Presencia de los agustinos en la revolución peruana de Huánuco de 1812

Autor:F. Javier Campos - Fernández de Sevilla
Cargo:Real Centro Universitario 'Escorial-María Cristina'. San Lorenzo del Escorial
Páginas:637-686
RESUMEN

En febrero de 1812 estalló en Huánuco, territorio de la Intendencia de Tarma (Perú), una sublevación contra el gobierno colonial y los españoles (chapetones), por la mala administración y las injusticias que sufrían los pueblos nativos. Por diversos motivos e intereses participaron todos los grupos de la ciudad y de la zona: los criollos, el clero (secular y regular), los comerciantes, el pueblo... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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I Introducción

Al celebrarse este año el bicentenario de la revolución de Huánuco (II/IX-1812) nos hemos aproximado a estudiar de forma monográfica y sintética la presencia y protagonismo de los agustinos en aquella sublevación andina en la Intendencia de Tarma.

La revuelta estuvo motivada de manera inmediata por las repercusiones económicas que las reformas borbónicas ocasionaban a los grupos humanos más desfavorecidos como eran los indios y los pobres campesinos, perpetuando los abusos de un poder local corrupto y una administración colonial lejana que no tenía fuerza para cambiar las seculares estructuras de injusticia; sin embargo, no se puede olvidar que el ideal independentista había generando en los criollos una conciencia nacionalista como clase política consciente de la fuerza que tenían para cambiar las cosas de raíz. A todo ello hay que sumar el rechazo de los españoles europeos (chapetones) como símbolo de todas las culpas de su situación.

Las clases populares serán las que pasen a la acción alentadas por un pequeño grupo de revolucionarios locales que sintonizan con las ideas de libertad, que se propaga por el continente como la chispa aplicada a un reguero de pólvora, con destacada presencia y ayuda del clero. En esta situación dos agustinos del convento de Huánuco -Marcos Durán Martel e Ignacio Villavicencio-, tuvieron un importante papel, llegando el primero a ser calificado por su propio hermano religioso como "el principal de esta Ynsurgencia"1, y algún autor moderno lo califica de "«director espiritual» de la masiva rebelión de Huánuco"2.

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II Los trabajos de ella dunbar temple

Pensando en la conmemoración del sesquicentenario de la Independencia del Perú (21-VII-1821), el gobierno del General D. Juan Velasco Alvarado, Presidente de la República, formó una Comisión Nacional integrada por prestigiosos representantes de instituciones militares, civiles y religiosas de todo el país.

La Comisión diseñó un ambicioso plan para rescatar la mayor documentación posible -fuentes manuscritas e impresas-, que sirviesen de base sólida y segura para conocer la época de la independencia, los hechos y los protagonistas3. En pocos años fue apareciendo el valioso fruto de aquellos grandes investigadores; se trabajó sobre los ideólogos, las rebeliones preindependentistas -Túpac Amaru, Cuzco, Huánuco...-, la acción patriótica, los variados temas militares -Juntas, campañas, expediciones-, y de la marina, el primer Congreso y los símbolos de la Patria, las misiones diplomáticas del Perú, los asuntos económicos y comerciales, la Iglesia y la acción del clero, el mundo de las letras -teatro, poesía, prensa, memorias, diarios y crónicas-, las relaciones de los viajeros, las relaciones con las Cortes de Cádiz y la documentación oficial española, etc.4

Como miembro de la Comisión Nacional del Sesquicentenario, Dª Ella Dunbar, aportó sus amplios conocimientos históricos, jurídicos, literarios y biblioteconómicos, para recoger la ingente documentación sobre la llamada revolución de Huánuco; fruto de aquella investigación fue la publicación de Conspiraciones y Rebeliones en el siglo XIX. La Revolución de Huánuco, Panatahuas y Humalíes de 1812, que realizó con un eficiente equipo de paleógrafos, dirigidos por el Dr. Villar Córdova5. En ella se reunió un gran corpus documental localizado en archivos nacionales y del extranjero, lo que representa un impresionante material para conocer los sucesos y las personas, el desarrollo y las consecuencias de aquella significativa revolución preindepen-dentista.

Para nuestro trabajo ha sido imprescindible manejar las fuentes archivísticas peruanas siguiendo la vasta colección documental reunida en su obra por la Profesora Dunbar Temple (1918-1998), primera mujer peruana en tantas

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instituciones académicas y profesionales, pero sobre todo enorme documentalista, ya que su paso por la Biblioteca Nacional de Perú como Directora de la catalogación del fondo manuscrito de "Papeles Varios", y como Jefe del departamento de Consultas ampliaron sus conocimientos al estar en contacto directo con ese tesoro documental. Cuando ingresó en el claustro académico de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos creó la cátedra de Instituciones Peruanas e Historia de la Geografía del Perú. Para la primera contaba con su formación jurídica -una de las titulaciones de su curriculum-, y para la segunda, aportaba la experiencia y conocimientos de ser Directora del Instituto de Geografía al que dotó de una importante Sala de Cartografía. Los estudios de literatura le abrieron los horizontes de la cultura española para comprender y explicar a Lope, a Calderón, a Garcilaso, y llegar al mundo de la mujer en la literatura colonial, y ampliándolo a la prensa peruana en el tránsito de la Ilustración a la Independencia...6.

Parece que se acercó a este tema de nuestro trabajo movida por su inclinación a los estudios de las rebeliones de los pueblos andinos, tanto de origen y desarrollo popular como las guerras civiles que dividían al imperio Inca, antes de la llegada de los españoles, y las sucesivas a la conquista, que dieron fruto a su tesis doctoral y posteriores investigaciones7.

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En la presentación de su obra es consciente del enorme legado documental reunido; lo más importantes es que ofrece un material de primera categoría que se convertirá en la base más segura para que los investigadores puedan cimentar futuros trabajos y construir el edificio del conocimiento histórico de su país en los difíciles momentos previos del alumbramiento de la independencia, con todas las raíces y claves que se pueden encontrar en estos movimientos:

"La documentación que presentamos en esta primera recopilación, ofrece un ingente caudal informativo sobre estos y otros muchos aspectos del movimiento precursor huanuqueño. Al hilo de los copiosos expedientes curialescos y de la complicada maraña procesal, fluyen las corrientes de aguas profundas de la historia vívida del acontecer revolucionario... en torno a los dramáticos sucesos de la rebelión, se avizoran los más variados aspectos de la sociedad y economía urbana y rural de la vasta región andina en la cual se centralizó y propagó el movimiento revolucionario...

El acercamiento a las fuentes primarias de raíz peruana es, en puridad de verdad, el único camino a seguir para rectificar juicio y apreciaciones, a menudo preconcebidas, sobre la Emancipación peruana"8.

Recientemente la Profesora Flórez ha elaborado una completa memoria personal, intelectual y académica de E. Dunbar, que no se hizo en los homenajes post mortem, sabiendo recoger sus aportaciones más importantes en los variados campos de la investigación a los que con más dedicación y conocimiento se entregó cuando otras ocupaciones y cargos la absorbían de su gran capacidad de trabajo. Ciñéndonos al campo de los estudios de la época de la Independencia, esta es la valoración: "Su gran amor al Perú lo manifestó en sus obras referidas al proceso emancipador, preocupándose en ellas de subrayar la participación del pueblo peruano en esos momentos, especialmente cuando reconoce el olvido que se había notado en la historiografía de los aportes que los movimientos sociales de los grupos y clases ajenos al poder"9.

III Sinopsis de la insurrección

No podemos detenernos en una exposición de la revolución de Huánuco; escribimos desde España y, para información somera del lector no peruano, presentamos una sinopsis de la misma10, sin olvidar la crónica que remiten al

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Gobernador las autoridades locales de Huánuco y la respuesta del mismo a los Alcaldes de los pueblos de Huánuco y Panatahuas, y la documentación oficial publicada en la "Gaceta del Gobierno de Lima" donde se recogen los oficios, proclamas, bandos, etc., del Virrey, y los partes y comunicaciones del Intendente, y algún personaje destacado11.

La rebelión de 1812 se ha considerado la más grande que se ha dado, por la extensión, magnitud y la trascendencia inmediata que tendrá en otros territorios y en otras comunidades; además tuvo el componente indigenista que dotó a la sublevación de Huánuco, Panatahuas y Huamalíes, de un carácter netamente peruanista, en unos momentos donde las inquietudes intelectuales y los planes insurgentes -en algunos casos ya de clara raíz independentista-, estaban naciendo y se forman en las élites urbanas criollas, en parte de la oficialidad liberal del ejército y ciertos sectores del clero autóctono. En esta línea tenemos las rebeliones de Cuzco (1805 y 1814), Huamanga (1812), Tacna (1811 y 1813), sin contar las de otros territorios como Santafé, Quito, Charcas, Buenos Aires, etc.

Es cierto que la rebelión de José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II, 1780-1782) fue más significativa por lo que tuvo de movimiento político independentista y reivindicación indigenista; el levantamiento también fue contra la introducción en la región del Cuzco de las reformas borbónicas, pero con la inclusión de elementos raciales incaicos y de participación de algunos miembros de la antigua clase dirigente e indígenas, como fueron Diego Cristóbal Túpac Amaru, Tomás Catari, Julián Apaza Nina (Túpac Catari), etc. Con la derrota de la revolución de Túpac Amaru (ejecutado en la plaza de Armas del Cuzco, el 18-V-1781), se acabaron las posibilidades de la creación de un proyecto nacional indígena, pero continuó la lucha de forma desorganizada siendo retomados posteriormente parte de sus ideales por los criollos, que

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vieron en ellos un elemento de cohesión nacional, y a Túpac Amaru II, padre de la nueva identidad12.

La gran reforma colonial del XVIII fue la reorganización política, administrativa, judicial y eclesiástica de todo el...

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