Migraciones, medio ambiente y desarrollo

Autor:Ignacio Santos Molina
Cargo:Experto en medio ambiente y colaborador asociado al IUDC
Páginas:121-137
RESUMEN

La vida de muchos millones de personas está estrechamente ligada al medio ambiente. El desarrollo ambientalmente sostenible es un factor fundamental a la hora de erradicar la pobreza, fomentar un desarrollo viable, reducir algunos flujos migratorios y evitar el impacto ambiental de otros. Entre las diversas posibilidades de migraciones se han seleccionado, debido a su relación con los problemas ambientales, los flujos... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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Introducción

Junto a temas como la integración en los países de destino, las regularizaciones o el control de fronteras suele hablarse, en pleno debate sobre el fenómeno migratorio, acerca de la importancia de abordar el mismo en origen; de esta manera, se piensa que, si se tiene éxito, las personas, que normalmente se sienten vinculadas a lugares, comunidades y familias, no se verían forzadas a emigrar. En este sentido, es habitual escuchar lo importante que resulta erradicar la pobreza y favorecer el desarrollo in situ y que, por ejemplo, un país como el nuestro puede y debe utilizar herramientas como la cooperación para el desarrollo.

Aunque no es difícil encontrar el término medio ambiente entre la lista de causas que contribuyen al, siempre calificado como complejo, fenómeno migratorio (junto con factores económicos, sociales, etc.), el objetivo de estas líneas es el de aproximarse un poco a la relación existente entre las migraciones y el medio ambiente y argumentar que las cuestiones ambientales son bastante más importantes de lo que se considera al plantear la erradicación de la pobreza y el desarrollo. Del mismo modo que la utilización de herramientas en nuestro país como la cooperación internacional para el desarrollo, deberá tenerse en cuenta bajo estos parámetros.

Debe advertirse que este análisis se refiere a las migraciones pensando tanto en los desplazamientos que se producen dentro de las fronteras de los Estados como de un Estado a otro; así se hará referencia a conceptos como el de refugiados o el de desplazados internos.

Para analizar el fenómeno se ha pensado, en primer lugar, en todas las posibilidades que ofrece si lo abordamos desde todos los posibles lugares de partida y Page 123 de destino, lo que lleva a plantearse los movimientos rural-urbano, rural-rural, urbano-rural y urbano-urbano. Sin embargo, hay también que subrayar, mas allá de los problemas sobre la definición de lo urbano, que las relaciones entre lo rural y lo urbano son complejas y que la simplificación puede conducir a no entender problemas ambientales importantes (IIED). Tras una revisión de la literatura parece que son la migración rural-rural y rural-urbana las más relevantes desde el punto de vista del tema de estas páginas. El artículo de Bilsborrow (2002) que aparece en la bibliografía es una referencia muy buena para entender el proceso migratorio rural-rural, mientras que el de McGranahan (2005) permite entender la cuestión de los principales temas ambientales asociados al proceso de urbanización.

A la vez, habrá que pensar en el medio ambiente como algo que no sólo se ve afectado por las migraciones sino también como causa de estas migraciones. Los estudios del tema son relativamente recientes, como muestra una bibliografía que comienza a aparecer a finales de los años 80. En un primer momento se hablaba del medio ambiente como algo agregado y de las migraciones como algo también aparte, siendo realidades que interactuaban entre sí. Sin embargo, en los últimos años se ha profundizado en un análisis del comportamiento de los hogares y su relación con el medio ambiente, muy mediatizada, como se muestra en la figura 1, por diferentes factores.

Antes de abordar estas cuestiones se examinan los estrechos vínculos que existen entre la población más pobre y el medio ambiente. Finalmente se plantea la respuesta de qué se podría hacer y se revisa cómo una herramienta como la cooperación para el desarrollo está respondiendo a semejante reto.

Se acompaña este artículo de unas referencias relativamente abundantes, y todas disponibles en Internet, que puedan orientar a los lectores que deseen profundizar en la materia.

Ante la complejidad del tema, los aspectos planteados apenas se esbozan y quedan muchos otros sin desarrollar, como el impacto ambiental de las remesas, el de los emigrantes retornados o el de los emigrantes en los lugares de destino, que ven su huella ambiental multiplicada.

El debate sobre los refugiados ambientales

Desde que El Hinnawi pusiera sobre la mesa el término “refugiados ambientales” en 1985, se produce un debate acerca del concepto y de la idoneidad de la expresión. Los refugiados ambientales serían “aquellas personas que se Page 124 hubieran visto forzadas a abandonar su hábitat tradicional… debido a una marcada alteración del medio ambiente… que amenace su existencia y/o afecte seriamente a la calidad de sus vidas”.

Por una parte son numerosos los autores, generalmente del ámbito del medio ambiente, que exponen cifras alarmantes1, como la de “150 millones de personas para el año 2050” que se podrán identificar como refugiados ambientales; las cifras ofrecidas por Norman Myers, profesor de la Universidad de Oxford, que en una intervención reciente arrojaba la cifra de 200 millones de refugiados; así como las empleadas por el reciente Informe Stern sobre los aspectos económicos del cambio climático utilizando las mismas fuentes2.

En el ámbito de los derechos humanos, se encuentran también numerosos autores que, sin cuestionar una cierta relevancia de lo ambiental, plantean la causalidad compleja de las migraciones sin aceptar una monocausalidad3. Igualmente se cuestiona la utilización de la palabra refugiado, ya que su aceptación debería coherentemente conducir a una respuesta similar a la que se da a los refugiados, lo que para muchos autores desbordaría el sistema, dado que ya en el año 1995 el número de estos refugiados ambientales, 27 millones de personas, sobrepasó al de los refugiados tradicionales.

Recuérdese que según la Convención de 1951, el estatus de refugiado se concede a quienes “son perseguidos por razones de raza, religión, nacionalidad o pertenencia a un determinado grupo social o político”.

Pobreza y medio ambiente

Los medios de vida de las personas dependen de varios factores, entre ellos el medio ambiente4. Sin embargo, para muchas de las personas que viven en países en desarrollo, y particularmente en zonas rurales, la importancia del factor medioambiental es fundamental y directa, como muestra, por ejemplo, el complejo entramado de relaciones entre el medio ambiente y el bienestar humano del marco conceptual proporcionado por la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio.

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De manera más sintética y estandarizada5 suele hablarse de tres ámbitos en los que las relaciones entre medio ambiente y pobreza se manifiestan con más claridad: el de los medios de vida, el de la salud y el de la vulnerabilidad. Recuérdese que el 75% de los habitantes de este planeta con ingresos menos a 2 $ vive en zonas rurales, es decir, se habla del 75% de 3.000 millones de habitantes.

Tabla 1


Población en tierras frágiles
(millones)
Población de la región
(%)
Oriente Medio y Norte de África 110 37,6
África Subsahariana 258 39,3
Asia Meridional 330 24,4
Asia Oriental y Pacífico 469 25,3
América Latina y Caribe 68 13,1

Fuente: Elaboración propia a partir del Informe sobre el Desarrollo Mundial 2003.

Ver figura 1 en pdf adjunto

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Muchas de esas personas, cerca de 1.300 millones, habitan además sobre las llamadas “tierras frágiles”, es decir tierras que presentan significativas limitaciones para la agricultura intensiva y donde los vínculos de la gente con la tierra son cruciales para la sostenibilidad de las comunidades (Banco Mundial, 2003). Se consideran tierras frágiles las zonas áridas, con pendiente, con suelo pobre y las áreas cubiertas por bosques. Sin embargo, la relación entre las personas y hogares con el medio ambiente se ve influida, tal y como muestra la figura 1, por diversos factores.

El impacto sobre el medio ambiente de las migraciones
Consecuencias de las migraciones hacia zonas rurales Las fronteras agrícolas de las zonas tropicales

Encontramos ejemplos del avance de la frontera agrícola en detrimento de los bosques dentro de las regiones tropicales tanto en Asia y África como en América Latina. Se piensa de inmediato en la Amazonía, particularmente en la brasileña y en el Programa de Transmigración de Indonesia, impulsado por el Gobierno de ese país en los años 80 y que produjo como consecuencias el desplazamiento de millones de personas desde las islas más pobladas hacia las menos pobladas.

La mayoría de las personas que llegan a estas zonas geográficas son pobres y se desplazan debido a...

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