Técnica, modernidad y metafísica. Heidegger sobre Junger.

Autor:Ramas San Miguel, Clara
Cargo:ESTUDIOS - Ensayo cr
 
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Resumen: En este artículo presentamos, a partir de ciertos escritos heideggerianos inéditos en castellano, un diálogo o discusión entre Martin Heidegger y Ernst Jünger, diálogo desde el cual podemos plantear la cuestión de la crítica a la Modernidad en el delicado momento de la experiencia de la Primera Guerra Mundial como escenario privilegiado de un mundo dominado por la técnica y el trabajo. Se trataría, para Heidegger, de pensar lo que vio y lo que no viojünger: el fundamento metafísico de una época que se expande en el modo calculador de la dominación técnica y que se manifiesta, especialmente, en sus fenómenos políticos, bélicos y técnicos. El diálogo entre ambos autores nos permite diagnosticar el nihilismo en el final de la Modernidad occidental.

Palabras clave: Técnica, trabajo, guerra, Modernidad, metafísica, nihilismo.

Abstract: In this paper, on the basis of some untranslated works by Heidegger, we present a dialogue between Martin Heidegger and Ernst Jünger from which we are able to formulate a critique of modernity as experienced through the First Word War, the paradigmatic manifestation of a world dominated by technique and labor. Heidegger intends to think what Jünger could and could not see: the metaphysical foundation of an era that expands in the calculating manner of technical domination, and which manifests itself especially in its political, warlike and technical phenomena. The discussion between both authors allows us to diagnose nihilism at the end of western modernity.

Keywords: Technique, labor, war, modernity, metaphysics, nihilism.

Technique, modernity and metaphysics. Heidegger on Jünger

  1. INTRODUCCIÓN

    Es habitual en los estudios que tratan de señalar la imbricación del pensamiento de Heidegger con el contexto intelectual, social y político de su época hacer notar, con más o menos matices, la continuidad con el cuadro conceptual y retórico de lo que Domenico Losurdo acertadamente ha denominado, retomando un término de Thomas Mann, la "Kriegsideologie", la ideología de la guerra (1). Se trataría en ella de aquel modo de pensar que ve en el estallido de la primera guerra mundial la crisis definitiva e irreversible de "todo modo naturalista de pensar y de sentir"--la expresión es de Husserl (2)--, esto es, se toma el conflicto como una guerra entre visiones espirituales donde está en juego la existencia, la propia esencia, alemana en este caso. Esta ideología se articula en torno a diversos temas: la comunidad (Gemeinschaft) como Todo en el que se funde el individuo mediante vínculos de vida y muerte, con un sustrato identitario-popular (völkisch), una comunidad de suelo y sangre encarnada de modo tangible en la camaradería de los soldados (Frontgemeinschaft); la guerra, en su peligrosidad, como meditación espiritual, escuela o Bildung de una nueva relación con la muerte, el desmoronamiento de la vulgaridad y superficialidad de la cotidianidad burguesa y acomodada, que nos muestra el verdadero y profundo sentido de la vida; el destino (Schicksal), como vinculación no causal, incalculable y trascendente, del individuo con su sangre y su suelo (Blut und Boden), centro sobre el que gravita la historicidad de un pueblo; o la demolición del concepto universal de Hombre en favor de un nominalismo antropológico relativista que es la punta de lanza del imperialismo militante y que propugna la existencia del hombre concreto, histórico-espiritual (geistersgechichtlich), agrupado según pueblos (völkerhaft).

    Pues bien, el propio Losurdo, amén de otros estudiosos reconocidos de Heidegger (3), coinciden en señalar la presencia de ciertos temas de la Kriegsideologie en sus escritos de los años 20 y 30. Menos frecuente es, quizás, indagar en las posibilidades críticas que se abren, sobre todo a partir de los Beitrage zur Philosophie (1936-1938), a estos mismos temas. En un intento de contribuir a esta discusión, nos gustaría presentar un aspecto del pensar heideggeriano muy valioso, creemos, en este sentido: su prolija y profunda discusión con los escritos de su contemporáneo Ernst Jünger. Jünger es, como también ha señalado muy oportunamente Losurdo (4), precisamente uno de los más claros exponentes de la Kriegsideologie en el marco de la konservative Revolution de entreguerras. Es por ello que la ocupación de Heidegger con sus escritos reviste de especial interés para nosotros. Además de referencias dispersas en algunos de sus escritos publicados (5), el grueso del trabajo de Heidegger sobre Jünger se recoge en el tomo 90 de la Gesamtausgabe, bajo el título de Zu Ernst Jünger (6). Este volumen no ha sido traducido al castellano y, que nosotros sepamos, sus contenido han sido escasamente o nada divulgados. Se reúnen aquí los materiales de la Auseinandersetzung con Jünger desde 1934 a 1954: apuntes privados de Heidegger redactados entre 1934 y 1940 sobre El trabajador y La movilización total, alocuciones dirigidas en 1940 a un círculo reducido de colegas universitarios, y, como anexo, otro manuscrito ("Gestalt") de 1954, dos manuscritos de 1939 ("Einen Brief an einzelne Krieger"), y apuntes del puño de Heidegger en los márgenes de El trabajador, blatter und steine y Sobre la línea. La literatura habitual suele limitarse a recoger el diálogo entre ambos autores en los conocidos textos publicados que se dedicaron mutuamente, "Sobre la línea" y "Sobre la cuestión del ser" (7), sobre todo en lo concerniente a la cuestión del nihilismo; pero, creemos, en este tomo 90 de la GA hay todo un universo filosófico de primera importancia para plantear las preguntas sobre el propio siglo y el devenir de Europa en general.

    Como recoge acertadamente Peter Trawny, el editor de este tomo, en estos textos, Heidegger reconoce que "en los escritos de Junger se presenta una interpretación del presente histórico que posibilita un acceso esencial a la realidad de la Modernidad" (8). Empero, al mismo tiempo, esta interpretación del presente adolecería de una insuficiencia crítica:

    Para él [Heidegger], la posición de Jünger del "realismo heroico", que dice sí a todos los acontecimientos técnicos e históricos de su época, fracasa en la tarea filosófica de preguntar por un tránsito desde la consumación de la metafísica hacia otra historia acontecida [Geschichte] (9). A continuación, trataremos de desgranar las claves de esta compleja lectura heideggeriana de Jünger (10).

  2. "LO QUE ERNST JÜNGER VE". EXPERIENCIA DE LA VOLUNTAD DE PODER Y DEL TRABAJO

    Heidegger siempre distingue en estos escritos entre lo que Jünger "ve" y lo que "no ve". Comencemos por el mérito de Jünger, lo que "ve". Las siguientes palabras de Heidegger, que aparecen en sus apuntes bajo el significativo epígrafe "Sobre la toma de posición", recogen muy certeramente el diagnóstico sobre Jünger, a la vez que formulan las líneas maestras del proyecto de realizar una experiencia sobre el pensar de éste, una experiencia de pensar acerca de y junto con él:

    Mostrar: cómo la posición de Jünger pertenece al final de la metafísica y comienza la expansión de ese final. Con la visión de la falta de fundamento [Grund-losigkeit] y la superación de la metafísica desde el punto de vista de la historia del ser [seynsgeschichtlich], está decidido sobre Ernst Jünger. Aquí no se requiere antes de algo así como una refutación al uso (11).

    Se trataría entonces de pensar, a partir de Jünger y con él, el momento y estado peculiar del "final de la metafísica", así como de, desde el nuevo punto de vista de la historia del ser, poder llegar a percibir ese momento de consumación y finalización como carencia de fundamento y, a partir de ahí, preguntar qué podría querer decir "superación". El papel que podría jugar Jünger para Heidegger en esta empresa es muy relevante:

    Ernst Jünger supera a todos los poetas (es decir, escritores) y "pensadores" (es decir, doctos en filosofía) actuales en el carácter decisivo que posee su visión de lo real, y, concretamente, en que su "ver" no es un mirar boquiabierto, sino que es llevado a cabo y experienciado existencialmente (12). Será precisamente Jünger, a ojos de Heidegger, el único capaz de arrojar una mirada precisa y penetrante sobre los rasgos que conforman el momento específico del final de la metafísica. Estos rasgos son que el ente ha llegado a ser voluntad de poder, por un lado, y el trabajo ha llegado a ser principio, por otro. Veámoslo.

    En primer lugar, hay que decir que, para Heidegger, Jünger capta los fenómenos de su época como el más consecuente sucesor de Nietzsche: "De entre todos los observadores de la situación, Ernst Jünger es el más frío y agudo; pues él dispone de algo doble: 1. La experiencia originaria de la realidad en el sentido de la metafísica de Nietzsche. 2. El don del poder-decir riguroso lo ya visto" (13). La relación de Jünger con Nietzsche no es, así, aquella relación constatable mediante un registro historiográfico-filológico de presuntas "influencias", la de tomar su "metafísica" como un sistema o doctrina; sino que lo Jünger hace es tomar pie en aquella realidad que Nietzsche había iluminado con su pensamiento. Sólo se trata, sólo puede tratarse para Heidegger, de esta relación de Jünger con Nietzsche. ¿Y cuál es esta realidad? "Lo real en medio de lo cual Jünger, siguiendo una decisiva experiencia fundamental, hace pie y se encuentra, está atravesado por aquel rasgo esencial que Nietzsche reconoció como la realidad de esto real y consagró con el nombre 'voluntad de poder'" (14). Esta experiencia fundamental, apunta Heidegger, no se agota en que Jünger dispusiera en su mochila de un libro titulado "Nietzsche, la voluntad de poder"; esta experiencia consiste en que Jünger participó en la Primera Guerra Mundial, en la cual fue alcanzado, en palabras de Heidegger, por el fuego y la sangre, el trabajo y la muerte, el callar y el tronar de la batalla como fenómenos de la voluntad de poder.

    Heidegger, decíamos, discierne siempre entre "lo que Jünger ve" y "lo que Jünger no ve". Su mérito, lo que ve, es...

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