Memoria

Autor:Dr. Ricardo Yáñez Velasco
Cargo del Autor:Magistrado. Profesor de Derecho Procesal
Páginas:669-705
 
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669LA VERGÜENZA EN EL PUNTO CIEGO
VIOLENCIA ESTATAL Y CUMPLIMIENTO DE UN DEBER
De principio quizá convenga repasar algunos datos elementales en el estudio
neurológico y biológico de la memoria como concepto teórico y práctico, para
en el siguiente capítulo avanzar en la prof undización de sus implicaciones rela-
cionales que más pueden interesar en el objeto de estudio que ocupa1256. Se trata
de aspectos indispensables para el estudio de la memoria en cualquiera de sus
campos.
1. Clases
Durante la década de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, y con la in-
fluencia y desarrollo de los ordenadores, con apoyo en la psicología cognitiva1257
se subrayó la di ferenciación entre cod ificación, almacenamiento y recuperación.
De este modo se propició la noción de una memoria sensorial, una memoria a
corto plazo y una memoria a largo plazo. Esta última fue con el tiempo dividi-
da entre explícita o declarativa e implícita o no declarativa. La primera fue más
adelante concebida como una parte del procesamiento perceptivo y no como un
componente de la memoria1258 , dividiéndola en episódica –ser capaz de recuperar
experiencias personales específicas, el rescate mental de aquello acontecido en el
pasado– y semántica –en el plano del conocer el mundo físico, un lugar en el que
queda grabada y conservada toda definición y concepción de las cosas, así como
las connotaciones atribuidas por el sujeto a las expresiones y los símbolos–. La
episódica también ha sido definida como autobiográfica, el lugar donde se encaja
lo vivido, pero, al tratarse de una memoria no verbal destaca singularmente, que
1256 Seguiremos, en ese sentido, el delineamiento esencial expuesto en mi Enjuiciamiento..., cit.,
pp. 620 y ss.
1257 Esencial en este ámbito de estudio la publicación de Kenneth J. W. Craik, e nature of expla-
nation, Cambridge University Press, Londres, 1943.
1258 Cfr. George Sperling, “A model for visual memory tasks”, Human Factors, núm. 5, 1963, pp.
19 y ss.
CAPÍTULO 10
Memoria
CAPÍTULO 10
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RICARDO YÁÑEZ VELASCO
acoja situaciones muy estresantes, sobre todo el miedo y el trauma. Por ese motivo
recibe, para con esos aspectos, el nombre de traumática o emocional.
2. Recordar
Si la memoria fuese una especie de reportaje fotográfico almacenado tal cual,
cabría ir recuperando imágenes como si fuesen impresiones instantáneas, exac-
tamente como se hicieron en su momento. Bastaría haberlas guardado de un
modo ordenado para operar una recuperación sucesiva. Sin embargo, la mente
no opera de ese modo. Recordar es acudir a los elementos clave almacenados
inextricablemente unidos a las experiencias vividas cuando tiene lugar el su-
ceso. Lo que en realidad se recupera es una recreación de aquello, resultando
frecuente el aporte de conocimientos, sensaciones y creencias obtenidas después
de codificar el dato, sin olvidar que el almacenaje ha podido ser afectado por
elementos incorporados con anterioridad. En todo caso se muestra una recons-
trucción influible de múltiples formas. A su vez, un cúmulo de inconvenientes
podría perjudicar el proceso, por mucho que en su mayoría se interpreten como
mecanismos de adaptación al entorno, a veces en un ajustado equilibrio, en otras
ocasiones con abierta desmesura.
3. Menos es más
Desde el mismo momento en que percibimos algo, como en el momento de evo-
car eso mismo como recuerdo, resulta inherente a la memoria la necesidad del
olvido, particular comunión siempre reflejada en la historia, y por supuesto a
través de toda clase de mitos. No se trata de ningún defecto, ni de una forma
de actuar no consciente contraproducente en orden a la vida diaria, sino preci-
samente un fin de eficiencia, en tanto ofrece un alto grado de flexibilidad en un
acopio de información de otro modo inasumible, evitando así el caos por sobre-
carga. Se descarta aquello quese considera –equivocadamente o no–irrelevante
o innecesario, convirtiéndolo así en inútil. Y en ese juego de selección incons-
ciente se incorporan los más distorsionantes obstáculos. Destacan la sugesión y
la atribución errónea, significativamente relevantes en la esfera jurídica.
4. ¿El tiempo todo lo cura?
Al profundizar en la mecánica entretejida bajo el olvido resulta importante el
tiempo que va transcurriendo desde el suceso hasta la eventual evocación del
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VIOLENCIA ESTATAL Y CUMPLIMIENTO DE UN DEBER
mismo como recuerdo. La curva del olvido muestra una tasa sensiblemente re-
ducida al comienzo, minorando después de manera gradual, lo que se ha tra-
ducido en una forma logarítmica1259. Mas no sólo se trata de atender al mero
lapso cronológico – compaginado con el sust rato biológico– sino también a toda
suerte de factores que confluyen con ese input temporal, trátese de variaciones
contextuales e interferencias, de previos aprendizajes dañinos para lo que acaba
de entrar en la memoria, o que esto último sea lo pernicioso para el recuerdo
más antiguo. En el primer caso, denominado como sobrecarga de la clave, ha-
blaríamos de recuerdos similares, porque al evocarlos muy probablemente par-
tiríamos de una misma clave o código de acceso. Lo segundo puede señalarse
como interferencia proactiva, mientras que lo tercero sería la interferencia re-
troactiva, apta para alterar lo recordado de manera perenne en el recuerdo. No
obstante,pudiera ser que propiciase la respuesta complaciente, a fin de agradar
al interrogador en un juicio o en otros escenarios de perfil similar. El decir aque-
llo que el interlocutor quiere escuchar supone una respuesta de cesión cuando
opera frente a una presión directa o indirecta. El compliance effect no implica
supresión del segmento de memoria original, por lo que es recuperable a través
de un modo de interrogar no sesgado1260. Los expertos explican que sin éste u
otros mecanismos saneadores se estaría ante una reescritura de lo ocurrido1261.
La reconstrucción, por consiguiente, acaba siendo un término más idóneo
a la hora de concebir la evocación, por lo tanto distinta de un acto mecánico de
reproducción. Dejando al margen que ya cuando un dato se percibe no siempre
–o casi nunca– ello tiene lugar correctamente, y que además tiene lugar una in-
terpretación en el momento de su codificación, su introducción en la memoria
lo es en modo deconstruido. Luego, al ser necesaria la recuperación del trazo de
la vida de esa manera codificado, sobreviene un perjuicio del recuerdo de otros
trazos. Es el llamado olvido inducido por la recuperación, en general vinculado
a un mismo tipo de clave o mecanismo rememorador útil para la evocación. El
1259 A partir de Hermann Ebbinghaus, “Über das Gedächtnis. Untersuchungen zur experimen-
tellen Psychologie” (Duncker y Humblot, Leipzig, 1885), traducida al inglés por Ruger y Bus-
senius en 1913; cfr. N. J. Slamecka, “Ebbinghaus: Some associations”, Journal of Experimental
Psychology: Learning, Memory and Cognition, núm. 11, 1985, pp. 414 y ss.
1260 Debra A. Bekerian y John M. Bowers, “Eyewitness testimony: Were we misted”, Journal of
Experimental Psychology: Learning, Memory and Cognition, núm. 9, 1983, pp. 139 y ss .
1261 Elisabeth F. Loftus, Eyewitness Testimony, Harvard University Press, Cambridge, Massachus-
sets, 1979.

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