«Las múltiples caras de la inmigración en España»

Autor:Elisa Brey
Páginas:165-168
RESUMEN

El libro «Las múltiples caras de la inmigración en España» viene a completar una literatura de referencia que se ha ido constituyendo a lo largo de la última década acerca de la cuestión migratoria en este país. (...)

 
CONTENIDO

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REHER, DAVID SVEN-REHER; REQUENA, MIGUEL (EDS.) Madrid, 2009 Alianza Editorial

El libro «Las múltiples caras de la inmigración en España» viene a completar una literatura de referencia que se ha ido constituyendo a lo largo de la última década acerca de la cuestión migratoria en este país.

Los editores del libro, David-Sven Reher y Miguel Requena, firman el primero así como el último de los capítulos del libro. La introducción trata del impacto de la inmigración en la sociedad española, mientras que el capítulo final ofrece una serie de datos y conclusiones acerca de la reciente experiencia inmigratoria en España. Las reflexiones iniciales contenidas en el libro, parten de la constatación de que los procesos migratorios actuales están vinculados al fenómeno de la globaliza-Page 166ción, que tiene implicaciones de carácter social, político, económico y cultural, y se ve facilitado por el desarrollo de los transportes y los medios de comunicación. En este sentido, la inmigración guarda relación con la interdependencia económica de los países y la globalización de los mercados mundiales de fuerza de trabajo. A la hora de analizar la situación particular de España en este panorama global, Reher y Requena resaltan el éxito de su incorporación a una entidad supranacional como la Unión Europea, así como el pasado migratorio de un país donde la inmigración destaca por su novedad, su magnitud y su rapidez. Entre los factores que podrían explicar el aumento de los incentivos de muchos inmigrantes para elegir España como destino migratorio, destacan la modernización social del país, su acelerado crecimiento económico, el pujante desarrollo de las instituciones de bienestar, el cambio de su estructura ocupacional, el déficit demográfico o las generosas políticas de admisión.

Pero lo más destacable para los autores es sin duda el hecho de que la inmigración se haya convertido en «la base del proceso de cambio social de más envergadura que ha conocido el país estos últimos años». Junto al aumento del número de residentes en el país que han nacido fuera de España y la contribución de la inmigración a la natalidad española, Reher y Requena también destacan la contribución de los inmigrantes al crecimiento económico o a la organización familiar de los servicios personales de atención a la población dependiente. Consideran que uno de sus efectos básicos es el aumento de su heterogeneidad interna, tanto la que existe entre nativos e inmigrantes, como la variedad interna de los propios inmigrantes.

La publicación del libro coincide con un momento clave de la recién historia inmigratoria de España. Tras una época de bonanza económica y lo que se viene a denominar como la década prodigiosa de la inmigración en España, se dibuja un escenario radicalmente nuevo. De hecho, desde el año 2008, la existencia de una importante recesión económica está teniendo ya repercusiones tan importantes como negativas entre los inmigrantes presentes en el país. Mientras que ya se observa una disminución de los flujos migratorios, así como un aumento del desempleo, los pronósticos sobre las posibilidades de retorno son todavía inciertos.

En cuanto a los datos utilizados para el estudio, Reher y Requena advierten que la mayoría corresponde a la época anterior de bonanza económica. Subrayan el papel central de la Encuesta Nacional de inmigrantes (ENI) en España, realizada en 2007 por el Instituto Nacional de Estadística en colaboración con un equipo de investigación del Grupo de Estudios de Población y Sociedad (GEPS). El tamaño muestral y el gran número de variables de la encuesta permiten dar constancia de la variedad de la inmigración en algunas de las más importantes características sociales de la inmigración en España. Así, se incluyen informaciones acerca de sus características demográficas, sus pautas de asentamiento y distribución territorial, sus trayectorias migratorias y zonas de procedencia, la organización de su vida familiar y las correspondientes estructuras de convivencia doméstica, sus formas de integración en la sociedad española, los vínculos con sus compatriotas en la sociedad de acogida y el tipo e intensidad de las relaciones que los conectan a sus comunidades en las sociedades de origen.

Aparte de la participación de sus editores, el libro cuenta con las aportaciones de Robert

  1. Kuehn Dumpiérrez, Blanca Sánchez Alonso, Luis Rosero-Bixby, Fernando R. González, Beatriz Eseverri, Alberto Sanz, María Isabel Sánchez, Mikolaj Stanek y Héctor Cebolla. Estos son los autores de los siete capítulos intermedios, en cada uno de los cuales se presenta un estudio de grupos. En la mayoría de los casos, se trata de comunidades nacionales unidas por una misma ciudadanía política de origen, pero también se procede al emparejamiento de algunos grupos siguiendo criterios de contigüidad geográfica, proximi-Page 167dad política, así como similitud cultural. Dentro de algunos capítulos, se introduce también una perspectiva histórica que permite comparar la inmigración actual en España, con otros movimientos migratorios anteriores, ya sea en relación con la emigración española a Argentina a principios del siglo XX, o la diáspora colombiana a Estados Unidos. Aunque la estructura de los capítulos no es exactamente la misma, sí presentan una serie de datos comunes basados en la ENI 2007, acerca de distintas características de los inmigrantes.

Siguiendo el orden del libro, el segundo capítulo se escribe bajo el título «No sólo turistas y jubilados», para acercarse a la (invisible) presencia de inmigrantes de Europa occidental en España. A continuación, se presentan cuatro capítulos que se interesan por la realidad de los latinoamericanos en España: argentinos, ecuatorianos, colombianos, peruanos y bolivianos. Antes de llegar a las conclusiones, se incluyen dos capítulos acerca de los rumanos y búlgaros por un lado, y los marroquíes por otro lado. Ello permite dar fe de la heterogeneidad de la población inmigrante en España.

En cuanto a las conclusiones generales del estudio, tratan de caracterizar la reciente experiencia inmigratoria en España, ofreciendo una serie de datos comparativos entre los grupos analizados anteriormente, y considerando el porvenir de los inmigrantes. Con respecto a lo primero, la intención de Reher y Requena es la de ofrecer una perspectiva agregada e integrada del fenómeno migratorio en España. Las reflexiones finales del estudio aportan algunas claves sobre el posible impacto de la recesión económica en curso en los inmigrantes.

Mientras los datos de la ENI 2007 indicaban unas intenciones de permanencia relativamente altas entre la población inmigrante, en el momento presente es probable que sus intenciones fueran diferentes. De hecho, la destrucción de empleo y el paro están afectando de forma diferencial a la población nativa e inmigrante, siendo esta última la más perjudicada. Los autores reconocen que no pueden pronosticar con certeza si España seguirá siendo un país atractivo como destino migratorio, o qué porvenir aguarda a los inmigrantes residentes en el país durante los próximos años. Pero comparten la opinión de que el ciclo inmigratorio expansivo de la sociedad española se puede dar por concluido a día de hoy, aunque las evidencias a este respecto son, de momento, ambiguas e incompletas. Según los editores del libro, la propensión a los movimientos de reagrupación familiar de los inmigrantes ya establecidos, así como la gestión institucional de los flujos migratorios por parte de las autoridades, serán los dos factores que determinen el futuro inmediato de la afluencia de inmigrantes a España.

En cuanto al horizonte de los que están instalados en España, es indudable que la crisis económica tendrá unos efectos muy negativos en sus condiciones materiales de vida. En este sentido, los inmigrantes deberán afrontar un periodo de penalidades económicas de gran dureza y de duración desconocida, que se verá reforzado por la precaria situación que tienen algunos en el mercado de trabajo. A pesar de las adversidades, Reher y Requena consideran que no es previsible el retorno masivo de los inmigrantes a sus países de origen, debido a los elevados costes de llegar y asentarse en España, su relativamente alto grado de inserción social, así como las dimensiones globales de la recesión económica. Para amortiguar los efectos de la crisis, podrán contar con unas redes familiares y sociales muy cohesivas, y en algunos casos, también deberán plantearse la eventual salida de España para otros destinos.

En todo caso, habrá que ver en qué medida el periodo de recesión económica afecta de manera diferencial a los inmigrantes entre sí, no solamente en función de su grupo nacional de origen, sino también de otras variables socioeconómicas, tales como su nivel de estu-Page 168dio, su tiempo de residencia en el país, su género o su situación familiar, teniendo en cuenta la heterogeneidad de la inmigración a la que se refieren los autores de este libro colectivo.