Litigación internacional y proceso laboral: nuevos tiempos y viejas exigencias

Autor:José Manuel Gámez Jiménez
Páginas:29-70
 
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1. LA VOCACIÓN TRANSNACIONAL DE
LAS RELACIONES INTERSUBJETIVAS
La vida social no se agota en el interior de las fronteras de un
pueblo, territorio o nación. Desde époc as remotas, habitantes de
diferentes pueblos y civilizaciones, movidos por un sinfín de razo-
nes e intereses, han traspasado voluntariamente las fronteras de su
territorio para entablar entre sí relaciones intersubjetivas de tráfico
externo.11
11 Vid. M. AGUILAR NAVARRO, Derecho Internacional Privado, Vol. I, Tomo II,
Parte Primera, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1982, pp. 15
y ss. Cfr. J. A. CARRILLO SALCEDO, Derecho Internacional Privado. Introduc-
ción a sus problemas fundamentales, Tecnos, Madrid, 1971, pp. 22 y ss. Véase,
asimismo, J. Mª. ESPINAR VICENTE, Teoría General del Derecho Internacional
Privado, Monografías de Derecho Internacional Privado, Vol. I., Universidad
de Alcalá, 2000, pp. 47 y ss. Desde un punto de vista antropológico, la ten-
dencia del hombre a traspasar los límites territoriales de un pueblo, territorio,
etc., se manifiesta ya desde el origen mismo de la especie humana cuando
los primeros homínidos se expandieron desde África hacia el exterior, vid. M.
29
CAPÍTULO I
Litigación internacional y
proceso laboral: nuevos tiempos
y viejas exigencias
EL PROCESO LABORAL INTERNACIONAL30
En consecuencia, la vocación transnacional de las relaciones in-
tersubjetivas es una constante que se repite a lo largo de la historia
con unos rasgos e intensidad variables en función de la idiosincrasia
de los protagonistas, los recursos científico-tecnológicos y el contexto
social, político, económico, cultural, etc., existente en unas determi-
nadas coordenadas de espacio y tiempo.12
Las relaciones intersubjetivas de tráfico externo han ido incre-
mentándose de forma paulatina con el transcurso del tiempo. Sin em-
bargo, a partir de las últimas décadas del S. XX, se observa un aumento
exorbitante estrechamente vinculado a la configuración, cada vez más
pronunciada, de un espacio transnacional de integración, interdepen-
dencia e interconexión socioeconómica, cultural, ideológica, etc.13
KAPLAN, Estado y Globalización, UNAM, México, 2002, pp. 13 y ss. Cfr. M.
G. SCHMIDT, Historia del Comercio Mundial, (Trad. M. Sánchez Sarto), Labor
S.A., 2ª Ed., Barcelona-Madrid-Buenos Aires-Río de Janeiro, 1938.
12 La voluntad humana se erige en la fuerza que mueve a los individuos de un
grupo social a expandirse ad extra, si bien, esta voluntad primaria se halla
mediatizada por determinados condicionantes sociales que, en palabras de
Ihering, actúan como palancas del movimiento social: por un lado, las palan-
cas inferiores o egoístas (el salario y la coacción) y, por otro, las palancas su-
periores, morales o éticas (el sentimiento del deber y del amor), vid. R. VON
IHERING, El fin en el Derecho, (Trad. Diego Abad de Santillán), Comares,
Granada, 2000, pp. 69 y ss. Por otro lado, adviértase que los pueblos y/o di-
ferentes grupos sociales tienen en común el suelo del planeta donde habitan,
pero esta comunidad no es de tipo aislacionista, sino más bien susceptible de
interacción física, es decir, abierta a una relación universal de uno con todos
los demás, vid. I. KANT, La metafísica de las costumbres, (Tít. orig. Metaphysik
der Sitten, Trad. Adela Cortina Orts y Jesús Conill Sancho), RBA S.A., Barce-
lona, 2002, pp. 192 y ss.
13 La vida de los pueblos se ha desarrollado históricamente y se desenvuelve hoy
más que nunca en contacto recíproco de unos con otros, en una especie de
CAPÍTULO I. LITIGACIÓN INTERNACIONAL Y PROCESO LABORAL: NUEVOS TIEMPOS… 31
El incremento progresivo de movimientos migratorios, empre-
sariales, profesionales y turísticos, de índole transnacional, ha influi-
do decisivamente en el desarrollo de las relaciones de tráfico externo.
La casuística es infinita en un mundo contemporáneo donde las si-
tuaciones privadas internacionales aumentan vertiginosamente, pro-
vocando una intensificación de relaciones espaciales entre ordena-
mientos jurídicos distintos.14
En medio de este frenesí cosmopolita, como un sello distintivo
de nuestro tiempo, los Estados se hallan inmersos en una escalada de
integración, interdependencia e interconexión socioeconómica, cul-
tural, ideológica, etc., que arrastra a todas las zonas del planeta ase-
comunidad internacional que tiene la loable consecuencia de pulir las imper-
fecciones de cada pueblo, vid. R. V. IHERING, El espíritu del Derecho Romano
en las diversas fases de su desarrollo, Comares, Granada, 1998, pp. 5 y ss.
14 Vid. A. MARÍN LÓPEZ, Derecho Internacional Privado Español, Vol. I, Parte
General, 9ª Ed., Granada, 1994, pp. 16 y 17. Cfr. N. BOBBIO, Teoría General
del Derecho, Debate, Madrid, 2ª Reimp., 1993, pp. 265 y ss. Una exposición
de los posicionamientos defendidos en torno a las relaciones existentes entre
distintos sistemas jurídicos, puede encontrarse en la obra de M. VAN DER
KERCHOVE / F. OST, El sistema jurídico entre orden y desorden, (Tít. orig. Le
système juidique entre ordre et desordre. Trad. Isabel Hoyo Sierra), Servicio de
Publicaciones, Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Ma-
drid, Madrid, 1997, pp. 161 y ss. Véase, asimismo, el estudio referente a la
pluralidad de sistemas jurídicos y a sus relaciones intersistémicas en la obra
de V. FERRARI, Acción jurídica y sistema normativo. Introducción a la Sociología
del Derecho, (Tít. orig. Lineamenti di sociología del diritto. Azione giuridica e sis-
tema normativo. Trad. Andrea Greppi), Dykinson, Madrid, 2000, pp. 253 y
ss. Con estos argumentos de partida, el Derecho Internacional Privado tiene
la misión de regular el tráfico externo, respetando la existencia real de un
pluralismo jurídico y garantizando la continuidad jurídica en el espacio, vid.
M. AGUILAR NAVARRO, Derecho Internacional Privado, op. y loc. cit., p. 17.

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