Las remesas familiares a los países en desarrollo. El corredor España-Marruecos

Autor:María Jesús Criado
Cargo:Universidad Complutense de Madrid
Páginas:211-235
RESUMEN

En este artículo se describen los flujos de remesas a los países en desarrollo, con especial atención al caso de Marruecos, a partir de fuentes secundarias. En primer lugar se anotan las tendencias generales de esta corriente monetaria a nivel global y su distribución geográfica, ubicando a Marruecos en este contexto. A continuación se detallan las principales procedencias de los flujos a este país y su evolución reciente. Nos aproximamos después a la dimensión de España como emisora de remesas, abordando a continuación el corredor España-Marruecos. Finalmente se hace referencia al impacto a nivel macroeconómico y a los fines y usos de estas transferencias por parte de los remitentes y los receptores. Palabras clave: Migración internacional; Remesas familiares; Migración y desarrollo; Marruecos, España.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

    Este trabajo forma parte de un estudio más amplio [«Género y Remesas: Construyendo desarrollo local sensible al género»] en el que se examinan los efectos de la migración marroquí a España y su impacto en el desarrollo local. El proyecto, impulsado por el Instituto de Naciones Unidas para la Investigación y Capacitación de la Mujer (UN-INSTRAW) y patrocinado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo Japonés para el Desarrollo de la mujer (JWIDF), forma parte de la línea de investigación sobre «Migración, Género y Remesas» iniciada por dicho Instituto en 2003.

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Introducción

Con más de 2,7 millo nes de sus nacionales residiendo en el exterior (MRE) y un elevado flujo de transferencias monetarias recibidas por esa vía, Marruecos forma parte del círculo de países cuya economía depende notablemente de la migración internacional y las remesas (Sorensen, 2004). Al igual que en muchos de ellos, el impacto de ambos fenómenos alcanza a todas las vertientes del espectro social (demográfica, económica, política, social, cultural, etc.) y, de uno u otro modo, define agendas y estrategias políticas y económicas.

La incorporación de España a los destinos de la emigración marroquí en la década de los 80 y el desarrollo de este colectivo en el país, en donde, hasta muy recientemente1, constituyó la nacionalidad más numerosa, ha colocado a España en el mapa de los flujos de remesas hacia Marruecos en donde empieza a ocupar un lugar destacado.

En este texto nos aproximamos a este tema a partir de fuentes secundarias. En primer lugar se esboza el marco general y las tendencias observadas en los flujos de remesas a nivel mundial y regional, ubicando a Marruecos en este contexto. Su posición a nivel global y respecto a los grupos particulares de referencia (MEDA, Magreb y cuenca del Mediterráneo) nos permite entrever la dimensión de esta faceta. A continuación se detallan las principales procedencias de los flujos a Marruecos y su evolución reciente. En la siguiente sección nos aproximamos a la dimensión de España como emisora de reme-Page 212sas anotando después los principales rasgos del corredor España-Marruecos. Finalmente, en el último apartado se apuntan algunos datos respecto al impacto de estas transferencias a nivel macroeconómico y los usos y utilización de las remesas por parte de emigrados y receptores. El primero nos informa de la importancia de estos flujos para la economía del país y su grado de dependencia al ubicarlas respecto a otras fuentes de financiación externa; el segundo, a su vez, nos orienta acerca de las implicaciones socioeconómicas en las áreas de origen.

1. Los flujos de remesas en el contexto internacional

Las remesas de los migrantes son el beneficio más inmediato y tangible de la migración internacional (NU, 2006a: 57). Representan, en términos de Guarnizo (2003), «los vínculos sociales de solidaridad, reciprocidad y obligación que unen a los migrantes a sus parientes y amigos a través de las fronteras nacionales». Su finalidad, en general, es contribuir al sostén de su familia y mejorar sus condiciones de vida. Pero estas transferencias, de carácter privado y monto normalmente reducido, se han convertido, una vez agregadas, en uno de los flujos de capital privado más significativo a nivel mundial y una de las principales fuentes de financiación externa para los países en desarrollo. Y así lo corroboró oficialmente el Banco Mundial (BM) en 2003, en su informe Global Development Finance 2003, y en posteriores documentos (véase también BM, 2006).

El volumen, estabilidad y la aparente conducta «contracíclíca» de estas transferencias -la evidencia apunta a que tienden a aumentar frente a circunstancias adversas en el país de origen (Ratha, 2003; Banco Mundial, GEP, 2006)- hacen que trasciendan su condición básica, de ingreso adicional de los hogares, y las convierte en un sólido aval en el mercado financiero en donde operan como referente en operaciones de actualización de créditos (Guarnizo, 2003). Sus efectos en los países de origen, vínculos con el desarrollo, perspectivas, retos y potencial, son objeto de debate y análisis en numerosos foros y áreas estratégicas. Los ejemplos abundan y no es objeto de este escrito detenernos en ello. Sólo anotar, por su alcance global y como muestra de esta atención, el primer Diálogo de Alto nivel sobre migración internacional y desarrollo, celebrado en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2006 en el que se abordaron distintos aspectos de esa relación y se debatieron estrategias para maximizar sus efectos positivos y minimizar los negativos. Fruto de este encuentro fue la creación, a propuesta del Secretario General, de un foro mundial, de carácter oficioso y voluntario, que diera continuidad a este diálogo con objeto de tratar a fondo y de modo sistemático las cuestiones vinculadas a este tema y promover una cooperación más estrecha entre los gobiernos (Naciones Unidas 2006b). Esta iniciativa se plasmó en el Foro Mundial sobre migración y desarrollo (GFMD por sus siglas en inglés) del que ya se han celebrado dos encuentros. El primero, en Bruselas en julio de 2007 y el segundo, en octubre de 2008 en Manila (Filipinas). En ambos se subrayó la contribución de los migrantes al desarrollo de sus países de origen, la necesidad de incluir la perspectiva de género al abordar este tema y el papel decisivo de las remesas (UN, 2006a; 2006b; 2006c, etc.).

Pero el impacto de la migración y las remesas en las zonas de origen va más allá de la esfera económica. En este sentido, diversas autoras (Peggy Levitt, Luin Goldring, Ninna Nyberg-Sorensen, etc.) han subrayado los efectos de índole social, cultural y político de la migración en dichas áreas, que van a contribuir a su desarrollo, entendiendo este proceso desde una óptica más amplia, en cuanto desarrollo humano. Si bien, en este texto nos centraremos en la dimensión económica de las remesas familiares, esto es, los fondos en Page 213 divisas que los emigrados remiten al país de origen con objeto, normalmente, de contribuir al sostén de sus familias. El rápido aumento observado en los últimos años, en particular los dirigidos a los países en desarrollo, ha generado una gran expectación en su torno dando nuevo impulso a los debates sobre sus implicaciones -positivas y negativas- y su potencial en cuanto motor de desarrollo. A continuación, y a fin de situar, a grandes trazos, el marco general se describe la evolución de estas transferencias en las últimas décadas.

1.1. Los flujos de remesas a los países en desarrollo: datos y tendencias

Los flujos monetarios registrados a nivel mundial procedentes de la migración2, superaron en 2007, según el Banco Mundial, los 355,4 millardos de dólares (mm$), el 0,7% del PIB mundial. El grueso de esa suma (264,9 mm$, el 75% del total) fue hacia los países en desarrollo3.

El volumen real sobrepasa las cifras oficiales pues sólo reflejan las transferencias de fondos de las que hay constancia, como tales, en los registros, omitiendo, por tanto, la aportaciones no consignadas, con independencia del cauce, formal o informal, utilizado. A esas partidas aún habría que sumar lo remitido en forma de bienes y regalos y las sumas que trasladan los propios emigrados, en efectivo, en sus visitas.

El punto de inflexión, en el que el agregado de flujos hacia los países en desarrollo sobrepasa al recibido por los países avanzados e inicia la tendencia ascendente se sitúa entre el primer y segundo tercio de la década de los 90 (1993/1994). Desde entonces el ascenso ha sido constante acentuándose a partir de 2000. De 2000 a 2007 las remesas hacia los primeros han triplicado su volumen (de 84,19 mm$ a 265,0 mm$)4 mientras los dirigidos a los países avanzados muestran un ritmo mucho menor (199% en los primeros, frente al 81% en los últimos en ese plazo). En 2007, los países avanzados reunieron, en conjunto, 90,54 mm$ en concepto de remesas, casi el doble que en 2000 (54,0 mm$).

Las remesas constituyen hoy un importante factor de desarrollo en los países con menos ingresos -al fomentar la inversión y estimular la demanda de bienes y servicios- y la principal fuente de financiación externa para muchos países pobres. La suma registrada en conjunto en 2007, duplicó ampliamente a la ayuda oficial al desarrollo (AOD) (unos 104,0 mm$) y equivalió a más de la mitad de la inversión extranjera directa (IED) a esos países en dicho año (460,0 mm$) (gráfico 1).

Detrás de este aumento hay una mezcla de factores de variada índole. Entre ellos, la creciente vigilancia sobre estos flujos a partir de los atentados de septiembre de 2001; los cam-Page 214bios acaecidos en el sector de actividad vinculado a las remesas [reducción de los costes, extensión de las redes financieras y de las remesadoras; incorporación de nuevas modalidades de emisión y recepción de las transferencias (móvil, Internet, cajeros automáticos, etc.); la depreciación del dólar frente a otras monedas -en particular el euro- a partir de 2002, lo que eleva el valor en dólares de las remesas emitidas en otras divisas; las mejoras en el registro de estos flujos por parte de los bancos centrales, reflejo de la creciente importancia que otorgan los gobiernos nacionales a las remesas; y el aumento del volumen de inmigrantes y de sus ingresos (Banco Mundial, 2006). A ello habría que añadir las medidas impulsadas por los gobiernos de distintos países receptores de remesas dirigidas a posibilitar el acceso al sistema financiero a los migrantes no autorizados, facilitando así los envíos monetarios a los lugares de origen a la vez que contribuye a dirigirlos por cauces formales. México, Marruecos y Turquía, entre otros, son algunos de los ejemplos en este sentido.

El alza que reflejan las estadísticas no muestra sólo un ascenso correlativo de los flujos, sino, en consuno con ello, una mayor visibilidad y registro de los mismos, debido a los factores antedichos, y un mejor rendimiento por el descenso de costes. Se trataría, pues, de una combinación entre factores espurios, ajenos en sí mismos a la dinámica efectiva de los flujos, que, simplemente, sacan a la luz una fracción que ya circulaba aunque no hubiera constancia-, factores colaterales, favorecedores (reducción de costes), que tampoco implican un aumento real de los flujos, sino una mayor equiparación entre lo girado y lo recibido al reducirse el costo, y un ascenso efectivo de los mismos vinculado al aumento de la migración.

No obstante, a pesar de las mejoras en su contabilidad, aún hay una notable brecha entre los flujos anotados y los efectivos. Las estimaciones del Banco Mundial, sobre la base de modelos econométricos y encuestas a hogares, sugieren que los flujos por cauces informales podrían rondar, e incluso superar, el 50% de lo registrado. A ello habría que añadir la lista de países que no recogen datos sobre remesas, aunque vayan por cauces oficiales, o que las registran bajo otros conceptos de la balanza de pagos (Banco Mundial, 2006).

GRÁFICO 1. FLUJOS DE CAPITAL Y DE REMESAS A LOS PAÍSES EN DESARROLLO: 1990-2007

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Otro rasgo de las remesas es su concentración geográfica, a escala regional y de países. América Latina y el Caribe (ALCA) es la principal zona receptora seguida, muy de cerca, por Asia Oriental y el Pacífico (gráfico 2). En 2007 ambas regiones -con 61,0 y 58,0 mm$, respectivamente- recibieron, en conjunto, casi la mitad (45%) de las remesas registradas hacia los países en desarrollo y un tercio (33%) de las emitidas en el mundo. En el otro extremo se sitúa África subsahariana. En 2007 sólo recibió 19,2 mm$, el 7,2% de lo remitido en total a los países en desarrollo, mientras las antedichas reunían cerca de una cuarta parte cada una (23% y 22% respectivamente).

Las regiones restantes se distribuyen entre ambos polos con notables diferencias entre ellas. Europa y Asia Central (con 50,8 mm$ en 2007) y el sur de Asia (43,8 mm$), ocupaban la tercera y cuarta posición en volumen de remesas, mientras 'Oriente Medio y Norte de África' (MENA, por sus siglas en inglés), la región en la que se ubica Marruecos, recibió ese mismo año 32,07 mm$, lo que la sitúa en penúltima posición y a notable distancia de las regiones en cabeza.

GRÁFICO 2. REMESAS A LOS PAÍSES EN DESARROLLO SEGÚN REGIÓN GEOGRÁFICA. 2007

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La tendencia en todos los grupos ha sido ascendente, en particular, como ya se anotó, a partir del último tercio de la década de los 90, aunque con muy diferente impulso, notablemente inferior en el África subsahariana y la región del MENA.

Si bien la situación varía al considerar la cuota que representan al respecto PIB. La región MENA, Asia Meridional y África subsahariana ocupan, en este orden, las posiciones de cabeza en esta rúbrica (4,6%, 3,1% y 2,6% del PIB, respectivamente, en 2007), revelando el significado de estas transferencias para sus economías. Mientras en el resto de áreas se situaban en torno al 1,5% (gráfico 3).

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GRÁFICO 3. REMESAS A LOS PAÍSES EN DESARROLLO SEGÚN REGIÓN GEOGRÁFICA Y CUOTA RESPECTO AL PIB. 2007

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La disparidad observada a nivel regional encubre una extrema concentración en una serie de países. Así, la mitad de lo transferido en 2007 [172,1 mm$, el 51%) fue a una docena de países (cinco de ellos, de renta alta) y los veinte primeros receptores congregaron dos tercios de las mismas (221,4 mm$). De 1998 a 2007, la cuota detentada por un número equivalente de países se ha mantenido casi inalterable con independencia de los relevos y el reiterado vaivén observados en la escala5, una clara muestra de la solidez de esta tendencia.

Los tres primeros de la lista -India (27,0 mm$), China (25,7 mm$) y México (25,04 mm$)-, recibieron, en conjunto, la cuarta parte de las remesas registradas en 2007 en el mundo (23%) y un tercio (31%) de las recibidas por los países en desarrollo. Junto a Rusia, los tres citados reúnen, a su vez, los mayores volúmenes de expatriados, aunque varía el orden. México y Rusia con 11,3 millones de emigrados en 2005, encabezan la citada lista, seguidos de Rusia (11,5 millones), India (10,0) y China (7,3).

Marruecos, con un volumen de emigrados netamente menor (2,7 millones en 2005) se mantiene entre los mayores receptores de remesas -que incluye a varios países avanzados6- con ligeras oscilaciones en su posición en la última década. En 2007, con 6,7 mm$ en concepto de remesas, según datos del BM, ocupaba la décimo cuarta posición a escala mundial en términos absolutos, y la novena entre los países en desarrollo (gráfico 4). Ello supone un retroceso respecto a la posición alcanzada en 20017, aunque la evolución de los flujos ha sido positiva en general en este tiempo.

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GRÁFICO 4. PRINCIPALES PAÍSES RECEPTORES DE REMESAS, 2007

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En efecto, el volumen de remesas recibido en 2007 triplicaba el registrado en 2000 (2,2 mm$). De hecho es el país del Magreb con mayor volumen de remesas y lidera, junto a Egipto y Líbano, la lista de receptores, en términos absolutos, de la región MENA así como la de la cuenca mediterránea (gráfico 5). Estos tres países, en consuno, agruparon dos tercios de las remesas recibidas en total por ambas regiones (el 63% de la primera y el 67% en la segunda).

GRÁFICO 5. REMESAS A LOS PAÍSES EN DESARROLLO DE LA CUENCA MEDITERRÁNEA: 1998 y 2007

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El aumento de los flujos migratorios y, con ello, de las remesas, que afecta en mayor medida a los de emigración más reciente, la corrección al alza de las transferencias, efectuada por varios países (Indonesia y Rumania entre ellos), la sistematización de los datos y las mejoras en su registro explicaría las oscilaciones observadas respecto a su posición en el ranking mundial.

2. Las remesas familiares a Marruecos: evolución y procedencias

Aunque con ciertas oscilaciones y recaídas, el flujo de remesas a Marruecos se caracteriza por un persistente y gradual ascenso que eleva su volumen desde 553 millones de dólares (m$) en 1975 a 2.006 m$ en 1990, década en la que se observa un relativo estancamiento e incluso retroceso, retomando nuevo impulso a partir de 2001 (gráfico 6). Con una tasa media de crecimiento anual en el último decenio (1998 a 2007) superior al 23%8, su evolución rebate la presunción de académicos y políticos de un pronto declive desde el inicio de la migración a gran escala hacia Europa en los años 609. Un pronóstico fundado en la percepción del flujo de remesas como un fenómeno temporal10 y que obvió la posibilidad de un renacer de los flujos migratorios tras su contracción a raíz de la crisis de los 70.

En el caso de Marruecos dicha expectativa se fundaba en dos factores: las políticas, crecientemente restrictivas de los países europeos, que hacían pensar en un declinar de la migración; y la integración de la primera, y sobre todo de la 2ª y 3ª generación de marroquíes en Europa, con la consiguiente debilitación de los vínculos con Marruecos (Haas y Plug, 2007).

Sin embargo, tras una etapa de crecimiento lento e irregular, que parecía apuntar hacia el estancamiento de esta corriente monetaria, se inicia una fase de rápido crecimiento a partir de 2001 situándose, en 2007, como ya se indicó, en 6.730 mm$ (gráfico 6).

El fuerte repunte de 2001 se explicaría, según distintas fuentes, por la introducción del euro, de un lado, y su apreciación respecto al dólar. Ello habría elevado la cifra de remitentes y la cantidad de dinero enviada al país, y, a la vez, habría impulsado a cambiar a la moneda local las sumas acumuladas en efectivo, aprovechando las vacaciones estivales, antes de que el cambio de divisa en Europa eliminara de la circulación las monedas nacionales11 (Gallina, 2006; Haas y Plug, 2007). No obstante, los datos obtenidos si se controla la tasa de cambio (Gallina 2006) y la evolución posterior cuestiona el «efecto euro» como factor explicativo, o como poco reduce su alcance, apuntando, en su lugar, a razones de índole estructural. Entre ellas, la continuidad de la migración a los países del noroeste europeo; los nuevos flujos de migración laboral hacia la Europa meridional; y la persistencia de los vínculos transnacionales e intergeneracionales entre los migrantes y los lugares de origen (Haas y Plug, 2007). Por otra Page 219

GRÁFICO 6. EVOLUCIÓN DE LOS FLUJOS DE REMESAS A MARRUECOS: 1975 a 2007

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parte, la estabilidad económica y política del país unido al decidido enfoque proactivo del gobierno marroquí hacia sus emigrados ha favorecido la canalización de las remesas por cauces formales12 y, con ello, su visibilidad. Asimismo, las fluctuaciones monetarias elevan el valor de las remesas y animan a los migrantes a enviar dinero a sus hogares y sus familiares en los lugares de origen (Giubilaro, 1997:30).

Particularmente, a lo anterior, añadiría otra serie de factores que también podrían estar impulsando esta tendencia al alza. Me limito a enunciarlos:

- Uno estaría vinculado al aumento de la migración irregular. La inestabilidad e inseguridad -residencial y laboral- podría contribuir a un incremento de los envíos monetarios; además de para saldar la eventual deuda que puede conllevar el inicio del proyecto migratorio, como forma de rentabilizar el esfuerzo y el riesgo afrontados y salvaguardar el logro económico. Sin olvidar el componente simbólico de las remesas y los significados que comporta de cara al grupo de referencia (sobre esta dimensión de las remesas, véase Goldring, 2001).

- Otro sería el creciente clima anti-inmigración que reina en los países desarrollados, a uno y otro lado del Atlántico, que se acentúa gradualmente y se plasma en un endurecimiento de las políticas migratorias, lo que socava la posición de los migrantes [la última Directiva sobre retorno de los inmigrantes indocumentados, aprobada por el Parlamento Europeo en junio de 2008, y las numerosas medidas adoptadas por buen número de países receptores (Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Estados Unidos, etc.), son suficientemente indicativos en este sentido]. Ello contribuye a generar un atmósfera de inseguridad y arbitrariedad que afecta también a los residentes asentados, lo que, a su vez, puede redundar en un incremento de la conducta remesadora. Bien, como fórmula de diversificar las opciones de ahorro (conducta inverso-Page 220ra), bien, como forma de afirmar la dimensión identitaria, un renacer de la identificación y vínculos con el origen en respuesta al rechazo que emite la sociedad receptora.

- Por último, otro factor que presumiblemente puede -o podría- incidir en la tendencia remesadora sería el solapamiento de etapas del ciclo migratorio. En este sentido, no hay que olvidar que, en la actualidad, coinciden varias generaciones de migrantes. Mientras los emigrados en los años 50/60 alcanzan la edad de jubilación -lo que puede plantear la opción de retorno al país-, quienes se añadieron en la última década están en la etapa inicial -cuando los vínculos en y con el país son más robustos-, o en la de asentamiento, etapa más sólida económicamente, lo que permite derivar una parte de los ingresos hacia el lugar de origen.

2.1. La geografía de las remesas a Marruecos: principales países de procedencia

Las remesas recibidas por Marruecos proceden, mayoritariamente, del orbe europeo, y, en específico, de países de la Unión Europea, la zona que concentra, a su vez el grueso de la emigración marroquí y en donde constituyen la segunda nacionalidad en orden de importancia tras la turca, que congrega a unos 3 millones. En 2003 residían en esta área alrededor de dos millones de marroquíes entre migrantes y descendientes, el 85% del total de expatriados del país a nivel mundial (ECORYS, 2006). Francia (1.025.000, en 2002), España (653.000 en 2008), Países Bajos (316.000 en 2005) e Italia (253.000 en 2004)13, albergan las colonias más numerosas y son, a su vez, junto al Benelux, los principales puntos de partida de las remesas de los marroquíes en Europa.

El país alauita fue el principal beneficiario de las transferencias emitidas desde la UE hacia terceros países en 2004, según el segundo informe de la Comisión Europea (CE, 2006), con cerca de 1.200 millones de euros (meuros), el 3% de su PIB. Las estimaciones efectuadas por Jiménez et al (2007) a partir de esos datos, atribuyen a Marruecos el 15% del total emitido en este área, seguido de Turquía (8,1%) y Colombia (3,54%). La Europa comunitaria es, asimismo, la principal fuente, con notable diferencia, de los flujos hacia otros países de la cuenca mediterránea; entre ellos, además de los citados, Argelia y Túnez. No es extraño, pues, que Marruecos lidere los corredores de remesas de varios países comunitarios -España14, Francia, Holanda y Bélgica-, y se cuente entre los diez primeros en otros casos (Italia y Portugal, 10º). Todos figuran, a su vez, entre los principales emisores de remesas de este orbe.

Francia ha aportado, tradicionalmente, la parte del león de estos flujos a Marruecos (el 71% en 1982) y aún hoy su aportación [23,3 millardos de dirhams (mmDH) en 2007] supone algo más del 40% de la suma total oficial recibida por este concepto (55,1 mmDH según la Office des Changes (ODC)15. En 2003, por ejemplo, el corredor Francia-Marruecos era el 2.º en importancia del orbe euro-mediterráneo según ECORYS 2006.

La incorporación de nuevos países de destino, en particular, pero no sólo, España e Italia, unido a la dilatada historia migratoria de Francia -con una comunidad muy asentada, en la que coinciden miembros de la 2.ª y 3.ª generación, y cuya principal fuente de entradas es la reagrupación familiar- ha ido mer-Page 221mando la cuota correspondiente a ese país en la suma agregada. Este proceso afecta también a otras áreas tradicionales de emigración (Benelux, Holanda), aunque en muy inferior grado pues nunca acumularon una fracción similar a la de Francia. A la vez, emergen con fuerza España e Italia, los dos principales nuevos destinos en la etapa presente (gráfico 7).

GRÁFICO 7. FLUJOS DE REMESAS A MARRUECOS SEGÚN PAÍSES DE PROCEDENCIA: 1982 a 2007 (en %)

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Y así, mientras la participación de Francia cae cerca de 30 puntos porcentuales en dos décadas, pasando de representar el 70% en 1987 a rondar el 40% en 2007, España aumenta su peso en el conjunto en más de 11 puntos porcentuales en una década (de 1998 a 2007), al multiplicar por 11 la suma aportada en ese plazo, lo que eleva su cuota del 4% en 1998 al 15,3% en 2007 (gráficos 7 a 9)

Italia, tercera procedencia en orden importancia en la actualidad, presenta una trayectoria algo diferente. Por un lado, se anticipa a España al emerger como nuevo punto de referencia a comienzos de la década de los 90 (aportó el 5% en 1991)16, permaneciendo estable su primera mitad. En 1996 duplicó, en sólo un año, su aportación y con ello su peso en el conjunto (de 725 mDh registrados en 1995, sube a 1,7 mmDh en 1996 situándose en el 9%), y llegó a su cenit en 2001 (el 16%, 5,9 mmDh en cifras absolutas), justo cuando España inicia un tímido despegue (1,9 mmDh, el 5%). A partir de entonces, el flujo desde Italia muestra una importante desaceleración, e incluso retrocede algún año, lo que ha retraído su cuota en el conjunto al 13% (gráficos 9 a 11).

Ello no significa que los flujos procedentes de los países más tradicionales en la migración marroquí no aumenten. En general subieron en términos absolutos en la última década y el de Francia, en concreto, ha duplicado su volumen ampliamente en este lapso, como refleja el gráfico 8. Pero la diversificación de la migración marroquí -que implica el inicio de nuevos flujos y añade otras fuentes Page 222

GRÁFICO 8. REMESAS A MARRUECOS SEGÚN PROCEDENCIA: 1998 y 2007

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de remesas (Estados Unidos, EUA, Arabia Saudi, etc.)-, unido al impulso que advierten algunos de los flujos más recientes (en particular los de España e Italia), redunda en una distribución menos polarizada de lo que venía siendo habitual en esta corriente monetaria.

Por otra parte, la diversificación de las procedencias se hace evidente en la evolución de la categoría 'Otros', que supone, a partir de 2004, más del 20%, cuando su tasa media desde 1982, año en el que la ODC empieza a facilitar datos sobre procedencia, hasta 2003, había oscilado entre el 6% y el 10% (gráfico 9)

GRÁFICO 9. REMESAS A MARRUECOS SEGÚN PAÍS DE PROCEDENCIA: 1998 y 2007

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En suma, los flujos que más crecen en el último decenio (1988 a 2007) en términos relativos, proceden, por este orden, de España, que ha multiplicado por cerca de 11 el volumen transferido en 1998 (970% de aumento); Estados Unidos, que lo ha multiplicado por más de 10 (936% de aumento); Reino Unido (443% de aumento) e Italia (250%). Aún así, sigue siendo un flujo muy polarizado en cuanto a orígenes. Si en 1998 Francia ya superaba, por sí misma, la mitad y con Italia rondaban los dos tercios, hoy con la aportación de España ya aúnan el 70%. Esto otorga a estos tres países una posición específica en el estudio y análisis de las implicaciones de la migración en las áreas de origen.

3. El corredor España Marruecos: evolución, dimensiones, rasgos

El corredor España-Marruecos se constituye al hilo de la ola migratoria que cobra impulso en la última década del pasado siglo. Las restricciones fronterizas en los destinos tradicionales llevan a los potenciales migrantes a buscar nuevos destinos. En este contexto, el carácter fronterizo de los países europeos meridionales, la porosidad de sus fronteras, su nueva posición geopolítica tras la incorporación a la CE -Grecia (1981), España y Portugal (1986)- y las peculiaridades de su economía y mercado de trabajo [economía en fase expansiva, elevada cuota del sector informal y del empleo irregular, fuerte presencia de sectores de actividad caracterizados por la estacionalidad y la precariedad (agricultura, construcción, servicios, etc.)], demanda de mano de obra no cualificada y una demografía en contracción-, colocan esta zona en el mapa migratorio. Primero, como lugar de tránsito desde el que, eventualmente, intentar acceder al destino final; luego, una vez se empiezan a asentar las redes y se consolida su posición como países de recepción, se incorporan al imaginario como nuevos lugares de destino.

GRÁFICO 10. PRINCIPALES PROCEDENCIAS DE LOS FLUJOS DE REMESAS A NIVEL GLOBAL. 2007 [en millardos de dólares y cuota en el total mundial (%)]

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España culmina así su transición migratoria sin interrupción entre ambas facetas y emerge en el mapa global al recibir un inusual número de migrantes en muy corto plazo. Primero, en cuanto receptora de un sustancial flujo migratorio17, después, como uno de los mayores emisores de remesas. En 2005 ocupaba la décima posición en la lista de principales receptores de migrantes, cuando en 2000 no figuraba entre los veinte primeros. E igual salto se observa a nivel de remesas. Los datos del BM y de la UE otorgan a España, desde 2003, la 5ª posición a escala mundial y la primera entre los países de la UE, precedida sólo por EE UU, Rusia, Arabia Saudí y Suiza18. En 2000, el volumen de remesas emitidas (2.056 m$, según el BM; 1.446 meuros, según datos del Banco de España) la ubicaba en 12º lugar, y en 1998, el 16º. Es decir, en sólo un lustro subió 11 puestos en la escala colocándose en el grupo de cabeza en esta rúbrica (gráfico 12).

3.1. Evolución de los flujos de remesas desde España y principales destinos

El aumento de las remesas desde España ha ido de la mano de la crecida migración que arriba en las últimas décadas y se acelera con el cambio de siglo (gráfico 11). A los factores señalados, por su mediación en los flujos migratorios hacia España, se añade una serie de medidas políticas en materia de migración que contribuyen a explicar la rápida evolución de ambos fenómenos (migración y emisión de remesas).

Entre ellos, los cambios legislativos adoptados a partir de 2000, que suponen una flexibilización respecto a la legislación previa; las regularizaciones extraordinarias efectuadas desde inicios de los 9019 (seis en total de 1991 a 2005), que han normalizado la situación de un cifra muy significativa de migrantes, con sus consiguientes efectos anejos20, y en las que los migrantes marroquíes han tenido una presencia importante21, y los acuerdos bilaterales de gestión de los flujos y contratación en origen firmados con diversos países en la presente década; entre ellos, con Marruecos en 200122. Todos estos procesos han redundado en un muy rápido aumento de la población migrante y, en paralelo, la aparición de significativos flujos de remesas hacia los países de origen.

El ascenso de los montos transferidos en concepto de remesas se ha reflejado en la Balanza de Pagos. De receptora neta de remesas, y con un saldo positivo relativamente importante hasta muy recientemente (2.276,1 meuros en 2000, por ejemplo), ha pasado a ser, a partir de 2004, emisora neta, incrementándose, a partir de entonces y de forma muy sustancial, el saldo negativo (-2.825,7 meuros en 2007) (gráfico 12). Ello no obsta para que aún figure en lugar destacado (6º) entre los mayores receptores de remesas del mundo, como ya se anotó.

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GRÁFICO 11. INMIGRACIÓN Y FLUJOS DE REMESAS EN ESPAÑA: 1990 a 2007

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GRÁFICO 12. BALANZA DE REMESAS EN ESPAÑA: 1990 a 2007

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GRÁFICO 13. DISTRIBUCIÓN DE LAS REMESAS DESDE ESPAÑA: 2004 a 2007 (en %)

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Los pagos en remesas representaron en 2007, el 0,8% del PIB español, frente al 0,3% en 2001 (BE, Balanza de Pagos 2007), lo que indica el avance de esta rúbrica y su impacto en la economía española.

En la actualidad, a tenor de los datos recogidos por la segunda encuesta europea sobre remesas de trabajadores desde la UE a terceros países, el volumen de fondos transferidos por los inmigrantes a sus países desde España configuran tres de los diez corredores de remesas que Jiménez-Martín et al. (2007) destacan en esta área geopolítica: España-Marruecos; España-Ecuador, y España-Colombia.

En cuanto a la distribución por áreas geográficas, las transferencias de fondos de los inmigrantes residentes en España se dirigen, sustancialmente, hacia América Latina y el Caribe. Desde 2004, primer año en el que se ofrecen datos desagregados a nivel geográfico en la Balanza de Pagos23, dicha región recoge alrededor del 70% del total remitido desde España, aunque ha ido reduciendo paulatinamente su peso: de representar unas tres cuartas partes en 2004 (72%), ha pasado a unos dos tercios en 2007 (67,4%), esto es, Page 227 cinco punto menos en estos cuatro años24. La porción restante (32,6%) se distribuye entre Europa, que recibió, en conjunto, alrededor del 17% (9,1%, la UE, y 8,1%, el resto) y el resto del mundo (15,4%), que engloba Asia y África (gráfico 13).

Los datos oficiales asignaban a Marruecos, en 2007, la quinta posición entre los países receptores registrados, con el 6,5% del total de los fondos transferidos, lo que supondría unos 528,5 meuros en cifras absolutas. La lista, como ya anticipa la distribución regional, la encabezaban tres países del orbe latinoamericano: Colombia, Ecuador y Bolivia, que percibieron el 17,6%, 16% y 11,7% respectivamente del total agregado. Estos tres países concentran, en conjunto, casi la mitad de las remesas transferidas desde España (45%) aunque han ido reduciendo su peso en el conjunto. En 2004, por ejemplo, recibieron el 53% del total transferido. En cuarta posición figura Rumania, ligeramente por delante de Marruecos (7%). El resto (41%) se distribuyó entre una pluralidad de nacionalidades, con cuotas inferiores al 5% en todos los casos (gráfico 16B).

Los datos registrados no reflejan, como se podría esperar, la estructura de la población foránea residente en España, ni a escala regional ni la distribución por nacionalidades, tanto si la cotejamos con la inscrita en el padrón municipal de habitantes como si acudimos al registro de los residentes autorizados. Pues, a tenor de los datos oficiales, y ciñéndonos a esta última situación para acotarlo más, Iberoamérica, aunque aumenta su peso de forma sustancial en los últimos años, representaba, a fines de 2007, algo menos de un tercio de la población foránea (31%), mientras la Unión Europea que, tras las dos últimas ampliaciones, abarca 27 países, congregaba casi el 40% (39%), no todos, originarios de países avanzados. En cuanto a África, ausente en cuanto área específica de la Balanza de pagos que la subsume en la categoría «Resto del mundo», suponía el 21% de los residentes foráneos en España en situación regular.

E igual ocurre en lo tocante a países. Marruecos, la nacionalidad más representada aún en 2007 en el conjunto global (16%), reunía una cuota de las remesas oficiales muy por debajo de la que le correspondería en función de su volumen de población. Una situación que se repite en el caso de Rumania -país de origen del 15% de los residentes con tarjeta-, que limita su participación en el flujo de remesas al 7%. Mientras Colombia, Ecuador y Bolivia, que suponen, a su vez, el 6%, 10% y 2%, respectivamente, de los residentes autorizados, aparecen sobre-representados en la asignación de los mismos (véase gráfico 17). Algo que también sucede con Brasil (que acumula un 5% y sólo supone un 1% en la población en situación regular), y la República Dominicana (4,9% vs. el 2% de cuota en el conjunto foráneo).

Estas discrepancias pueden estar reflejando -además de sesgos e imprecisiones en la recogida y registro de los datos25, o bien pau-Page 228

GRÁFICO 14. PRINCIPALES DESTINOS DE LAS REMESAS DESDE ESPAÑA. 2007 (en %)

[ VEA EL GRAFICO EN EL PDF ADJUNTO ]

tas muy disímiles entre los distintos colectivos en su conducta remesadora -mayor propensión a remitir o/e importes más cuantiosos remitidos-, ó una incidencia muy desigual, entre los mismos, respecto a la elección de los canales para el envío de fondos a sus familias en los lugares de origen. Al tratarse de flujos relativamente recientes, en general, y a excepción de unos pocos que formaron colonias relativamente consistentes ya a principios de la década de los 90 (marroquíes, peruanos y dominicanos), nos inclinamos más bien por lo segundo. En particular, respecto al colectivo en el que se centran estas páginas.

3.2. Características del corredor España-Marruecos (cauces, costes, agentes, etc )

De las tres modalidades de envío de remesas (transferencias bancarias, giros postales y dinero en efectivo), la más frecuente en Marruecos, según la Offices des Changes (ODC), es la transferencia bancaria. Este cauce viene representando entre la mitad y los dos tercios de lo remitido y muestra además una tendencia ascendente. En 2005, último dato disponible a la fecha, el 69% de los fondos remitidos por los MRE fue por esta vía. Le sigue en orden de importancia, el dinero en efectivo. En 2001 esta fórmula observó un sustancial ascenso duplicando muy ampliamente la cifra del año previo, lo que elevó su tasa en el conjunto al 44%. Pero tras ese alza puntual -inducida, según todos los indicios, por la entrada en circulación del euro-volvió a su nivel habitual que oscila en torno al 28%. Por último, los giros postales muestran un claro retroceso. De 2000 a 2005 han reducido en nueve puntos porcentuales su cuota en el monto total y en 2005 sólo representaron el 4% de los ingresos por esta partida.

La canalización de las remesas remitidas desde España, según datos de la ODC, reproducía en 2005 esa misma pauta, la más común, por otra parte, al resto de principales procedencias a excepción de Reino Unido y Francia (gráfico 19) En estos dos últimos, los giros postales mantenían en 2005 cierta importancia. El cauce predominante en España es, pues, la transferencia, seguida del envío en efectivo. En 2005 ambos modos concentraron el 71% y 28% respectivamente de lo remitido (gráfico 15).

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GRÁFICO 15. MODOS DE ENVÍO DE LAS REMESAS REGISTRADAS SEGÚN PAÍSES: 2005

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La mayoría de los envíos registrados (70-80%) desde España se canalizan, según el Banco de España, a través de las remesadoras [Establecimientos de cambio y transferencias de divisas al exterior (ECVT), en el léxico oficial, segmento en el que se incluyen las agencias que cuentan con licencia administrativa para realizar esta actividad]. El marroquí estaría entre los colectivos que más utilizan este cauce. Según los datos aportados al Banco de España por estos establecimientos, Marruecos es el quinto destino de las remesas gestionadas por los mismos desde 2004. Le anteceden Colombia, Ecuador, Bolivia y Rumania. Reproduce, por tanto, el orden que recoge la BP. Los dos años previos (primeros de los que tienen datos) el país alauíta ocupaba la 3ª posición, pero el aumento de los flujos a Bolivia y a Rumania le ha rezagado.

Su cuota se ha mantenido relativamente estable en estos años en torno al 5-6% del total de transferencias emitidas. En 2007, los datos provisionales le asignan el 5,32% del volumen total ordenado en el ejercicio a través de los ECVT. Lo que, en cifras absolutas, supondría, según mis estimaciones, unos 333,4 meuros. Ello representa algo menos de dos tercios (63%) de la suma total estimada a partir de los datos de la BP 2007 (BE, 2008) y supone un descenso respecto a la cuota canalizada por este medio el año previo (2006) de 10 puntos porcentuales (cálculos propios).

El crecido volumen de remesas emitido desde España ha repercutido en este sector económico que muestra una gran actividad interna. El número de firmas con licencia para gestionar transferencias de divisas con el extranjero ha pasado de 32 en 2002, a 46 en 2007. Estas entidades están obligadas a informar de su actividad y son supervisadas por el Banco de España. Las principales marcas son Western Union y MoneyGram, que operan a través de Page 230 varios agentes (Fexco, la primera, y Cambios Sol e Hispano, la segunda), y cuentan además con conciertos con algunas entidades financieras. En 2007, las 46 entidades autorizadas contaban con una red de 13.500 agentes, entre personas físicas y jurídicas, y 23.500 locales en total, ubicados estratégicamente en las zonas de frecuente tránsito y las de mayor concentración de la población migrante. Unas cifras que superan en mucho a las dadas en 2002 (32 licencias; 4.024 agentes y 5.783 locales)26, lo que refleja el elevado grado de expansión que advierte este sector.

En cuanto a las entidades financieras, las fuentes consultadas destacan el protagonismo del Banque Populaire27. Esta entidad cuenta con una extensa red de sucursales en Marruecos y ofrece distintos servicios de transferencia de dinero. En España opera a través de acuerdos con diferentes entidades y consorcios financieros (La Caixa, CECA, Unicaja, etc.). De las entidades españolas, destaca La Caixa, la principal Caja de Ahorro y la más dinámica en servicios a inmigrantes y el BBVA, con su marca Dinero Express, entre otros. Las Cajas de Ahorro provinciales tienen también cierta presencia en el envío de remesas, bien de forma autónoma, a través de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), o mediante acuerdos con remesadoras. Según el Director General adjunto de esa entidad, las cajas de ahorros controlarían en la actualidad alrededor del 20% del envío de remesas28.

Para llegar a este mercado, la CECA puso en marcha el proyecto 'Bravo Envío de Dinero', en el que participan 32 de las 46 cajas que integran el sector y que comenzó a funcionar en diciembre de 2004, con el fin de ofrecer a las cajas una plataforma independiente para el envío de remesas. Para ello han establecido acuerdos con distintas entidades financieras en los países de origen de los colectivos más numerosos. En Marruecos el principal corresponsal es el Banque Centrale Populaire. Asimismo, en 2005, ocho Cajas de Ahorro se unieron para adquirir el 51% del capital social del grupo BEM, una entidad multiservicios, con agencias distribuidas por el territorio nacional, creada en 2003 para ofrecer un servicio integral -agencia financiera, telecomunicaciones y asesoría- a la población inmigrante a través de su red29. El grupo BEM España es propietario de las empresas auxiliares Money- Card World Express (remesadora autorizada por el Banco de España), la operadora de telecomunicaciones OPCOM, y MoneyCard World Services (servicios auxiliares)30.

El aumento de la competencia ha acarreado un relativo descenso de los costes aunque se va ralentizando y no afecta por igual a los distintos destinos. Según fuentes de Remesas.org, que realiza un seguimiento periódico de los costes, el precio medio de una transferencia de 150 euros a Marruecos a fines del 2007 era de 6,30%, algo más elevado que el envío a Ecuador, Bolivia y Colombia (5,4%; 5,9% y 6,01 respectivamente) y muy similar al de Rumanía (6,34%) en ese momento31.

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Por otra parte, los cauces informales, parecen tener una significativa importancia en el caso de Marruecos. A ello apuntan las discrepancias observadas respecto a la dimensión de los colectivos y el volumen de remesas que aparece registrado en las estadísticas del Banco de España y que ya mencioné antes. En el caso de Marruecos, la proximidad, que permite visitas más frecuentes, unida a otros posibles factores (costes, escasa bancarización y cultura bancaria, dificultad de acceso al punto de entrega, demoras, etc.), podría estar mediando en esta conducta. Posiblemente, más que la eventual estancia irregular, pues el marroquí presenta una cifra muy pareja en población documentada y empadronada (648.735 vs. 652.700 y a 31/12/2007 y 01/01/2008 respectivamente). Para las nacionalidades latinoamericanas, en cambio, los traslados son más gravosos -en tiempo y coste-, lo que demora las visitas.

En este sentido, los resultados de una mini-encuesta incluida en el informe ECORYS 2006 avalaban la presencia de cauces informales. Aproximadamente una tercera parte de lo enviado (34%), según ésta, se canalizó por esta vía, bien mediante dinero en efectivo o con correos privados. Las razones aducidas por los informantes fueron su facilidad, mayor rapidez y seguridad. Alrededor de la mitad de los encuestados (49%) recurrían a las remesadoras o los giros postales, mientras que sólo el 16% de las transferencias se realizaron a través de bancos. La principal preocupación de los encuestados, según afirmaban, era la rapidez.

Otra nota a destacar en cuanto a las remesas a Marruecos es su marcada estacionalidad. Los envíos monetarios tienden a concentrarse en los meses de verano (julio y agosto) que coinciden con las vacaciones estivales y es cuando se produce una mayor afluencia de MRE hacia sus lugares de origen. En 2007, por ejemplo, esos dos meses concentraron, en conjunto, alrededor de la cuarta parte de las remesas registradas en el año (ODC, 2008, Balance des paiements 2007). Éste sería también el momento más propicio para el traslado de fondos en efectivo de forma directa.

4. Impacto y significado de las remesas para la economía marroquí

Varios datos ilustran la importancia de las remesas para la economía de Marruecos. El primero, su equivalencia en términos del PIB. Las transferencias han venido representando en torno al 5,5-9% del PIB en el periodo de 1990 a 2005, según datos de la ODC, y representaron en 2007, como ya avanzamos, el 9%, según las estimaciones del FMI, lo que ubica a Marruecos en la 22ª posición a nivel mundial. Se trata de una cifra significativa aunque notablemente inferior a la de otros países de la región MENA, como Líbano, en donde representaron, ese mismo año, la cuarta parte de su PIB (24,4%), situándole en la 5ª posición a nivel mundial en esta rúbrica, o Jordania, en donde las remesas (3,43 mm$ en 2007) supusieron una cuota cercana al anterior (22,7%). Pero sí fue la tasa más elevada entre los países del Magreb -Túnez y Argelia registraron un 5% y 2,2%, respectivamente, y Egipto, 6%. Los dos primeros reciben un volumen de remesas muy inferior al de Marruecos, como ya vimos, pero no así Egipto, que, con 7.656 m$ recibidos en 2007, antecede a Marruecos en la lista global y lidera la región MENA. Si bien, la opacidad en torno a las remesas impone la cautela en las comparaciones pues las cifras manejadas sólo incluyen la fracción registrada y en algunos países el volumen de remesas informales supera en mucho a la anterior. En este caso, Marruecos, además de disponer de una dilatada serie de datos -tanto de fuentes marroquíes32 como europeas-, se distingue, según distintas fuentes, por un mayor uso de las vías forma-Page 232les, superior al que se observa en otros países. Entre ellos, Argelia, en donde, según el informe ECORYS 2006, predominan los cauces informales33 (EIB, 2006).

Estas transferencias contribuyen a fortalecer la posición financiera de Marruecos mediante el excedente en la balanza de operaciones corrientes privadas en la que constituyen la fracción más importante (87,3% en 2005). En 2005 este flujo equivalió a más de un quinto de lo importado en bienes y servicios y alrededor del 43% de todas las exportaciones, contribuyendo a cubrir casi la mitad (46,8%) del déficit comercial (Chafiki, 2006).

Éstas son, de hecho, la principal fuente de financiación de la Balanza de Pagos y la más estable, sólo superada, coyunturalmente, en 2006, por los ingresos derivados del turismo (Chaabita, 2007: 55). En general su cuantía excede a los ingresos derivados de la exportación de productos agrícolas y de fosfatos, materia de la que Marruecos posee las mayores reservas a nivel mundial. Ésta es, asimismo, muy superior a la de otros flujos financieros globales, como la inversión extranjera directa y la ayuda oficial al desarrollo. En 2006, las remesas de los emigrados aportaron a la economía de Marruecos el doble de la suma correspondiente a la IED y cinco veces más que la AOD, cuya importancia ha ido descendiendo gradualmente como muestra el gráfico 16.

GRÁFICO 16. FLUJOS DE IED, AOD Y REMESAS REGISTRADAS A MARRUECOS: 1980 a 2006

[ VEA EL GRAFICO EN EL PDF ADJUNTO ]

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5. Usos y destinos de las remesas en los lugares de origen

Finalizamos ya esta sección con una breve referencia a los usos y destinos de las remesas.

En general, los estudios y encuestas efectuados sobre usos de las remesas subrayan la prioridad otorgada a los gastos domésticos, otros bienes de consumo e inversiones 'no productivas', con su corolario de efectos añadidos (elevación de la inflación, dependencia, incremento de las desigualdades, etc.), mientras sólo una escasa fracción de lo remitido se dirige a inversiones productivas. El estudio de Orozco (2000) sobre México, por ejemplo, muestra que la cuota dirigida a este tipo de inversiones está en torno al 6-7%. En este sentido, distintos autores han advertido respecto a la mediación de los contextos en la canalización de las remesas hacia actividades productivas. Las oportunidades de inversión a pequeña escala y el acceso a capital financiero y social necesarios para el nuevo negocio, van a condicionar esta conducta. Asimismo, la falta de infraestructuras, un escaso acceso a créditos y un mercado poco desarrollado van a neutralizar los esfuerzos por potenciar la inversión productiva de los fondos de remesas (ECORYS, 2006).

Por otra parte, como anota Hass (2007), los sesgos que salpican la investigación y el análisis en este campo, que suelen respaldar la visión negativa del impacto de las remesas, pueden estar limitando los hallazgos y perspectivas frente a este hecho al no tener suficientemente en cuenta distintas variables que condicionan los resultados.

No hay que olvidar que las condiciones estructurales de la población van a determinar el destino de los fondos remitidos. Y según el Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008, Maruecos ocupaba el puesto 126 de los 177 países analizados. En las tres últimas décadas ha ascendido en la clasificación pasando del grupo de países de bajo desarrollo a los de medio. Algunos datos, como el aumento de la esperanza de vida, que supera en la actualidad los 70 años, el crecimiento de las tasas de escolarización -muy cercana a la totalidad en los menores de 15 años- o las mejoras en los indicadores sanitarios y las infraestructuras básicas, han situado a Marruecos en el segundo grupo, con un índice de desarrollo del 0,65. Aún así, según el mapa de pobreza difundido por la Comisaria del Plan marroquí, el 87% de los municipios del territorio nacional dispone de infraestructuras precarias y escasos recursos; el 8% de los habitantes de las zonas rurales tienen dificultades para recibir tratamiento médico y el 70% no dispone de agua potable. Asimismo, el gasto medio de las familias pobres no supera el 24% del total. La capacidad adquisitiva de los salarios es cada vez menor y el 19% de la población (6 millones de personas) está catalogado como pobre (Boletín de Economía y negocios de Casa Árabe, nº 2, junio-julio 2007).

No es extraño, pues, que los estudios realizados en las tres últimas décadas reiteren la utilización de los fondos en el sostén de las necesidades de los hogares, construcción de una casa o la mejora de la preexistente (FCC, 2004). Con ello contribuyen a la satisfacción de las necesidades básicas y la mejora de las condiciones de vida. En este sentido, un estudio de Bourchachen (2000) mostraba, por ejemplo que las remesas habían contribuido al sostenimiento de un 4 por ciento de la población, reduciendo con ello, en cuatro puntos, la tasa de personas en situación de pobreza (del 23 al 19%) en el periodo 1984 a 1999.

Una encuesta efectuada por INSEA (2000) en esas fechas mostraba una inversión creciente de los marroquíes en el país de origen, en particular en bienes raíces (84%), agricultura (7,5%) y otros sectores, como turismo y pequeño comercio. A estos sectores se le ha unido, más recientemente, el interés por invertir en nuevas tecnologías, que se observa en los sectores más educados (Khachani, 2005). La misma encuesta citada más arriba recogía los impedimentos para la inversión Page 234 que afirmaban los encuestados. Entre ellos, problemas administrativos (42%), falta de acceso a préstamos (18%), corrupción (13%) y problemas fiscales (13%).

5.1. A modo de conclusión

El examen de los datos constata la importancia que siguen teniendo las remesas en Marruecos y el impulso adquirido por la corriente desde España. El corredor entre ambos países parece mostrar ciertas pautas relativamente consolidadas. Entre ellas, el predominio, entre las vías formales, de las transferencias en detrimento de los giros, que, en la década de los 90, abarcaban mayor cuota. Junto a ello, destacamos el peso que pueden estar teniendo los envíos informales, a lo que apunta la desigual distribución del volumen de remesas entre las principales nacionalidades y su disparidad frente a las respectivas tasas en la población foránea.

Por otra parte el impacto de las remesas a nivel macroeconómico queda patente al cotejarlo con el PIB, otros ingresos de la Balanza de Pagos (exportación, agricultura, turismo, etc.) y otros flujos externos globales (IED, AOD). La revisión de la literatura a este respecto confirma, a su vez, la utilización habitual en el uso de remesas -en su dimensión de ingreso de los hogares-, el predominio de la inversión en bienes raíces y el impacto positivo en la mejora de las condiciones de vida. Si bien, el énfasis en la dimensión económica de las remesas y las exorbitadas expectativas políticas respecto a su impacto como vector de desarrollo condiciona la visión de estos flujos y tiende a soslayar otras dimensiones del desarrollo que éstos contribuyen a satisfacer -educación, sanidad, condiciones de vida, etc.- así como las limitaciones presentes en el contexto que limitan su canalización hacia actividades productivas.

Queda por ver el efecto de la actual crisis económica en las transferencias familiares. En este sentido, las estadísticas del Banco de España para 2008 ya recogen un nítido descenso en la segunda rúbrica. La suma agregada hasta septiembre, últimos datos disponibles a la fecha, muestra un descenso respecto a lo remitido en 2007 en el mismo periodo (5.938 millones de euros en 2007 vs. 5.660 meuros en 2008, un 5% menos) lo que supone una contracción de los flujos que quiebra la tendencia positiva de los últimos años. La crisis no sólo afectará, pues, a la situación y condiciones de vida de la población migrante, también alcanzará a las de sus familiares en las áreas de origen.

6. Fuentes y referencias bibliográficas

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[1] La incorporación de Rumanía a la UE ha implicado cambios a este respecto, siendo ésta, la nacionalidad foránea más numerosa en la actualidad, tanto entre los empadronados (731.806 vs. 652.695 marroquíes a 1/01/2008), como entre quienes cuentan con los permisos pertinentes (715.750 rumanos vs. 681.829 marroquíes a 31/09/2008).

[2] El Manual de Balanza de Pagos del Fondo Monetario Internacional, base para la contabilidad oficial, desagrega las remesas en tres conceptos contables: «remesas de trabajadores», «compensación de empleados» y «transferencias de emigrantes», que dan lugar a distintos apuntes, recogidos, a su vez, en epígrafes específicos de la Balanza de Pagos [balanza de capital (1ª y 3ª) y «Renta» (2º)]. Aunque el primero es el que se suele utilizar habitualmente como referencia para las remesas de los emigrantes, el Banco Mundial reúne en sus estimaciones los tres conceptos que aparecen así bajo una sola rúbrica. La nueva edición (6ª) del Manual de Balanza de Pagos del FMI, elaborada en 2008, reforma la contabilidad de estos flujos estableciendo nuevas estadísticas.

[3] El Banco Mundial reúne bajo esta rúbrica al agregado de países con rentas bajas y medias (Low-income countries y Middle-income, ó LIC y MlC, por sus siglas en inglés), desagregando el segundo grupo en dos rangos, inferior y superior [Lower middle income, LMI por sus siglas en inglés, y Upper middle income ó UMI) según su nivel de ingresos. Marruecos se incluye entre los países de renta media más baja.

[4] Todos los datos de remesas recogidos en esta sección corresponden, mientras no se indique otra fuente, a las estimaciones del Banco Mundial, basadas, a su vez, en la Balanza de Pagos del Fondo Monetario Internacional (véase www.worldbank.org/prospects/migrationandremittances) (último acceso, 2 de enero de 2009).

[5] La incorporación de nuevos países a la lista de los flujos registrados, la mejora en la recogida de datos y en su contabilidad, junto a los cambios efectivos observados, ha incidido e incide en la posición ocupada en los listados anuales.

[6] Entre ellos, Francia (13,7 mm$), España (10,7 mm$), Alemania (8,57 mm$), Bélgica (8,56 mm$) y Reino Unido (8,23 m$), que detentan la 5ª, 6ª, 9ª, 10ª y 12ª posición, respectivamente, a nivel mundial.

[7] Entonces sólo le antecedían India, México y Filipinas (con 10,0 mm$; 9,9 mm$; y 6,4 mm$) (Ratha, 2003).

[8] Se trata de una estimación media. La variación interanual de los flujos registrados muestra fuertes oscilaciones como refleja el gráfico 6.

[9] En esa década Marruecos firma los principales acuerdos de gestión de mano de obra con los países de destino: Alemania y Francia (1963), Bélgica (1964), Libia (1965) y Holanda (1969). Más tarde se añadirán: Qatar y Emiratos Árabes Unidos (1981), Irak (1982) y España (2001).

[10] Es ésta una de las cuestiones más debatidas en este terreno, pues rebate el eventual papel de las remesas en el desarrollo más allá del corto plazo, y ha generado muchos estudios. El trabajo de LOWELL y DE LA GARZA (2000) en el que examinan la continuidad de las trasferencias de fondos entre México y Estados Unidos, p. e., aportó suficiente evidencia de que, aunque las remesas individuales se incrementaban en el tiempo, tanto la cantidad de remesadores como el monto total de remesas enviados en un tiempo dado, iban decreciendo. La prolongación de la estancia en EEUU, la reagrupación familiar, la naturalización y un mayor nivel educativo ejercían un efecto negativo sobre la conducta remesadora.

[11] En este orden, HAAS y PLUG (2007) atribuyen la rápida conversión a dirhams de las divisas previas, en 2001 y a inicios de 2002, al elevado peso de la economía informal en Marruecos en torno al tráfico de droga.

[12] Para un breve recuento de las medidas del gobierno marroquí a este respecto, véase Haas y Plug, 2006.

[13] Fuentes: para España, INE (Datos del padrón a 1/01/ 2008); resto, OCDE, SOPEMI, varios años.

[14] Sus cálculos se basan en la segunda encuesta sobre remesas a terceros países desde la UE (EC, 2006). Las estimaciones -efectuadas mediante métodos estadísticos en base al número de inmigrantes, su renta disponible y su propensión a remitir-, distan, muy significativamente, de los datos aportados por el Banco de España en la BP.

[15] Fuente: Office des Changes, 2008, Balance des Paiements, varios años.

[16] Aunque esta cifra pueda parecer escasa, es la misma que aportó Alemania entonces y sólo 2 puntos menos que la del Benelux, que cuentan con una larga trayectoria como receptores de migración. La aportación desde España en ese mismo año supuso el 1,7% del monto total.

[17] En torno, o por encima del medio millón anual de 2000 a 2007, el más elevado de la Unión Europea. La tasa de población foránea se ha elevado así sustancialmente pasando del 1,6 en 1998 al 11% en 2008.

[18] Con 45,6 mm$; 17,7 mm$; 16,3 mm$, y 16,1 mm$, en transferencias emitidas, respectivamente, en 2007. Las transferencias emitidas desde España en ese año sumaron 14,73 mm$, el 6% del monto mundial, una tasa similar a la de los países que la preceden con la sola excepción de EEUU que concentra el 18% (Fuente: Banco Mundial, Base de datos de migración y remesas; último acceso, 2 de enero de 2009).

[19] Previo al primer gran proceso (1991/1992), se efectuó otro en 1985/1986, pero su mala difusión, la cifra aún reducida de inmigrantes y la falta de información y preocupación por el estatus legal, limitó mucho su alcance.

[20] Además de los vinculados a la condición regular -a nivel de empleo, estabilidad, etc.-, posibilita el inicio del proceso de reagrupación familiar, el acceso a los cauces formales en la transferencia de fondos, etc.

[21] La cifra agregada de expedientes aprobados en los seis ejercicios, superó 1,1 millón. Los marroquíes documentados en total habrían sido unos 200.000 aproximadamente (el 18-20% de la suma total) (cálculos propios a partir de los datos oficiales de los procesos de regularización y documentación).

[22] De 2001 a 2003 se firmaron acuerdos con Colombia, Ecuador, Marruecos y República Dominicana (2001); Rumania y Polonia (2002) y Bulgaria (2003).

[23] El Banco de España facilita una aproximación a la distribución geográfica de los pagos de remesas a partir de la Balanza de Pagos de 2005 mediante el porcentaje que representa cada uno de los destinos indicados respecto al volumen total de transferencias emitidas. La segregación por áreas se reduce a 'América Latina y el Caribe'; UE-15; 'Resto de Europa' y 'Resto del mundo», anotando los países con mayor porcentaje transferido en cada una. Por otra parte, las remesadoras que disponen de licencia -y remiten, por tanto, sus datos al Banco de España-, empezaron a suministrar los datos de destinos a partir de 2002. El Banco de España los difunde, también en forma de porcentaje, en la memoria anual sobre actividad y resultados de los establecimientos de cambio y transferencias de divisas al exterior.

[24] El fuerte protagonismo de las remesas a Latinoamérica desde España ha elevado muy significativamente la cuota que venía recibiendo dicha área en el conjunto la UE. Mientras el primer informe de la CE sobre remesas le asignó el 12%, el segundo, con datos a 2004, le atribuía el 34% (CE, 2006). Un salto que conllevó, a su vez, el descenso en paralelo del conjunto de flujos dirigidos hacia el área Mediterránea que reduce su cuota, situada en torno al 80% de las remesas comunitarias en 2000, al 55% en 2004.

[25] El Banco Central Europeo (BCE) -y por ende los Bancos Centrales incluidos en el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), al que pertenece España-elevó en 2001 el umbral a partir del cual las entidades financieras deben especificar el concepto de las transferencias internacionales privadas a 12.500 euros, una cantidad que excede, en mucho, el monto habitual remitido. Por debajo de esa cifra los bancos y cajas informan de las operaciones pero no están obligados a precisar si se trata de remesas o de abonos comerciales. Ello contribuye a la infra-estimación del volumen real de remesas incluso de las que van por cauces formales y es una de las razones que explica la escasa participación registrada de bancos y cajas en estos flujos.

[26] Fuente: «Los establecimientos de cambio de divisas y transferencias al exterior en 2002»; e ibidem en 2007, en Banco de España, Boletín Económico (varios años).

[27] Entrevista personal con representantes de la Embajada de Marruecos en Madrid, (febrero 2008); ECORYS, 2006; Chafiky, 2006.

[28] El Faro de Vigo: «Las Cajas crean una red mundial de envío de remesas para aumentar su seguridad», Europa Press, 19 de mayo de 2008.

[29] La oferta de servicios incluye diferentes productos de ahorro-inversión, microcréditos y préstamos, seguros, envíos de remesas, cajeros, viajes, telefonía móvil, asesoría de carácter jurídico, laboral, inmobiliaria, etc.

[30] Para una exposición más detallada sobre las entidades y las estrategias puestas en marcha desde el sector financiero para llegar al mercado inmigrante, véase Criado y Ramírez, 2008.

[31] Fuente: Remesas.org, ranking de remesadores 2007 y 2008 (disponible en su web). El sondeo se efectúa a partir de los precios de las 12 empresas que encabezan el ranking de facturación y compara los precios de los 5 principales destinos (Ecuador, Colombia, Bolivia, Rumania y Marruecos).

[32] El banco central marroquí ha facilitado serie de datos temporales, en cifras absolutas, desde 1980 y desde 1982 facilita también datos sobre los flujos de remesas según país de origen y de destino.

[33] Uno de los factores que incide en esta conducta, según HAAS y PLUG (2007), es la ostensible diferencia entre la tasa de cambio oficial y las que ofrece el mercado informal.