Problemática en la financiación de la PYME y profesionales

Autor:Ángel Luis Vázquez Torres/Domingo Carbajo Vasco/Fidelio López Peláez
Cargo del Autor:Economista/Economista. Abogado. Inspector de Hacienda del Estado/Economista
Páginas:45-56
RESUMEN

2. La financiación de la PYME (marco de referencia) - 2.1. A propósito de empresarios y profesionales - 3. Problemas de financiación de la PYME - 3.1. Escasez de capital inicial - 3.2. Falta de cultura empresarial y visión de futuro - 3.3. Asimetría en la información - 3.4. La obligación de aportar garantías adicionales - 3.5. Su dimensión - 3.6. Falta de estructuras organizativas - 3.7. El... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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2. La financiación de la PYME (marco de referencia)

La PYME representa en nuestro país más del 95% del número total de empresas existentes, aportan más del 90% del PIB y dan empleo al 60% de la población activa, con lo que su relevancia queda suficientemente constatada pero, sin embargo y, como veremos más adelante, tienen serios problemas para conseguir la financiación necesaria en su actividad.

Según el Eurobarómetro de la Comisión Europea22, el crédito bancario es la principal fuente de financiación de la PYME (87,2%), seguido a distancia por la financiación obtenida de las empresas de “leasing” o “renting” (15,2%). Si, además, consideramos que, una gran mayoría de las empresas de “leasing” y “renting”, pertenecen a grupos bancarios, los datos del Eurobarómetro confirman las tesis mantenidas sobre la gran dependencia de las PYME (tanto españolas, como europeas) de la financiación bancaria.

Por otro lado y, ya a nivel nacional, la dependencia de la PYME de la financiación bancaria, se confirma en el trabajo “Riesgo Bancario y Financiación de la PYME23”, donde se evidencia para el periodo 2003-2005 que, mientras en media de estos tres años el porcentaje de deuda bancaria en relación con el pasivo exigible ha sido del 22,7% en las grandes empresas, este porcentaje se duplica en las PYME hasta alcanzar el 47,4% (36% medianas, 38,5% pequeñas, 48,6% micros y 68,4% para no clasificadas, las cuales en su mayoría coinciden con las micro).

Según el mencionado trabajo, el 99% de las empresas con financiación bancaria son PYME y casi las 3/4 partes de éstas son microempresas. Sin embargo, a pesar de que en número representan el 99%, el riesgo bancario concedido por las entidades financieras a estas empresas era solo del 72%, mientras que las grandes empresas, suponiendo solamente el 1% en número, concentran el 28% restante del riesgo concedido (lo cual es lógico porque la financiación bancaria no depende del número de empresas sino de otros factores como la facturación, el nivel de beneficios, etc.).

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Otros datos interesantes sobre las características de la financiación de las PYME, que podemos obtener del trabajo anteriormente mencionado, son los que figuran en la siguiente Ilustración:

Ilustración 10: Características de la financiación de la PYME (Datos 2005)

GRANDE PYME
Distribución del riesgo bancario 28% 72% (1)
Distribución del riesgo bancario por plazos: (2)
Hasta 1 año 36,6% 39,6%
Entre 1 y 5 años 27,7% 22,6%
Más de 5 años 23,9% 31,3%
Indeterminado 11,8% 6,4%
Riesgo bancario con algún tipo de garantía adicional 16,2% 49,8% (3)
Número medio de entidades con las que opera 7,3 2,6 (4)
Porcentaje de riesgo canalizado por la entidad principal 53% 77,9% (5)
Duración media de la relación con la entidad bancaria principal 4,5 años 5,4 años (6)
(1) Las PYME, como hemos visto anteriormente, suponen el 99% de las empresas clientes de los bancos y acumulan el 72% del riesgo bancario.
(2) Aunque la distribución del riesgo bancario por plazos en la Ilustración (datos 2005) no presenta grandes diferencias entre grandes empresas y PYME, si se observa el periodo 1990 a 2005, el comportamiento ha sido muy distinto entre grandes empresas y PYME; así, mientras que las primeras han mantenido una proporción de riesgos a corto y medio plazo muy similar durante todo el ciclo, las PYME experimentan un cambio radical de la estructura por plazos, distinguiéndose dos periodos bien diferenciados: 1990 y siguientes (momento bajo del ciclo), en donde el riesgo a menos de un año, representa más del 45% y el riesgo a largo plazo fue tan solo el 23%; 2005 y anteriores (momento alto del ciclo), en donde estos porcentajes se invierten, cayendo el riesgo a menos de un año al 28% e incrementándose el riesgo a más de un año al 42%.
Esto nos está diciendo algo muy importante, en épocas de recesión las restricciones de crédito a las PYME afectan no solo a su importe, sino también al plazo, viéndose obligadas a financiarse con crédito a corto plazo.
(3) Aquí, los datos son muy claros, mientras que los bancos solamente exigen garantías adicionales en el 16% del riesgo concedido a las grandes empresas, los bancos exigen garantías adicionales, prácticamente, al 50% del riesgo concedido a las PYME, lo cual supone una importante restricción de crédito a este colectivo motivado por la mayor volatilidad de las empresas pequeñas.
(4) El que las grandes empresas operen con más de siete bancos y las PYME con apenas tres, puede parecer lógico, por una simple cuestión de volumen de negocio, pero este dato tiene que ser interpretado en relación con el porcentaje de riesgo canalizado por el “banco principal”, en el caso de la PYME es muy alto (77%), lo que, “de facto”, nos está diciendo que la PYME sólo opera habitualmente con uno o dos bancos.
(5) Mientras que la gran empresa, aunque mantiene un “banco principal”, no le suele ceder más del 50% de su volumen de negocio, la PYME le cede más del 75%, lo que nos evidencia una relación de cautividad y dependencia de la PYME con su banco principal, lo que puede ser muy peligroso en épocas de recesión, en las que las entidades financieras restringen el crédito.
Si entramos con más detalle en este particular, podemos apreciar una relación inversa entre el tamaño y el porcentaje de riesgo mantenido con el banco principal, llegándose al 82% en el caso de las microempresas.
(6) La menor duración de la relación con el banco principal en las grandes empresas puede explicarse, entre otras cosas, por el menor volumen que tienen asumido con el mismo y, por lo tanto, el mayor número de líneas activas de financiación que mantiene con otras entidades, lo que le permite negociar las mejores opciones de financiación en todo momento y, cuando el banco principal se queda desfasado en sus condiciones, cambia de banco principal.
Todo lo contrario ocurre en la PYME, pues al tener una gran vinculación con el banco principal, mantiene pocas líneas activas en otras entidades, por lo que, cuando quiere cambiar de banco principal, le surgen muchas dificultades.

Fuente: Riesgo bancario y Financiación PYME – Perspectivas del Sistema financiero nº 90/2007 – Elaboración propia

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Estos datos, nos llevan a concluir que la relación banco-PYME en España sigue el modelo denominado en terminología inglesa como “relationship lending”, que podríamos definir como una relación bancaria estrecha entre cliente y banco.

Debido a la interacción de repetidas operaciones entre cliente y banco, el segundo acumula información privada sobre el primero, lo que propicia una relación estrecha entre ambos.

2.1. A propósito de empresarios y profesionales

Tradicionalmente, se han realizado distinciones entre las actividades empresariales y las actividades profesionales. Algunas de estas diferencias, son las que aparecen en la siguiente ilustración.

Ilustración 11: Principales diferencias entre la actividad empresarial y profesional

Diferencias en base a su naturaleza:

• Mientras que en las actividades empresariales predomina el factor capital, en las actividades profesionales predomina el factor trabajo.

Diferencias en base a los requisitos necesarios para el ejercicio de la actividad:

• Mientras que en las actividades empresariales no se requiere ninguna condición previa para su ejercicio, en las actividades profesionales es necesario estar en posesión de un título académico o la colegiación para poder ejercer la profesión.

Desde un punto vista fiscal

• Se consideraran actividades profesionales, las encuadradas en las secciones 2ª y 3ª de las tarifas del IAE (Impuesto Actividades Económicas), refiriéndose en este caso a las actividades profesionales, artísticas y deportivas, mientras que se considerarán actividades empresariales el resto. Con arreglo a este criterio, serán actividades profesionales las consistentes en el ejercicio libre y autónomo de una profesión como, por ejemplo: ingenieros, médicos, veterinarios, arquitectos, abogados, notarios, etc.

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Estos criterios no son definitivos y sirven con carácter orientativo para el fin...

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