Las redes sociales como nuevo espacio del diálogo de agentes: la interpretación metodológica de la construcción virtual de la realidad social desde #destituciónpetro

Autor:Marciano Favian Venté Alarcón
Páginas:917-945
 
ÍNDICE
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1. Introducción

Las redes sociales se han convertido en un nuevo espacio de diálogo donde se construye la realidad social. Este fenómeno supone la estructuración de un marco comunicativo en el que intervienen múltiples agentes sociales. Estos agentes utilizan las redes sociales diseñadas en el ciberespacio como una nueva plataforma de diálogo en donde se amalgaman diversos debates que reconstruyen el espacio social.

El discurso generado en el proceso de diálogo de agentes se construye en un espacio de interacciones sin fronteras, abierto a escala global. En este microcosmos de lo virtual tienen cabida núcleos sociales con diversas

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perspectivas de mundo, que pueden converger y discrepar en cuanto a sus intereses y acaban generando cambio social.

Los medios de comunicación asumen un rol determinante en la construcción de la realidad social. Detrás de su papel de espejo "ficticio" de la realidad se reconstruye una y otra vez el espacio que alberga el diálogo de agentes. Las redes sociales se presentan como un nuevo espectro comunicativo en la era digital. Los medios tradicionales de comunicación deben reinventarse una y otra vez para no perder vigencia ante la agresiva e implacable vorágine de lo digital.

Las redes sociales introducen en los hechos de la realidad social un fugaz periodo de vigencia. Han trasformado el clásico modelo informativo asociado al trabajo periodístico del reportero, el fotógrafo, el camarógrafo, el redactor. A su vez, permiten retomar de manera precisa el concepto de periodismo ciudadano. Los acontecimientos son provocados y seguidos de primera mano por los otrora protagonistas pasivos de la información. Las redes sociales introducen un elemento diferenciador en el proceso de construcción de la realidad: autonomía ciudadana en cuanto al análisis, construcción y difusión del acontecimiento.

Los medios tradicionales de comunicación no son ajenos a este nuevo fenómeno que los desplaza de ese lugar privilegiado en el que se posicionaban. Está caducada la teoría de asociar la realidad única y exclusivamente a todo aquello que aparece en los medios de comunicación. El protagonismo adquirido por el público en general en la construcción del acontecimiento a través de las redes sociales marca una nueva tendencia socio-comunicativa que bien merece la pena analizar.

El análisis de etiquetas generadas en Twitter visibiliza este nuevo fenómeno socio-comunicativo. La construcción de la opinión pública amplía

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considerablemente el espectro de los agentes que intervienen en dicho proceso. En definitiva, las redes sociales están generando un cambio no solo en la forma de interpretar la realidad social, sino también en la construcción de la misma, toda vez que introducen un nuevo lugar para el diálogo de agentes.

Se articulan de esta manera dos procesos comunicativos convergentes que visibilizan una nueva perspectiva de la cotidianidad. La construcción del acontecimiento a través del diálogo de agentes en las redes sociales eclipsa el procedimiento rutinario de la construcción noticiosa de los medios tradicionales. La realidad social bien puede interpretarse desde una virtualidad que cada vez representa y reconstruye con mayor precisión todo aquello que acontece en lo presencial.

2. Discusión teórica: entre el acontecimiento, las redes sociales y los medios

Etimológicamente se puede definir el acontecimiento como lo que ocurre, y más en concreto se asocia al suceso, aunque desde un punto de vista funcional se interpreta como todo aquello que ocurre y que tiene alguna importancia para el hombre. En este sentido, el concepto de acontecimiento se orienta hacia situaciones que están fuera de lo cotidiano y que nada tienen que ver con el transcurso natural de los días. Valorando el acontecimiento dentro de las coordenadas de espacio y tiempo, se hace urgente analizarlo desde la óptica histórica.

Durkheim, antes de hablar de acontecimiento, hace referencia al hecho social, al que concibe como "todo modo de hacer, fijo o no, que puede ejercer una coerción exterior sobre el individuo; o, también, que es general en todo el

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ámbito de una sociedad dada y que, al mismo tiempo, tiene una existencia propia, independiente de sus manifestaciones individuales" (Durkheim, 1988: 68). Este planteamiento inicial posiciona al hecho social como algo real que está presente en el sistema social y que se abstrae de lo subjetivo. Es decir, funciona como una marca de referencia en la que los actores sociales "se ven obligados a vaciar sus acciones". El hecho social presenta, desde esta perspectiva propuesta por Durkheim, dos posibilidades. Por una parte, se puede considerar un hecho normal asociado a los parámetros establecidos en el orden social.

Pero también aparecen los hechos patológicos que estarían fuera de los límites de la anterior tipología. De esta manera, los hechos sociales patológicos responden a una regla de causa-efecto, definitiva en su planteamiento. La movilización social gestada a través de las redes sociales y clasificada bajo la etiqueta #DestituciónPetro se presenta como un hecho social patológico, toda vez que rompe con el orden social existente.

Este tipo de hechos no solo involucran a un número importante de agentes sociales, sino que acaban generando una disfunción en el espacio social. Se presentan como eventos que propenden a la reconstrucción del espacio social desde el propio discurso de las redes sociales. Estas asumen su rol de nuevo lugar del diálogo de agentes, se establecen consensos y se representa la lucha por el poder en ese nuevo espacio social. Kaufmann sitúa los hechos sociales como elementos posicionados dentro de un sistema social y su carácter histórico justifica el análisis exhaustivo de sus anomalías. Estas anomalías se podrían relacionar con la situación de hecho patológico planteada por Durkheim en el sentido de ruptura de un orden social establecido, que sería en definitiva el principal argumento para definir un hecho social concreto como acontecimiento: "En el pronóstico histórico no es posible, ni mucho menos,

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prescindir de las anomalías (singularidades) en el grado en que lo hace la física" (Kaufmann, 1944: 254).

La referencia histórica es el argumento central de este autor, que encuentra en la historia la posibilidad de conceder distancia a los hechos sociales para valorar en profundidad sus particularidades. La historia, o lo que Kaufmann define como comportamiento histórico, hace posible conceder o quitar relevancia a determinados hechos sociales. El hecho social se adhiere a dos conceptos básicos en esta propuesta teórica: en primer lugar, al concepto de acción social en el que el autor retoma a Weber y que define como una actuación que se da entre actores afectando al comportamiento de los mismos; además, se introduce el concepto de relación social, en el que intervienen varios actores, que, sin embargo, por la naturaleza de su sentido, actúan en reciprocidad.

Las redes sociales posibilitan el análisis del proceso de construcción de los acontecimientos, toda vez que permiten seguir el rastro de la acción social como proceso. Lo anterior se logra a través del análisis de etiquetas que aglutinan a los distintos actores socio-políticos que reconstruyen una y otra vez el espacio social. A partir de la conceptualización de un hecho social en términos de la relación social, se plantea el concepto de sociedad en el sentido de un campo social de fuerzas que Kaufmann define como campo de aplicación de determinados esquemas interpretativos para relaciones sociales.

El acontecimiento se distingue como un elemento difícil de fijar en el tiempo. Su construcción es constante, efímera y precisa de un ejercicio riguroso de establecimiento de límites temporales para su interpretación. Podría pensarse que desde esta perspectiva es simplemente una ilusión, una apariencia. La evolución temporal de las etiquetas (hashtag) permite interpretar el proceso de construcción de los acontecimientos y la propia

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ruptura de la cotidianidad. "Es etimológicamente lo que ocurre, adviene, aparece o desaparece, y es funcionalmente "todo lo que ocurre y que tiene alguna importancia para el hombre"" (Trebitsch, 1991: 135-44). Se presenta desde una orientación humanística en la que adquiere relevancia todo aquello que afecta al hombre de manera trágica o beneficiosa. Profundizando aún más en este concepto, se tocan los límites del acontecimiento histórico. Con el ánimo de interpretar con la mayor exactitud posible este concepto, aparece una nueva disyuntiva conceptual para proponer dos tipos de historia desde donde se puede observar el acontecimiento: por una parte, la historia que se produce, que sucede; por otro lado, la historie, que hace referencia a la historia que se escribe. En cuanto a la primera opción, adquieren especial relevancia los medios de comunicación en relación con la necesidad constante de producir información. "Desde el punto de vista de la Geschichte, el acontecimiento contemporáneo aparece como nuevo por su cantidad, por la circulación acelerada y la teatralización que le confieren los medios. Desde el punto de vista de la Historie, el regreso del acontecimiento es el producto de una aventura historiográfica". (Nora, 1974: 210-28). La modernidad asume un rol que redefine el acontecimiento desde el punto de vista de los medios de comunicación. "En este eje valorativo espectacular-trivial, podemos distinguir en la práctica científica y en la práctica periodística, dos extremidades: una, la más positiva, el acontecimiento; y la otra, la más negativa, el suceso" (Ibid., 167). La...

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