El Empleo Manufacturero en Europa -¿ crecimiento en alta tecnología frente al declive en baja tecnología ?

Autor:James P.Gavigan, IPTS
RESUMEN

Asunto: Entorno alos últimos 20 años, ha habido un grave decaimiento del empleo en el sector manufacturero (>20%) en Europa, mientras que sus competidores principales, EE.UU. y Japón, han experimentado aumentos netos en dicho sector del 1,5% y 4% respectivamente. La contrapartida de esto es que la mayoría de los empleos en el sector manufacturero han sido creados en las industrias de alta tecnología que atienden los mercados de gran crecimento, áreas en las que EE.UU. y Japón han demostrado poseer una especialización comercial y una ventaja comparativa. La especialización comercial europa, en cambio, está esparcida tenuemente a través de los sectores industriales de baja y media tecnología en particular. Relevancia: Para Europa, adelantarse a una posición más fuerte en aquellas áreas de alta tecnología podría ir acompañado de un intento de capitilizar, en términos de crecimiento y empleo, su competencia en varios otros sectores. Una manera podría ser identificar y dirigir las políticas de forma selectiva hacia las tecnologías más vanguardistas y segmentos especializados dentro de las industrias de media/baja tecnología que representen, o pudieran convertirse en, núcleos de gran expansión.

 
CONTENIDO

La fabricación está sufriendo una transformación drástica

Pese a la intervención de un sector de 'servicios' cada vez más dominante en las economías industrializadas modernas, todavía vivimos en un mundo material, donde la 'fabricación' y las actividades productivas directamente asociadas con ella siguen constituyendo una piedra angular económica vital. Sin embargo, la manera en que se realiza la fabricación está sufriendo una especie de revolución (IEEE Spectrum, Sept.1993), impulsada por un 'iceberg' tecnológico en constante crecimiento, cuyo tamaño sólo puede inferirse de la 'punta' visible a la sociedad en conjunto, y que incide cada vez más en la vida cotidiana de todos los ciudadanos, transformando el mundo en que vivimos.

Asociada con este nuevo paradigma emergente de la fabricación hay toda una serie de subcuestiones y tendencias tales como la agilidad manufacturera, los baremos de mejor práctica, la gestión tecnológica integrada, etc., cada una con varias connotaciones diferentes en cuanto a las políticas a corto y largo plazo, las cuales merecen, y recibirán, atención individual en ediciones futuras de este Informe respecto al triángulo Tecnología-Empleo-Competitividad. Sin embargo, en este primer artículo, la atención está enfocada en las tendencias del empleo en la fabricación y en cómo se verán afectadas por la constante revolución tecnológica.

Durante los últimos 25 años el empleo en la fabricación ha descendido ...

En el conjunto de la OCDE, la importancia relativa de la fabricación en términos del rendimiento ha permanecido estable durante más o menos los últimos 25 años. No obstante, en términos del empleo, su incidencia ha descendido de un 40% a menos del 30% entre 1970 y 1992, acompañada de una subida paralela en la importancia del empleo en el sector de servicios.

... y en Europa las pérdidas no se han visto compensadas por las ganancias en el sector de servicios

Europa deja de absorber la pérdida del empleo en el sector manufacturero

No obstante, se puede apreciar que las mejoras de productividad necesarias para mantener la proporción estable del rendimiento manufacturero han sido sustanciales, liberando beneficios y capital para fomentar más desarrollo y crecimiento generador del empleo, no sólo dentro del sector de los servicios sino también en nuevas actividades manufactureras impulsadas por la demanda. Así se constata un aumento del 4% en el número absoluto de empleos en el sector manufacturero en Japón durante las décadas de los '70 y '80, y un aumento similar del 1,5% en EE.UU. Sin embargo, la cifra correspondiente de la UE durante el mismo período es una reducción dramática del 20% (OCDE, Estudio del Empleo 1994). Por otra parte, se conoce bien por la atención prestada al problema global del desempleo en Europa, que el sector de servicios europeo no ha sido capaz, ni de lejos, de compensar las pérdidas en el sector manufacturero. (Hay un desglose detallado de estos datos por región, tiempo y sector, con debida consideración de las variaciones cíclicas a corto plazo, en el estudio reciente de la OCDE sobre la Tecnología, la Productividad y la Creación de Empleo, 1996, Capítulo 4).

Los países que han dedicado sus esfuerzos a los mercados en auge de alta tecnología son los que tienden a crear más empleo

Los motivos del predicamento de la UE son múltiples y complejos. Teniendo presente el panorama global, y adoptando una postura esencialmente tecnológica, nuestro análisis parte de la observación de la OCDE de que los países que se han adaptado mejor a las nuevas tecnologías y que han centrado la producción y las exportaciones en los mercados en auge de alta tecnología, son los que tienden a crear más puestos de trabajo.

Los datos comerciales revelan la competencia Europa en las industrias de baja-media tecnología y en una de alta tecnología - los productos farmacéuticos

Un reciente análisis agregado a nivel de la UE de las estadísticas del comercio sectorial, nos ofrece un cuadro lúgubre de la situación (Panorama de la Industria de la UE 1995: DRI). Primero, en términos de la creación de la capacidad comercial y tecnológica (o sea, la inversión en las actividades innovadoras y de investigación), la posición actual de Europa es débil en el área de rápida expansión de la IT y la electrónica, que es la fuerza motriz de la revolución tecnológica actual, respaldando la generación de muchos productos, servicios y puestos de trabajo nuevos por toda la economía. Segundo, la composición del comercio en la UE revela una especialización sectorial muy esparcida y relativamente débil principalmente en las industrias de media y baja tecnología, tales como los textiles, el calzado, los aparatos domésticos, etc., y en sólo un sector de alta tecnología - los productos farmacéuticos. Esto puede contrastarse con la especialización más concentrada y especializada en la exportación de productos y servicios de alta tecnología, como por ejemplo el aeroespacial en EE.UU. y los sectores eléctrico y electrónico tanto en EE.UU. como en Japón. Tercero, incluso en sectores tales como la ingeniería mecánica y los productos químicos, el liderazgo de la UE puede verse amenazado en el futuro por las mayores inversiones en I+D realizadas por nuestros competidores, en particular por Japón, las cuales, según algunos indicadores de patentes, empiezan a generar resultados.

Mientras que esta situación global de la fabricación en la UE es lo que se desprende principalmente de las estadísticas de los Estados Miembros más grandes, lo que ocultan los datos agregados es que los Estados Miembros más pequeños, tales como Finlandia, y notablemente Irlanda, han desarrollado una marcada especialización en la fabricación de alta tecnología y están cosechando los beneficios, con tasas de crecimiento del PIB del 5% y 6,5% respectivamente en 1995 (las dos más altas de la OCDE y más del doble del promedio europeo). Paradójimamente, tanto Irlanda como Finlandia padecen graves tasas de desempleo del 14,5% y 18% respectivamente. En el caso de Irlanda, que desde hace 10 años viene registrando la tasa de crecimiento más alta de la OCDE (>5%), se conjetura actualmente que el desempleo puede haber comenzado un paulatino descenso, siendo su sector manufacturero de alta tecnología, orientado hacia la exportación, uno de los creadores netos primarios de nuevos puestos de trabajo.

El crecimiento del empleo dentro de las empresas tiene correlación con el crecimiento del mercado en conjunto, con la cuota de mercado mantenida por la empresa y con los márgenes de beneficio firmes

En referencia a la observación de la OCDE citada más arriba, el vínculo que existe entre la fabricación de alta tecnología y la creación neta de trabajo es válido por cuanto se refiera a los mercados que registran una elevada tasa de crecimiento y desarrollo lateral. Esto está corroborado por otro estudio reciente (Panorama de la Industria de la UE 1995: PIMS/IMI), el cual analiza datos recopilados de 3.000 negocios en EE.UU. y Europa. Demuestra que las tasas de generación de empleo más altas dentro de las empresas guardan una clara correlación con la evolución de la porción de mercado sostenida por la empresa, el crecimiento del propio mercado y el crecimiento de los márgenes de beneficio. El mismo estudio muestra que muchas más empresas norteamericanas operan en los mercados de alto crecimiento que las europeas.

¿ Puede Europa recuperar los atrasos ?

La pregunta es, entonces, ¿ qué se puede hacer en Europa para aprovechar mejor las nuevas oportunidades y posibilidades del empleo en el sector manufacturero ? Aquí también las respuestas son múltiples y complejas, pero todavía cabe aplicar un razonamiento más simplístico.

Algunos observadores recomiendan que la política industrial pública debería subrayar, y dedicarse a mantener y reforzar, aquellas industrias en las que la UE tiene una fuerte ventaja comparativa. Esto parece ineludible por lo pronto y a plazo medio. Pero dado que se trata esencialmente de los sectores de media a baja tecnología, a la larga esto resultaría totalmente insuficiente, ya que a la luz de la evidencia presentada más arriba, estos sectores brindan escasas perspectivas de generar nuevo empleo, y están expuestos cada vez más a la competencia de precios a medida que las mercancías asociadas descienden por la cadena de valores añadidos y los nuevos países industrializados se ponen al nivel de los demás.

Puede que EE.UU. y Japón no encuentren fácil mantener sul liderazgo

El parecer expresado más arriba evidentemente es mucho más simplista que la realidad - donde los márgenes de valor añadido de ciertas mercancías de alta tecnología pueden verse seriamente mermados, mientras que otras mercancías normalmente asociadas con los sectores de media o baja tecnología pueden conseguir un valor añadido muy alto. Debe considerarse a la luz de la siguiente pregunta - ¿ está condenada Europa a convertirse en una economía de media tecnología relegada a seguir el liderazgo en alta tecnología de Japón y EE.UU., teniendo que conformarse con cuotas sobrantes en los mercados en auge recién creados y siempre a la zaga del desarrollo de las tecnologías punteras ? La respuesta es - no necesariamente, por las siguientes razones. Primero, las ventajas comparativas derivadas del carácter tecnológico del negocio y/o de la especialización regional son mucho más frágiles que las formas tradicionales de ventaja comparativa fundadas en el doble factor de la mano de obra y el capital. Una ventaja competitiva y un liderazgo duraderos sólo pueden mantenerse a través de un proceso continuo de renovación. Segundo, inspirándose en los análisis microeconómicos, los negocios 'retadores' con una porción minoritaria, viniendo por detrás de los líderes del mercado, tienen más probabilidades de convertir la innovación en un valor económico, y en su día de derrocar a los incumbentes. (Panorama de la Industria de la UE 1995: PIMS/IMI).

La iniciativa privada desempeñará un papel clave en la revitalización de la fabricación europea

Si la fabricación europea ha de recuperar su antigua vitalidad, parece claro que el determinante será la capacidad de la política de estimular desde las raíces y propiciar el desarrollo de las empresas conjuntasde iniciativa privada y las ideas empresariales que muestren posibilidades de adelantarse a una posición ventajosa, y luego a la preeminencia en el escenario internacional.

La transición de la sociedad industrial a la sociedad de la información debe vigilarse y gestionarse

No obstante, con respecto al empleo, todavía existe la incógnita de si, haya o no haya mercados de gran crecimiento, el nuevo paradigma de la fabricación se resolverá en una era en la que la tecnología y la automatización habrán generado obsolescencia en ese componente de la fabricación que corresponde a la mano de obra. La historia nos ofrece el ejemplo de la agricultura donde se ha producido precisamente esta circunstancia. La cesión de la sociedad agrícola ante la sociedad industrial ha conllevado trastornos, pero en conjunto beneficios también para el bien de toda la humanidad. Si la sociedad industrial está a punto de ceder ante lo que se llama la sociedad de la información, o algo parecido, será preciso vigilar y gestionar adecuadamente los efectos sobre la sociedad de los cambios consiguientes.

Pero si con el tiempo parece que la historia está repitiendo lo ocurrido en la fabricación, quizás no importa, ya que la inquietud puede tener su origen en los problemas de definición. Los observadores, y las mismas empresas, ya hablan de, o desdibujan a propósito, la distinción entre los servicios y la fabricación, con sugerencias como que el contenido correspondiente al servicio, o esa porción del valor añadido de los productos fabricados que se deriva de los servicios, a menudo puede exceder al valor intrínseco del producto en sí (p.ej. los productos alimenticios elaborados, etc.) - un tema que quizás merezca ser objeto de un posterior artículo.

Frasas clave: desempleo, especialización comercial, exportación, fabricación, alta tecnología, competitividad

Referencias:

· IEEE Spectrum, 1993,- Edición especial Manufacturing á la carte, Sept.1993

· OCDE Estudio del Empleo, 1994

· OCDE, 1996, Study on Technology, Productivity and Job Creation

· Panorama de la Industria de la UE, 1995, DRI - Highlights on industrial competitiveness: the trade performance of the EU manufacturing industry - p.1 ff.

· Panorama de la Industria de la UE, 1995, PIMS/IMI - Building business: evidence from Europe & North America on growth, competitiveness and jobs p.149 ff.

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