Circular 139

Autor:Javier Ribas
Cargo del Autor:Abogado
Páginas:#0001
 
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El análisis de la responsabilidad derivada de la difusión de un virus merece especial atención en estos momentos en que el uso intensivo de redes telemáticas permite un mayor alcance de sus efectos. Prueba de ello la tenemos en la reciente difusión por correo electrónico del virus "I love you".

Para analizar los diferentes supuestos que generan responsabilidad, debemos tener en cuenta los canales de difusión que contribuyen a potenciar el efecto pirámide en el que los virus basan su efectividad. En todos ellos es aplicable el régimen de responsabilidad extracontractual establecido en el artículo 1902 del Código Civil, que obliga a reparar los daños a quien, por acción u omisión, causa un perjuicio a otro, interviniendo culpa o negligencia.

Creación

La mera creación de un virus puede obedecer a una intención distinta a la puesta en circulación: participar en un concurso, competir con otros virus, crear armas de guerra electrónica, etc.

Puesta en circulación

Es difícil obtener una identificación plena del responsable de la puesta en circulación del virus. Aunque en el caso de redes telemáticas es posible encontrar rastros de la primera aparición del virus, es posible alterar esa información.

En cualquier caso, la responsabilidad de la persona que inicia la cadena de efectos nocivos de un virus, planificando la difusión intencionada del mismo a través de un medio de transmisión está clara, pues el daño es perfectamente previsible y seguro.

Introducción intencionada en un sistema específico

Por su tipificación como delito de daños, los actos de sabotaje informático pueden generar responsabilidad civil y penal. Pueden tener su origen en personas del interior de la empresa que por un motivo como la ruptura de la relación laboral, deciden causar un daño, o en personas del exterior de la empresa, que acceden al sistema informático por medios telemáticos. En ambos casos se cumplen los requisitos para reclamar una indemnización.

El artículo 264.2 del Código Penal castiga con la pena de prisión de uno a tres años al que por cualquier medio destruya, altere, inutilice o de cualquier otro modo dañe los datos, programas o documentos electrónicos ajenos contenidos en redes, soportes o sistemas informáticos.

Difusión de virus entre usuarios

La difusión involuntaria de un virus entre usuarios de sistemas informáticos puede tener dos niveles:

- La difusión debida a una conducta negligente

- La difusión de virus no catalogados

La diligencia debida en el...

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