Mesa Redonda con participación de los portavoces de los partidos políticos en la Comisión del Pacto de Toledo: Renovación y Diálogo Social. Pacto de Toledo sobre pensiones

Páginas:195-207
RESUMEN

Isabel López I Chamosa Grupo Parlamentario Socialista (GS). Concepción Bravo Ibáñez Grupo Parlamentario Popular (GP). Carles Campuzano I Canadés (CIU).

 
ÍNDICE
CONTENIDO

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Isabel López I Chamosa Grupo Parlamentario Socialista (GS)

Buenas tardes.

Es obligado, como han hecho los compañeros que me han precedido, agradecer a la Secretaría de Estado de la Seguridad Social la organización de estas jornadas y, por supuesto, su invitación para participar en las mismas. Invitación que nos da la oportunidad, a parte de la sustancial, que es debatir sobre nuestro sistema público de pensiones, de encontrarnos, vernos y saludar a las amigas y los amigos que venimos haciendo en este lugar.

Este año, como bien decía Carlos, nos toca revisar el Acuerdo parlamentario conocido como «Pacto de Toledo», ya renovado en octubre de 2003. Para que se hagan ustedes una idea del trabajo de diálogo, negociación y consenso que esta tarea supone, únicamente subrayar que esta última renovación, la del 2003, se comenzó en el año 2000. Tres años nos costó culminar el acuerdo. Yo supongo que ahora la experiencia acumulada, que dicho en términos castrenses supone un grado, nos ayudará a avanzar en la renovación del Acuerdo que ahora debemos realizar en menos tiempo.

Como ustedes muy bien saben, el Gobierno en estos momentos, la Secretaría de Estado, está realizando un informe en que se analizan las distintas medidas que se han ido adoptando en los últimos cinco años para el cumplimiento de las diferentes recomendaciones recogidas en la renovación parlamentaria de Pacto de Toledo, anteriormente aludida. Un informe de situación y perspectivas que, además, coincide en el tiempo con la elaboración del informe de Estrategia Nacional de Pensiones que debe remitirse a Bruselas. En definitiva, informes que, sin lugar a dudas, constituyen la base para comenzar nuestros trabajos de renovación.

Vaya por delante que para el Grupo Socialista -ya lo demostramos en la legislatura pasada-, el Pacto de Toledo es un elemento tan fundamental en el desarrollo futuro de nuestro sistema de pensiones, que posponemos nuestros objetivos como Grupo al acuerdo a alcanzar entre todos los Grupos parlamentarios sobre la delimitación de las reformas que pueden y deben acometerse dentro del sistema.

Por ejemplo, como ustedes saben, tenemos un Fondo de Reserva de más de 46.000 millones de euros. Un Fondo que se rige por una Ley que determina que los valores en que se materialicen sus activos serán títulos emitidos por personas jurídicas públicas. Hoy se invierte en deuda pública española, y tam-Page 196bién, dada la importancia de la cuantía de sus activos, en deuda francesa, alemana y de los Países Bajos. Evidentemente esto plantea un problema desde el punto de vista de su rentabilidad. Nos encontramos con una legislación pequeña para el volumen alcanzado por el Fondo de Reserva. Por ello, quisimos hacer una reforma de la Ley que permitiera una flexibilización en su gestión, nuevas fórmulas para alcanzar un mayor grado de eficiencia, de rentabilidad y, como no, de seguridad en la inversión. No fue posible porque no pudimos alcanzar el acuerdo. Nosotros retiramos nuestra propuesta y confiamos en alcanzar en esta Legislatura un acuerdo de consenso al respecto. En definitiva, para el Grupo Socialista, y como primera cuestión, lo importante es mantener el acuerdo, mantener el Pacto, porque creo que ha sido positivo para el conjunto del sistema y, por ende, para el conjunto de la ciudadanía.

Pero es evidente que hay que hacer algunas reformas importantes. Y el Pacto de Toledo nos ofrece una ventaja de primer orden, al haberse erigido en el marco político de funcionamiento que nos permite que cada cinco años las acometamos. Miren ustedes, esta es mi cuarta legislatura como Diputada, pues bien, gracias a este marco, puedo decirles que en cada una de ellas se ha hecho una reforma, una reforma acordada. Pero es verdad que necesitamos hacer más reformas.

Por ejemplo, en las pensiones de viudedad. De la pensión de viudedad yo siempre digo que es la más generosa y la más injusta. Y lo es, desde mi punto de vista, porque es muy injusto decirle a una mujer que ha trabajado toda su vida, pero sin que nadie haya cotizado por ella, que ahora, en su vejez, va a vivir con 528 euros, cuantía de la pensión mínima de viudedad, derivada de la de su marido. Y ello, por contraposición a la situación, sin ir más lejos, de cualquier compañera Diputada o compañero Diputado, sea cual sea el Grupo parlamentario al que pertenezca, que cobra su salario igual que yo y que, además, puede cobrar una pensión de viudedad. O por utilizar un caso conocido por todos, y que conste que no tengo nada contra esta mujer, ni mucho menos: Isabel Pantoja cobra su pensión de viudedad junto con sus ingresos. Deberíamos realizar una reforma en profundidad en este supuesto. Ahora bien, el problema es ¿quién se atreve a hacer una reforma de estas características?

Cuando nosotros decimos: «hay que reformar las pensiones de viudedad», siempre hay otro Grupo parlamentario que dice: «el PSOE quiere quitar las pensiones de viudedad». Evidentemente, esto tiene un coste político. En consecuencia, no se vuelve a hablar de esa reforma.

Es cierto que ya hemos hecho alguna reforma. También es cierto que hemos aprobado, el otro día por unanimidad del Congreso de los Diputados, reformas de futuro. Y ello, a pesar de tratarse de una propuesta que exige mejoras en su tramitación parlamentaria, pues podría conducir al sin sentido de que si eleváramos al 70% de la base reguladora la cuantía de la pensión de viudedad, ésta pensión podría ser superior a la pensión de la cual deriva. Ejemplo, pensiones de jubilación que, por aplicación de coeficientes reductores se sitúan en un 60% de la base reguladora, misma base que sirve para determinar la cuantía de la pensión de viudedad, alcanzando ésta un 70%. Realmente es paradójico que el fallecimiento del miembro de la unidad familiar del cual deriva la pensión, quien ha efectuado las cotizaciones, provoque mayores ingresos para el cónyuge o la pareja de hecho sobreviviente.

Por lo tanto, estamos de acuerdo en reformar y, por lo que se refiere a la iniciativa anteriormente aludida, hemos votado a favor, pero nuestro objetivo debe ser avanzar hacia una mayor relación entre lo cotizado y lo cobrado.

En este punto señalo que yo toda la vida laboral la descarto. Mi Grupo la descarta total y absolutamente. Y ello, porque creemos, sinceramente, que se perjudicaría a Page 197 mucha gente. Es posible, hay que debatirlo, que quince años de vida cotizada, a efectos de jubilación, sea poco. Seguramente habrá que computar algunos años más. Seguro que mediante esta ecuación se mejora a algún colectivo, verbigracia, a aquéllos que pierden el empleo con más de cincuenta años. Esos son los cálculos que hay que realizar para afrontar la reforma.

Por lo que se refiere a la jubilación anticipada. Para nosotros solo existe una jubilación anticipada voluntaria, la de aquéllos que son mutualistas, que cotizaron con anterioridad a 1967. Ya quedan pocos. Tenemos la jubilación anticipada de aquellos que cesaron involuntariamente en su empleo y tienen 61 años. Las otras jubilaciones anticipadas voluntarias, éstas, cada vez serán menos. Habrá que distinguir colectivos en función de la penosidad de su actividad laboral. No es lo mismo tener 65 años y estar en un andamio que, con esa misma edad, estar detrás de un mostrador, o ser funcionario. Esto ya se hizo con los bomberos. Y se negoció, de tal forma que llevan un coeficiente multiplicador, y también pagan más. Se estableció un equilibrio entre las cotizaciones y la edad de jubilación y, por supuesto, con la cantidad a percibir en la prestación.

También hay discusiones que se reproducen permanentemente dentro del Pacto de Toledo. Para nosotros, los socialistas, el cometido del Pacto es evaluar el desarrollo de las catorce Recomendaciones iniciales más las cuatro nuevas que se introdujeron en 2003. Después serán los agentes sociales los que deberán negociar. La cuestión es si el acuerdo alcanzado por los agentes sociales debe mantenerse en el Parlamento o, por el contrario, cabe su modificación. Por supuesto que el Parlamento podría modificarlo, pero hablamos en términos de consenso político, social e institucional, de legitimidad social.

Esta es la labor que nos espera cuando volvamos en septiembre. Y es cierto, como dice Carlos, que el debate actual va a ser distinto de lo que fue en las anteriores legislaturas. En el pasado incluso abordamos nuevas prestaciones. Sólo introdujimos algunos límites en las pensiones de viudedad. El tema de la dependencia, el futuro nos dirá si fue acertada o no la decisión, quedó fuera del ámbito de la Seguridad Social. Carlos ha aludido a los problemas que está generando la implantación de este nuevo sistema de dependencia. Yo puedo estar de acuerdo con él con esta apreciación. Pero también es cierto que nos encontramos en la fase de construcción de un nuevo sistema de protección, en este caso, para las personas en situación de dependencia. Y no creo que haya nadie en esta sala, ni fuera de ella, que piense que de la nada y sin problemas se pueda construir un nuevo sistema. No hay nadie que se lo crea. Porque son muchos los engranajes que implica su puesta en marcha. Incluso, fíjate Carlos, aunque tuviéramos más dinero del necesario para este montaje iba a haber problemas. Pero independientemente de esto, lo cierto es que decidimos que quedaba fuera del sistema público de pensiones, porque creemos que éste sólo debe ser de pensiones.

Todavía queda otro problema del que nadie ha hablado. De la separación de los fondos, que es necesario culminar. Todo el mundo esta de acuerdo en el hecho de que a través de cotizaciones se financien las prestaciones contributivas, sin embargo, todavía están pagando una parte de los complementos de mínimos.

Entramos en un nuevo escenario. Tenemos que debatir sobre las pensiones de viudedad. Tenemos que resolver situaciones que afectan, casi, exclusivamente a las mujeres, a las cuales en otro tiempo se las incentivaba para que abandonaran su actividad laboral, o se las echaba directamente. Tenían ocho, nueve, diez años de cotización, criaban a sus hijos, cuidaban a su familia, a sus dependientes, trabajaban en la denominada economía no productiva y, ahora, no tienen para cobrar una pensión. A estas mujeres ¿cómo les decimos que no van a tener tampoco pensión de Page 198 viudedad? Y qué pasa en los supuestos de separación o divorcio en los que hay más de una beneficiaria de la pensión. La pensión de viudedad es pequeña.

Son debates que debemos afrontar, son situaciones a solventar pero, quizá, no le corresponda a la Seguridad Social su respuesta, a lo mejor corresponde a otro marco de protección social.

Existen otros problemas. Nuestro sistema de pensiones tiene más de tres millones de personas que cobran pensiones mínimas. No me preocupan los jubilados de los últimos diez o quince años. Éstos, más o menos, cobran lo que en su situación de actividad. El problema son todos los que vienen de atrás. Hay pensiones de 100 euros, y el resto es complemento a mínimos. Y eso sí que es un problema que el sistema mantiene.

Dentro de las prestaciones familiares, es verdad que la orfandad la hemos ido mejorando con el tiempo. Pero, a lo mejor, los posibles avances que podamos continuar acometiendo en esta pensión deben acompasarse con la reforma que efectuemos en la pensión de viudedad. A lo mejor es razonable extender la prestación de orfandad hasta los 24 o 25 años, hasta que terminen sus estudios, que entren en el mercado laboral. Pero esto pasa por detraerlo de la pensión de viudedad, es decir, abonarlo bajo el paraguas de la orfandad.

Éstas son las reformas que tenemos que afrontar en el futuro. Hay que equilibrar más el esfuerzo de cotización y la prestación a percibir, evitar, amortiguar, las situaciones de falta de cotización de los últimos años de vida laboral. Hay gente que, como muy bien saben, han cotizado 40 años y, si en los últimos 5 o 6 no se producen cotizaciones, su pensión queda ciertamente muy mermada. En la última reforma les dimos a estos pensionistas un pequeño empujoncito. Quizá debamos seguir en esta línea.

Estas reformas son las que entendemos que deben acometerse. Ahora bien, lo dije al principio, en mi Grupo lo que prima es la voluntad política de alcanzar un consenso para abordar la reforma, y ésta es la que debemos consensuar, sin ir con posiciones rígidas. Esperamos que el resto de los Grupos lo afronte con la misma voluntad.

Y no quisiera terminar sin hablar de los planes individuales o planes privados, del denominado tercer sector. Los planes complementarios debemos desarrollarlos, hay que favorecerlos. Pero no podemos olvidar que el ahorro que pueda realizar un trabajador con un salario de 1.500 euros o 1.000 euros, por mucho esfuerzo que haga, es muy pequeño. Por ello, creo que, fundamentalmente, lo que hay que desarrollar son los planes de empresas, planes ligados a la negociación colectiva. Lo reitero, claro que debemos fomentar el ahorro individual, a través de planes privados que tengan un beneficio. Y también propiciar que puedan generar su plan de pensiones los trabajadores que ganan menos de 900 euros. Sin lugar a dudas, en este campo los agentes sociales tienen una gran labor que desempeñar.

En nuestro país, una de las asignaturas pendientes es cómo hacer crecer la productividad. Hemos generado mucho empleo. Y hemos mejorado algo la productividad. No ha sido paralela la mejora de productividad con el empleo que hemos creado. Cada vez que negociamos un convenio, al final, lo único importante parece ser el aumento del IPC. Si tenemos que mejorar la productividad, lo razonable sería que, al menos, una pequeña parte de esa productividad fuera a los trabajadores vía un plan colectivo de pensiones. Por ello, creo que uno de los temas que hemos de abordar en el Pacto de Toledo es cómo avanzamos en este tercer sector. Ya lo he dicho, para mí la negociación colectiva es fundamental en este campo, para que todos los trabajadores puedan disfrutar de un plan de pensiones. No sólo aquéllos que tienen una capacidad de ahorro importante, como está Page 199 sucediendo en estos momentos. España tiene pocos planes de pensiones, pero, además, son pocos los que lo tienen, porque son pocos los que pueden hacerlo.

Yo lo dejaría aquí. Me parece que hay suficientes temas sobre la mesa para la reflexión.

Y termino excusando a mi compañero Emilio Olabarría del PNV, que me pidió que les dijera, tal cual, que si no ha podido asistir a estar jornadas se debe a que como todos los Grupos, de la derecha a la izquierda, por un lado y por otro, han pedido muchas comparecencias, de muchos ministros, en esta semana para que acudan al Parlamento -el Ministro de Economía, para abordar la crisis; el Ministro de Trabajo, para hablar de inmigración; la Vicepresidenta, para el voto de los españoles en el extranjero, el de Exteriores,...-, él debía preparar los trabajos y no podía venir a Santander. Por lo tanto, me excuso en su nombre.

Muchas gracias y quedo a su disposición.

Concepción Bravo Ibáñez Grupo Parlamentario Popular (GP)

Quiero emular a mi predecesora de esta mañana, a Ana Cabré, que ha tenido una intervención brillante, a ver como consigo despertarles un poco. Estamos en plena sobremesa.

Me decía Ana, cuenta un chiste, y es cierto es una buena fórmula siempre para empezar. Yo soy muy mala contando chistes, pero sí que voy a empezar por ahí. Como bien ha dicho mi presentador, que no he estado en el Parlamento catalán, sino en el Parlamento riojano, y me alegro de estar aquí hoy en nombre del Parlamento Nacional, representando a una Comunidad pequeña vecina de ésta, muy cercana, muy próxima a Cantabria. Hoy me siento orgullosa de estar en este Foro representado al Partido Popular y poniendo de manifiesto, con toda la humildad del mundo, que es mi primera legislatura en el Congreso de los Diputados, y que llevo poco tiempo en el marco de esta importante comisión, como es la Comisión del Pacto de Toledo

El pacto de Toledo es la construcción más acabada y estable del diálogo político y social en este país. Ha resistido como el único gran acuerdo político y social en este país. Ha sido un gran esfuerzo colectivo de compromiso de un sistema que ya nos pertenece a todos.

El Pacto de Toledo es patrimonio de la sociedad española.

El profesor Felipe comentaba esta mañana, decía, palabras textuales, este Pacto de Toledo lo que se trata es de que no haya un riesgo político, que la voluntad de un político de turno no haga con nuestras pensiones cualquier cosa. Ésa es la voluntad del Pacto de Toledo, también lo ha dicho Carlos Campuzano, y yo creo que Isabel también está de acuerdo con ello, que ese Pacto de Toledo garantice ese tema tan importante para nosotros como es el de nuestras pensiones.

Yo empecé mi andadura política, después de llevar toda mi vida, como he dicho, en la enseñanza, hablando de las pensiones, hace diez años. Me recorrí todos los pueblos de La Rioja, pero ustedes acuérdense del panorama de hace 10 años con nuestras pensiones, cuando todos nosotros nos hicimos planes de pensiones individuales, a todos nosotros nos entró el pánico porque realmente vivíamos un momento muy preocupante para nuestras pensiones y no sabíamos muy bien qué iba a pasar con nuestras pensiones. En aquel momento, como muchos otros políticos, recorrimos los pueblos de España explicando cómo había que reajustar nuestro sistema de pensiones, qué había que hacer, primero para salvar nuestras pensiones y después mantener el sistema. Yo me acuerdo perfectamente, porque muchos labradores de mi tierra no entendían porqué les habían quitado un dinero, pero mire si a mí antes me daban 200 Pesetas y ahora me las han quitado.

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Los pensionistas no aceptaban que había que organizarlo todo, que era preciso que cada uno percibiera en función de lo que había contribuido en el pasado. Era preciso contar a los pensionistas riojanos que este sistema era un sistema solidario y que todos estos ratios, todos los cálculos matemáticos son necesarios para calcular nuestras pensiones. El pensionista sí que entendía si le decías: tú has contribuido a esto y vas a tener derecho a esto otro. En aquel momento era difícil, no estaban acostumbrados, y ustedes que trabajan en la Seguridad Social, muchos de ustedes desde hace muchísimo tiempo, lo saben mucho mejor que yo.

Aquello fue un trabajo que hicimos, la gente se acostumbró a este sistema y ya hoy en día nadie discute la pensión que tiene y lo único que queremos es todas nuestras pensiones. Hoy en día todo el mundo sabe que las pensiones son un asunto de ciclo vital, antes que un problema de cotizantes y de pensionistas.

El problema de los sistemas de pensiones como el nuestro, radica en que cada vez vivimos más y trabajamos menos años, ha sido tema de debate en estas jornadas. Se ha mencionado que empezábamos a los 15 años y vivíamos hasta los 100.

Ayer hablaba también esta señora de la incorporación al sistema laboral de los quince años, cada vez menos. Ciertamente, primero a partir de los 16, eso obligatorio, y a los 16 años quiénes se incorporan, únicamente los operarios.

A partir de los 18 ya empieza un poco más, pero la gente cualificada tarda mucho más en incorporarse al mercado de trabajo. Hoy en día otra de las variables que ha cambiado, y que aquí no se ha mencionado, cuando yo estudiaba, que ya hace unos cuantos años, hacíamos nuestra carrera y ya no te planteabas hacer nada más, después de la carrera unos nos decantábamos por hacer oposiciones, otros montaban sus empresas, etc., etc., pero únicamente hacías tu carrera. En el mercado laboral una licenciada superior podía estar en el mercado laboral a los 21 años, era mi caso, o 22, depende de cuándo habías terminado la carrera, pero en estos momentos, el paro, sobre todo femenino hay dos variables muy importantes. Por un lado, hay un sector de mujeres muy cualificadas, han hecho su carrera, han hecho su master, han hecho su estancia en el extranjero, dominan dos o tres idiomas, muchas de ellas, y tienen serios problemas para encontrar un trabajo digno. Yo me extrañé ayer, cuando me dijo que era ingeniera y estaba en FP, por lo general a la FP va más gente de otras carreras, las ingenieras suelen ir hacia otras profesiones. Estas mujeres tan cualificadas tienen serios problemas para encontrar un trabajo más allá de los 30 años, luego lo encuentran, tardan, pero finalmente logran la inserción laboral... Quién encuentra el mejor trabajo, ayer el profesor Zenón planteaba esa pregunta que yo me he hecho toda mi vida laboral. Yo a mis hijos a dónde los mando, a la FP o los mando a la Universidad. Y yo me la hice con mis propios hijos, cuando me llegó el momento, porque yo soy una gran defensora de la Formación Profesional, creo en ella, es más sacamos a los jóvenes de la FP, salen al mercado laboral directamente, pero para mis propios hijos me quedo con la Formación Profesional o realmente quiero seguir invirtiendo y, aunque ellos no quieran, quiero que tengan el máximo de formación y si somos serios, la verdad es que la mayoría de nosotros, al final, les acabamos mandando a la Universidad, no sé si acertada o erróneamente, pero la mayoría de nosotros, y además una frase muy acertada también en la sociedad española que dice: todo el que puede, le manda a la Universidad.

Gracias a Dios la FP, en este momento, pasa un muy buen estado de salud, es una frase que está muy de moda últimamente, e insisto, yo creo que los ciclos formativos de grado superior son una gran baza, creo, no están homologados a las diplomaturas y yo Page 201 creo que ésa sería una pelea que tendríamos que llevar adelante, que estuvieran homologados.

Retomando el discurso de las pensiones: cada vez vivimos más años y trabajamos menos años.

No podemos abundar en la idea de que nuestro sistema de pensiones puede con todo. Esta legislatura va a ser importante en ese tema, creo que todos los Grupos estamos de acuerdo en ello y que trabajaremos en esa línea.

Otra tema de debate de este seminario ha sido el tema de que las esperanzas de muchos colectivos, lo que buscan es la jubilación anticipada. En concreto nosotros, en el Grupo Parlamentario Popular y yo creo que también se habrá reunido con los otros Grupos, la primera reunión que tuvimos como Grupo Parlamentario, como Portavoz y Portavoz Adjunto del Pacto de Toledo, fueron los policías locales, los policías locales que vinieron con la reivindicación de que quieren la jubilación anticipada. Ha habido ya un sector que ha entrado en esa jubilación anticipada que son los bomberos, y ellos están efectuando el mismo estudio de los bomberos aplicado a su colectivo. Quien dice los bomberos, dice los transportistas, la construcción, la enfermería, etc., etc. De hecho también el Ministro Corbacho, una de sus primeras apariciones en público que fue en concreto en Extremadura, hablando con el Presidente de Extremadura, le hablaba de anticipar la jubilación al sector agrario, que en Extremadura caería muy bien, pero caería muy bien también en el resto de España, porque a los agricultores les vendría muy bien las jubilaciones anticipadas.

Sí que es cierto que ya en la comparecencia que tuvo en el Parlamento, ya no hablaba de pre-jubilaciones, al contrario, ya el Ministro, ya hablaba de recuperar el talento, de guardar ese talento, de explotar ese talento, que es algo que en esta cultura tampoco está explotado. Es decir, aquí no aprovechamos nada en este país, llamémosle talento, llamémosle conocimiento, que está mucho más de moda ahora, pero evidentemente tú vas acumulando experiencia, tú vas acumulando saber, y también se ha dicho esta mañana, yo entiendo que un carrocero tiene ganas de jubilarse, porque ha trabajado muy duramente, entiendo también, nosotros los docentes tenemos la virtud de jubilarnos a los 60 años, la LOGSE yo creo que es lo único bueno que hizo, que me perdonen, pero la LOGSE nos puso en los 60 y aquello fue muy importante. Yo personalmente no tengo ganas de jubilarme a los 60, pero entiendo que a los 61 trabajar con adolescentes de 16 años, yo ahora en este momento, son las cuatro de la tarde, imagínense ustedes en un aula con 30, ahora los ratios en las aulas han bajado mucho, con 25 alumnos de tercero de la ESO, pongo por poner un caso, y yo intentándoles explicar el Lazarillo de Tormes, pues sería imposible. Si tengo cincuenta y tantos años, como tengo, aún, aún me puede manejar, ya con 65 me cuesta. La brecha generacional en el aula se nota, pero aún y con todo yo podría hacer otras tareas.

El Ministro Corbacho en la comparecencia habló de hacer uso de la jubilación anticipada en sectores en crisis, pero no como sistema, no institucionalizado. Otra de las estrategias era facilitar el acceso de los jóvenes a las nuevas oportunidades ocupacionales, y ahí hablaríamos de todo lo que supone esa reforma de la Formación Profesional, que todavía tiene que hacerse más en profundidad. Defendió también el impulso del empleo femenino. Es fundamental el empleo de la mujer, todavía no estamos en unas tasas de ocupación plenas, la mujer no se incorporará, pero yo creo que las mujeres que están en este momento en el sistema educativo, en su mente, y lo sé de buena tinta porque estoy en contacto con ellas, todas quieren acceder al empleo. Ya se ha acabado la idea de me caso y doy salida a mi vida.

Hay que implementar más políticas activas de empleo, pero sobre todo más políticas Page 202 de conciliación, porque ahí sí que las mujeres seguimos llevando el peso de la casa. Alguien lo decía esta mañana, decía Ana que ya el trabajo de la casa no es como el de antes, y es verdad, no tiene nada que ver, y de hecho las mujeres actuales tampoco le damos esa importancia que le daban nuestras madres o nuestras abuelas, pero por contra han recaído sobre nosotras tareas nuevas, porque los mayores antes, el cuidado de los mayores a mí es un tema que me preocupa muchísimo. El cuidado de los mayores, se hacía de otra forma. En los pueblos, si había un abuelo, no pasaba nada. Hoy en día el cuidado de los mayores es algo muy importante, a lo cual doy mucha importancia, pero también vuelve a recaer mayoritariamente sobre nosotras. No quiero hacer aquí una política feminismo versus machismo, no, de ninguna de las maneras, pero los hombres tienden, digámoslo, a escaquearse un poquito.

Pero sí que es cierto, los hombres han asumido esas tareas, pero la dependencia de las personas mayores es mucho más duro, porque un niño se va liberando de la tutela, sin embargo una persona dependiente, y también ahí hablo por experiencia, al contrario, cada vez que pasa al grado de dependencia, es más terrible.

Termino, cada 5 o 6 años la vida se alarga para el individuo en casi un año adicional, hemos ganado en calidad de vida. La sanidad, al final, ha avanzado tanto que nos permite vivir, con parches sí, pero seguimos viviendo. Entonces, el problema social y sanitario juega contra estas pensiones también. Que envejezcan las personas es un logro, pero que envejezcan las sociedades puede ser un gran problema. Nos encontramos en este país en una sociedad del bienestar plena, somos uno de los países de Europa que mejor se vive, ahí estamos todos de acuerdo, que cada día vivimos más. Yo estoy de acuerdo en que vamos a vivir hasta los 100 y muchísima gente, yo felicito a todos esos intelectuales que te encuentras, Francisco Ayala, por ejemplo, un poeta, con 103 años que todavía escribe en plenitud, produciendo poesía o produciendo ensayos, ojala todos nosotros tengamos esas capacidades, podamos vivir y nosotros, los políticos, que somos los que estamos hoy aquí a este lado, sepamos hacer políticas de consenso, de acuerdo y defendamos eso que entre todos hemos trabajado y hemos peleado, nuestras pensiones.

Muchísimas gracias.

Carles Campuzano I Canadés (CIU)

Empiezo agradeciendo a la organización la convocatoria de este Seminario. Ya hace unos cuantos años que al menos con Isabel y otros parlamentarios coincidimos y, para nosotros siempre es un encuentro que tiene la virtud de escucharnos unos a otros, fuera del marco del Parlamento, en un ambiente más relajado y más tranquilo, y por lo tanto aprendemos de lo que nos cuentan compañeros, de los debates y de las preguntas que se nos plantean desde el público también aparecen perspectivas distintas, y además si tenemos el gusto, a veces, de escuchar intervenciones como las de Ana Cabré, que yo esta mañana la he podido escuchar, no he podido escuchar a los ponentes de la primera hora, pues con Ana también te abre perspectivas nuevas y distintas. Por tanto, encantado de estar esta tarde aquí.

Necesariamente debo de empezar como he empezado en anteriores cursos, aunque sea muy obvio y aunque sea muy evidente, y aunque lo tengamos muy escuchado, pero que es reivindicar la historia del Pacto de Toledo, como una historia de éxito colectivo, que ha permitido en estos últimos trece años construir una política pública de pensiones, compartida por todas las fuerzas políticas y sociales, que ha dado tranquilidad a la opinión pública, que ha permitido impulsar reformas en clave de justicia y equidad, y que han permitido impulsar reformas en clave de sostenibilidad, y que eso, que quizás aquí no le damos todo el valor, cuando se cuenta fuera, se dice Page 203 que ojalá tuviésemos ese acuerdo de fondo y esa metodología que se han impulsado en estos trece años. Y, además, y en la comida Felipe ha encontrado la expresión correcta, hemos heredado el riesgo político asociado a la discusión sobre las pensiones. Hoy nadie en España puede pensar que un cambio de Gobierno pone en riesgo el sistema público de pensiones, hoy nadie lo puede pensar, existe ahí una práctica política compartida por todo el mundo y ése es un valor sustancial en un elemento tan fundamental en la convivencia ciudadana, como es la garantía de rentas para las personas mayores, y además también en estos trece años hemos tendido a relativizar las previsiones catastróficas que sobre el sistema de pensiones se producían a principios de los años 90, y hoy todos hemos aprendido, cuando aparecen informes que nos anuncian situaciones complejísimas, que hay que tener en cuenta qué tipo de reflexiones, pero que tampoco hay que tomar decisiones precipitadas en función de que los escenarios demográficos se nos van a complicar. Ése es otro valor también del Pacto de Toledo, que ha introducido tranquilidad también en las posiciones políticas de los distintos Grupos en esta materia y quizás también añadamos a estas consideraciones que, en la medida que el Pacto de Toledo se encardinan en la lógica de este concepto tan amplio que es el Modelo Social Europeo, este Modelo Social Europeo que combina eficacia económica y justicia social, tiene como característica, precisamente porque aspira a combinar esos dos objetivos, en que quizás es menos eficaz económicamente de lo que nos gustaría que fuese, y que seguro que es menos justo de lo que nos gustaría que fuese, y menos eficaz económicamente de lo que nos gustaría que fuese, pero que ese equilibrio entre eficacia económica y justicia social, forma parte del modelo que hemos decidido entre todos que es el modelo que nos garantiza en términos globales prosperidad y bienestar, y que en ese modelo queremos continuar, y que el debate del Pacto de Toledo no deja de ser, en el fondo, un Pacto sobre las reformas que queremos hacer para continuar impulsando un modelo de protección social, un modelo económico, un modelo social que combine esa eficacia económica y la justicia social.

En esta legislatura que empezamos ahora en marzo de 2008, entramos en un escenario complejo y difícil, que es el escenario de la crisis económica en la que estamos instalados, y en la que por primera vez el Pacto de Toledo va a contrastarse con este escenario económico distinto. El desarrollo del Pacto de Toledo desde el 95 hasta ahora, ha sido un desarrollo del Pacto de Toledo en un contexto de crecimiento económico, de optimismo económico, de cuentas públicas con esfuerzo en la primera legislatura del 96-2000 de saneamiento, de superávit en el sistema de la Seguridad Social, de superávit en el presupuesto, de, en términos globales, de paz social y eso ha permitido que el desarrollo del Pacto de Toledo fuese, en términos sumado-restado, sumase y la percepción de la gente, de los agentes sociales y políticos, fuese positiva. El Pacto de Toledo va a abordar este primer escenario de crisis, vamos a ir a comprobar si esos acuerdos políticos y sociales de fondo del Pacto de Toledo continúan siendo virtud en ese nuevo escenario. Primera consideración.

Segunda consideración. En esta legislatura abordamos otra revisión del Pacto de Toledo, la tercera revisión o la segunda revisión del Pacto de Toledo, y el tercer Pacto de Toledo. En el 95 se parió el Pacto de Toledo, en el 2003 se renovó, se mantuvieron las recomendaciones iniciales del 95 y se ampliaron el número de recomendaciones. Nueva legislatura que nos toca por propio mandato del Pacto de Toledo, efectuar una revisión de aquellos acuerdos y marcar una nueva ruta en este escenario económico difícil. Estamos obligados a renovar el Pacto de Toledo y lo hacemos en un contexto económico, sin duda, complicado, elemento también que va a estar ahí.

Tercera cuestión con la que, en la que aterrizamos, y que quizás no forma parte del Page 204 núcleo duro del Seminario, hoy Ana ha hecho mención a ello en su intervención, en un momento final, pero que formaba parte de los acuerdos del Pacto de Toledo del 2003, que es el desarrollo de la Ley de Dependencia que está directamente vinculada a la cuestión central de la protección social, del envejecimiento, etc., en un momento en el que estamos comprobando que las expectativas que se lanzaron sobre la puesta en marcha de esta Ley de la Dependencia no se están cubriendo de manera adecuada, que existe malestar en relación a la aplicación de esa propia Ley, y en la que creo que nos toca, en este inicio de la legislatura y en estos primeros quince meses de aplicación de la Ley, empezar a hacer una seria evaluación de lo que está suponiendo la aplicación de la misma y sus perspectivas en el mediano plazo, porque quizás no lo estamos haciendo suficientemente bien para, de verdad, cubrir las necesidades de las personas dependientes con altas intensidades de protección y de atención, y quizás el modelo que estamos construyendo es un modelo que parte del hecho de que podemos llegar a movilizar recursos públicos para todos los sectores sociales afectados, quizás los recursos públicos no los tengamos y si de verdad queremos cubrir esas necesidades de las personas con mayores intensidades de protección, debemos abrir el debate sobre priorizar el gasto público en quien más necesita. en función de sus necesidades, ese tipo de servicios, ese tipo de prestaciones económicas. Toca abrir este debate y toca abrir porque es un debate muy ligado a cómo, si aumentamos o no aumentamos el gasto público contemplado en la Memoria que fue aprobada por el Gobierno cuando se presentó el Proyecto de Ley, en un contexto en el que el número de dependientes es muy superior a lo que se contemplaba en el Gobierno, al que además el modelo de la dependencia está condicionando fuertemente la decisión de gasto de las Comunidades Autónomas, un modelo en el que además la Ley reconoce un papel muy activo de iniciativa privada, tanto social como mercantil, pero hoy en los operadores privados existen enormes incertidumbres a la hora de tomar decisiones de inversión en esta materia, donde además somos conscientes de que estas políticas pueden generar un número muy importante de empleos, se hablaba por parte del Gobierno de una creación de unos 300.000 puestos de trabajo, y al mismo tiempo aparecen problemas hoy para encontrar trabajadores preparados para hacer frente a estas necesidades. Ésta es una agenda muy directamente vinculada a la cuestión del envejecimiento y los cambios demográficos de los que se ha hablado a lo largo de esta mañana le dan aún más valor en un contexto de una visión amplia de lo que entendemos de la protección social. Por tanto... Y en este sitio también, este debate, esta discusión en un contexto de, quizás, de reducción o fin del superávit del Estado, quizás de entrar en déficit.

En cuarto lugar, en qué evolución del mercado de trabajo vamos a entrar. En la comida hemos planteado, eran más escépticos algunos de los que estábamos comiendo, pero bueno, y no sé si CEOE lo planteó en la participación en el Seminario de esta semana, pero van a volver a aparecer discusiones sobre si la mejora de la competitividad de la economía española pasa o no pasa por reducir la presión fiscal sobre el empleo, sobre el trabajo y por tanto la discusión sobre reducciones en las obligaciones sociales. Es cierto que CEOE lo ha puesto encima de la mesa, también es cierto que en estos años y esa petición no ha sido gorda en los planteamientos de la CEOE, pero está ahí, en un contexto de destrucción de empleo, de mejorar la competitividad de la economía española, el factor fiscal sobre el trabajo va a pesar. En un contexto, además, en el que sabemos que la evolución demográfica de los nacidos en la Guerra Civil que se nos termina y que se empieza un nuevo ciclo y que, por lo tanto, decisiones en materias de intervenciones sociales tendría otros efectos y quizás también nos toca abrir una discusión y un debate que en términos..., y hay algunas veces con los equipos de la Secretaría de Estado, que hemos comentado, que parece Page 205 increíble que en una cuestión tan relevante en nuestra situación futura, como es la pensión que vamos a cobrar el conjunto de los ciudadanos, se tenga tan poca información, tan poca formación también, sobre decisiones que se toman de empleo o de condiciones que se generan de contratación, y que terminan condicionando las pensiones que uno va a cobrar, y en un mercado de trabajo tan segmentado, tan móvil, con esa incorporación de las personas jóvenes de manera tardía al mercado de trabajo, con una perspectiva de una evolución del sistema que va a avanzar hacia una mayor contributividad del mismo, hacia un cálculo de la pensión en función de un mayor número de años. Bueno, decisiones, cómo afectan en este mercado de trabajo y con ciudadanos tan poco informados y tan poco formados, como las decisiones que ellos toman y sus empleadores condicionan su pensión futura. Ahí en términos de una política pública más transparente, más orientada a las decisiones de los ciudadanos, me parece relevante.

Va también a aparecer la discusión en relación a la inmigración en varias claves, desde la inmigración como un factor que ha permitido explicar parte de este éxito del sistema público de pensiones, hasta la inmigración asociada a los gastos que implica la inmigración ¿no?, desde los beneficios colectivos que la inmigración sin lugar a dudas ha provocado, hasta los costes individuales que la inmigración ha tenido para los sectores seguramente más populares de la sociedad. Va a formar parte también de la discusión de la renovación del Pacto de Toledo, entre otras cosas porque si ustedes van a las recomendaciones de 2003, en 2003 hay una apuesta clara por creer que una gestión adecuada de los flujos migratorios es un elemento de sostenibilidad del sistema público de pensiones, y en un contexto en el que se plantea una política de inmigración más ajustada a la realidad económica, no tan solo en clave española, sino en clave del conjunto de la Unión Europea, y en la que se van a abrir debates tan importantes y tan significativos como una mayor racionalidad en el funcionamiento de la reagrupación familiar, y una convicción de que el flujo de trabajadores de origen extranjero debe ser menor y estar mucho mejor gestionado de lo que ha sido en estos últimos años, y en el que además las Comunidades Autónomas que han recibido esos impactos migratorios, Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, plantean que esos territorios que necesitan mayor demanda de servicios para ese crecimiento de la población, se les debe dar respuesta. Eso va a estar también en esta discusión.

Por lo tanto hay elementos muy macros que afectan al sistema público de pensiones, que en esta legislatura se van a tener que abordar, en un contexto sumamente difícil y más complicado del que tuvimos en el 2003.

La Comisión del Pacto de Toledo justo ha iniciado sus trabajos. Ha habido dos comparecencias, una comparecencia inicial del Ministro de Trabajo para abordar las grandes cuestiones del Sistema y una comparecencia del Secretario de Estado de la Seguridad Social para abordar el funcionamiento del Fondo de Reserva, tal como orienta la legislación. El Gobierno, de hecho, ha lanzado mensajes muy genéricos sobre el abordaje de esta reforma, Isabel en el debate parlamentario agradeció que el Gobierno fuese tan genérico, para no condicionar el diálogo social, para que las posiciones del Gobierno no condicionasen el diálogo social. Me parece un planteamiento correcto, adecuado, pero en este escenario nos gustaría, al menos a nosotros, conocer y saber, el Gobierno sobre qué líneas cree que debemos actuar en esta legislatura en estas cuestiones, mercado de trabajo, inmigración, Ley de la Dependencia, pero también en las cuestiones de fondo que tiene planteados el Sistema, que son las de la sostenibilidad, en un contexto de aumento de la esperanza de vida, de mayor envejecimiento de nuestra sociedad, y en términos de equidad y de justicia del Sistema, porque el Sistema a pesar del éxito que ha tenido, yo no he Page 206 seguido el debate sobre la tasa de generosidad del Sistema, pero más allá de que existe esa tasa de generosidad, que quizás existe, hay importantes sectores de nuestras personas mayores que hoy viven en situación de pobreza, especialmente las franjas de mujeres mayores de 80 años. Ahí nuestro Grupo ha planteado una propuesta de reforma de la pensión de viudedad, yo comparto con Ana esa necesidad de abordar la reforma integral, Isabel también, pero a base de decir que nos conviene una reforma integral, que políticamente es muy compleja y que técnicamente es muy compleja, lo cierto es que el tiempo va pasando y que tenemos una realidad humana de mujeres mayores de 80 años que viven solas, que no han tenido oportunidad de generar su propia pensión y que hay que darle respuesta, y que la respuesta no puede ser simplemente el paso del tiempo que todo lo tiende a resolver. Es hacer un debate de esta legislatura compleja y difícil, y que hemos de abordarlo en la visión global, pensando qué sentido tiene hoy la pensión de viudedad, quizás más orientada a apoyar a aquellas personas que se quedan solas con hijos a cargo, quizás más orientada al período de transición entre el hecho de estar viviendo con alguien y compartiendo la hipoteca y compartiendo unas determinadas cargas, pero que a partir de cierto momento no tiene sentido que se reciba esa pensión. Pero ese debate, en términos de justicia y equidad del sistema, hay que abordarlo con mucha claridad. Al menos es el compromiso que nosotros asumimos en la campaña catalana y que nos toca. De ahí que se tomase en consideración, hace pocas semanas, de una proposición de ley de Convergencia y Unió en esta materia, que tuvo el apoyo de todos los grupos parlamentarios y nosotros hemos de suponer que si tuvo el apoyo de todo el mundo, es que todo el mundo está de acuerdo en abordar ese debate y esa discusión, y que lo queremos hacer en el marco del Pacto de Toledo y que siendo conscientes de que esa discusión debemos hacerla con consenso y en ese consenso tienen que estar metidos también los agentes sociales y que lógicamente esto tiene que salirnos bien, pero en términos de la justicia y equidad del Sistema nos parece que es de las cuestiones a plantear en esta legislatura de manera muy clara. Y, en términos de la sostenibilidad, toca abrir un debate que no tenemos bien resuelto y que quizás tocaría también empezar a tipificar, que es si vamos hacia un modelo en que las medidas que se toman, como Ana apuntaba, quizás sin mucha propaganda, sin mucho discurso, a lo que tienden es a que el nivel de protección social efectiva que tiene cada ciudadano sea menor, si lo que tiende es a eso, en función de esa contribuidad y quizás la tasa de generosidad tienda a disminuir, la pregunta es qué conjunto de símbolos introducimos para que un mayor número de ciudadanos, no tan solo los más ricos, puedan, a través de su esfuerzo y de su ahorro, mejorar su nivel de protección social cuando sean mayores.

Es un debate muy significativo, o lo abordamos de verdad o al final quienes siempre tienen capacidad de ahorro lo van a hacer, ya sea porque tienen su plan de pensiones, ya sea porque tengan sus propias propiedades, pero la cuestión relevante es cómo conseguimos que eso se extienda, y aquí quizás debemos analizar con calma las reformas que se han hecho en Suecia, que se han hecho en Gran Bretaña. Yo creo que en los trabajos de la Comisión del Pacto de Toledo, analizar algunas de las reformas que se han hecho en nuestro entorno más inmediato, nos toca, porque a base de no querer abordar esta cuestión porque nos parece que tiene algunos elementos de incorrección, quizás estamos evitando que la mayoría de los ciudadanos puedan generar su propio nivel de ahorro frente al reto del hacerse mayor. Un debate que nos toca, creo, abordar en esta legislatura, en un contexto además que el Pacto de Toledo también lo abordaba en 2003, y que en la pasada legislatura se tomaron dos medidas relevantes, como son todo lo que está vinculado con las políticas de apoyo a las familias y especialmente a las familias con hijos, con niños. Se creó la prestación o la Page 207 deducción fiscal avanzada de los 2.500 hijos, 2.500 euros, 2.500 hijos sería excesivo para todas y todos, considerando que también nosotros tenemos algo que ver con esto y sería muy intensa nuestra actividad, los 2.500 Euros por hijo a cargo y a la creación del permiso de paternidad, en un contexto en el que somos conscientes de que el conjunto del gasto, que la inversión social en España en políticas de apoyo a las familias es escasa, y que esas políticas tocaban si queremos tanto aumentar nuestras tasas de natalidad, como al mismo tiempo también darle respuesta a una demanda de las familias de tener los hijos que quieren tener. En la campaña electoral estuvo muy presente, y ahora la crisis económica lo está relativizando, pero todo lo que está vinculado a los servicios para las franjas de 0 a 3 años.

Tenemos los 2.500, tenemos el permiso de paternidad, pero continuamos con una cobertura, una oferta, de servicios para 0 a 3 años escasa, ahí está una demanda enorme de las familias, y también hay que abrir la discusión de cómo lo pretendemos resolver. Leí hace poco que en Holanda, leí en la prensa española, no tengo la información directa, pero me pareció muy significativo, que en Holanda el partido que ganó las últimas elecciones, las ganó con una promesa electoral de guarderías gratuitas para todo el mundo, y cuando puso en marcha esta política, el éxito de esa política llevó a la conclusión de que no existía presupuesto público para hacer frente a la demanda que se había generado, tanto en subvenciones directas que el Gobierno generaba, como en deducciones fiscales que el Gobierno ponía en marcha. Bueno, país avanzado como Holanda se plantea esta extensión universal de los servicios de 0 a 3 años y se encuentra que no tiene recursos públicos para hacerle frente. Toca en España abrir esta discusión, también en este contexto de crisis económica.

Por tanto, y termino, una legislatura que va a ser importante, en la que vamos a tener que sentar bases para políticas que tengan impacto en el medio plazo, y que la crisis económica quizás nos debe de servir para profundizar y avanzar en las reformas que tocan, que tocan, si de verdad queremos sostener y hacer posible que un sistema de protección social que nos ha garantizado, en términos comparativos, pues bueno, una eficaz combinación entre buena marcha de la economía y protección social, continúe funcionando. Tocan reformas, y toca que exista liderazgo político para impulsar estas reformas. Desde la perspectiva de Convergencia y Unió, y desde nuestro papel que es modesto, somos 10 personas que hacemos de Diputados y Diputadas en el Congreso, vamos a trabajar para que estas reformas sean posibles y para que estas reformas estén pensadas para las necesidades colectivas en el medio plazo. Ése es nuestro compromiso.

Nada más. Muchas gracias.