Influencia de los stakeholders en las probabilidades de fracaso empresarial. Una perspectiva contable

Autor:Alba Mª Priego-de la Cruz, Montserrat Manzaneque-Lizano y Regino Banegas-Ochovo
Cargo:Departamento de Administración de Empresas, Universidad de Castilla-La Mancha
Páginas:1-54
RESUMEN

Partiendo de los planteamientos teóricos de la Teoría de la Agencia, Teoría de la dependencia de los recursos y Teoría de los Stakeholders este trabajo pretende contribuir al análisis de los factores que inciden en el riesgo empresarial, a través del estudio de la influencia que los grupos de interés o stakeholders ejercen sobre la empresa. A este respecto, se ha seleccionado una muestra de 1.724 ... (ver resumen completo)

 
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1. Introducción

El análisis descriptivo del fracaso empresarial y el desarrollo de modelos estadísticos de predicción, basados en información contable económico-financiera de la empresa, podrían aplicarse a diversos fines, sirviendo como herramienta útil para la toma de decisiones de sus usuarios. De este modo, los factores que pueden condicionar las acciones a desarrollar por las empresas en situaciones de fracaso serán considerados por los agentes económicos, relacionados con ella, para adoptar sus decisiones económico-financieras. En este ámbito, la influencia de los diferentes agentes relacionados con la empresa o “stakeholders”, constituye un aspecto fundamental a tener en cuenta, puesto que la supervivencia futura de la empresa puede estar condicionada al comportamiento de los mismos.

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En este sentido, este trabajo pretende ofrecer una visión diferente sobre los procesos de fracaso empresarial, haciendo especial hincapié en la información que los ratios contables, representativos de la relación de los diferentes stakeholders con la empresa, contienen y su relación con las probabilidades de fracaso.

En relación con lo antedicho, el artículo queda dividido de la siguiente manera; en primer lugar, se lleva a cabo una revisión de la literatura previa sobre la base de los planteamientos teóricos de la Teoría de la Agencia, la Teoría de la Dependencia de los Recursos y la Teoría de los Stakeholders; en segundo lugar este trabajo trata de constatar si determinadas variables de tipo económico y financiero, constituidas mediante ratios, son representativas del comportamiento de los diferentes stakeholders e inciden o no en las probabilidades de fracaso de la empresa.

Para ello se ha tomado una muestra de PYMES españolas sobre la que se han realizado contrastes estadísticos de diferencias de medias entre dos muestras de empresas, denominadas fracasadas y no fracasadas, y se han planteado modelos de predicción logística binaria a fin de revelar la capacidad de estos ratios para discernir comportamientos entre unas y otras.

2. Revisión de la literatura previa y planteamientos de hipotesis

La consecución del objetivo de supervivencia empresarial se encuentra sometido a la existencia de diversos grupos relacionados con la empresa (accionistas, directivos, trabajadores, clientes, proveedores, entidades financieras, sindicatos, consumidores, estado, etc.) cuyos intereses y objetivos difieren entre sí.

Esta situación es más evidente en procesos de crisis empresarial dónde la supervivencia de la propia empresa depende, entre otros aspectos, de los acuerdos y cesiones que se produzcan entre todos los grupos implicados, siendo aquéllos, con mayor capacidad y poder de negociación, los que acabarán instaurando sus condiciones frente al resto.

De hecho, ante situaciones de crisis económico-financiera, como en la que se está inmersa, muchas empresas se ven obligadas a negociar con sus grupos de interés, a

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fin de lograr su supervivencia en el futuro. En este contexto, se intensifican los incentivos de los grupos de interés o stakeholders para actuar en beneficio propio, generando conductas no cooperativas que afectarán negativamente a las posibilidades de recuperación de las empresas en dificultades, más aún, a medida que se profundiza en esta situación de crisis (Fernández, 2001). Cabe mencionar, por ejemplo, el estrangulamiento crediticio llevado a cabo por las entidades financieras sobre el tejido empresarial durante los últimos años, actuación que ha paralizado la realización de inversiones rentables, ha lastrado las posibilidades de recuperación de las empresas en dificultades y ha frustrado el crecimiento de la economía en general.

De cualquier forma, la dependencia mutua entre la empresa y los diferentes grupos de interés implica determinados conflictos que vienen derivados de los efectos positivos y negativos que los procesos y actuaciones de las corporaciones empresariales y de los propios stakeholders infringen unos sobre otros.

Estos comportamientos se han puesto de manifiesto en numerosos planteamientos teóricos. Desde la Teoría de la Agencia, que trata acerca de las relaciones entre los diferentes grupos de interés y el control de los conflictos que puedan surgir entre ellos, pasando por la Teoría de la Dependencia de los Recursos, cuyos postulados ponen de manifiesto la dependencia de la empresa respecto al entorno que la rodea, hasta la Teoría de los Stakeholders, orientada a la identificación y satisfacción de los intereses de los grupos más relevantes como medida para garantizar la supervivencia empresarial.

2.1. La Teoría de la Agencia

Parte de la base de que los colectivos relacionados con la empresa, y que podrían influir en los objetivos de la misma, se mueven sobre todo por el fin de poder maximizar sus utilidades personales o individuales (Rodríguez, 1999) que habitualmente son divergentes y, por tanto, conflictivas (Jensen, 1993). Han sido múltiples los autores que han contribuido al desarrollo de la Teoría de la Agencia, entre otros, cabe destacar los trabajos de: Coase (1937); Simon (1951); Hendricksen (1974); Jensen y Meckling (1976); Baiman (1984); Barnea et al. (1985); Perrow, (1986); Eisenhardt (1989); Walker (1989); Persson y Tabellini (1990), Laffont y Tirole (1998) y Dixit (1999), etc.

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Bajo esta perspectiva, las ineficiencias que se producen en la desviación de intereses entre los diferentes individuos constituyen los fundamentos para la definición de las “relaciones de agencia” (Baumol, 1959; Williamson, 1964 y Jensen y Meckling, 1976), entendidas como las que se producen cuando una parte, llamada principal (que ostenta el poder o la propiedad del bien), confía a otra, denominada agente (designado por el principal para realizar las acciones de su interés), la realización de una actividad, lo que implica cierto grado de delegación de autoridad en la toma de decisiones, con el fin de obtener, como contrapartida, una determinada compensación (Jensen y Meckling, 1976).

No obstante, la relación de agencia se puede vulnerar en cualquier situación de cooperación en la que se den divergencia de intereses entre el principal y el agente, provocando “la formación de actuaciones oportunistas o conflictos” (Vendrell, 2007) a los que se denomina “problemas de agencia”.

A este respecto, en las décadas de los años 70 y 80 Jensen y Meckling (1976), Fama (1980) y Arrow (1991) indican que existen razones sólidas para pensar que el agente no actuará, en la mayoría de las ocasiones, en el sentido deseado por el principal, especialmente, cuando ello suponga un elevado sacrificio y esfuerzo por parte del mismo, surgiendo de ese modo los antedichos problemas de agencia. A este efecto, se producirá un incremento en la riqueza de uno de los individuos (agente o principal) a costa de la disminución en la del otro (principal o agente) (Vendrell, 2007).

Asimismo, se identifican dos tipos de problemas de agencia particulares: la incertidumbre o la información asimétrica (Bebczuk, 2000) que poseen los interesados y la “divergencia de intereses” entre el principal y el agente, denominado conflicto de intereses y, por ende, de objetivos entre las partes (Jensen y Meckling, 1976).

  1. La incertidumbre o la información asimétrica describe aquella situación en la que el agente puede actuar según su propio interés y, por tanto, en contra de lo dictaminado por el principal, como consecuencia de la falta de información de éste en relación con las labores desempeñadas por el agente contratado.

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    A este respecto, el problema de desinformación del principal puede adoptar dos tipos de asimetrías informativas que posibilitan la aparición de comportamientos oportunistas:

    - Selección adversa o información oculta (adverse selection): aparece cuando una de las partes tiene mayor información relevante para la realización del acuerdo que la otra, antes de la formalización del mismo (Oriol, 2007). En esta línea de pensamiento, Walker (1989, pp. 433) corrobora todo lo antedicho, expresando que “un problema de selección adversa surge cuando un agente tiene acceso a información previamente a la elección de su acción la cual no puede ser observada por el principal”.

    - Riesgo moral (Moral Hazard): se denomina así a las posibles acciones que una parte puede desarrollar con posterioridad a la realización del contrato y que, no siendo directamente observables por la otra parte, pueden ir contra los intereses de ésta (Barney y Ouchi, 1986). En este sentido, Walker (1989, pp. 433) indica que un problema de riesgo moral “surge cuando el principal no puede observar la acción elegida por el agente y cuando el ranking de preferencias de ambos sobre un conjunto de alternativas de acción divergen”.

  2. La divergencia de intereses entre el principal y el agente, denominado conflicto de intereses y, por ende, de objetivos entre las partes (Jensen y Meckling, 1976).

    En este sentido, se produce un conflicto de interés cuando se consigue la satisfacción de los intereses de un grupo o individuo, a cambio...

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