Óscar CELADOR ANGÓN, Libertad de conciencia y escuela en Estados Unidos

Autor:Ignacio Campoy Cervera
Cargo:Universidad Carlos III de Madrid
Páginas:265-275
 
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Con la publicación del libro Libertad de conciencia y escuela en Estados Unidos, el profesor Óscar Celador nos proporciona su último análisis -por el momento- de los sistemas educativos y las relaciones entre el Estado y las confesiones religiosas en las sociedades anglosajonas1.

En esta ocasión, como se indica en el propio título de la obra, Celador analiza, con el rigor al que nos tiene acostumbrados, el sistema educativo en Estados Unidos de Norteamérica, atendiendo a la construcción que se ha realizado sobre la siempre complicada relación entre un Estado laico y las confesiones religiosas, con el consiguiente trasfondo de los límites de la libertad de conciencia y de religión, por una parte, y la neutralidad ideológica y religiosa de los poderes públicos, por otra.

En todo caso, el lector que realice una lectura atenta del libro no sólo va a poder adquirir una cabal comprensión de cómo y por qué se ha conformado

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en Estados Unidos de Norteamérica un determinado sistema educativo -en el que, lógicamente, se incluyen tanto las escuelas públicas como las privadas-, fruto de la construcción de ese difícil equilibrio entre la laicidad del Estado y el respeto por las libertades ideológica y de conciencia de los individuos y los grupos confesionales; sino que, dado el tipo de análisis que se realiza, basado en la exposición de los diferentes argumentos, sobre todo de los miembros del Tribunal Supremo federal (entre los que también son importantes los señalados en las opiniones particulares de las correspondientes sentencias analizadas), el lector también podrá encontrar argumentos con los que enjuiciar la legitimidad, o falta de legitimidad, del sistema educativo vigente en su propio Estado; e incluso, dada la unicidad de los derechos humanos, encontrará bastantes elementos de reflexión para enjuiciar otros aspectos del vigente sistema de reconocimiento y protección de los derechos humanos. Veamos con un poco más de detalle estos puntos.

La primera consecuencia señalada de la lectura del libro es, lógicamente, la que Celador busca fundamentalmente con el mismo. Y así lo deja claro en la primera frase de la Introducción: "El objeto de esta investigación es el análisis del derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, en el contexto educativo estadounidense" (p. 13). Un objetivo que se consigue plenamente, debido, principalmente, a tres particulares virtudes del libro: la profundidad y rigurosidad de la investigación realizada, la metodología por la que se opta y la claridad en la exposición de los resultados de la investigación.

Empezando por la última virtud del libro: la claridad en la exposición de los resultados de la investigación, la misma resulta destacable por dos motivos fundamentales.

El primero es debido al trabajo que ha realizado el autor para conseguir que su escrito sea no solo inteligible, sino también de agradable y fácil lectura. Decía Bobbio que lo que a él más le costaba era hacer que sus escritos tuvieran la claridad que todo el mundo le agradecía. Y creo que es muy cierto. No son pocos los trabajos que resultan difícilmente inteligibles o que requieren un importante esfuerzo por parte del lector, bien porque sus autores consideran que debe de ser un esfuerzo del lector el intentar comprenderles a ellos, bien porque realmente no saben cómo hacer que sus escritos sean claros, bien porque no realizan el suficiente esfuerzo (a veces por las premuras de tiempo que parece que a todos nos acucian) de volver una y otra vez sobre sus escritos a fin de, pensando en un lector no necesariamente especia-

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lizado, hacer sus escritos claros para todo aquél que se acerque a los mismos con interés. Por eso es de agradecer que Celador se haya tomado el trabajo necesario para hacer que su libro resulte tan claro. Por una parte, porque la claridad en la exposición de los resultados consigue que el lector pueda, de manera sencilla, comprender unos argumentos y un modelo de relación entre derechos, poderes públicos y confesiones religiosas, que muchas veces son complejos; y, por otra, porque su lectura resulta fácil, ágil y agradable.

Y el segundo motivo se debe a los breves resúmenes con los que Celador suele sintetizar lo expuesto al final de los diferentes apartados en los que se divide el libro, y de forma muy especial en el último capítulo del mismo. Estos breves resúmenes permiten que el lector nunca se sienta perdido entre todos los argumentos (muchas veces contradictorios) que se exponen y cuáles de ellos (o la síntesis entre ellos) han ido prevaleciendo para configurar el actual sistema educativo estadounidense.

En cuanto a la metodología por la que se ha optado a la hora de realizar la investigación y exponer sus resultados en el libro, el acierto de la misma consiste en tres razones básicas.

En primer lugar, haber realizado una aproximación histórica con la exposición de los principales hitos que han ido configurando paulatinamente el actual sistema educativo. En este sentido, se ha entendido perfectamente que una cabal comprensión del modelo actual pasa por analizar cómo se ha ido construyendo dicho modelo dentro del modelo constitucional estadounidense. De hecho, el modelo sólo se explica conforme a las relaciones que se establecieron entre los diferentes Estados federados, el Estado federal, la Constitución estadounidense y las enmiendas decimocuarta y, sobre todo, primera; y es que, en general, la construcción de la estructura política y jurídica estadounidense no es tanto el resultado de un proyecto racional abstracto, cuanto el de una adaptación de unos grandes principios básicos a la cambiante realidad política y social. En esta línea, aunque la perspectiva histórica está presente en todos los análisis que se realizan a lo largo del libro, es especialmente destacable el estudio que se realiza en los dos primeros capítulos, sobre el "modelo constitucional en materia de libertad de pensamiento, conciencia y religión" y el "modelo de pluralidad de escuelas y libertad de enseñanza", respectivamente.

En segundo lugar, la metodología escogida resulta adecuada debido a que dicho análisis de la evolución experimentada en la construcción del sistema educativo se aborda atendiendo a los que seguramente constituyen las

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cuestiones fundamentales sobre las que se asienta dicho modelo. Así, después de exponer en los dos primeros capítulos cómo se ha configurado la estructura básica de los ámbitos de las escuelas públicas y privadas y la configuración de la libertad de conciencia y de religión conforme a la decimocuarta y, sobre todo, primera enmienda a la Constitución federal, se dedican los dos siguientes capítulos a abordar, respectivamente, las principales manifestaciones religiosas en el ámbito educativo (por más que el título del capítulo tercero indique que sea en las escuelas públicas, el estudio que se realiza afecta tanto a las públicas como a las privadas), como son la práctica de la oración, el contenido de los programas educativos, los símbolos religiosos en las escuelas, la posible creación de grupos de debate religiosos dentro de la escuela, la posibilidad y los límites de la...

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