La gestión holística como nuevo paradigma

Autor:José Mª Rodríguez Merino
Páginas:219-229
RESUMEN

1. El Sistema Nacional de Salud y el nuevo Paradigma. 2. Filosofía de la nueva teoría de la gestión. 3. Exigencia de un cambio cultural en la gestión sociosanitaria. 4. Emergencia de la gestión por los valores, actitudes y comportamientos. 4.1. Los valores y la gestión. 4.2. Gestión por las actitudes y emociones. 4.3. Gestión por los... (ver resumen completo)

 
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1. El Sistema Nacional de Salud y el nuevo Paradigma

El hecho de que se haya puesto en marcha un nuevo sistema de gestión por parte del Sistema Nacional de Salud (S.N.S.)1 constituye una revolución en la administración público sanitaria. Los parámetros del antiguo marco de gestión giraban en torno a una estructura centralista, piramidal, vertical, autoritaria, burocrática y, en tantos casos, obsoleta.

Desde el S.N.S. se pretende impulsar un nuevo paradigma2 de gestión más horizontal, descentralizado, dinámico y centrado en la creación de empresas mixtas, consorcios sanitarios, fundaciones, cooperativas y asociaciones integradas por usuarios, profesionales y sociedades médicas, con el fin de que los nuevos entes administrativos puedan configurar y realizar una gestión más autónoma, flexible y participada como nueva forma de administración. De este modo se hace una gestión privada con dinero público.

2. Filosofía de la nueva teoría de la gestión

La nueva teoría se basa en el concepto de “estructura de la totalidad”3, en la que interactúa el todo con el todo y el todoPage 220 con cada una de las partes, tanto de los recursos de bienes materiales como de humanos.

Los objetivos de este giro copernicano en la gestión se centran en conseguir una mayor eficiencia, mejor calidad, más rentabilidad y en procurar el bienestar integral de los pacientes. Para alcanzar estos objetivos se requiere educar en la filosofía de la gestión participada y corresponsabilizada, con el fin de que la Dirección del Centro involucre en esta tarea común a la totalidad de los recursos, especialmente los humanos, que son los que marcan la diferencia en el quehacer sociosanitario. La relación y la comunicación de la administración con los profesionales debe de ser de respeto, de dignidad y consideración de la persona, de no causar humillaciones que lesionen la autoestima y el autocontrol. El gestor no debe adoptar formas autoritarias, desresponsabilizadoras, burocratizadoras, desmotivadoras o de pérdida de interés; al contrario, debe procurar la confianza, la corresponsabilidad, la delegación, la valoración de la creatividad y la participación de todo el colectivo profesional.

Aunque la nueva teoría de la gestión está aún lejos de ser aceptada por algunos economistas4, este nuevo modelo de administración holística se basa en gestionar bien, no sólo los recursos materiales, sino también las competencias personales del profesional, así como en realizar una valoración más amplia, profunda y precisa tanto de sus habilidades como de sus valores. La gerencia debe también evaluar las capacidades de los empleados para trabajar en equipo, la adhesión a los objetivos comunes, la disposición para reconocer los errores y corregirlos, la competencia para autoevaluarse, la participación en los resultados y la preocupación por la calidad. El director/gerente debe tener muy en cuenta la motivación y el interés del profesional por el trabajo, la superación personal, el dinamismo para movilizar la inteligencia, que ponga laPage 221 creatividad al servicio del equipo y muestre actitudes abiertas, dialogantes y de escucha interactiva.

En definitiva, el cambio a la nueva filosofía de la gestión se basa en la capacidad del personal para adaptarse y entrar en el juego administrativo, en cambiar los deberes rígidos por deberes más participativos, la disciplina estática por otra más dinámica y flexible, en abandonar la obediencia ciega por una obediencia más razonada y razonable, en permutar la fuerza bruta por una inteligencia creadora; en recambiar las técnicas desusadas por unas técnicas innovadoras, y en variar el objetivo individual por los objetivos globales del hospital o de la empresa sanitaria.

3. Exigencia de un cambio cultural en la gestión sociosanitaria

Los nuevos métodos de gestión exigen un cambio de mentalidad y de cultura sociosanitaria. Si la sociedad está cambiando a ritmo acelerado las formas de vida, las costumbres, los hábitos, las actitudes, los comportamientos, los valores y los conocimientos de los ciudadanos, ello es debido a las redes de información globalizada (televisión, informática, ordenadores, intranet, Internet, etc.), a los avances tecnológicos aplicados a la medicina y a realidades tan evidentes como la inversión de la pirámide demográfica, a causa del mayor número de ancianos por el menor numero de nacimientos, al paro, a la nueva cultura de la salud y al culto al cuerpo, a la aparición de nuevas enfermedades corporales y mentales y a las mayores funciones que está asumiendo la mujer en la sociedad. Éstos son sólo unos ejemplos del ejercicio de renovación y adaptabilidad que debe realizar el ente público sanitario para gestionar mejor los recursos disponibles, darPage 222 prestaciones de calidad y servir mejor a los intereses de los usuarios.

La sociedad, empujada por el dinamismo informativo de los medios de comunicación y por el cambio tecnológico, económico y social, está dando origen a una nueva cultura de la gestión en el conjunto sociosantario, orientada al cliente y basada en el cambio de mentalidad del colectivo profesional5. Los pilares de este cambio se sustentan en la mayor participación de la gestión, la descentralización administrativa, la disponibilidad del personal, la creatividad, la dinámica de las prestaciones, la correcta gestión de la iniciativa de las personas, la competitividad profesional, la evaluación y la prestación de servicios de calidad...

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