Guardia Civil (se supone que él es la Guardia Civil): testificar a favor de compañeros que están siendo injustamente acusados y denunciados por él para sembrar el terror y que los demás aprendan en cabeza ajena. Ese es el crimen por el cual se puede permitir acosar constantemente a otros trabajadores, con métodos más cercanos a los clanesmafiosos de los años 20 del siglo pasado, que al Benemérito Instituto al que debería servir.»Pero no es este de Arcos de la Frontera un caso aislado. En Ubrique, el alférez no se conforma con apuntarse tres guardias más que han debido ser dados de baja médica por causas psicológicas, no le basta con llevar su trato inhumano al extremo de hacer que dos guardias llegaran a desplomarse, por el estrés al que fueron sometidos en el transcurso del último ejercicio de tiro, ni le parece suficiente en sus vejaciones a sus subordinados, obligarlos a permanecer firmes a capricho en pleno centro de la localidad.»Él va más allá de sembrar el terror entre sus trabajadores y también se despacha con las familias de los guardias civiles que viven en la casa cuartel, limitándolos en sus derechos, coartando sus libertades ciudadanas y orillando el acoso a civiles por el hecho de ser esposas, hijos o familiares de subordinados suyos, con acciones como por ejemplo prohibirles el acceso a sus viviendas por la entrada principal, y desviándolos por una puerta trasera, cuestiones estas que han llegado a ser puestas en conocimiento del psicólogo de la comandancia de Cádiz y del Coronel de la misma, sin que hasta la fecha se obtengan respuestas decentes.»AUGC entiende que los culpables de esta situación no son únicamente los citados alférez y sargento, personajes estos que llevan sumados seis guardias de baja por motivos psicológicos en su macabro recuento de daños, ya que sin la connivencia y la mirada hacia otro lado de sus superiores no sería posible tales actitudes.AUGC, en caso de producirse alguna desgracia personal, física o psicológica, como consecuencia de los trastornos que están padeciendo los guardias civiles en Arcos de la...

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