Mediación deportiva: una decidida apuesta en la resolución de conflictos

Autor:Javier Latorre Martínez
Cargo:Federación Catalana de Futbol, ES
Páginas:32-44
RESUMEN

En el presente artículo podremos analizar las ventajas de la implantación de la mediación como método por excelencia para la resolución de conflictos en el ámbito deportivo. Se introducirá el concepto de mediación deportiva, citando las principales características que deben presidir cualquier procedimiento de mediación deportiva. Se describirán los diversos conflictos en el ámbito del deporte que son susceptibles de resolución a través de la mediación, indicando asimismo cuáles son las materias en las que no procede su implementación. Seguidamente, se dará cuenta del marco normativo de la mediación en España y cómo se recogen los procedimientos de mediación deportiva en las recientes leyes del deporte autonómicas. Se analizarán las razones por las cuales se considera la mediación deportiva como método ADR ideal en las controversias generadas en el ámbito de la práctica deportiva, de las competiciones federadas, sean de ámbito aficionado o profesional, y se diferenciará la mediación deportiva del arbitraje deportivo, sobre todo en los diferentes papeles adoptados por las partes y por la persona mediadora y por el árbitro o panel arbitral en el momento de alcanzar una solución al conflicto. A continuación nos adentraremos en la situación actual de la mediación deportiva en diversas instituciones.

 
CONTENIDO
IDP N.º 25 (Septiembre, 2017) I ISSN 1699-8154 Revista de los Estudios de Derecho y Ciencia Política
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Javier Latorre Martínez
www.uoc.edu/idp
Universitat Oberta de Catalunya
Fecha de presentación: enero de 2017
Fecha de aceptación: junio de 2017
Fecha de publicación: septiembre de 2017
ARTÍCULO
Mediación deportiva:
una decidida apuesta en
la resolución de conflictos
Javier Latorre Martínez
Federació Catalana de Futbol
Dosier «Mediación sectorial y digitalización»
Resumen
En el presente artículo podremos analizar las ventajas de la implantación de la mediación como método
por excelencia para la resolución de conflictos en el ámbito deportivo. Se introducirá el concepto de
mediación deportiva, citando las principales características que deben presidir cualquier procedimiento
de mediación deportiva. Se describirán los diversos conflictos en el ámbito del deporte que son suscep-
tibles de resolución a través de la mediación, indicando asimismo cuáles son las materias en las que
no procede su implementación. Seguidamente, se dará cuenta del marco normativo de la mediación en
España y cómo se recogen los procedimientos de mediación deportiva en las recientes leyes del deporte
autonómicas. Se analizarán las razones por las cuales se considera la mediación deportiva como método
ADR ideal en las controversias generadas en el ámbito de la práctica deportiva, de las competiciones
federadas, sean de ámbito aficionado o profesional, y se diferenciará la mediación deportiva del arbitraje
deportivo, sobre todo en los diferentes papeles adoptados por las partes y por la persona mediadora y
por el árbitro o panel arbitral en el momento de alcanzar una solución al conflicto. A continuación nos
adentraremos en la situación actual de la mediación deportiva en diversas instituciones.
Palabras clave
conflictos, mediación, arbitraje, deporte, TAS, ADR
Tema
Derecho deportivo
Universitat Oberta de Catalunya
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Sports mediation: a firm commitment to conflict resolution
Abstract
In the present article we will analyse the advantages of implementing mediation as the method par
excellence for the resolution of conflicts in the world of sport. The concept of sports mediation will be
introduced, citing the main characteristics that should govern any sports mediation procedure. The various
conflicts in the field of sport that are likely to be resolved through mediation will be described, and the
areas in which its implementation is not suited will also be indicated. Next, the normative framework
for mediation in Spain will be explained, as well as how the sports mediation procedures are set out in
the recent laws on autonomous sports. The reasons why sports mediation is considered the ideal ADR
method will be analysed in the controversies generated in the field of sports practice and federated
competitions, whether amateur or professional, and sports mediation will be differentiated from sports
arbitration, particularly in the different roles adopted by the parties and the mediator and the arbitrator
or arbitration panel in time to reach a solution to the conflict. We will then consider the current situation
of sports mediation in some institutions.
Keywords
conflicts, mediation, arbitration, sport, CAS, ADR
Topic
Sports Law
1. Introducción
El deporte es un fenómeno social y cultural que en la
actualidad concentra la atención de millones de personas
en diversos ámbitos: sea como deportistas que pueden
participar en competiciones federadas, sea como agentes
que participan en la organización y gestión de eventos
deportivos. Como decía hace unas décadas José María
Cagigal, reconocido filósofo del deporte, «el deporte inunda
nuestra existencia cotidiana». Su trascendencia individual y
social es notoria y se ha convertido en una realidad que no
podemos ignorar. Los medios de comunicación, los clubes
deportivos, las federaciones deportivas, las ligas profesiona-
les, las administraciones públicas apuestan decididamente
por su evolución y desarrollo y por la mejora continua de
los deportistas.
Hemos evolucionado desde un deporte de ocio hasta un
deporte que se configura mayoritariamente como un bien
económico; de hecho, la organización del deporte se en-
cuadra en la actividad económica en general y esto implica
que detrás de un resultado deportivo, sea una victoria en
un partido o en una competición, o incluso en un récord o
marca personal, pueden estar presentes poderosas razones
económicas en forma de premios, patrocinios, derechos
audiovisuales, contratos millonarios, que contribuirán a
incrementar el número de conflictos relacionados con la
práctica deportiva o con su organización y gestión. En las
épocas en las que el deporte se encuadraba en un marco de
amateurismo, parecía que su práctica y organización eran
ajenos a la actividad económica, pero eso ya es historia.
Y actualmente la realidad es tozuda en materia de conflictos
deportivos. Crecen de forma imparable las situaciones en las
que diversos actores tienen intereses contrapuestos, sean
deportivos, económicos o estén relacionados con situacio-
nes de poder. En algunas situaciones, las defensas de los
citados intereses rozan las fronteras de la ética deportiva e
incluso de la legalidad, no solo deportiva. En este artículo,
como objeto de investigación, se pretende demostrar las
bondades de la mediación deportiva, como instrumento que
ayudará a una adecuada resolución de los conflictos que se
presentan en el entorno de las competiciones deportivas.
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2. Marco regulador de la mediación
deportiva
Con cierta frecuencia escuchamos o leemos que todavía
no está implantada la cultura de la mediación en nuestra
sociedad, aunque esta situación no es exclusiva de nuestro
país; Neil Goodrum,
1
uno de los mediadores más prestigio-
sos en el entorno anglosajón, ya avanzaba hace unos años
su desconcierto al comprobar que este método alternativo
de resolución de conflictos estaba siendo infravalorado
en el contexto deportivo, en cuanto a su implantación
efectiva. Esta realidad se entiende menos cuando estamos
asistiendo a un preocupante incremento de los conflictos
deportivos.
Es cierto que la mediación, como método extrajudicial de
resoluci ón de conflictos, ya está impla ntada en diversos ám-
bitos. Disponemos de buenos profesionales que se dedican,
entre otros, al ámbito familiar, penal, comunitario, policial,
civil, mercantil, concursal. La Directiva 2008/52/CE del
Parlamento Europeo y del Consejo de 21 de mayo de 2008,
sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles
y mercantiles, trazó el camino para poder desarrollar este
método autocompositivo por excelencia en el que las partes
en conflicto con intereses contrapuestos pueden alcanzar
por sí mismas acuerdos satisfactorios, con la ayuda de una
persona mediadora.
Posteriormente, en España, la Ley 5/2012, de 6 de julio, de
mediación en asuntos civiles y mercantiles, y el posterior
Real decreto 980/2013, por el que se desarrollan determi-
nados aspectos de la Ley 5/2012, sirvieron de auténtica
lanzadera para la implantación definitiva de la mediación
en España como mecanismo adecuado de resolución de
conflictos por sus innumerables ventajas para las partes.
Sin embargo, y siendo optimistas, podríamos afirmar que
durante todo este proceso legislativo la implantación de la
mediación en el ámbito deportivo ha quedado relegada a
un segundo o tercer plano. La realidad es que hasta hace
fechas muy recientes nadie se refería a esta alternativa
como método adecuado. En este sentido, podemos dar un
repaso rápido al marco regulador de la resolución extraju-
dicial de conflictos en el deporte.
En el ámbito estatal, la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del
deporte, dedica su título XIII a la conciliación extrajudicial
en el deporte, y no hace ninguna referencia a la mediación,
lo cual puede entenderse lógico teniendo en cuenta que en
1990 todavía no se disponía de la normativa estatal citada
(Ley 5/2012 y RD 980/2013) que hace referencia expresa
a la mediación. En los artículos 87 y 88 de la vigente Ley
10/1990, se mencionaba la posibilidad de resolver conflictos
deportivos mediante la conciliación o el arbitraje.
Mención específica debe hacerse en el ámbito autonómico
a la Ley 8/2015, de 24 de marzo, de la Actividad Física y del
Deporte de la Región de Murcia, regulando y promoviendo
la mediación deportiva en sus artículos 158 a 161, así como
a la reciente Ley 5/2016, de 19 de julio, del Deporte de An-
dalucía, en la que se hace expresa referencia a la mediación
en materia deportiva en su capítulo V (art. 139.4). En el
caso de la Ley 2/2011, de 22 de marzo, de la Generalitat, del
Deporte y la Actividad Física de la Comunidad Valenciana,
se regula la mediación extrajudicial con carácter previo a los
arbitrajes que sean encomendados a la Junta de Mediación
y Arbitraje Deportivo.
En la mayoría de las restantes comunidades autónomas,
sus regulaciones deportivas contemplan la posibilidad de
conciliación extrajudicial o arbitraje para resolver las con-
troversias en materia de deporte.
3. Concepto de mediación deportiva
Antes de definir lo que entendemos por mediación deportiva,
es necesario conocer el significado del término mediación.
El artículo 1 de la citada Ley 5/2012 dispone que se entiende
por mediación aquel medio de solución de controversias,
cualquiera que sea su denominación, en que dos o más
partes intentan voluntariamente alcanzar por sí mismas un
acuerdo con la intervención de un mediador. Extrapolando la
definición al contexto del deporte, deberíamos añadir que es
aplicable en su totalidad, refiriéndose a las controversias que
se generan con ocasión de la práctica y gestión deportiva.
Posteriormente, analizaremos cuáles son las posibles con-
troversias susceptibles de mediación deportiva, aunque
1. Goodrum (2013).
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podemos avanzar que quedarán fuera del ámbito de la
mediación deportiva aquellos asuntos que afecten a dere-
chos y obligaciones que no estén a disposición de las partes
en virtud de la legislación aplicable de ámbito general o
deportivo, y, en general, todas aquellas cuestiones referidas
a la disciplina deportiva, cuyo ejercicio corresponderá a los
órganos competentes de las federaciones deportivas, en los
casos de comisión de acciones u omisiones que constituyan
infracciones a las reglas de juego o competición o a las
normas generales deportivas, así como en los procedimien-
tos sancionadores en materia de dopaje y violencia en los
espectáculos deportivos.
4. Características de la mediación
deportiva
A pesar de referirnos a la mediación deportiva como una
especialidad de la mediación como procedimiento estruc-
turado, la realidad es que las características que la presi-
den son coincidentes en la práctica con las de cualquier
procedimiento de mediación de otros ámbitos. El título II
de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos
civiles y mercantiles, que comprende los artículos 6 a 10
inclusive, establece cuáles son los principios informadores
de la mediación, que son aplicables a cualquier mediación
deportiva. A continuación se resumen los citados principios.
4.1. Voluntariedad
Las partes enfrentadas con intereses contrapuestos acuden
con total libertad al procedimiento de mediación deportiva.
Podrán abandonarlo en el momento que crean oportuno,
a pesar de haberlo iniciado con las mejores intenciones.
El principio de libre disposición de las partes, tanto con el
objeto de la controversia como respecto de su solución, es
de obligado cumplimiento.
4.2. Igualdad de las partes
Aunque acudan al procedimiento de mediación deportiva,
por un lado, entidades deportivas que gocen de gran poten-
cial económico y, por otro lado, entidades o personas físicas
(deportistas, entrenadores, etc.) con escasos recursos, se
garantiza que ambas par tes cuenten en el procedimiento
con igualdad de oportunidades en la defensa de sus inte-
reses y en su participación en las sesiones de mediación.
4.3. Confidencialidad
La confidencialidad, que se extiende a la persona mediadora
deportiva, es condición indispensable para que pueda desa-
rrollarse el procedimiento en condiciones adecuadas, creando
espacios seguros y confortables que ayuden a la resolución de
los conflictos. De no respetarse la confidencialidad, las partes
podrían encontrarse en desventaja si las documentaciones
o informaciones proporcionadas durante el procedimiento
de mediación fueran posteriormente utilizadas en instan-
cias federativas deportivas, arbitrales o incluso judiciales.
2
Adicionalmente, la publicidad asociada a las resoluciones
federativas o a las sentencias de los tribunales puede ser un
inconveniente para la imagen de las partes en conflicto, por
lo que si se garantiza la confidencialidad en el procedimiento
de mediación, ambas partes no verán disminuida su imagen
frente a terceros.
4.4. Imparcialidad e independencia
de las personas mediadoras
Las personas mediadoras deben ser imparciales e inde-
pendientes, es decir, no pueden decantar sus preferencias
hacia ninguna de las partes. Deberán declarar cualquier
conflicto de intereses en el que puedan estar involucradas
y deberán poner en conocimiento de las partes las rela-
ciones personales o profesionales que hayan podido tener
con cualquiera de ellas. Por ejemplo, si un intermediario
(agente de deportistas) tuviera o hubiera tenido relaciones
profesionales con una de las partes en conflicto debería
renunciar a participar como mediador, salvo que todas las
partes implicadas aceptaran su actuación como tal.
Si la persona mediadora ha pertenecido o ha estado contra-
tado por una de las partes, sea de forma directa o indirecta
(su despacho profesional ha sido la asesoría jurídica del club,
2. En la actualidad, no es muy frecuente la judicialización del deporte, puesto que algunas organizaciones deportivas de gran potencial, como,
por ejemplo en el ámbito del fútbol, UEFA, FIFA, suelen excluir la posibilidad de que sus asociados puedan acudir a la justicia ordinaria,
bajo la amenaza de sanciones posteriores.
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por ejemplo), o existe relación personal, se puede generar
desconfianza en la otra parte creándole recelos en el des-
enlace final del procedimiento de mediación. Si una de las
partes no tiene confianza en la persona mediadora, el proce-
dimiento de mediación deportiva está condenado al fracaso.
4.5. Neutralidad
Esta característica implica que serán únicamente las partes
las que decidirán la solución a su conflicto que más les con-
viene a ambas, y las personas mediadoras no podrán influir
para que las partes se decanten más o menos por soluciones
ajenas a las propuestas planteadas por ellas mismas.
4.6. Flexibilidad del procedimiento
La mediación deportiva debe ser un proceso ágil y flexible;
las partes en conflicto pueden organizar y planificar el
procedimiento de la forma que crean oportuna, de acuerdo
con el principio citado de libre disposición de las partes.
Aunque no podemos hablar de una libertad absoluta, las
partes deberían poder decidir sobre el método de elección
de la persona mediadora (o personas mediadoras, en el caso
de comediación), la determinación del número máximo de
sesiones, la organización de las mismas con el mediador,
e incluso la forma de facilitar la documentación necesaria
para el procedimiento.
4.7. Buena fe, lealtad y respeto mutuo
A pesar de que en los conflictos deportivos se alcanzan situa-
ciones con tensiones elevadas, pudiendo estar en juego inte-
reses económicos muy elevados, las partes deberán actuar
siempre respetando los principios de buena fe, respeto mutuo
y lealtad. No tendría ninguna lógica que, mientras se está
desarrollando el procedimiento de mediación deportiva, cual-
quiera de las partes acudiera simultáneamente a los órganos
federativos, arbitrales o judiciales para obtener una resolución
favorab le a s us inte reses so bre el fondo d e la c ontrovers ia.
5. Conflictos susceptibles
de resolución a través de
la mediación deportiva
Todas aquellas personas físicas o jurídicas que participan
en las competiciones deportivas y en la gestión de las
entidades e instituciones deportivas pueden ser parte en
los procedimientos de mediación deportiva. Federaciones
deportivas, ligas profesionales, clubes, sociedades anó-
nimas deportivas, fundaciones deportivas, deportistas
–y sus representantes legales, en el caso de deportistas
menores de edad–, técnicos, entrenadores, intermediarios
–representantes de deportistas–, jueces o árbitros depor-
tivos, directivos de las entidades deportivas o consejos
de administración de las sociedades anónimas deportivas,
socios, proveedores, patrocinadores y empresas de gestión
de eventos deportivos, etc. son ejemplos de partes que
pueden estar presentes en un procedimiento de mediación
deportiva. Cualquiera de sus actuaciones en los ámbitos
contractual, civil, mercantil, laboral podría implicar la
generación de un conflicto, susceptible de ser resuelto a
través de la mediación.
En el ámbito laboral, estamos asistiendo a numerosos
conflictos con los aspectos contractuales de la relación
de los deportistas o entrenadores con sus clubes: impagos
de salarios y complementos por objetivos, destituciones
de técnicos, rescisiones unilaterales de contratos, entre
otros. Como ejemplo mediático, en cada final de temporada
asistimos a la intervención de la Asociación de Futbolistas
Españoles (AFE) defendiendo los derechos de muchos
futbolistas –sean profesionales o aficionados–, que no
ven recompensada su actividad por la entidad deportiva
que les ha contratado. Incluso las negociaciones que se
plantean periódicamente entre la citada Asociación y la
correspondiente liga profesional (LaLiga) suelen ser objeto
de tensiones importantes en la negociación de los conve-
nios colectivos. El procedimiento de mediación deportiva
es adecuado para el tratamiento de estos conflictos, que,
en caso de no acudir al mismo, obligan a actuar, en la
mayoría de los casos, a los comités jurisdiccionales de las
federaciones deportivas estatales o autonómicas, o, en su
caso, a los juzgados y tribunales competentes, aplicando
soluciones en las que una de las partes pierde seguro, por
no decir que incluso las dos pueden salir perjudicadas en
sus expectativas.
En el ámbito civil observamos numerosos conflictos en las
propias entidades deportivas. Son frecuentes en este contex-
to problemas entre los socios de un club y su junta directiva.
Los socios solicitan información sobre diversas cuestiones
relativas al funcionamiento o gestión de la entidad deportiva
y se encuentran con negativas –motivadas o no– que des-
embocan en conflictos que pueden llegar a los tribunales,
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erosionando la imagen de las correspondientes entidades.
3
La falta de información social o económico-patrimonial suele
generar numerosos conflictos en las entidades deportivas,
independientemente de su dimensión. Tampoco podemos
olvidarnos de los habituales conflictos que surgen en el seno
de los clubes o de las federaciones cuando se desarrollan
procesos electorales: la aprobación del reglamento electo-
ral,
4
los censos electorales, la presencia de interventores
en diversas fases del proceso electoral, la validación de
las candidaturas presentadas, la puesta en escena de las
campañas electorales e incluso la composición de las juntas
electorales son algunos de los ejemplos de conflictos que
llegan a los órganos administrativos competentes o a los
juzgados o tribunales civiles o, en su caso, contencioso-
administrativos, pudiendo resolverse en algunos casos con
la mediación.
En el ámbito mercantil, el incremento vertiginoso de la
práctica deportiva y de las competiciones profesionales ha
generado numerosos conflictos relacionados con los fondos
de inversión, publicidad de los eventos deportivos, derechos
de imagen de los deportistas, derechos de televisión, con-
tratos de patrocinio y merchandising, patentes y marcas
deportivas. Las entidades mercantiles que participan en los
eventos deportivos quieren defender su cuota de mercado
con prácticas que, en ocasiones, generan controversias de
difícil solución, que también podrán encontrar su respuesta
con mediaciones adecuadas.
La elección de las sedes de competiciones suele generar
importantes controversias –campeonatos mundiales de
diversos deportes de gran audiencia, juegos olímpicos,
etc.–, así como la planificación de los calendarios de las
competiciones (sus fechas de inicio y finalización), disputas
que podrían resolverse fácilmente en un procedimiento de
mediación.
No podemos olvidarnos de la problemática que se genera
con la selección de los deportistas que participan en juegos
olímpicos o en competiciones internacionales, en caso de
decisiones controvertidas de las correspondientes federa-
ciones deportivas. Hace poco hemos asistido al caso de
unos regatistas que consideraron vulnerados sus derechos
y decidieron a acudir –sin éxito– a un procedimiento arbitral
en el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS-CAS), debido a la
decisión de la federación española que designó a otros
deportistas para acudir a los Juegos Olímpicos de Río de
Janeiro.
5
Y, por último, sin ánimo de ser exhaustivo, debemos men-
cionar el grave problema que se genera en el caso de los
deportistas menores de edad cuando desean cambiar de
club, sobre todo, en el caso del fútbol. Asistimos con cierta
frecuencia a casos en los que los representantes legales
de sus hijos –con licencia federativa en categorías como
prebenjamines, benjamines, alevines, infantiles, cadetes e
incluso juveniles– solicitan a sus clubes la baja federativa
de los menores para poder participar con otros equipos. La
casuística es muy diversa, pero el denominador común de
todos ellos suele ser la negativa del club a conceder la baja
federativa –incluso en el caso de que los menores no sean
escogidos para competir en los encuentros de su equipo–,
lo cual genera unos problemas académicos, psicológicos y
de salud en los menores que no alcanzan a comprender –ni
sus padres– por qué no pueden jugar al fútbol en otros
clubes. Estos conflictos suelen acabar en los órganos com-
3. Dos casos recientes han ocupado numerosas páginas en los medios de comunicación. En el caso del Fútbol Club Barcelona, la negativa
de la junta directiva a facilitar al socio Jordi Casas determinada información sobre el fichaje de Neymar Jr. ha finalizado en un complejo
proceso judicial, en el que se ha declarado la responsabilidad penal de la entidad como persona jurídica. No obstante, el caso sigue abierto
en otros frentes. Por su parte, la modificación por parte de la junta directiva de los Estatutos del Real Madrid, CF, también ha supuesto
una demanda por parte de un grupo de socios contrarios a su aprobación, lo que finalizó recientemente con una sentencia del Tribunal
Supremo.
4. Es de sobras conocido el conflicto Real Federación Española de Fútbol-Consejo Superior de Deportes, respecto a la legalidad del reglamento
electoral que debe regir el proceso, polémica que se resuelve un año más tarde de lo previsto.
5. El Consejo Superior de Deportes considera que estos procedimientos de selección de deportistas para participar en competiciones inter-
nacionales no se corresponden con una competencia pública en la que deba pronunciarse, y traslada la controversia al marco privado de
actuación de la correspondiente federación española. En un reciente laudo arbitral, el TAS-CAS también se ha declarado incompetente
para conocer esta controversia. Resultado: los deportistas indefensos se han visto obligados –si quieren defender sus derechos– a acudir
a la jurisdicción civil, que podrá dictar la correspondiente sentencia probablemente dos años después de la celebración de la competición
internacional. Se trata de un ejemplo evidente de la necesidad de implantar los métodos alternativos de resolución de conflictos como la
mediación deportiva en los estatutos de las federaciones deportivas españolas.
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petentes de las federaciones deportivas, con resoluciones
estimatorias o desestimatorias, y acaban en muchos casos
con la frustración de los niños porque dejan de practicar su
deporte favorito. Entendemos que este es un campo propicio
para que las partes se entiendan y busquen la mejor solución
a través de la mediación deportiva.
6. Ventajas de acudir a
procedimientos de
mediación deportiva
La mediación en el deporte implantada adecuadamente
ofrece numerosas ventajas y beneficios, algunos de los
cuales citaremos a continuación.
6.1. Mecanismo adecuado de resolución
de conflictos
La mayoría de los conflictos que se presentan en la práctica
deportiva y en la gestión de las competiciones y eventos
deportivos quedan sin resolver, o, en su caso, la solución
adoptada dista mucho de ser la ideal para las partes enfren-
tadas. En ambos casos, las relaciones entre las partes suelen
empeorar y en el futuro más o menos próximo vuelven a
generarse conflictos de idéntica o diversa naturaleza. Con la
mediación deportiva, esto no sucede; las dos partes ganan
(win/win, utilizando una expresión típica anglosajona) y
consiguen soluciones imaginativas para sus controversias
que ningún comité federativo, juzgado o tribunal serían
capaces de diseñar con la mera imposición de las normativas
aplicables. Con la aplicación de la mediación en el deporte
se amplía el elenco de respuestas posibles a una situación
de conflicto.
En ocasiones, y una vez que las partes se han decantado por
un método extrajudicial para la resolución de sus conflictos,
la duda reside en si acudir a la mediación deportiva o bien
al arbitraje deportivo. Debe recordarse que la principal di-
ferencia entre mediación y arbitraje reside en que, en este
último método, un árbitro o panel arbitral impone la solución
a las partes, mientras que en la mediación las partes son más
activas en el procedimiento y serán ellas mismas quienes
decidan cuál es la mejor solución para su conflicto.
Las características citadas en apartados anteriores sobre la
voluntarie dad, la flexibilidad en el procedimi ento, la libre dis-
posición de las partes, la confidencialidad, la imparcialidad
e independencia de las personas mediadoras, la neutralidad
en el proceso, el reducido coste del procedimiento –que
son intrínsecas a otros ámbitos de la mediación (familiar,
civil, mercantil penal, comunitaria, etc.)–, son perfectamente
aplicables sin excepción en el ámbito deportivo.
6. 2. Duración del procedimiento y coste
económico reducidos
Es la mayor garantía de éxito de un procedimiento de me-
diación deportiva. La lentitud en la actuación de nuestros
juzgados y tribunales para la resolución de conflictos es
uno de los motivos que conduce a las partes a escoger
la mediación deportiva como método preferente entre las
diversas alternativas posibles.
Es necesario que el procedimiento sea lo más breve posible
y que se concentre en un número reducido de sesiones
(máximo tres), de duraciones que no deberían superar los
90 minutos por sesión. No debemos olvidarnos del famoso
principio pro competitione acuñado en su día por el Comité
Español de Disciplina Deportiva,
6
po r el cua l mu cha s de cis io-
nes deben adoptarse en el contexto del deporte teniendo en
cuenta la celeridad con la que se desarrolla la competición
deportiva.
Las cantidades que deben satisfacerse a letrados y procu-
radores, junto con las eventuales costas judiciales, son muy
superiores a las que deberán satisfacer las partes en un
procedimiento de mediación deportiva. Cualquier persona
física o jurídica podrá intentar resolver el conflicto que le
ocasiona perjuicios, independientemente de su posición
económica. Asimismo, el coste de un procedimiento de
mediación deportiva será sensiblemente inferior al de un
arbitraje deportivo.
6. 3. Especialización de las personas
mediadoras
Como aspecto muy importante que garantice la fiabilidad
de los procedimientos de mediación deportiva, debe desta-
carse el perfil y formación exigible a cualquier persona que
6. Actualmente, Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), órgano dependiente del Consejo Superior de Deportes (CSD).
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actúe como mediadora deportiva. Entendemos que deberá
reunir los siguientes requisitos: (i) titulación universitaria
o formación profesional superior, sin concretar el tipo de
título, requiriendo únicamente que sea oficial; (ii) forma-
ción espec ífica para ejercer la mediación; (i ii) formación
específica en el ámbito del Derecho deportivo, conociendo
las normativas de aplicación; y (iv) reciclaje o formación
continua.
Algunos profesionales
7
de la mediación consideran que
no es de aplicación el apartado (iii) relativo a la necesaria
formación jurídico-deportiva, puesto que la legislación ge-
neral de aplicación no requiere expresamente formación en
el ámbito del Derecho. Aunque es cierta esta afirmación,
discrepamos de su aplicación a este ámbito. Para garantizar
la calidad, la comunicación, la imagen y efectividad de los
procedimientos de mediación deportiva, así como la validez
de los acuerdos alcanzados, es necesario asegurarse de
que las partes no alcancen soluciones, en presencia del
mediador, que sean contrarias a la normativa vigente en
materia deportiva. Esta especialización de las personas me-
diadoras no es discutida en otros ámbitos como, por ejemplo,
en la mediación familiar, donde la legislación autonómica
suele imponer la necesidad de ser licenciado o graduado
en Derecho, teniendo en cuenta que las materias objeto
de mediación en todos los procedimientos de mediación
familiar suele n estar relacionadas con el D erecho civ il o
Derecho de familia. Difícilmente podría garantizarse la
viabilidad de un procedimiento de mediación familiar si la
persona mediadora desconociera conceptos como patri a
potestad, tutela, alimentos, separación y divorcio, etc.
Dicho en otras palabras, cuanta mayor formación jurídico-
deportiva disponga la persona mediadora, con mejor
eficiencia podrá desarrollar su tarea. Esto no implica la
necesidad de titulación en ciencias jurídicas, pero sí el
conocimiento de los fundamentos asociados al Derecho
deportivo, que puede obtenerse en cualquiera de los nu-
merosos másteres o cursos d e posgrado que se ofrecen
por centros homologados.
7. Situación actual de la mediación
deportiva
Podemos describir la situación actual de la mediación de-
portiva desde la perspectiva estatal y desde la internacional,
sin ánimo de ser exhaustivos con todas aquellas entidades
que se dediquen a desarrollar procedimientos de mediación
deportiva.
7.1. Ámbito estatal
7.1.1. Tribunal Español de Arbitraje Deportivo (TEAD)
Se trata de un órgano independiente para la mediación, con-
ciliación y resolución arbitral de las cuestiones litigiosas en
el ámbito deportivo, que fue creado por iniciativa conjunta
del Comité Olímpico Español (COE), el Consejo Superior de
Deportes (CSD) y las Ligas Profesionales. Desde el año 2004,
ha desarrollado aproximadamente unos cuarenta procesos
de mediación deportiva, de los cuales dieciséis correspon-
den a conflictos en el entorno del fútbol. La mediación se
lleva a cabo en un máximo de noventa días desde que se
realiza la solicitud por las partes.
7.1.2. Comité Jurisdiccional y de Conciliación de la Real
Federación Española de Fútbol (RFEF)
Es el órgano competente del ente federativo para conocer y
resolver las cuestiones, pretensiones y/o reclamaciones que
no tengan carácter disciplinario ni competicional, y que se
susciten entre personas físicas o jurídicas que conforman
la organización federativa en el ámbito estatal del fútbol.
7.1.3. Tribunal Arbitral del Fútbol de la Liga de Fútbol
Profesional (LaLiga)
Es el órgano competente de LaLiga para resolver, mediante
conciliación o arbitraje, aquellas cuestiones litigiosas de
naturaleza jurídico-deportiva y económico-financiera que
se puedan plantear entre la patronal y sus afiliados (los
clubes y sociedades anónimas deportivas de primera y
segunda división), o entre estos, con ocasión de aplicación
de las reglas en el ámbito deportivo no incluidas en la Ley
7. En este sentido, Juan Ramón Montero Estévez, especialista en mediación y arbitraje deportivo, considera que, «en contra de la creencia
general, insistiendo en aquellas cualidades personales del mediador, las habilidades del mismo son extensibles a cualquier tipo de mediación,
sin embargo es cierto que en el entorno del deporte los conocimientos de esta materia no solo resultan útiles sino que facilitan, en determi-
nados conflictos, que el mediador conduzca a la solución que se pretende con mayores posibilidades de éxito y plazos más breves de tiempo».
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10/1990 del deporte y en sus disposiciones de desarrollo,
entendiendo por ello aquellas que sean objeto de libre
disposición de las partes y cuya vulneración no sea objeto
de sanción disciplinaria.
7.1.4. Comisión de Mediación y Arbitraje de la Federación
Catalana de Fútbol (FCF)
Se trata de un órgano de la Federación Catalana de Fútbol,
creado en junio de 2015, que ayudará a los diversos acto-
res que participan en competiciones deportivas para que
puedan resolver sus conflictos mediante la mediación de-
portiva. La Federación dispone de más de 160.000 licencias,
aproximadamente 11.000 equipos y 1.200 clubes, con una
presencia semanal de más de 500.000 personas en los en-
cuentros que se disputan en toda la comunidad autónoma.
Evidentemente, la generación de conflictos es consustancial
a esta incesante actividad deportiva y las controversias que
se generan pueden ser de diversa naturaleza.
Recientemente, la Asamblea General de junio de 2016 ha
aprobado la normativa que regula la resolución de conflictos
en el fútbol catalán, que comprende la mediación deportiva,
como método por excelencia, pero también contempla la
posibilidad de elegir el arbitraje deportivo, o incluso, un
método mixto que combinen ambas posibilidades (método
Med-Arb), en el que inicialmente se desarrolla un procedi-
miento de mediación deportiva; si no es posible obtener
una solución a la controversia, se inicia una segunda fase
en la que un árbitro o panel arbitral decidirá en equidad la
solución al conflicto mediante un laudo arbitral.
7. 2. Ámbito internacional: el Tribunal Arbitral
del Deporte (TAS-CAS)8
7.2.1. Generalidades sobre el TAS-CAS
En el año 1981, Juan Antonio Samaranch, en su calidad de
presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), con-
sideró que era necesario crear una jurisdicción deportiva
única y especializada para resolver el creciente número de
controversias que estaban surgiendo en el ámbito del depo r-
te internacional, con aplicación de procedimientos flexibles,
rápidos y económicos. Como consecuencia de este plantea-
miento, en 1983 se creó el Tribunal Arbitral del Deporte (en
adelante, TAS). Como dato relevante, cabe señalar que desde
los orígenes del TAS hasta la fecha, se han desarrollado
aproximadamente 4.500 procedimientos arbitrales, con
un promedio de 400 anuales desde 2011, superándose la
cifra de 500 en el año 2015. En la actualidad reconocen
la jurisdicción del TAS todas las federaciones deportivas
internacionales y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).
9
La sede del TAS está en Lausana (Suiza), pero cuenta con
dos oficinas descentralizadas: Nueva York (EE. UU.) y Sídney
(Australia) y con tres centros alternativos de disputas: Abu
Dabi (EAU), Kuala Lumpur (Malasia) y Shanghái (China).
7.2.2. La mediación deportiva en el TAS-CAS
El artículo 1 de las Reglas de Mediación del TAS
10
define el
concepto de mediación como un procedimiento voluntario
e informal, sobre la base de un acuerdo para mediar en la
que cada parte se compromete a intentar negociar de buena
fe con la otra parte, con la finalidad de resolver una contro-
versia relacionada con el deporte. Las partes son asistidas
en sus negociaciones por una persona mediadora del TAS.
La mediación deportiva en el TAS se inició el 18 de mayo de
1999. Desde entonces se han desarrollado aproximadamen-
te unos cincuenta procedimientos de mediación y el TAS
cuenta actualmente con sesenta y cinco mediadores.
11
Debe
destacarse que, a pesar del reducido número de mediaciones
deportivas llevadas a cabo en este periodo de tiempo, los
casos resueltos han sido muy diversos y el porcentaje de
éxito, resultando en acuerdo entre las partes enfrentadas
con intereses contrapuestos, es muy elevado.
Al igual que sucede en los procedimientos de arbitraje en
el TAS, la mayor parte de procedimientos de mediación
deportiva en el citado organismo corresponden a conflictos
surgidos en el deporte del fútbol (65 % del total de las
mediaciones llevadas a cabo en el Tribunal). No obstante,
también se han desarrollado mediaciones en otros deportes,
como es el caso del ciclismo (9 % del total, sobre todo,
8. TAS: Tribunal Arbitral du Sport (en francés). CAS: Court of Arbitration for Sport (en inglés).
9. En inglés WADA (World Anti-Doping Agency).
10. Véase: <http://www.tas-cas.org/en/mediation/rules.html> (versión en inglés), <http://www.tas-cas.org/fr/mediation/reglement.html> (versión
en francés).
11. Véase: <http://www.tas-cas.org/en/mediation/list-of-mediators.html>.
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en casos relacionados con incumplimiento de contratos y
patrocinio deportivo), boxeo (7 %), motociclismo (5 %) y el
porcentaje restante se reparte entre los siguientes deportes:
natación, triatlón, gimnasia, judo, baloncesto, tenis de mesa,
piragüismo y triatlón.
En el caso del fútbol, los procedimientos de mediación
deportiva desarrollados hasta septiembre de 2015 se
corresponden con los siguientes porcentajes: el 64 % en
conflictos sobre transferencia de jugadores, el 25 % en
disputas contractuales de jugadores y/o entrenadores, el 7
% en disputas contractuales con intermediarios y el restante
4 % tiene su origen en cuestiones disciplinarias. En aquellos
conflictos en los que la mediación deportiva sea apropiada
(no todos los conflictos pueden encontrar solución en la
mediación), suelen conseguirse porcentajes del 85 % de
éxito, con acuerdo entre las partes.
En términos generales, incluyendo aquellos casos en los
que se acude a mediación con remotas posibilidades de
solución, puede afirmarse que el 35 % de los procedimientos
de mediación desarrollados han acabado en acuerdo entre
las partes. En un 35 % de los casos en los que no se ha
llegado a ninguna solución en la mediación, el conflicto se
ha derivado a un procedimiento arbitral. También es cierto
que en un 25 % de los restantes casos se ha suspendido la
mediación en las primeras fases del procedimiento (incluso
antes de su inicio en alguno de ellos).
Se ha comprobado que en los casos en los que se ha podido
llevar a cabo la primera sesión de mediación, el porcentaje
de éxito ha sido del 50 %. Esta cifra se ha incrementado no-
tablemente en los dos últimos años, pues se está alcanzando
el 90 % de éxito cuando se celebra la reunión de mediación.
El segundo párrafo del artículo 1 de las Reglas de Mediación
TAS dispone que la mediación en el TAS se aplica a la re-
solución de disputas contractuales. Excluye expresamente
los conflictos relacionados con materias disciplinarias,
como, por ejemplo, casos de dopaje, de amaño de parti-
dos y corrupción. Sin embargo, se hace la excepción en la
reciente normativa, posibilitando el acceso a la mediación,
en aquellas cuestiones disciplinarias donde las circunstan-
cias excepcionales lo requieran y contando siempre con el
acuerdo expreso de las partes.
Puede afirmarse que la mayoría de los procedimientos de
mediación en el TAS son consecuencia de la decisión de las
partes de suspender el procedimiento arbitral ordinario en
curso, optando por acudir a la mediación antes de que el
árbitro dicte el correspondiente laudo arbitral. Si no se al-
canza el éxito en el procedimiento de mediación, el arbitraje
se reanudará de forma automática.
La duración media de un procedimiento de mediación en el
TAS es de tres meses y medio desde que se inicia formal-
mente (aproximadamente noventa días). Los costes de un
procedimiento de mediación en el TAS varían entre 2.000
y 6.000 CHF, y comprenden los honorarios por hora de la
persona mediadora, los gastos de viaje y alojamiento y la
celebración de una sesión de mediación.
Para favorecer la incorporación de la mediación como
método preferente de resolución extrajudicial de conflictos
en el deporte, el TAS recomienda que se incluya en los
contratos la siguiente cláusula: «Todo litigio, toda contro-
versia o reclamación que se derive del presente contrato
o de cualquier modificación posterior de este contrato, o
de su aplicación y que tenga relación principal pero no
exclusivamente a su validez, los efectos obligatorios, su
interpretación, su ejecución, su incumplimiento o su reso-
lución, así como toda reclamación extracontractual, será
sometida a mediación, según lo previsto en el Reglamento
de Mediación del TAS».
8. Mediación en línea
Gracias a la implantación de internet en todos los ámbitos
de la sociedad, no deberá sorprendernos que se ofrezca
la mediación en línea a las partes en conflicto, aplicando
las modernas tecnologías telemáticas. Las partes podrán
resolver sus controversias en internet comunicándose con
un mediador especializado a través de una plataforma
segura que garantizará la confidencialidad de las comuni-
caciones e informaciones proporcionadas. La mediación en
línea es un mecanismo eficiente para reducir los costes del
procedimiento, no está prohibido e incluso puede ser muy
recomendable para la resolución de numerosos conflictos
deportivos.
Conclusiones
Con la implantación de la mediación deportiva, entendida en
sentido lato, como procedimiento de resolución, pero tam-
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bién de gestión de controversias en el deporte, se pretende
conseguir soluciones consensuadas y efectivas, de modo
que los acuerdos alcanzados se cumplan con posterioridad a
su adopción y, sobre todo, que las relaciones personales en-
tre las partes no sufran un deterioro que implique conflictos
posteriores. De este modo se consigue una solución pacífica
del conflicto, sin deterioro de las relaciones entre las partes,
que están llamadas a reconciliarse y a entenderse por su
continua relación en el ámbito de la práctica deportiva u
organización de las competiciones deportivas.
Escogiendo la mediación deportiva, conseguiremos evitar
dos situaciones propias del arbitraje deportivo: (i) que el
conflicto implique que una de las partes pierde, o incluso
las dos, y (ii) que las partes implicadas se muestren ante
un tercero –el árbitro– como adversarios irreconciliables
que desean y confían en que el tercero imponga la solución
que ellos desean.
La mediación deportiva es un procedimiento específico
adaptado al deporte. Las personas mediadoras están es-
pecializadas en el ámbito jurídico-deportivo, se consideran
las normativas deportivas para la resolución del conflicto y
la solución que se pueda alcanzar entre las partes siempre
se produce en el contexto deportivo.
Se trata de un procedimiento confidencial. La persona
mediadora, las partes, sus representantes y abogados,
así como cualquier otra persona que esté implicada en el
procedimiento de mediación deportiva, deberán suscribir un
acuerdo por el que garantizan la absoluta confidencialidad.
Las informaciones y documentos que se obtengan en el
procedimiento de mediación no podrán ser utilizados en
un procedimiento arbitral o judicial posterior, salvo que la
ley diga lo contrario. Esto es de suma importancia para el
procedimiento de mediación depor tiva porque las partes
podrán sentirse libres para negociar. Cualquier información
que proporcione una parte a la persona mediadora solo
podrá ser puesta en conocimiento de la otra parte con el
expreso consentimiento de la primera.
Estamos ante un procedimiento sencillo, de poca comple-
jidad técnica y muy flexible (no formalista, puesto que las
reglas no definen una forma específica de llevar a cabo la
mediación). No cabe duda de que para obtener la implan-
tación de la mediación será necesario que los costes sean
limitados (proporcionales al valor en litigio) y los procedi-
mientos deben llevarse a cabo con cierta celeridad con la
finalidad de aumentar el atractivo de la mediación para sus
potenciales usuarios.
En los próximos dos años podremos evaluar los resultados
de la implantación de la mediación deportiva con el desa-
rrollo del proyecto de gran envergadura que está siendo
llevado a cabo por la Federación Catalana de Fútbol y,
asimismo, podremos analizar las mejoras y posibilidades
que está diseñando el TAS en la actualidad para favorecer
la elección de procedimientos de mediación deportiva en
la resolución de las controversias en diferentes deportes.
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Cita recomendada
LATORRE MARTÍNEZ, Javier (2017). «Mediación deportiva: una decidida apuesta en la resolución de
conflictos». En: Aura Esther VILALTA (coord.). «Mediación sectorial y digitalización». IDP. Revista de
Internet, Derecho y Política. N.º 25, págs. 32-44. UOC. [Fecha de consulta: dd/mm/aa].
<http://dx.doi.org/10.7238/idp.v0i25.3087>
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Sobre el autor
Javier Latorre Martínez
javierlatorrem@gmail.com
Federació Catalana de Futbol
Ingeniero Industrial por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y doctorando en Derecho por la
Universitat Pompeu Fabra (UPF), con másteres universitarios en Derecho Deportivo, en Derecho del
Trabajo y de la Seguridad Social, en Mediación Penal, en Mediación Familiar y en Derecho del Consumo,
por la Universidad de Valencia.
Es también periodista, subdirector de IUSPORT-Derecho deportivo, secretario general de la Asociación
Española de Derecho Deportivo (AEDD) y vicepresidente de la Asociación Española de Mediación, Arbitraje
y Derecho Colaborativo (AEMAD).
Asimismo, es también mediador inscrito en el Registre de Persones Mediadores de la Generalitat de
Catalunya, en el ámbito del Derecho privado, y director del Área de Cumplimiento Normativo y de los
Órganos Jurisdiccionales de Competición y Comisiones de la Federación Catalana de Fútbol.
Es profesor colaborador de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) en Mediación Deportiva, director del
Máster Internacional en Derecho y Gestión deportiva ISDE-Fútbol Club Barcelona y director del Máster
Internacional en Derecho y Gestión Deportiva ISDE-Unidad Editorial, IUSPORT y KPMG. Es también autor
de diversos artículos en revistas especializadas y autor de libros técnicos.
UOC
Av. Carl Friedrich Gauss, 5
08860Castelldefels
Ley Foral 15/2001, de 5 de julio, del Deporte de Navarra (cap. II-Del arbitraje).
Ley 14/1998, de 11 de junio, del Deporte del País Vasco (cap. II-Arbitraje).
Ley 2/2011, de 22 de marzo, de la Generalitat, del Deporte y la Actividad Física de la Comunidad Valenciana
(cap. VI-El arbitraje y la mediación extrajudicial en el ámbito del deporte).