La responsabilidad de las sociedades matrices por las conductas anticompetitivas de sus filiales

Autor:Oriol Armengol
Cargo:Socio del Área de Contencioso, Público y Regulatorio
Páginas:1-4
RESUMEN

A. Introducción - B. Fundamento de la atribución de responsabilidad a la matriz - C. Requisitos para la atribución de responsabilidad a la matriz - D. Cuestiones abiertas

 
ÍNDICE
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A Introducción

Uno de los aspectos que caracterizan el Derecho de la competencia tanto nacional como comunitario es su carácter antiformalista en comparación con otras disciplinas jurídicas, lo cual es un reflejo de la utilización legislativa de ciertos conceptos de naturaleza económica más que jurídica. Uno de los conceptos en los que el enfoque económico del derecho de la competencia resulta más evidente es el concepto de empresa, que no se corresponde necesariamente con el de sociedad en sentido mercantil sino con el de unidad económica de decisión, y que incluye por ello a todo el conglomerado de entidades sometidas a un mismo control.

El trasfondo económico del concepto de empresa lleva aparejadas una serie de consecuencias jurídicas muy diversas. Una de ellas es la inaplicabilidad a sociedades del mismo grupo de la prohibición de acuerdos colusorios, pues tratándose de sociedades sometidas a una misma unidad de decisión se entiende que no existe entre ellas una relación de competencia. Un razonamiento similar lleva a no aplicar la normativa de control de concentraciones a las operaciones corporativas llevadas a cabo entre sociedades que forman parte de un mismo grupo de empresas.

Otro de los efectos que se derivan de este peculiar concepto de empresa es la facultad de las autoridades de la competencia de atribuir a la sociedad matriz de un grupo la responsabilidad por las conductas anticompetitivas llevadas a cabo por sus filiales, lo que ha llevado en la práctica a un incremento significativo del importe de las sanciones al elevarse su límite máximo, que se calcula sobre la base del volumen de negocios de la empresa infractora (es decir, el volumen de negocios de la matriz en lugar del de la filial).

En este artículo analizaremos el régimen jurídico de la atribución de responsabilidad de las sociedades matrices por las infracciones al derecho de la competencia cometidas por sus empresas filiales. A estos efectos, comenzaremos recordando el fundamento de la atribución de responsabilidad a la sociedad matriz para examinar a continuación cuáles son los requisitos de esa atribución de responsabilidad y plantearnos, finalmente, las cuestiones abiertas que se derivan de esa atribución de responsabilidad.

B Fundamento de la atribución de responsabilidad a la matriz

El concepto de empresa como principal sujeto pasivo de la normativa de competencia no aparece definido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea ("TFUE")1, lo que obligó a los Tribunales comunitarios a rellenarlo de contenido. Desde bien temprano, la jurisprudencia comunitaria dejó claro que "en derecho de la competencia, el término «empresa» designa a una unidad econó-mica en relación con el objeto del acuerdo en cuestión con independencia de que legalmente dicha unidad económica consista en varias personas, físicas o jurídicas"2. A nivel nacional, el apartado 1 de la Disposición adicional cuarta de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia ("LDC") sí define el concepto de empresa como "cualquier persona o entidad que ejerza una actividad económica, con independencia del estatuto jurídico de dicha entidad y de su modo de financiación". Como se ve, en ambos casos la realidad económica prevalece sobre la forma jurídica.

La doctrina de la unidad económica está estrechamente vinculada con las nociones de control y de grupo de sociedades, más propios del Derecho mercantil. De modo que forman parte de la misma empresa en el sentido de la normativa de competencia todas las sociedades dependientes someti-

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das al control de una misma sociedad dominante, en la terminología del artículo 42 del Código de Comercio.

Así las cosas, el concepto de empresa que se utiliza en derecho de la competencia permite fácilmente disociar la autoría de una infracción de la responsabilidad sobre la misma infracción pues es perfectamente posible que una determinada sociedad participe materialmente en un acuerdo colusorio prohibido o abuse de su posición de dominio en el mercado, infringiendo con ello el derecho de la competencia, y que, sin embargo, dicha sociedad no haya actuado de forma autónoma sino siguiendo instrucciones de la entidad dominante del grupo.

Llegados a este punto, debemos analizar en qué condiciones pueden las autoridades de competencia imputar a una sociedad dominante de un grupo de sociedades la responsabilidad por una infracción administrativa cometida por otra sociedad dependiente del mismo grupo.

C Requisitos para la atribución de...

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