Activos inmobiliarios convertibles en renta como complementos a la pensión por jubilación

Autor:Amaia Jone Betzuen Álvarez
Cargo:Profesora Asociada del Dpto. Economía Financiera II
Páginas:165-193
RESUMEN

El trabajo que se presenta a continuación tiene por objeto mostrar la capacidad actual y futura de las pensiones de la Seguridad Social para cubrir las necesidades de las personas jubiladas, y estudiar las posibilidades de ciertos planes de ahorro-financiación complementarios, como son los activos inmobiliarios, para que una persona pudiera desarrollar su vida habitual con similar grado de... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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1. Introducción

En las últimas décadas, por medio de los distintos medios de comunicación hemos tenido la oportunidad de conocer la realidad sobre las pensiones de la Seguridad Social de nuestro país. Todas ellas sin exclusión señalaban que las prestaciones no serán suficientes en un futuro para cubrir nuestras necesidades habituales a la edad de jubilación.

Y esto es así, debido a varios problemas que confluyen hacia el mismo punto de encuentro. Por un lado, sabemos que la esperanza de vida de las personas en nuestro país ha ido aumentando década a década gracias a avances tecnológicos, médicos, etc. Es decir, vivimos más años y los vivimos en mejores condiciones de salud, con lo cual la esperanza de vida seguirá aumentando en las próximas décadas.

Por otro lado, la tasa de empleo a largo plazo en los últimos años no ha aumentado, sino que, más bien ha disminuido. Esto significa que una fuente importante de los fondos de la Seguridad Social está en retroceso. Con lo cual, no es de extrañar que las afiliaciones nuevas a la Seguridad Social no sean lo suficientemente importantes como para que en un futuro, el sistema de previsión social del Estado español sea capaz de dar cobertura a las pensiones por jubilación como lo ha venido haciendo en las últimas décadas.

Al menos que los problemas antes descritos se solventen, no podremos esperar que hacia el futuro podamos disfrutar de una calidad de vida parecida a la que gozábamos en activo.

Una de las soluciones que se propone desde el gobierno del Estado es la posibilidad de aumentar la edad de jubilación (trayendo consigo un cambio en la computación de los años a tener en cuenta para el cálculo de las pensiones por jubilación). Pero... ¿Sería la misma para todos los sectores o tipos de trabajo? ¿Debería ser voluntaria?

Independientemente de las respuestas que podríamos dar a cada una de estas preguntas, en este artículo se proponen distintos planes alternativos y complementarios a la prestación por jubilación por parte de la Seguridad Social, que resolverían en gran parte nuestros problemas económicos a la edad de jubilación: los activos inmobiliarios convertibles en renta.

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2. El alcance de la prestación pública

Es cada vez más evidente que las prestaciones para afrontar la vejez, desde el punto de vista de la cobertura pública son limitadas. Si a esto le añadimos que el actual ritmo de envejecimiento de la población es muy acusado y que hacia el futuro lo será aún mayor, el resultado es que no nos queda más remedio que afrontar la adecuación de la financiación a la vejez lo antes posible.

Como es sabido, en España la financiación de la vejez se centra básicamente en la prestación pública de Seguridad Social. Esta prestación se complementa en algunos casos con prestaciones complementarias en forma de planes de pensiones o planes de previsión social, y con ciertos tipos de ahorros en productos financieros. Pero la realidad es que existe en nuestro país un importante volumen de ahorro en vivienda y que escasamente se utiliza para estos menesteres.

Según estudios recientes Ipsos Eco-Consulting et al. (2003), Banco de España et al. (2004) o Banco de España et al. (2005), al analizar el alcance de la prestación pública se observa que la pensión media mensual para la población mayor de 65 años, en nuestro país, no es muy elevada, aunque superior a algunos de los países de nuestro entorno. A modo de justificación presentamos la siguiente tabla en la que se incluyen valores correspondientes a la pensión media en el Estado español.

Tabla n.º 1

Pensión Media en el Estado español

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Fuente: INE.

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En un extenso estudio realizado por Watson Wyatt et al. (2004) se concluye que, un jubilado a los 65 años en España, con un sueldo bruto anual de 30.000 euros al final de su carrera profesional, lo que correspondería, con todos sus complementos y antigüedad, a algunos titulados medios -como por ejemplo maestros de primaria y a otros profesionales cualificados- percibe una pensión pública del 81% de su salario, es decir, 24.300 euros al año distribuidos en 14 pagas. Esto le convierte, en Europa, en un pensionista aceptable si se tiene en cuenta que sólo delante de los españoles se encuentran los jubilados de Luxemburgo, Noruega, Austria, Holanda, Bélgica, Alemania y/o Francia. Detrás quedarían Portugal, Italia, Finlandia, Irlanda y Reino Unido.

Las estadísticas que estamos manejando nos muestran que esta pensión irá perdiendo capacidad adquisitiva hacia el futuro. Esto es, para los sucesivos años el ratio de pensión media de Seguridad Social respecto al nivel salarial medio del último año previo a la jubilación irá disminuyendo. Si a esto se le une que previsiblemente la base reguladora para el cálculo de la pensión de Seguridad Social será calculada teniendo en cuenta un periodo de la vida laboral del trabajador cada vez más amplio, el resultado es que la pensión media irá disminuyendo en términos relativos sin duda alguna.

Por otra parte, como es sabido, la financiación de las pensiones por parte de la Seguridad Social sufrirá serias dificultades. Como autora de este artículo, así lo entiendo y para ello, se analizarán a modo de reflexión, entre otros, los siguientes factores de los cuales depende claramente el porvenir de la Seguridad Social.

2.1. El incremento de la esperanza de vida

Si analizamos lo que representa el periodo de supervivencia a la jubilación se observa que, en la práctica, va aumentando1y lo hace a un ritmo acelerado en los últimos años. En efecto, en sus orígenes la Seguridad Social financiaba las rentas de los mayores a partir de los 65 años, pues era ésta la edad que se consideraba física y legalmente como la edad de jubilación ordinaria y acorde con el periodo de super-vivencia. Hoy en día, esta referencia, estaría situada en torno a los 70 o 75 años.

Hay que pensar también que el alargamiento de la esperanza de vida previsiblemente generará un incremento de las personas en situación de dependencia. Esto, unido a los costes sociales de asistencia y los costes de los tratamientos médicos, provocará un impacto significativo en los presupuestos del Estado en lo que a sanidad y presupuestos sociales se refiere.

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Por otra parte, los hábitos de consumo y las posibilidades de ocio de las personas mayores están cambiando de forma importante. En consecuencia, queda poco espacio para la duda, la financiación de la vejez habrá que adaptarla a la realidad actual del ciclo vital de las personas para que sea viable.

2.2. El incremento del colectivo de jubilados

Para el Estado supone un reto muy importante la necesidad de mantener la viabilidad y la sostenibilidad del estado del bienestar. En una situación de au

Tabla n.º 2

Evolución del colectivo de jubilados

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Fuente: INE: INEBASE: Cifras de población. Población según sexo y edad desde 1900 hasta 1991. INE, 2004.

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mento del número de personas mayores y de un alargamiento progresivo de la esperanza de vida, es obligado encontrar una respuesta eficaz en el futuro.

Si a todo lo anterior se le une el importante descenso de la natalidad, es evidente que se pone en cierto riesgo el sistema de jubilación público que existe en la actualidad visto desde la perspectiva de la fuente de financiación.

Para comenzar con estos estudios es necesario disponer o bien preparar previamente una base de datos de la situación de la vejez en España. Esto es imprescindible para poder obtener resultados cuantitativos a partir de los cuales poder tomar decisiones.

Para ello, se ha acudido a los estudios publicados por el IMSERSO (2005) junto con las proyecciones del INE (INEBASE), proyecciones de la población española, etc.

De dichos estudios hemos podido entresacar y elaborar la siguiente tabla, la cual nos permite disponer de la perspectiva de la evolución de la evolución de las personas mayores de 65 años, además de otras franjas de edades.

Una forma visual y simple de apreciar la evolución de los resultados anteriores es presentándolos de forma gráfica. Esto es lo que mostramos a continuación.

Gráfico 1

Evolución del colectivo de jubilados

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Fuente: INE: INEBASE: Cifras de población. Población según sexo y edad desde 1900 hasta 1991. INE, 2004.

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Como se puede apreciar, a partir de la tabla anterior, la evolución de las personas mayores es alarmante.

Una vez comprobada la insuficiencia, hacia el futuro, del nivel de prestaciones del sistema público de Seguridad Social, a través de la pensión relativa media y a través del problema de su financiación debido al incremento de la esperanza de vida y al esperado aumento de los pensionistas, se ahonda en la búsqueda de otras fuentes de financiación que complementen el sistema público de...

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