La Responsabilidad Civil

Autor:Planificación jurídica
 
EXTRACTO GRATUITO

En este módulo se pretende sensibilizar al lector de la importancia que está tomando está modalidad de seguros en la medida en que nuestra sociedad está avanzando en tecnología, pautas de conducta, sensibilidad y madurez.

Debemos partir de la base de que nadie es perfecto y que, en cualquier momento, podemos cometer un error que, si no lo habíamos previsto antes, pueda tener consecuencias negativas para el causante del daño.

Hay que ser consciente de que cualquier reclamación pasa por un tribunal de justicia y que no sólo nos puede afectar económicamente al tener que satisfacer una indemnización que compense el daño causado, sino que tendremos que movernos en medios legales con los que no estamos habituados y, además, son desagradables para quien es ajeno a ellos.

No se pretende únicamente concienciar, sino informar de la variedad de responsabilidades que se pueden adquirir en el acontecer diario de la vida de las personas.

1. ¿Porqué un seguro de R.C.?

¿Porqué nace la responsabilidad civil?

El nacimiento de la responsabilidad de los actos propios o ajenos puede venir de muy diversas fuentes. Esta responsabilidad ha existido y convivido con la humanidad. Con el paso de los años y la entrada en la Edad Moderna, estas situaciones se han venido regulando y estableciendo compensaciones en función del alcance de dicha responsabilidad.

En nuestro país, el Código Civil nos dice que toda persona que causa un daño a otra está obligado a repararlo. Este daño que ha causado, da igual que haya de forma voluntaria, por negligencia o por omisión.

En base a esta definición, cualquier persona, en el transcurso de su vida normal puede, sin querer o de forma intencionada, originar situaciones que dañen a terceras personas. La reparación de este daño suele ser una compensación de tipo económico, lo que afecta directamente el patrimonio del causante de la acción.

Los seguros de responsabilidad civil sirven para que las persones desempeñen sus actividades normales sin tener constantemente el temor de que sus actuaciones impliquen una pérdida en su patrimonio. Permiten, por tanto, una mayor confianza en las actuaciones que vamos a llevar a cabo porque, si en alguna de ellas causamos un daño a un tercero, tenemos las espaldas cubiertas ante cualquier compensación económica que se determine.

¿Cómo se origina la responsabilidad civil?

Los orígenes de las actuaciones que pueden derivar en una responsabilidad civil son muy variadas. Por ejemplo, puede derivar del incumplimiento de un contrato o de una acción u omisión involuntaria, sin que exista ninguna relación jurídica anterior.

Puede, a su vez, ser la consecuencia de un acto de la persona que lo causa, o de quienes dependen de él directamente.

Si la persona que causa el daño no es solvente para repararlo, puede ser que la responsabilidad del mismo recaiga sobre un tercero que lo asuma.

En todos estos casos, la acción u omisión, ya sea voluntaria o no, no ha sido correcta, y esto ha derivado en una situación que perjudica a otra u otras personas. Esta situación es demostrable y, por tanto, existe un culpable o responsable.

Por el contrario, puede darse el caso de que la persona sea culpable, no por una actuación demostrable sino porque concurren una serie de circunstancias, reguladas por ley, que asignan la responsabilidad. La única forma de eludir la responsabilidad en estos casos es demostrar que la causa de la que se le responsabiliza ha sido fortuita. Este es el caso típico de la responsabilidad civil del seguro de vehículos a motor, en la que el propio Código de la Circulación establece la responsabilidad si concurren unas determinadas circunstancias. Un ejemplo: el caso del choque entre dos vehículos que circulan en el mismo sentido, en que la responsabilidad siempre corresponde al vehículo de atrás.

La característica de los seguros de responsabilidad civil es que, en la mayoría de los casos, se desconoce el alcance del posible daño a causar. La suma asegurada no se corresponde con el valor de un bien material, pues no se sabe de antemano qué bien va a ser dañado, si es que el daño no es físico o moral.

Por esta razón, la determinación del capital asegurado se realiza en base a la lógica y a las circunstancias personales del tomador del seguro estableciendo hipótesis del daño que se cree puede ocasionar.

Recomendación del mediador

Las entidades aseguradoras tienen unas cuantías predeterminadas para cada una de las modalidades de seguro que nos pueden ayudar. Es preciso valorar si esta cuantía es suficiente para las particularidades de cada cliente.

2. ¿Cómo ha evolucionado el seguro de R.C.?

La evolución del seguro de R.C. en nuestro país

La responsabilidad civil en España nace en la década de los años sesenta cuando la incipiente apertura económica permite la tímida imitación de las pautas de conducta de nuestros vecinos europeos.

Sin embargo, esto no significó, ni mucho menos, la difusión de esta modalidad de seguros que quedó para unos pocos, como algo muy selectivo. A pesar de que amparaba en la definición de responsabilidad del Código Civil, el pasado reciente, la autarquía económica de los cincuenta, impedía que las personas trataran de imponerse ante los demás haciendo valer sus derechos y reclamando a quienes les perjudicaban.

Poco a poco, con el paso de los años, la sociedad española ha ido adquiriendo esta conciencia, si bien está muy lejos de la que existe en otros países, como es el caso de Estados Unidos.

La sociedad estadounidense tiene muy claros sus derechos y sus obligaciones y las reclamaciones en concepto de responsabilidad civil están a la orden del día. Pero también saben que toda reclamación está respaldada por una entidad aseguradora que le hará válida esta reclamación.

En nuestro país, por el contrario, aun son muy pocos los que están cubiertos por este tipo de seguros, por lo que una reclamación no da lugar, en muchos casos, más que a una declaración de insolvencia del causante del perjuicio, siendo imposible que el perjudicado se vea recompensado.

¿Cuál es la primera distinción a efectuar en el concepto de R.C.?

Lo primero que hay que determinar es el hecho o situación que da lugar a esta responsabilidad. En este sentido, se pueden diferenciar dos grandes grupos: la contractual y la extracontractual.

¿Qué es la responsabilidad civil contractual?

Se trata de la situación en la que asegurado y perjudicado están unidos por una relación contractual que se incumple. En este caso, el alcance del daño puede ser conocido de antemano, o cuando menos estimada, y se desprende de los propios términos del contrato.

Es preciso recordar que esto no es lo habitual, pues la existencia de un contrato facilita enormemente la determinación del capital a asegurar.

¿Qué es la responsabilidad civil extracontractual?

Es la que no se desprende de la existencia de un contrato previo, sino que se origina por...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA