Evers, Tilman: Logos und Sophia. Das Konigsportal und die Schule von Chartres.

Autor:Reinhardt, Elisabeth
 
EXTRACTO GRATUITO

EVERS, TILMAN Logos und Sophia. Das Königsportal und die Schule von Chartres, Verlag Ludwig, Kiel, 211, 171 pp., 11 figs.

La motivación remota de esta monografía fue una experiencia estética del autor, Tilman Evers, cuando a la edad de catorce años visitó por primera vez la catedral de Chartres con su padre, el conocido historiador del arte Hans Gerhard Evers (p. 10). Aunque su camino profesional, de ciencias políticas y sociología, le llevó en otra dirección, Chartres siguió siendo un foco de interés. Lo ha sido especialmente en esta última década, en que tuvo ocasión de explorar in situ el patrimonio histórico-cultural de Chartres, en particular el de su catedral y más en concreto una de sus portadas: la occidental, el llamado Portail Royal. El resultado de sus investigaciones está recogido en este libro, cuyo título ya sugiere el enfoque del trabajo: la portada real considerada en su contexto suscita unas reflexiones dirigidas a la búsqueda de significados.

El desarrollo comienza por el contexto. La escuela de Chartres, en su significado material-local como escuela catedralicia, se remonta a san Fulberto quien en 998 le dio el primer impulso vigoroso que continuó bajo sus sucesores hasta alcanzar su cota más alta de prestigio en la primera mitad del siglo XII bajo los cancilleres Bernardo de Chartres, Gilberto de Poitiers y Thierry de Chartres. Como institución eclesiástica de enseñanza se parecía a otras tantas escuelas catedralicias, pero ya a primera vista se distinguía de ellas por la amplitud del programa y la altura intelectual de la enseñanza. En efecto, las siete Artes liberales se enseñaban todas, dando la misma importancia al quadrivium --aritmética, geometría, astronomía y música-- que al trivium --gramática, retórica, dialéctica-- destinado a la comprensión y expresión exacta de los contenidos. Esto implicaba la acogida del patrimonio intelectual de la Antigüedad, que en Chartres se hizo con creces. El testimonio más claro es el Heptateuchon de Thierry de Chartres, cuyo prólogo, traducido al alemán, figura como anexo al libro de Tilman Evers. Pero lo característico de Chartres no era acumular erudición, sino la unidad del saber; no conocimientos paralelos, sino integrados, formando una unidad con la enseñanza de la Revelación. "Para los magistri de Chartres, comenta el autor, esta unidad --aunque no fuera comprendida todavía-- tuvo que existir desde el principio como obra del único Dios Creador. Igualmente, los pueblos y...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA