La Ley 13/2005 de Matrimonio Igualitario' y la FELGTB

Autor:Boti García Rodrigo
Cargo:Presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.
Páginas:321-323
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 321

La Ley 13/2005, de 2 de julio de 2005, de modificación del Código Civil en materia de matrimonio, vino a otorgar la plena ciudadanía a quienes aún estaban privados de ella. Una ley que reconoce la dignidad del colectivo LGTB, una ley que no va contra nadie, que no recorta los derechos de nadie, que no amenaza a nadie. Una ley que, al contrario, amplía derechos y concede la igualdad legal a quienes antes eran desiguales. Esta ley modifica el existente Código Civil para "abrir" el matrimonio a toda la ciudadanía, sin distinción alguna: las mismas leyes, el mismo tratamiento por parte del Estado para todas las personas.

La Ley de Matrimonio Igualitario fue el resultado del empeño y de la lucha de años de la FELGTB, articulando una estrategia clara para su consecución.

La Resolución 28/1994 del Parlamento Europeo, que recomendaba se pusiera fin a la prohibición de contraer matrimonio o de acceder a regímenes jurídicos equivalentes a las parejas de hombres o de mujeres, garantizando a dichas uniones los plenos derechos y beneficios del matrimonio, marca un punto de infiexión fundamental en la estrategia que hasta este momento desarrollaba el activismo en nuestro país. Mientras otros grupos continuaban en la reivindicación de la Ley de Parejas estatal, la FELGTB a principios del 2000 empeñó su lucha en una exigencia novedosa: la exigencia del matrimonio. Superando la reivindicación de leyes que nos dijeran iguales pero diferentes, la Federación se planteó como objetivo la consecución de la igualdad legal, en una lucha que para nosotros era más que una mera cuestión de derechos en sentido estricto: los derechos nos correspondían por ciudadanía; la nuestra era una lucha por la igualdad y sobre todo por la dignidad; una ley que nos señalara como diferentes no nos valía de nada, tenía que ser la misma ley para toda la ciudadanía que diera cuenta de nuestra igualdad.

Amparamos nuestra exigencia en textos internacionales, en resoluciones del Parlamento Europeo y en la Constitución española, basándonos en la indignidad de nuestra desigualdad y en la dignidad democrática de nuestra reivindicación. Hablamos de matrimonio visibilizándolo como una ley civil. Explicamos qué significa realmente el matrimonio, cómo la ley

Page 322

de matrimonio civil fue la primera ley emanada de la Constitución francesa y de qué manera se ha utilizado históricamente para privar o conceder plena ciudadanía a grupos sociales excluidos de ella, como contrato...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA