Recensiones

Autor:Juan Amenós Álamo - María de los Ángeles Fernández Scagliusi
Cargo:Profesor titular de Derecho Administrativo Universidad Autónoma de Barcelona - Profesora de Derecho Administrativo Universidad de Sevilla
Páginas:163-167
 
EXTRACTO GRATUITO
REALA, no
1 enero-junio 2014, ISSN: 1989-8975
NUEVA ÉPOCA
grama en favor de una urbanización compacta, que pode-
mos articular a través de las siguientes pautas. En primer
lugar, una densidad relativamente elevada y una indisimu-
lada preferencia por un paisaje urbano macizo e intenso. A
diferencia de otras épocas, lo denso se alinea ahora con lo
ecológico. En segundo lugar, contención del espacio urba-
nizable y edificable, de tal modo que pueda percibirse, con
cierta claridad y en la medida de lo posible, la distinción en-
tre el recinto de lo urbano (o con vocación de urbano) y el
área rural y natural. En tercer lugar, se fomentan los usos
mixtos en las zonas urbanas, evitando especializaciones
excesivas e impulsando la contigüidad entre vivienda, tra-
bajo, comercio y ocio. En cuarto lugar, el modelo compac-
to presume de cohesión social, ya que pretende asegurar
la cercanía y mezcla entre viviendas de diferentes clases y
estratos. Por último, se indica que las infraestructuras de
movilidad deben conectar los nodos aglutinados y macizos
y, de este modo, se alcanzará la funcionalidad y rentabili-
dad del transporte público (que quedaría en entredicho en
un territorio diseminado y de conexiones capilares).
Sin embargo, el libro que comentamos se opone con-
tundentemente a todos esos postulados. El trabajo tiene
tres partes. La primera es el estudio del sprawl a través de
los siglos, reflexionando también sobre las causas que lo
producen. El problema inicial consiste en definir el objeto
de análisis, lo cual no siempre es fácil. En principio, esta-
mos ante una forma de desarrollo y crecimiento urbano de
baja densidad, esparcido y sin un planeamiento territorial
sistemático e imperativo de ámbito regional o de amplia
escala. Pues bien, el autor plantea que este sprawl ha sido
una característica persistente en la historia de las ciudades
ya que, a medida que han madurado económicamente y
se han vuelto más prósperas, han tendido a dispersarse
hacia afuera y a registrar concentraciones decrecientes.
La novedad del siglo XX consistió en que la diseminación
se convirtió en un fenómeno de masas. La disminución de
la densidad en las ciudades ricas es, quizás, el factor más
importante en el crecimiento urbano de nuestra era. Son
pocas las áreas que hoy exhiben cifras como las que carac-
terizaron a las mayores urbes desde los tiempos de Meso-
potamia hasta el siglo XIX.
Con una pluma precisa, Bruegmann describe los pro-
cesos de dispersión más espectaculares. En primer lugar,
la ciudad difusa entre las dos guerras mundiales. En segun-
do lugar, la onda expansiva de la posguerra y, finalmente,
el territorio disperso desde la década de 1970. Interesan-
te es en este apartado el apunte sobre el fenómeno de la
“extraubanización” (viviendas aisladas o agrupaciones de
muy baja compactación). Igualmente, se da cuenta de la
tendencia hacia una cierta estabilización de las densida-
des. Esto da pie a romper uno de los tópicos habituales,
relativo a la insaciabilidad del sprawl.
Pasa luego el autor a examinar las posibles causas de
la urbanización difusa. Para él –a diferencia de las tesis do-
Robert BRUEGMANN, La dispersión urbana.
Una historia condensada, Comunidad de Madrid-
Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del
Territorio, Madrid, 2011.
En diciembre de 2011 vio la luz la versión en español de
la obra de Robert Bruegmann, Sprawl. A compact history,
que había sido publicada por la Universidad de Chicago en
el año 2005. La traducción española lleva por título La dis-
persión urbana. Una historia condensada, y se debe a Eric
Jalain Fernández, Aeiou Traductores. Quizás hubiera sido
mejor hablar de “una historia compacta”, para recoger
mejor la referencia al debate entre los modelos de ciudad
dispersa y ciudad compacta. La publicación por parte de
la Comunidad de Madrid constituye un indiscutible acierto
ya que –por muchas razones- se trata de un trabajo capital.
En primer lugar, porque combina la historia de las ideas y
la evolución de las transformaciones urbanas y lo enlaza
con un sentido crítico respecto a otros autores que ya han
decidido que la ciudad ha de compactarse y que se debe
imponer un nuevo molde.
Por el contrario, Bruegmann es de los pocos que opi-
nan que la dispersión urbana no es una desgracia que ha de
corregirse implacablemente a través de una contundente
planificación administrativa. Se opone así a una abrumado-
ra mayoría de estudiosos que pregonan el reforzamiento
de las densidades. Sobre esa base teórica, precisamente,
se ha construido el reciente Derecho urbanístico español.
Veamos algunas pinceladas.
Las tesis favorables a la ciudad compacta fueron asu-
midas en España por la legislación de algunas Comunida-
des Autónomas (ya fuera a partir de la reflexión propia o
como reacción a la Ley de Régimen del Suelo y Valoracio-
nes del año 1998 y sus reformas posteriores). Pero su de-
finitiva entronización se produjo con la Ley estatal 8/2007,
del Suelo, y, especialmente, con su Exposición de Motivos
(cuya redacción será íntegramente recogida en el Texto
Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y ordenación
Urbana del año 2008).
En síntesis, el indicado preámbulo consideraba que
el urbanismo debe responder a los requerimientos de un
desarrollo sostenible”. Para ello, se prefiere “un modelo de
ciudad compacta”, de acuerdo con la clara insistencia de
la Unión Europea (por ejemplo, en la Estrategia Territorial
Europea o en la más reciente comunicación de la Comisión
sobre una Estrategia Temática para el Medio Ambiente Ur-
bano). Esta misma instancia, según se nos dice en el texto
que comentamos, “advierte de los graves inconvenientes
de la urbanización dispersa o desordenada: impacto ambien-
tal, segregación social e ineficiencia económica por los eleva-
dos costes energéticos, de construcción y mantenimiento de
infraestructuras y de prestación de los servicios públicos”.
Recoge así el legislador la almendra del amplio pro-

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA