Prólogo

Autor:Lorenzo Bujosa Vadell
Cargo del Autor:Profesor Titular de Derecho Procesal de la Universidad de Salamanca
 
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No quiero dejarme llevar por la tentación del prologuista que pretende, generalmente sin éxito, ofrecer al lector un trabajo paralelo al que prologa, en mi caso la fascinación cede al no ser fácil añadir consideraciones nuevas al trabajo realizado por el Profesor Bujosa Vadell, Tesis, con la que optó al Grado de Doctor por la Universidad de Salamanca, materializada en dos extensos volúmenes que, reducidos por imperativos editoriales, presenta ahora al jurista interesado en el complejo tema de la protección jurisdiccional de los intereses de grupo.

Prologar un trabajo en el que se mezclan en perfecta armonía dedicación, entusiasmo, rigor científico y utilidad, sin servilismos ni falsas complacencias, es siempre un honor; honor al que, en este caso, se une una profunda satisfacción que nace de las cualidades humanas del autor a quien conozco desde su etapa estudiantil, primero como Profesora luego como Directora de su labor investigadora, y que forma parte de la nueva y esperanzadora generación de procesalistas salmantinos.

Cuando hace más de un quinquenio le sugería a Lorenzo la fructífera labor que un jurista podía desarrollar en la búsqueda de soluciones que dieran cumplida y eficaz respuesta a los nuevos problemas sociales, cuestiones que transcienden al ámbito estrictamente jurídico por comprometer el futuro existencial de la humanidad, así como las interesantes aportaciones que podían hacerse con un nuevo tratamiento de instituciones procesales, contribuyendo así a paliar la grave crisis de la que no sale la administración de la Justicia, evitando la progresiva desjudicialización en la que está empeñado el legislador -que es cosa distinta de la potenciación de vías alternativas al proceso en la solución de conflictos sobre materias de libre disposición- tras la sugerencia -repito- y después de la necesaria meditación, sin ocultar la inquietud que el tema le producía, asumió con valentía la tarea, consciente de alejar en el tiempo su meta doctoral pues el Profesor Bujosa sabe muy bien que las prisas son pésimas compañeras de viaje en cualquier tarea investigadora.

Consciente de la importancia del estudio del Derecho comparado, pero no con la finalidad de mimetizar pretendiendo la espúrea traslación de instituciones que siendo útiles en sus países de origen constituyen, quizás por su desconocimiento esencial y real, importaciones contra natura que acaban siendo rechazadas, consciente -repito- de esa importancia trabajó en las...

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