El problema del minifundio

Autor:Germán Delgado Jarillo
Cargo:Registrador de la Propiedad
Páginas:107-110
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 107

Nada nuevo descubro si ratifico lo ya dicho, con más autoridad, por otros compañeros y comentaristas sobre un problema que tan de cerca nos toca como es el del fracaso del Registro de la Propiedad y la no consecución, o logro en escasa medida, de los fines tan nobles que con su implantación se pretendieron.

Tan reiteradamente expuestos y tan hartamente sabidos por mis lectores, no incurriré en la redundancia de intentar exponerlos; basta afirmar que aun hoy, después de poco menos de un siglo de funcionamiento, la propiedad sigue fuera del Registro, no acogida a sus beneficios y, lo que es peor, con una tan absoluta libertad de salida de la que un día motivó operaciones regístrales definitivas, inscripciones, que verdaderamente se puede calificar de anárquica.

Y esto, que dicho con relación a todo el ámbito del territorio nacional no puede calificarse de excesivo, cobra caracteres terriblemente graves referido exclusivamente a la región gallega. La región gallega bien merece una atención especial en este aspecto: nada o casi nada se inscribe; es arrollador el triunfo del documento privado, y el Registro de la Propiedad está convertido en una casi oficina liquidadora. Por duro que parezca, afirmo con conocimiento de causa que es así, y conviene decirlo ahora precisamente que estamos en época de renovación.

Si regiones hay, como, por ejemplo, la levantina y catalana, donde el Registro, a pesar de todo, cumple su misión y la propiedad afluye a él, deseosa y convencida de sus innegables beneficios, hay que concluir, cuando se vuelven los ojos a la triste realidad gallega, que no es sólo la institución en sí la culpable, pues que en otros lugares triunfa, o al" menos vive, si no con vida brillante, al menos decorosa. y por consiguiente, forzoso es buscar otras concausas, que han debidoPage 108 servir de esforzados paladines y buenos conductores de la corriente desinscribitoria hoy tan unánimemente aceptada. Y entre todas ellas quiero fijarme en una, a mi modo de ver, de las más importantes: la que intitula estas líneas, el minifundio.

Quien haya paseado sus ojos por esta bella Galicia, aunque sólo haya sido al correr de un exprés, habrá indudablemente observado la excesiva división de la propiedad. Infinidad de setos, la mayoría de las veces vivos, le habrán herido la retina. Quien con más calma haya contemplado el feraz campo gallego, habrá confirmado esta división, muy agradable a la vista por la policromía de colores que a las...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA