De los objetos impelentes. ?Quien iba a imaginarlos? Contribucion a una fenomenologia de la imaginacion como configuracion de escenas.

Autor:Moreno-Marquez, Cesar
Cargo:Ensayo
 
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Resumen: El presente articulo explora la relevancia fenomenologica de la imaginacion tomando como hilo conductor el mentar-mas-alla de la intencionalidad de horizonte, destacando una modalidad extrema de dicha intencionalidad, en la que se pone de relieve un horizonte de sobrein-determinacion, decisivo para comprender el rendimiento fenomenologico de los objetos impeientes, que no simplemente remiten-a, permitiendo que se dilate creativamente el horizonte de fenomenalidad, con vistas al encuentro entre fenomenologia y experiencia literaria.

Palabras clave: Fenomenologia, imaginacion, intencionalidad de horizonte, Husserl.

Abstract: The present article explores the phenomenological relevance of the imagination, taking as a guiding principle the "meaning-more" (intending beyond itself) of the horizon-intentionality. In particular, the article examines an extreme modality of this intentionally, the horizon of over-indetermination, which is decisive for understanding the phenomenological relevance of "impelling objects." These objects not only refer-to, but also allow a creative expansion of the horizon of phenomenally, with a view to the encounter between phenomenology and literary experience.

Keywords: Phenomenology, imagination, horizon-intentionality, Husserl.

On impelling objects. Who would have imagined them? A contribution to a phenomenology of imagination as scenes configuration

  1. INTRODUCCION

    Aunque un poco disimulado, uno de los pasajes decisivos de cara a pensar en profundidad el proyecto de la fenomenologia trascendental se encuentra en el [seccion] 35 de La crisis, cuando se referia Husserl al trabajo del fenomenologo en lo que denominaba su "tiempo profesional" y a lo que estaria mas alla de ese tiempo, como su vida ordinaria. En lo esencial, Husserl venia a decir que a diferencia de un fisico o un zapatero, cuando el fenomenologo vuelve desde el tiempo profesional al ordinario, su vida cotidiana entretanto se ha transformado, hasta tal punto le habra afectado existencialmente su compromiso "profesional" y la lucidez que haya podido alcanzar en el. A este respecto, Husserl hablaba de una "mutacion personal" casi similar a la "conversion religiosa" (1). Pues bien, cabe imaginar que en esa vuelta, el fenomenologo pudiera permitirse el lujo de leer a Proust, Machado o Gomez de la Serna (vid. infra) por placer, ciertamente, pero tambien en la medida en que pudieran ayudarle, en ese tiempo existencial, a comprender mas de cerca la propia verdad de la defensa fenomenologica del mundo de la vida. Resulta imposible no imaginar la complacencia del fenomenologo cuando leyese, por ejemplo, a esos autores encontrando en ellos un material extremadamente valioso, incluso fascinante, para su labor profesional en los vericuetos de la fenomenologia como ciencia estricta entregada a su "campo de labranza" (2) o aventurandose en "tierras incultas sin caminos" (3)--lo que la convertiria (aparte de por otras razones) en una ciencia fascinante--.

    No seria necesario apelar al genio literario-fenomenologico de Sartre o a Bachelard (4), o a alguna conocida declaracion de Merleau-Ponty (5). Bastaria recordar como reconocia Husserl, en Ideen I, que ante la precariedad de "donaciones originarias" se hacia necesario recurrir a la fantasia y fecundarla aprovechando

    lo que nos ofrece la historia, en medida mayor aun el arte, y en particular la poesia, que son sin duda creaciones de la imaginacion, pero que en lo que respecta a la originalidad de las reconfiguraciones, a la abundancia de los rasgos singulares, a la continuidad de la motivacion, exceden con mucho a las operaciones de nuestra propia fantasia, y a la vez y gracias a la fuerza sugestiva de los medios de expresion artistica se traducen con particular facilidad en fantasias perfectamente claras al aprehenderlas en la comprension. Asi se puede decir realmente, si se ama el lenguaje paradojico, y decir con estricta verdad, con tal de que se entienda bien el equivoco sentido, que la "ficcion " constituye el elemento vital de la fenomenologia, como de toda ciencia eidetica (6). Ya en 1907, en una carta a Hofmannsthal, Husserl reconocia la comunidad de intereses entre el fenomenologo y el artista en torno a la indiferencia por aquello que la actitud natural considera como existente y real--si bien, anadia, al fenomenologo no le guiaria tanto el disfrute estetico cuanto esclarecer "el sentido que es inmanente a los fenomenos, no sobrepasando nunca ni en ninguna parte los meros fenomenos y, por tanto, sin presuponer ni utilizar ninguna de las existencias trascendentes mentadas en ellos" (7)--.

    Mas alla de que el fenomenologo persiga formulaciones conceptuales, lo cierto es que, en la medida en que pretendiera acercarse al mundo de la vida, podria y deberia sentirse interpelado por los descubrimientos que de cara a la comprension de la existencia humana llevase a cabo el mismo directamente, pero tambien con la asistencia de sus projimos y de esos extranos "co-sujetos" del fenomenologo que pudieran ser el artista o el autor literario a modo de egos experimentales (8).

  2. INTENCIONALIDAD DE HORIZONTE, SOBRE-MENCION Y ANALISIS INTENCIONAL

    Por seguir la indicacion husserliana, nuestra aportacion busca aproximarse a la elucidacion conceptual de una cierta modalidad (muy conocida, en verdad, pero no por ello menos relevante) de la intencionalidad de horizonte en la que el "mentar mas alla" imaginativamente parte de un objeto impelente' para, en el curso de un proceso en mayor o menor grado reflexivo, explorar el potencial de la imaginacion con vistas al esclarecimiento de la existencia, y todo ello contando con la asistencia de la experiencia artistico-literaria.

    A tal efecto, los paragrafos consagrados en Meditaciones cartesianas a la intencionalidad de horizonte y al analisis intencional siguen resultando decisivos para entrever un terreno predilecto para la presentificacion imaginante (10). Decia alli Husserl que la multiplicidad propia de la intencionalidad es tal que, respecto a la vida de la conciencia,

    toda actualidad implica sus potencialidades, las cuales no son posibilidades vacias, sino mas bien posibilidades intencionalmente predelineadas respecto de su contenido en la misma vivencia actual correspondiente, y ademas provistas del caracter de posibilidades que han de ser realizadas por el yo. (...) Toda vivencia tiene un horizonte que cambia de acuerdo con la modificacion de su conexion con la conciencia y con la modificacion de las fases de su propio fluir (11). Mas adelante, sostenia Husserl que el fenomenologo debe dejarse guiar por el conocimiento de que

    todo cogito, en cuanto conciencia, es sin duda, en el mas amplio sentido, mencion de lo mentado en el, pero que esto mentado es en todo momento mas (mentado con un plus) que lo que en cada momento se halla como mentado explicitamente. En nuestro ejemplo, cada fase de la percepcion era mero lado del objeto en cuanto mentado perceptivamente. Este mentar mas alla de si mismo (uber-sich-hinaus-meinen) que yace en toda conciencia tiene que ser considerado como un momento esencial de ella. Pero que se llame y tenga que llamarse un plus de la mencion (Mehrmeinung) de la conciencia, tan solo lo muestra la evidencia de la posible elucidacion y a la postre el descubrimiento intuitivo, en forma de un efectivo y posible progreso del percibir o de un posible recuerdo, en cuanto yo puedo efectuarlos a partir de mi (12). A partir de aqui surgiria una tarea decisiva, en la medida en que el fenomenologo no hubiera de entregarse ingenuamente al objeto, centrando la atencion tan solo en el y propiciando, de este modo, que se mantuviese en el anonimato la intencionalidad operante en sus multiplicidades y objetos intencionales constituidos unitariamente en ellas (13). Husserl incluso pensaba que dicha conciencia no seria la de un mero e inmediato ego cogito sino, sobre todo, "la vida cogitativa anonima" que deberia ser descubierta tanto en los "determinados procesos sinteticos de los multiples modos de la conciencia" como, y no es baladi destacarlo, en

    los modos aun mas distantes del comportamiento del yo que hacen comprensible el ser-simplemente-mentado-para-el-yo de lo objetivo, tanto intuitivo como no intuitivo; o hacen comprensible como la conciencia en si misma, en virtud de su correspondiente estructura intencional, hace necesario que llegue a ser consciente en ella semejante objeto que es y que es de tal manera, y que el mismo pueda presentarse como tal sentido (14). Husserl estaba especialmente motivado por la unidad del objeto (15), que como cogitatum nunca se da acabadamente, poseyendo "aun en su indeterminacion (...) una estructura de determinacion" (16). En este sentido, Husserl oscilaba con frecuencia entre destacar el reconocimiento de la determinacion, por una parte, y subrayar la importancia de la indeterminacion "siempre con nuevos horizontes de apertura" (17), por otra.

    Pues bien, en el juego entre determinacion e indeterminacion horizonticas encontraria su relevancia, asimismo, el horizonte de variaciones eideticas imaginarias del objeto (18), en la medida en que "todo factum puede pensarse como mero ejemplo de una posibilidad pura" (19). En tanto el "esto" es ejemplo, su horizonte lo enlaza eideticamente con todos los "estos" que compartan el mismo eidos. En el horizonte de esta magdalena puede comparecer aquella otra magdalena del recuerdo ... Tan poderoso es el vinculo eidetico (lo que suele pasar desapercibido), que el encaminamiento eidetico puede pasar de ser meramente relacionante entre esto y aquello, mas o menos proximos en una secuencia eidetica "tipica", a remitir (progresiva o bruscamente) a lo mas lejano intraeidetico, potenciando a la imaginacion o poniendola en "ebullicion" (20). Por supuesto, si en lugar de un esto factico-perceptible, la intencionalidad de horizonte hubiera de verselas con una mera mencion de esto o aquello (por ejemplo, si simplemente digo "olmo"), las expectativas...

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