Intervención pública y toma de decisiones

Autor:Luis Franco Sala
Cargo del Autor:Profesor titular de Política Económica, Universidad de Barcelona
Páginas:49-78
RESUMEN

III.1. Una intervención pública necesaria dada la situación III.2. La opinión pública III.3. Técnicas económicas para la toma de decisiones a) Análisis coste-beneficio b) Análisis coste-eficacia c) Análisis multicriterios (programación con objetivos múltiples) d) Análisis riesgos-beneficios e) Análisis decisorio f) Evaluación de impacto ambiental (EIA) III.4. El gasto público

 
ÍNDICE
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III 1. Una intervención pública necesaria dada la situación

En los dos capítulos anteriores se ha expuesto, desde el más convencional análisis económico, la inadecuación del mercado con relación a la protección y mejora del entorno, así como las limitaciones de la solución negociada para resolver los problemas de la contaminación de los recursos. Ello es por sí mismo justificación para una intervención pública dirigida a preservar y mejorar el medio ambiente; si bien lo que exige definitivamente la misma es la deficiente situación medioambiental que existe incluso en países o zonas donde se considera que hay «concienciación» sobre estos problemas. Los datos citados a continuación son una muestra de ello.

En materia de aguas la tabla IILl y su correspondiente gráfica indican, en porcentajes, la población de varios países de la OCDE que se encuentra conectada a una estación de tratamiento de aguas residuales. Los datos se refieren al último año disponible1. Aunque en el ámbito de la OCDE se han efectuado importantes progresos desde 1970, de la observación de los datos expuestos se desprende que, a finales de los años ochenta y principio de los noventa, existen varios países (Turquía 0,8%, Islandia 6%, Grecia 10%, Portugal 20,9%, Bélgica 22,9%, Japón 42%, e Irlanda 44%) en los cuales ni siquiera la mitad de la población evacúa sus aguas residuales pasando por una planta de tratamiento. España se encuentra en una situación discreta dentro del conjunto, si bien es negativa en términos absolutos, con un 53,6% de la población en 1990.

Respecto a la atmósfera, durante los últimos veinte años, en los países de la OCDE se han aplicado diversas políticas (limitación del contenido de azufre y plomo en los combustibles o el control de las emisiones de las grandes instalaciones industriales, por ejemplo) tendentes a reducir las emisiones y las concentraciones de los contaminantes atmosféricos clásicos (S02, NOx, CO, partículas, 03,...). Gracias a ello las concentraciones de dióxido de azufre en las zonas urbanas han disminuido

una media entre el 30 y el 75 por ciento, las concentraciones de partículas se han visto disminuidas en las ciudades de una media de 50 a 100 |ig/m3 al principio de los años setenta a unos niveles situados entre 20 y 60 |ig/m3 a principio de la década actual, o las concentraciones de plomo en áreas urbanas han bajado un 85 por ciento de media en América del Norte y aproximadamente un 50 por ciento en las grandes ciudades europeas. Sin embargo, las emisiones de NOx generalmente han aumentado desde inicio de los años setenta, no son siempre respetadas en numerosos países de la OCDE las normas de calidad del aire y las líneas directrices adoptadas por la OMS para el NOz y el 03, el entorno atmosférico se deteriora en las zonas rurales y retrasadas de numerosas regiones de los países de este ámbito (OCDE, 1991a: 52-53), o las emisiones de dióxido de carbono (C02)2 procedentes de combustibles fósiles no han dejado de incrementar desde 1960 en términos generales. Esta última tendencia se aprecia claramente en la tabla y gráfica III.2, donde se recogen los datos relativos al período 1960-1991 para los países de la OCDE, así como los totales relativos a la Unión Europea (cuando era comunidad de doce miembros) y el conjunto del planeta. Estos dos han experimentado unos aumentos del 70,65 por ciento y del 135,40 por ciento respectivamente entre 1960 y 1991, significando las emisiones de la CE12 el 14,16 por ciento del total mundial en el último año considerado. En el caso de España hay un incremento del 373,09 por ciento durante la misma época, relacionado con el crecimiento industrial y económico que ha tenido.

Tabla III.1. Porcentaje de población conectada a una estación de tratamiento de aguas residuales

País Año Población conectada (%)
Bélgica 1980 22,9
Dinamarca 1989 98,0
Alemania 1990 85,9
Grecia 1987 10,0
España 2990 53,6
Francia 1990 68,3
Irlanda 1991 44,0
Italia 1987 60,7
Luxemburgo 1991 84,1
Holanda 1990 93,0
Portugal 1989 20,9
Gran Bretaña 1991 87,3
Austria 1989 72,0
Finlandia 1989 76,1
Islandia 1990 6,0
Noruega 1990 57,0
Suecia 1990 95,0
Suiza 1989 95,0
Turquía 1990 0,8
EE.UU. 1985 74,0
Canadá 1990 70,0
Japón 1987 42,0

Fuente: Eurostat (1994), resultado de la colaboración Eurostat/OCDE. Gráfica III.l

Porcentaje de población conectada a una estación de tratamiento de aguas residuales

(Gráfico en Documento Pdf)

Elaborada con datos de la tabla III.l.

Tabla III.2 Emisiones de dióxido de carbono (C02) procedentes de combustibles fósiles en millones de toneladas según países de la OCDE y total mundial, 1960-1991.

País 1960 1970 1980 1991
Bélgica 83,5 127,6 133,2 116,0
Dinamarca 30,1 64,0 63,5 62,2
Alemania 531,2 741,1 793,3 967,6
Grecia 8,4 21,6 47,5 72,9
España 47,2 202,3 198,2 223,3
Francia 264,6 425,0 476,7 384,9
Irlanda 10,2 19,1 24,8 31,8
Italia 102,1 284,6 366,5 400,5
Luxemburgo 14,5 15,9 14,6 13,1
Holanda 75,4 131,2 151,8 161,2
Portugal 7,7 12,5 25,2 41,6
Gran Bretaña 619,1 675,3 575,7 586,4
Austria 29,0 49,0 59,0 63,0
Finlandia 15,0 41,0 60,0 57,0
Islandia 2,0 2,0 2,0
Noruega 13,0 28,0 32,0 32,0
Suecia 48,0 98,0 75,0 56,0
Suiza 18,0 39,0 42,0 45,0
Turquía 16,0 39,0 75,0 142,0
EE.UU. 2.873,4 4.267,0 4.913,0 5.035,0
Canadá 188,0 342,0 439,0 435,0
Japón 223,1 781,0 937,0 1.079,0
CE12 1.794,0 2.620,2 2.871,0 3.061,5
Mundo 9.181,3 14.640,0 18.792,0 21.613,0

Fuentes: Eurostar para los Estados miembros; para los demás: Carbón Dioxide Information and Analysis Center (EE.UU.) hasta 1970, OCDE para 1980-1989; citadas por Eurostat (1994).

Gráfica III.2

(Gráfico en Documento Pdf)

Elaborada con datos de la tabla III.2.

En cuanto a los suelos, las capas superiores se están perdiendo o se están produciendo en ellas otras formas de degradación derivadas de actividades humanas en todas las zonas del mundo. La tabla y gráfica IIL3 muestran la cuantificación, en millones de hectáreas y en porcentajes, de las superficies deterioradas desde 1945. Así, como consecuencia del elevado número de cabezas de ganado y las prácticas de explotación al respecto, se ha provocado el desgaste de 679 millones de hectáreas (lo que afecta al 20 por ciento de las praderas y pastizales del mundo). La deforestación irracional ha generado la destrucción de 579 millones de hectáreas. La aplicación de métodos agrícolas inadecuados ha perjudicado 552 millones de hectáreas (Postel, 1994: 31-35). La explotación de vegetación para uso doméstico y las actividades bioindustriales han contribuido a la degradación de otras 155 millones de 'hectáreas. En suma, 1.965 millones de hectáreas de tierras degradadas consecuencia de actividades humanas en el conjunto del planeta, desde 1945 hasta el inicio de los años noventa; lo que representa un 17 por ciento del total. Europa, con un 23 por ciento, es la zona donde en términos relativos el impacto ha sido mayor.

Tabla III.3. Degradación de tierras derivada de actividades humanas en todo el mundo, desde 1945 al presente

Región Pastoreo excesivo Deforestación Mala gestión Otras (1) Total
Millones de hectáreas Porcentajes
Asia 197 298 204 47 746 20
África 243 67 121 63 494 22
Suramérica 68 100 64 12 244 14
Europa 50 84 64 22 220 23
América del N. y C. 38 18 91 11 158 8
Oceanía 83 12 8 0 103 13
Mundo 679 579 552 155 1.965 17

Nota 1: Incluye explotación de vegetación para uso doméstico (133 millones de hectáreas) y actividades bioindustriáles, como la contaminación (22 millones de hectáreas).

Fuentes: Worldwatch Institute, basándose en «The Extent of Human-Induced Soil Degradatio».

Anexo 5 en L.R. Oldeman et al., «World Map of the Status of Human-Induced Soil Degradation».

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Centro Internacional de Referencia e Información de

Suelos. Wageningen (Holanda), 1991. Citadas por Poste! (1994).

Gráfica III.3.

(Gráfico en Documento Pdf)

Elaborada con datos de la tabla III.3.

En la actualidad la práctica totalidad de la población se beneficia de los servicios municipales de recogida de basuras en la mayoría de los países de la OCDE. La tabla y gráfica III.4 presentan las tendencias en cantidad total y en kilogramos por habitante de residuos municipales3 producidos durante la década de los años

ochenta en estos países. La situación varía considerablemente de unos países a otros. En ello influyen los diferentes patrones de consumo, las estructuras industriales o las diversas políticas y servicios de gestión de los residuos. Sin embargo, salvo excepciones (caso de Alemania), se observa de forma general que tanto las cantidades totales como por habitante han aumentado ostensiblemente durante este período. Para el caso de España, en concreto, el incremento ha sido del 24,21 por ciento para el total y del 19,25 por ciento respecto a los kilogramos por habitante. El aumento continuo de los residuos municipales es una muestra más de que la sociedad occidental sigue en la senda del consumismo, sin ser plenamente consciente del impacto que ello implica para el entorno.

Tabla III.4. Cantidad de residuos municipales

1.000 t. Kg/habitante
País 1980 (1) 1990 (2) 1980 (3) 1990(4)
Bélgica 3.082 3.410 313 343
Dinamarca 2.046 2.430 399 475
Alemania 21.417 21.172 348 333
Grecia 2.500 3.000 259 296
España 10.100 12.546 270 322
Francia 15.570 18.510 289 328
Irlanda 640 1.100 188 312
Italia 14,041 20.033 252 348
Luxemburgo 128 170 351 445
Holanda 7.050 7.430 498 497
Portugal 2.091 2.538 213 257
Gran Bretaña 15.500 20.000 312 348
Austria 1.673 2.506 222 325
Finlandia 3
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