La paz neutra: el concepto del paradigma pacífico

Autor:Francisco Jiménez Bautista
Páginas:165-192
RESUMEN

6.1. Introducción - 6.2. La revolución de la paz neutra: hacia un concepto de paz neutra - 6.3. Algunos elementos que definen la paz neutra - 6.4. Algunos ejemplos de paz neutra - 6.5. Importancia de la educación para alcanzar la paz neutra: educación para la paz

 
ÍNDICE
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En este capítulo pretendemos realizar un desarrollo de los planteamientos de la paz neutra como eliminadora de las violencias culturales y simbólicas. La tarea de la paz neutra es la de neutralizar los elementos violentos (culturales y simbólicos) que habitan en los patrones que posee cada sociedad para organizar sus relaciones entre los individuos, la familia, los grupos y el conjunto de la sociedad.

Lo primero que tenemos que saber es que la neutralidad no existe dentro de los constructos humanos. Ni siquiera las denominadas ciencias exactas gozan de esa supuesta neutralidad, porque si observamos, ni la neutralidad ni la objetividad existen. Los seres humanos percibimos de modo distintos desde nuestros parámetros y valores, que son así y no de otro modo porque han sido desarrollados mediante una socialización en una cultura específica, en palabras de Johan Galtung «El mundo no es neutral. Los hechos normalmente no se dividen en pacíficos o violentos,[....]» (Galtung, 1993a: 15).

Por tanto, afirmamos de forma rotunda que:

Primera Tesis. No existe ninguna sociedad neutral, ninguna persona es neutral, y por lo tanto la neutralidad no existe (esta Tesis es la que nos anima a trabajar por ella), ya que la tarea humana es neutralizar los espacios, los signos, los mitos, las identidades, etc., de violencias culturales y simbólicas.

Por qué no existe la neutralidad, es por lo que luchamos por ella, por qué en la neutralidad está la paz. Además, es cierto que la neutralidad social no existe ni se podrá alcanzar, al menos con cierta plenitud. Pero también es cierto que, como aspiración utó-

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pica a la que toda sociedad debe tender, el concepto y la práctica efectiva de la paz neutra puede llevar a mejorar considerablemente las relaciones intra e intersociales (dentro de la propia cultura consigo misma y entre diferentes culturas o sociedades). Esta idea recurre al multi-inter-transculturalismo como paradigma pacífico sobre el que se respalda la paz neutra, e incluso pensamos que se debería tender a un mayor respeto al mestizaje, es decir, una paz mestiza.

Segunda Tesis que defendemos: Desde nuestro punto de vista, la neutralidad es la base de toda relación social ya que con el respeto al «otro» se desvaloriza las distintas formas de violencia (Directa, estructural y cultural y/o simbólica).

Por todo ello, pensamos que la neutralidad tiene un gran valor dentro de las relaciones sociales, además, indispensable en los tiempos que corren, donde podemos señalar violencia machista o género, violencia racial, etc. Pensemos que la discriminación social nace de una vejación de unos sobre otros en el mismo contexto: el otro merece menos que yo porque no trabaja lo que debiera (es pobre, inmigrante o negro), es decir, pertenece a otra cultural inferior. En estos escenarios parece necesario poner en juego el concepto de paz neutra y lo vamos a argumentar con algunos ejemplos de experiencias personales para que ustedes puedan entenderlos y que pretendan hacer reflexionar al lector sobre dicho concepto.

Por ejemplo, ¿Cómo se justificó la esclavitud de los negros en EE UU en el siglo XIX? Por la supuesta inferioridad de la raza. ¿Cómo se justificó la muerte de los judíos por parte del régimen nazi? Por la inferioridad de la raza. ¿Cómo se justifica hoy la propuesta del partido racista y xenófobo catalán Iniciativa per Catalunya? Porque el equívoco en que se encuentra la cultura islámica supone un peligro para la humanidad. A esto debemos añadir una doble manipulación: se habla del Islam como si fuese algo monolítico, cuando en realidad tiene tantas concreciones como lugares en que se suele dar.

La paz neutra debe ser entendida como un concepto que posee un potencial mayor cuando pensamos que vale tanto para las relaciones personales como en lo macro-social. Es decir, no es sólo intentar establecer un diálogo igualitario entre grandes culturas, sino procurar que la convivencia cotidiana asienta en valores como la tolerancia, la solidaridad, etc. Puede parecer que la idea de paz neutra parece entroncar con la idea, por ejemplo, de tolerancia, la cual está muy cerca del pensamiento de un dejar

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estar, cuando parece mucho más acertado exigir una tolerancia activa, un tener que implicarse en los problemas del otro (es la única manera de que la paz neutra contribuya a una forma importante de reducir los conflictos, sobre todo en su manifestación estructural -Amin Maalouf suele señalar: «[...] no quiero que se me tolere, quiero ser un ciudadano de pleno derecho». Nosotros decimos, «Transformar conflictos para buscar la paz».

En palabras de Mayor Zaragoza,

Tenemos hoy la fundada esperanza de que, por fin, el siglo XXI sea el siglo de la gente, de la emancipación de los ciudadanos, de la voz del pueblo, del tránsito de súbdito imperceptibles, anónimos, a interlocutores, a actores, de la nueva gobernanza

(Mayor, 2005: 1).

Según señala Mayor Zaragoza, este nuevo comienzo es una nueva etapa en la historia de la humanidad, que requiere un cambio en la mente y en el corazón, un nuevo sentido de la inter-dependencia global y de la responsabilidad social.

En este sentido, lo que nos debe de motivar de la paz neutra es que no se conforma con describir o estratificar un tipo de paz y llegar a estudiar, analizar y diagnosticar alguna conclusión, sino que sube un escalón más y se implica en la neutralización de los conflictos, es decir, que pretende mediar y eliminar las formas constitutivas de violencia cultural y simbólica. Es decir, una paz neutra «activa».

En el Cuadro VI.1 se pretende constituir un ejemplo de mapa conceptual para que en todo momento sepamos en el escenario pacífico que nos movemos. No olvidar, que este tipo de violencia tenemos que tenerla en consideración y muy especialmente para poder trabajar en los espacios que nos ha tocado vivir.

Cuadro VI.1. Violencia y Nuevas paces para la paz.

[VER PDF ADJUNTO]

Fuente: Jiménez (2004b: 40).

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Este cuadro es la reflexión de veinte años de trabajo, que además, está registrada de forma sucinta en la primera Enciclopedia de Paz y Conflictos en castellano que se ha realizado en España y donde han participado más de cien profesores de todo el mundo. Dichos conceptos han sido debatidos en profundidad y constituyen un referente para construir un marco teórico de Estudios para la paz (López, 2004).

¿Por qué esta aclaración? Es increíble constatar la facilidad con que muchas personas inventan un concepto de paz. Pareciera que todo el mundo tiene que tener su concepto en propiedad. En un reciente Congreso realizado en Barcelona, observé con que desparpajo muchos ponentes tenía su concepto de paz para mi asombro personal. Igualmente cuando utilizó algún artículo en prácticas sobre temas de paz (Jiménez, 2009b), me llama la atención que algunos alumnos proponen rápidamente su concepto adjetivado de paz. Yo siempre me hago la misma pregunta, es decir, esos ponentes o investigadores tendrán escrito más de dos folios sobre dicho concepto. ¿Por qué esta observación? Sencillamente por qué si pretendemos construir unos Estudios para la paz, tenemos que ser conscientes de la importancia que implica las precisiones sobre categorías y conceptos ya que todo conocimiento avanza poco a poco pero con un cierto orden (desde dónde venimos, hacia dónde vamos, es decir, esto nos lo da la evolución de la Investigación para la paz), y como no una cierta disciplinar al escribir.

Este capítulo pretende explicarles, quizás con cierta osadía y disculpándome de ante mano, la posibilidad de construir un concepto con una cierta cientificidad, para no convertirnos en charlatanes de feria. Muy importante, y vuelvo a repetir, uno no puede definir un concepto de paz (el que sea) y no ser capaz de escribir más de dos folios, un joven investigador no puede escribir una Tesis Doctoral dónde en su título aparece el concepto de paz (el que sea) y no ser capaz de escribir más de un folio sobre dicho concepto. Intentar construir unos Estudios para la paz desde la estupidez se paga caro.

En este capítulo, entiéndalo como un ejemplo por si usted se anima a construir un concepto de paz (el que sea) distinto a los que le hemos planteamos en este libro, intentaremos responder por lo menos a las siguientes preguntas, que pueden constituir un buen ejemplo de avance en los Estudios para la paz:

- ¿Qué es la paz neutra?

¿Por qué una paz neutra?

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- ¿Cómo plantear una paz neutra? - ¿Cómo avanza la paz neutra?

Elementos que forman la paz neutra.

Muy especialmente, algunos ejemplos dónde funciona la paz neutra, aquí conectaríamos con la praxis.

6.1. Introducción

En esta tercera etapa, donde vive la paz neutra, a la manera de Dogan y Pahre, es ineludible hacer una aclaración: en primer lugar, se debe «educar» al niño, al estudiante al ser humano en la Investigación para la paz en el lenguaje de su disciplina como formación básica para que obtenga la pericia especializada (Dogan y Pahre, 1993: 41). No obstante, una vez alcanzado ese nivel de destreza, los investigadores deben ampliar su horizonte en dirección a subdisciplinas, categorías y conceptos contiguos, esto es, la hibridación o amalgama como estrategia de investigación.

Por todo ello, los distintos institutos universitarios, escuelas y universidades que trabajan con currículos que consideran estas disciplinas y subdominios especializados en Investigación para la paz, es decir, los conflictos, la paz y la violencia, sin olvidarnos de la guerra, no se conectan entre ellos para realizar esfuerzos en debatir distintos planteamientos, categorías, conceptos de análisis. Sin embargo, la expansión del patrimonio científico de la investigación para la paz...

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