Inmigración y Seguridad Social: análisis a partir de la Muestra Continua de Vidas Laborales

Autor:Clara Isabel González Martínez
Cargo:Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA)
Páginas:129-137
RESUMEN

1. Introducción. 2. Proyecciones demográficas. 3. Escenario laboral. 4. El sistema de seguridad social. 5. Proyecciones del sistema de seguridad social. 5.1. Evolución de los ingresos. 5.2. Evolución de los gastos. 6. Conclusiones.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

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1. Introducción

En muy pocas décadas España se ha transformado desde un país emigrante a ser el segundo país de la OCDE con mayores tasas de recepción de inmigrantes. Debido al incremento en la esperanza de vida y a la espectacular llegada de inmigrantes, la población española ha registrado tasas de crecimiento del 1,5% entre 2001 y 2005, lo que supone las cifras más altas de su historia reciente. En el año 2005, España fue el país receptor del 10% del total de flujos migratorios hacia los países de la OCDE, sólo por detrás de Estados Unidos. En la actualidad, el total de inmigrantes en nuestro país supera ya el 10% del total de la población, cifra muy superior al de la UE-25 y por encima de muchos países europeos, entre ellos Alemania.

Estos datos dan una idea de la importancia del fenómeno, lo cual tiene ineludibles implicaciones a nivel demográfico y laboral. En el primer aspecto, la inmigración ha contribuido al rejuvenecimiento de la población debido a que la gran mayoría se encuentran entre 20 y 40 años de edad. En el mercado laboral, el 87% de los inmigrantes se encuentran en edad de trabajar, es decir entre 16 y 64 años, por lo que se trata de una inmigración de carácter fundamentalmente laboral. De hecho casi la mitad de los nuevos trabajos creados entre 2001 y 2006 han sido ocupados por inmigrantes, principalmente en aquellos sectores intensivos en mano de obra, como son la construcción, la agricultura o el servicio doméstico.

El fenómeno de la inmigración tiene importantes implicaciones intergeneracionales tanto en el aspecto demográfico como en el laboral por lo que el objetivo de este estudio es analizar el impacto que tendrá en estos dos ámbitos de cara a las próximas décadas.

Para ello se va a construir un modelo de proyección de ingresos y gastos del Sistema de Seguridad Social que nos permita estudiar la evolución demográfica y sus implicaciones en las condiciones del mercado laboral tanto de nativos como de inmigrantes.

El modelo a desarrollar se trata de un modelo de generaciones solapadas, con agen-Page 130tes representativos por edad, género, nacionalidad (nativos e inmigrantes) y nivel educativo (primaria, secundaria y terciaria). Los datos a utilizar son los procedentes de la Encuesta de Población Activa (Instituto Nacional de Estadística) y de la Muestra Continua de Vidas Laborales (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales).

2. Proyecciones demográficas

Para llevar a cabo el ejercicio propuesto de proyección de ingresos y gasto, en primer lugar, se han llevado a cabo las proyecciones demográficas hasta el año 2050 a través del método de proyección por componentes, tomando como punto de partida la situación demográfica del año 2007. Además se ha elegido como escenario base las hipótesis del INE de sus proyecciones a largo plazo en su escenario 1, con el fin de poder comparar con otros estudios similares.

El proceso de envejecimiento de la población, es inevitable por lo que la pirámide de población se irá transformando pasando a estrecharse en la base y al mismo tiempo creciendo el tamaño de las cohortes de mayor edad. El hecho de que la mayoría de los inmigrantes se encuentre entre los 20 y los 40 años ha rejuvenecido sustancialmente la población española en la actualidad. Sin embargo, las mayores cohortes de inmigrantes coinciden también con las cohortes de mayor tamaño entre los españoles, por lo que la población española e inmigrante se enfrentarán a procesos de envejecimiento paralelos en las próximas décadas.

El «Método de los Componentes» o la Proyección de la población por componentes, permite trabajar de manera independiente cada una de las variables de la dinámica poblacional: mortalidad, fecundidad y migraciones y fundamentalmente porque toma a la edad como la variable pivote en el momento de trabajar cada una de ellas.

La población en un momento dado t+n será la población que ha sobrevivido hasta ese momento, teniendo en cuenta cuáles serán las probabilidades de supervivencia, cuál será la cifra total de nacimientos y cuál será la entrada de inmigrantes. Partiendo de las características demográficas de la población que observamos en la Encuesta de Población Activa y diferenciando, por edad, sexo, nacionalidad y nivel educativo se incorporan las hipótesis básicas que el INE, en su escenario 1 de proyección demográfica a largo plazo, establece.

El escenario 1 es el escenario más generoso con la entrada neta de inmigrantes, unos 270.000 por año. Las probabilidades de supervivencia tienen en cuenta el progresivo envejecimiento con un incremento en la esperanza de vida, por ejemplo, para los hombres pasaría de 78 años en el 2008 a 81 en el 2050. Por supuesto las probabilidades de supervivencia que se tienen en cuenta son diferentes entre hombres y mujeres y van cambiando cada 10 años.

En cuanto a los nacimientos, a partir del total proporcionada por el INE se distribuye: por género en la proporción 50% hombres y 49% mujeres, por nivel educativo en función de la misma proporción de niveles educativos que la cohorte que observamos ahora mismo como más educada. Es decir, si ahora mismo a los 32 años observamos que en la población española, en los nativos hay una mayor proporción de educación terciaria, ésa será nuestro punto de partida para considerar que alcanzarán las nuevas generaciones la misma distribución de niveles educativos. En cuanto a nacionalidad, los nacimientos se distribuyen según la proporción de mujeres en edad fértil (entre 16 y 49 años).

La cifra total de entrada de inmigrantes que da el INE, se reparte: entre hombres y mujeres de igual forma que el total de nacimientos, por edad, en función de la llegada media de inmigrantes en los últimos dos años (2005-2007) entre 0 y 40 años de edad, ya que Page 131 la entrada de inmigrantes se ha concentrado en estas edades, y por nivel educativo en la misma línea que los nacimientos, como la cohorte más educada en el 2007.

La cifra total de población que obtenemos como resultado de nuestras proyecciones, está en línea con las del INE pero la riqueza de nuestro estudio es además diferenciar por nativos, inmigrantes y nivel educativo.

Como resultado de las proyecciones, se puede observar que gracias a la entrada de inmigrantes en los últimos años la población total en España se incrementará en las próximas décadas en 8 millones aproximadamente hasta el año 2050. Aspecto importante, a tener en cuenta, ya que dado el proceso de envejecimiento en el que la sociedad española se encuentra, sin dicha entrada de población hoy la población española podría descender en las próximas cuatro décadas.

Si nos fijamos en algunos indicadores, como por ejemplo la tasa de dependencia (población mayor de 65 años sobre la población entre 16 y 64 años) ésta se incrementará en las próximas décadas inevitablemente pasando de un 24,3% a casi un 50%, cifra en línea con las previsiones de Eurostat. Sin embargo hay que resaltar que dicha tasa sería un 26% mayor si no se hubiera recibido dichos flujos migratorios. La edad mediana aumenta, lo que supone que se incrementa el peso de los que se denominan votante mediano, por lo que cuanto más envejecida y mayor sea en términos de edad la población, van a ser más partidarios de una reforma del Sistema de Seguridad Social, para que se amplíe la generosidad del Sistema. En este caso, también se puede ver que la edad mediana hubiera sido muy superior a la del total de la población sin inmigración.

En cuanto a la población en edad de trabajar, que será la que marcará las tasas de empleo y actividad futuras, la proporción sobre el total de la población de los nativos de entre 16 y 64 años, disminuiría considerablemente. Si nos fijamos en el rango de edad entre 30 y 45 años, que sería realmente el núcleo fuerte de la fuerza laboral, vemos como en el caso de los nativos disminuiría frente a la de los inmigrantes que crecería. La potencial fuerza laboral sería un 30% inferior si no tuviéramos en cuenta la inmigración.

3. Escenario laboral

Pasando ya a la parte de mercado laboral, como hemos visto la entrada fundamental de inmigrantes se ha producido en edades entre 16 y 64 años. Hay que tener en cuenta que la tasa de empleo de los inmigrantes es superior a la de los nativos y esto también es, fundamentalmente y como hemos dicho, porque vienen a trabajar y su tasa de actividad también supera en 10 puntos porcentuales a la de los nativos. De hecho en el período 2000-2006, el 47% de los nuevos trabajos que se crearon fueron ocupados por inmigrantes. Para entender el impacto que la inmigración tiene en el mercado laboral, no hay que perder de vista, que toda esta intensa entrada de flujos de inmigrantes ha ocurrido en paralelo con un descenso de la tasa de empleo de los españoles, un espectacular incremento de la tasa de actividad femenina (especialmente en comunidades autónomas con altas tasas de inmigración) y también unos niveles de tasas de contratos fijos, alrededor del 30%.

El crecimiento de la población en edad de trabajar que se ha observado en lo últimos años ha sido debido a la entrada de inmigrantes fundamentalmente entre 20 y 40 años. Esto es lógico, teniendo en cuenta que es una inmigración que viene a trabajar y lo cual tendrá implicaciones en la sostenibilidad del Sistema.

Uno de los aspectos más relevantes de este análisis es la evolución de los niveles educativos. En la actualidad, con la información de la Encuesta de Población Activa se puede observar como los inmigrantes tienen mayoritariamente una mayor proporción de niveles de Page 132 primaria y secundaria frente al nivel universitario. En cuanto a los nativos, las generaciones más jóvenes tienen unos mayores niveles educativos, de hecho entre 28 y 40 años, las mujeres presentan ya una mayor proporción en terciaria frente a los hombres de su misma edad.

La evolución de la distribución entre niveles educativos será un elemento clave para la evolución de las condiciones laborales. Un incremento en el nivel de cualificación supondrá el acceso a mejores puestos de trabajo y por lo tanto un incremento en los niveles salariales, lo cual repercutirá directamente en las carreras laborales de los trabajadores.

Asumiendo como hipótesis de partida, que las generaciones futuras alcanzarán el mismo nivel educativo que las cohortes observadas hoy como las más educadas, se realiza la proyección de la composición educativa obteniendo como resultado una reducción de los niveles bajos y un incremento de los niveles superiores que superarán en proporción a primaria y secundaria.

Adicionalmente, el escenario laboral de partida, supone una gran heterogeneidad de condiciones entre los diferentes grupos por edad, género, nacionalidad y cualificación. Entre los nativos, la tasa de actividad es mayor entre niveles educativos superiores, siendo la inactividad mayor en el caso de las mujeres frente a los hombres pero esta diferencia se reduce para las edades más jóvenes. Los inmigrantes, presentan en general tasas de empleo superiores a las de los nativos.

Las cinco situaciones posibles en las que se puede encontrar una persona entre los 15 y los 64 años de edad son: estudiante, empleado por cuenta ajena, empleado por cuenta propia, desempleado o incapacitado. Entre los 15 y los 64 años consideraremos que un individuo se puede encontrar trabajando, bien como asalariado o como autónomo, desempleado o inactivo. A través de la Muestra Continua de Vidas Laborales se puede observar cómo es diferente el comportamiento, bien se esté cotizando en el Régimen General (RG) o en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Y en cuanto a inactivo, dependiendo de la fase del ciclo vital del individuo, puede estar estudiando, jubilado o incapacitado. A partir de los 65 los individuos, en el modelo, están jubilados.

En el modelo de generaciones solapadas que se desarrolla es necesario tener en cuenta las diferentes transiciones en el ciclo de vida de los individuos. Utilizando la información de la Encuesta de Población Activa (INE) se estimarán las probabilidades de transición entre cada uno de los cinco estados posibles en cada edad de su ciclo vital. Dadas las características individuales (edad, género, nacionalidad y nivel educativo) se estiman las probabilidades condicionadas de transición a través cadenas de Markov con estados finitos. Esto significa que se tendrá en cuenta cuál es la probabilidad de un individuo de estar, por ejemplo empleado (por cuenta ajena o por cuenta propia) a una edad determinada dado que en el período anterior estaba también trabajando o estaba desempleado. Todo ello siendo consistente en todo momento con los datos observados en el año 2006 e incorporando los supuestos de evolución de la tasa de empleo hasta el año 2050 de las previsiones oficiales.

En estas proyecciones realmente lo importante a tener en cuenta que las generaciones más jóvenes, como hemos visto en las proyecciones demográficas, tienen niveles de educación superiores, por lo tanto en el tiempo se alcanzarán niveles mayores en tasas de empleo. Además, las mujeres van a tener niveles educativos superiores a la de los hombres y el empleo por cuenta propia es mayor entre los hombres. En cuanto a los inmigrantes, estamos barajando distintos escenarios de asimilación, teniendo en cuenta cuál es la proporción de sus salarios respecto a los nativos y cuál será su proceso de asimilación. De tal forma que, todos estos elementos que se Page 133 han mencionado tendrán una gran incidencia en las transiciones y también en las bases de cotización.

4. El sistema de seguridad social

El sistema actual de pensiones es un sistema de reparto y prestación definida. Esto supone que las cotizaciones actuales están devengando derechos a pensiones futuras. En concreto, la pensión de jubilación que recibirá un trabajador cuando se jubile dependerá directamente del historial laboral que haya tenido.

Los elementos principales en el cálculo de la pensión son tres. En primer lugar las bases de cotización de los últimos 15 años de cotización, con las que se calculará una media ponderada de dicho período denominada base reguladora. En segundo lugar, el número de años cotizados que nos dará la tasa de reemplazamiento correspondiente a aplicar sobre la base reguladora. Para poder tener acceso a la jubilación, es necesario haber cotizado un mínimo de 15 años, lo que supondría un 50% de la base reguladora. Este porcentaje se va incrementando a medida que se acumula un mayor número de años cotizados, siendo el máximo el 100% si han alcanzado o superado los 35 años de vida laboral. Finalmente, la edad de jubilación ordinaria se establece en los 65 años pero existe la posibilidad de acceder a una jubilación anticipada desde los 60 años (61 con la nueva regulación), lo que supone un 8% de penalización por cada año que se adelante la jubilación.

Por este motivo, las bases de cotización juegan un papel importante en el cálculo de la pensión. En la actualidad, tanto para las bases de cotización como para las pensiones existen unos topes, mínimos y máximos, que establece el Gobierno anualmente que resultan ser de gran importancia. Se puede observar que la base de cotización máxima ha ido incrementándose en términos reales, por el contrario la pensión máxima lo ha hecho con arreglo a la inflación y no con los salarios reales. Es de esperar que con el paso del tiempo los salarios crezcan de forma continuada, y por lo tanto también su base de cotización. Sin embargo, si la pensión máxima no se actualiza con los salarios, entonces el ratio pensión/salario medio disminuirá para aquellos individuos con derecho a recibir la pensión máxima. Esto supondrá que cada vez habrá un mayor número de pensiones que alcancen el tope máximo, por lo que todos los individuos recibirían la misma pensión independientemente de sus cotizaciones. Esta transformación del sistema es lo que se denomina como reforma silenciosa y estaría convirtiendo nuestro sistema de pensiones de uno contributivo o tipo Bismarkiano en un sistema asistencial o tipo Beveridge.

Para conocer los niveles actuales de las bases de cotización, tanto para el Régimen General (RG) como para el Régimen de Trabajadores Autónomos (RETA) se ha utilizado la Muestra Continua de Vidas Laborales del año 2006 (MTIN).

Esta base de datos se ha puesto a disposición del público recientemente y nos permite conocer cuál ha sido el historial, tanto laboral como de pensiones de más de 1 millón de personas a través de información registral procedente de la Administración de Seguridad Social. En concreto, la ola del 2006 de la muestra (MCVL-2006) contiene, de forma anonimizada, todo el historial laboral de más de un millón de personas que en el 2006 tenía una relación con la Seguridad Social, bien porque estuvieran cotizando o bien porque estuvieran recibiendo una pensión. Por lo tanto, permite caracterizar a las distintas personas según su situación laboral en un año o edad en concreto, o según los elementos predominantes de sus relaciones laborales.

La población de referencia utilizada por la Seguridad Social para la construcción de la muestra está constituida por todas aquellas personas que, en algún momento del año 2006, habían mantenido algún tipo de rela-Page 134ción con la Seguridad Social, bien porque estuvieran cotizando, bien percibiendo algún tipo de prestación contributiva (jubilación, viudedad, orfandad y/o favor familiares). De esta forma, la MCVL-2006 recoge todo el historial, tanto laboral como de pensiones de un 4% de la población sobre la que se muestreó, por lo que esta base de datos permite estudiar toda su trayectoria laboral, desde que empezó a trabajar, así como su historial de prestaciones, incluidas las de desempleo. Los datos disponibles incluyen alguna información sobre las empresas en las cuales el trabajador ha desarrollado su actividad laboral, como, por ejemplo, el sector de actividad. Asimismo, contiene la información sobre los contratos de trabajo que ha tenido cada persona, como por ejemplo, su duración, si se realiza a tiempo completo o a tiempo parcial, o el grupo de cotización, así como determinadas características personales, como sexo y año de nacimiento. En cuanto a prestaciones, se tiene información de todas las pensiones de carácter contributivo que se han cobrado a lo largo de la vida, incluyendo orfandad, invalidez, jubilación, viudedad y a favor de familiares.

Por lo tanto se ha recuperado todo el historial laboral, de tal forma que podemos saber, por ejemplo, de una persona que hoy tiene 66 años y está cobrando una pensión de jubilación, las características de su pensión, el régimen le corresponde, cuándo empezó a trabajar y cuando terminó, así como cuántos fueron sus episodios laborales y sus detalles: si fue en el régimen general o en el de autónomos.

Al mismo tiempo se recupera también las bases de cotización, que nos permite una aproximación también de sus salarios. De tal forma, que esta base de datos nos permite obtener información muy valiosa tanto para el cálculo como para toda la estimación de transferencias, tanto de ingresos por cotizaciones, como de pensiones de jubilación o incapacidad.

Analizando las bases de cotización que se observan en la MCVL-2006, podemos ver las diferencias existentes entre nativos e inmigrantes para el Régimen General y el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos por género y por nivel educativo.

En el RG los perfiles salariales en función de la edad son cóncavos como es habitual, siendo los niveles de las mujeres inferiores a los de los hombres de forma uniforme, y son mayores cuanto más elevado es el nivel educativo. Es importante destacar la distribución de las bases de cotización a lo largo de la vida laboral, desde los 20 hasta los 60-64 años, la base de cotización va creciendo a medida que el individuo va envejeciendo, observando también que niveles educativos más altos acceden a bases de cotización mayores.

En cuanto a los inmigrantes, se puede observar que, además de tener niveles salariales inferiores a los de los nativos, el plus que se podría atribuir a la educación secundaria frente a la primaria es muy bajo, lo cual nos estaría dando una posible señal de si existe una sobrecualificación de los inmigrantes, ya que con un nivel de secundaria están accediendo a salarios en la misma linea que un nivel de primaria, por lo que están en puestos laborales inferiores a los que les corresponderían según su cualificación.

Si analizamos los niveles en los que se concentran las bases de cotización para el caso del RG, vemos que justo en los 30 años de cotización anteriores a la jubilación, (de 35 a 49 y de 50 a 64), para los niveles educativos inferiores o de primaria se concentra siempre en niveles bajos de bases de cotización, lo que nos estaría ya indicando que encontrarse cerca de las bases mínimas de cotización, en el cálculo de la pensión llevará a que, muy posiblemente, accedan a una pensión mínima. En cuanto a las bases de cotización de los individuos con un nivel universitario o de terciaria, sus bases de cotización se concentran ya alrededor de la base máxima. Eso también nos está indicando de cara al cálculo de la pensión de jubilación, que alcanzará la pensión máxima.

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A medida que pase el tiempo, si los niveles educativos van creciendo, los individuos accederán a mejores puestos de trabajo con salarios cada vez más altos, tendiendo al mismo tiempo a bases de cotización mayores, por lo que cada vez habrá una mayor proporción de personas que estarán en torno a la pensión máxima en el momento de la jubilación.

Sin embargo, en el RETA se puede observar un perfil muy diferente respecto a los trabajadores por cuenta ajena. Los trabajadores bajo este régimen pueden elegir la base por la que cotizan entre los topes máximos y mínimos. Como se puede contrastar, se observa lo que podríamos denominar como comportamiento estratégico al hecho de que los trabajadores en este régimen cotizan por las bases mínimas hasta los 50 años, justo 15 años antes de la edad de jubilación ordinaria, momento en el que cotizan por la base máxima para poder acceder a pensiones más altas. Por último, también se observan bases más altas en función de su nivel educativo y este comportamiento estratégico es más acentuado en el caso de los niveles educativos superiores.

En el caso de los inmigrantes, no hay mucha diferencia entre hombres y mujeres en la cotización al RETA, aunque también se observa ligeramente el mismo incremento en las bases de cotización en los últimos años antes de la jubilación.

En cuanto a la edad de jubilación, otro de los elementos clave del sistema, en la actualidad existe un patrón bastante notable y conocido, las principales edades de jubilación del sistema se encuentran en los 60 años y los 65, habiendo pequeñas diferencias en el comportamiento por nivel de cualificación. Con datos de la MCVL podemos ver como las personas que están en el 2006 con edades entre 66 y 69 años cuál es la proporción de jubilados a cada una de las edades entre 59 y 66. Se observa una edad efectiva de jubilación inferior a la edad de 65 años, que sería la edad de jubilación ordinaria y por niveles educativos: las jubilaciones anticipadas predominan en los niveles de educación de primaria y secundaria, mientras que en los niveles de educación superiores la jubilación se acumula a los 65 años. En el caso de las mujeres, se observa lo mismo por niveles educativos una menor proporción de jubilaciones anticipadas debido a que las carreras laborales de las mujeres en estas edades en la muestra, han sido más cortas y necesitan alargar su vida laboral hasta los 65 para poder tener derecho a la pensión de jubilación.

5. Proyecciones del sistema de seguridad social

Para llevar a cabo las proyecciones tanto de ingresos como de gastos del Sistema de Seguridad Social es imprescindible establecer la evolución de las principales variables macroeconómicas hasta el año 2050. En este punto se han adoptado las previsiones oficiales respecto a los niveles de empleo, productividad y salarios. Adicionalmente, nuestra hipótesis base supondrá que las bases de cotización crecerán en paralelo con los salarios lo que supone que se incrementarán con la misma tasa a la que crezca la productividad.

Todo ello teniendo en cuenta la gran heterogeneridad de características individuales en nuestro modelo. Esto supone que dado que diferenciamos por edad, género, nacionalidad y nivel educativo, tendremos 120 tipos diferentes a los que simular sus contribuciones al sistema y sus pensiones en el momento en el que se jubilen. Además, cada uno de ellos se puede encontrar en su vida laboral en cualquiera de estas cinco situaciones: empleado por cuenta ajena, empleado por cuenta propia, desempleado, incapacitado o inactivo.

Para realizar esta simulación se recoge en primer lugar cuál es el historial laboral real según lo observado para cada unos de nuestros individuos con la Muestra Continua de Page 136 Vidas Laborales en el año 2006. Por ejemplo, para un hombre nativo de 40 años en el 2006 que se encuentra empleado por cuenta ajena sabemos que acumula 15 años de cotizaciones hasta este momento. Con las probabilidades de transición estimadas entre los cinco posibles estados se puede reconstruir y simular un historial laboral virtual para cada individuo entre la edad observada y su edad de jubilación. Para nuestro ejemplo, teniendo en cuenta las probabilidades que tiene de seguir o cambiar de situación laboral se estima que cuando llegue a los 65 el total de años cotizados será de 24.

En cuanto a la proyección de las bases de cotización, dentro de cada uno de los 12 grupos posibles, las cotizaciones serán uniformes e iguales a la media observada para cada grupo específico. Sin embargo, habrá dos excepciones en el RG, en primer lugar, a los universitarios se les asignará la base de cotización máxima y a los de primaria la base de cotización mínima. Todas las bases crecerán con la productividad. Esto es muy importante para el posterior cálculo de la base reguladora y su correspondiente pensión.

5.1. Evolución de los ingresos

Utilizando la información de la EPA y de la MCVL se establece como punto de partida los ingresos del sistema en el año 2006. Posteriormente, los niveles educativos alcanzados cada vez serán mayores, lo cual también hará que se incrementen las tasas de empleo y los salarios medios. Las bases de cotización que se incrementarán en línea a la productividad, por lo que en la medida en la que se aumente la productividad y los salarios también lo harán los ingresos. Por supuesto, en las estimaciones se tendrá en cuenta la proporción de ocupados por cuenta ajena, por cuenta propia, con bases medias correspondientes y la distribución entre hombres y mujeres y entre nativos e inmigrantes.

5.2. Evolución de los gastos

La estimación de gastos del sistema tendrá en cuenta tanto las pensiones de jubilación como las de viudedad e incapacidad. Para todas ellas se realiza el cálculo de la pensión media que le corresponde a cada uno de nuestros grupos de individuos teniendo en cuenta los años cotizados al sistema, las bases de cotización, y por lo tanto su base reguladora, su tasa de reemplazamiento y la edad de jubilación.

A través de las proyecciones se van a reconstruir los historiales laborales de todos los individuos, de tal forma que, teniendo en cuenta cuál es el tiempo que pasan en una situación de cotizante, de inactividad o de pensionista, podremos conocer sus bases de cotización y por lo tanto su base reguladora, el número total de años cotizados y por lo tanto la tasa de reemplazamiento o porcentaje a aplicar a la base reguladora para obtener la pensión. También se tendrá en cuenta la edad de jubilación, teniendo en cuenta los porcentajes de jubilación anticipada y jubilación a los 65 años.

6. Conclusiones

Como se ha señalado, la entrada de inmigrantes ha sido espectacular en los últimos años, una entrada de casi 4 millones de inmigrantes, que ahora mismo están contribuyendo al sistema y cuyas contribuciones al sistema son mucho mayores de lo que las pensiones que están recibiendo.

La evolución de la estructura educativa marcará en parte el mercado laboral. A medida que se incremente la proporción de los niveles educativos superiores. Estos accederán a mejores puestos de trabajo y cada vez irán cotizando por mayores bases de cotización alcanzando la base máxima de cotización, lo que les va a dar derecho a una pensión máxima. Sin embargo, los de niveles inferiores cotizarán por bases mínimas, que Page 137 les llevará a recibir unas pensiones mínimas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que dadas las proyecciones demográficas realizadas a través del método de proyección por componentes, la proporción de inmigrantes sobre la población total se incrementará de aquí al año 2050. Las cohortes más grandes de inmigrantes coinciden en edad con las cohortes de mayor tamaño de los nativos por que se producirá un proceso de envejecimiento paralelo.

El hecho de que los inmigrantes se jubilen al mismo tiempo que las cohortes más grandes de la población nativa, hará que se incremente el gasto en pensiones, lo que podría llevar a un desequilibrio del sistema dado que el sistema español es de prestación definida y el cálculo de la pensión está condicionado a las contribuciones previas realizadas y no a factores demográficos como sucede en otros sistemas de otros países.

En cualquier caso, el modelo desarrollado constituye un ejercicio flexible para la proyección demográfica y el análisis de la evolución del mercado laboral que permite la evaluación de reformas. De tal forma que vamos a ver como a lo mejor un posible retraso de la edad de jubilación, en la misma medida o en línea con el incremento de la esperanza de vida, nos permita hallar un equilibrio en el sistema público de pensiones.