El fundamento de la cuestión de incostituconalidad: la duda de constitucionalidad

Autor:Marta Fernández de Frutos
 
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El fundamento en la cuestión de inconstitucionalidad: La duda de constitucionalidad

Una vez identificado el objeto de la cuestión de inconstitucionalidad hay que examinar el elemento en que encuentra su fundamento la decisión del órgano judicial de plantear la cuestión de inconstitucionalidad, esto es, la existencia de una duda sobre la constitucionalidad de una norma con rango de ley aplicable y relevante en el proceso. Si la cuestión de inconstitucionalidad es un procedimiento de control de constitucionalidad puesto a disposición de los órganos judiciales con la finalidad de que en los supuestos en que un juez deba aplicar en un proceso una norma con rango de ley que considere que puede ser contraria a la Constitución acuda ante el Tribunal Constitucional para que se pronuncie sobre esa posible contradicción con la Constitución, la duda de constitucionalidad constituye la condición lógica que motiva el planteamiento de la cuestión de inconstitucionalidad.

La cuestión de inconstitucionalidad sólo cobra sentido, en consecuencia, cuando el juez se encuentra ante una discordancia entre Constitución y norma con rango de ley aplicable en el proceso que no puede salvar por otros medios que acudiendo al Tribunal Constitucional. Esa discordancia que el juez advierte tendrá como presupuesto una determinada interpretación tanto de la norma que se pretende cuestionar como del precepto constitucional que se considera vulnerado, y en este sentido la interpretación en tanto que presupuesto de la duda de constitucionalidad condiciona la decisión del juez sobre el planteamiento de la cuestión de inconstitucionalidad. La interpretación de la norma y la duda de constitucionalidad son así elementos íntimamente conectados que motivan que en el examen de la duda de constitucionalidad que aquí se pretende realizar se haga referencia a esa previa interpretación de la norma y a la forma en que puede condicionar la decisión del juez sobre la posible inconstitucionalidad de la norma.

En el análisis de la duda de constitucionalidad el Capítulo se ordena en seis apartados. En el primer apartado se hace referencia al alcance de la duda de constitucionalidad. En el segundo se examina la necesidad de que la duda de constitucionalidad sea una duda del juez que ha de decidir el proceso. El tercer y cuarto apartado pretenden poner de manifiesto si es posible que la duda de constitucionalidad sea considerada, respectivamente, una duda interpretativa o una duda sobre la interpretación de la norma realizada por otros órganos judiciales. El quinto apartado analiza en que sentido la búsqueda de una interpretación conforme puede actuar como límite de la duda de constitucionalidad. Finalmente, el sexto apartado examina cómo la vinculación a la previa interpretación de la norma por el Tribunal Constitucional condiciona la duda de constitucionalidad.

En relación con el alcance de la duda de constitucionalidad se trata de establecer si para que el juez acuerde plantear la cuestión de inconstitucionalidad es necesario que esté convencido de la contradicción entre Constitución y norma que se pretende cuestionar o si es suficiente la existencia de una duda sobre la posibilidad de esa contradicción. Así, se intenta llegar a alguna conclusión sobre el papel que se atribuye al juez en la constatación de una posible vulneración del texto constitucional por una de las normas con rango de ley que deba aplicar en el curso de un proceso.

En el intento de delimitar la duda de constitucionalidad hay también que examinar si el juez cuando decide plantear la cuestión de inconstitucionalidad tiene que considerar que la norma puede ser contraria a la Constitución, o si, sin necesidad de asumir la duda de constitucionalidad como propia, es suficiente la instancia de alguna de las partes del proceso, la decisión de otro órgano judicial de plantear la cuestión de inconstitucionalidad, sus anteriores decisiones de plantear la cuestión en relación con la misma norma, o el planteamiento de una autocuestión de inconstitucionalidad por el Tribunal Constitucional.

Los apartados tercero y cuarto encuentran su justificación en el hecho ya mencionado de que la duda de constitucionalidad tiene como presupuesto una previa interpretación de la norma. Esto lleva a examinar si el juez puede plantear la cuestión de inconstitucionalidad con el objeto de que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre la interpretación de la norma, o si la duda de constitucionalidad puede recaer sobre la interpretación de la norma que hayan realizado otros órganos judiciales cuando sea una interpretación que vincula al juez en la decisión del proceso, o cuando sea una interpretación fijada por el Tribunal Supremo.

El examen de la interpretación conforme como posible límite de la duda de constitucionalidad, encuentra su razón de ser en que el art. 5.3 LOPJ establece que “procederá el planteamiento de la cuestión de inconstitucionalidad cuando por vía interpretativa no sea posible la acomodación de la norma al ordenamiento constitucional”. Por tanto, hay que pronunciarse sobre si la posibilidad de que el juez interprete la norma de manera conforme con la Constitución actúa como límite lógico al planteamiento de la cuestión de inconstitucionalidad o es un límite procesal que impide al juez afirmar la existencia de una duda de constitucionalidad y, en consecuencia, plantear la cuestión de inconstitucionalidad.

El último apartado tiene presente que de acuerdo con el art. 5.1 LOPJ que dispone que “La Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico, y vincula a todos los Jueces y Tribunales, quienes interpretarán y aplicarán las leyes y los reglamentos según los preceptos y principios constitucionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional en todo tipo de procesos”, los órganos judiciales no pueden obviar la interpretación que de la norma haya realizado el Tribunal Constitucional, y en este sentido se analiza cómo las diferentes resoluciones del Tribunal Constitucional vinculan al juez en el momento de decidir si una norma puede ser o no contraria a la Constitución.

1. La duda de constitucionalidad: ¿duda o convicción sobre la inconstitucionalidad de la norma?

El artículo 163 de la Constitución establece que “cuando un órgano judicial considere, en algún proceso, que una norma con rango de ley, aplicable al caso, de cuya validez dependa el fallo, pueda ser contraria a la Constitución, planteará la cuestión ante el Tribunal Constitucional”1, y en términos prácticamente idénticos se expresa el artículo 35.1 de la LOTC. Por tanto, si en el ánimo del juez existe una duda sobre la constitucionalidad de una de las normas aplicables en el proceso tendrá sentido la suspensión del proceso y la decisión de acudir ante el Tribunal Constitucional para que confirme o no la misma. Pero además si existe dicha duda el juez tiene la obligación de plantear la cuestión, salvo en los supuestos examinados en el Capítulo I2, porque no le está permitido aplicar en el proceso aquellas leyes que, en su opinión, no resulten conformes con la Constitución3, ni puede dejar de aplicarlas sin que previamente el Tribunal Constitucional haya confirmado su inconstitucionalidad (SSTC 14/81/1, 17/81/1, 23/88/2, 67/88/7, 73/2000/2, AATC 664/85/1)4, ni aunque esté absolutamente convencido de que el Tribunal Constitucional confirmaría su decisión sobre la inconstitucionalidad de la norma5, bien sea porque tiene una convicción subjetiva, bien porque en relación con supuestos análogos o incluso idénticos el Tribunal Constitucional haya declarado la inconstitucionalidad de la norma. El juez no puede aplicar directamente la Constitución, obviando lo dispuesto en la ley, puesto que ello supondría la imposición del juez sobre la ley, lo que no está permitido por la Constitución6.

Los órganos judiciales no pueden pronunciarse, en consecuencia, con carácter definitivo sobre la constitucionalidad de las normas que hayan de aplicar. Sin embargo, antes de proceder a la aplicación de las normas en el proceso ante ellos planteado deberán realizar un examen, siquiera interno, sobre la conformidad de las mismas con la Constitución, pudiendo plantear la cuestión de inconstitucionalidad si tienen una duda sobre la constitucionalidad de alguna de las normas aplicables. Como dice el Tribunal Constitucional “el órgano judicial, sometido a la ley y a la Constitución, en el momento de la aplicación de una norma cuya constitucionalidad se cuestiona, puede y debe realizar un examen previo de constitucionalidad que, sin embargo, no tiene por qué ser explícito” (STC 67/88/7).

La afirmación de que para que el juez pueda plantear la cuestión de inconstitucionalidad es necesario que dude de su constitucionalidad resulta, no obstante, insuficiente para comprender el alcance de la duda de constitucionalidad. Esto motiva que deba intentarse una delimitación del alcance que debe tener dicha duda para justificar el planteamiento de la cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional.

La mayoría de la doctrina toma como referente en el estudio del alcance de la duda de constitucionalidad los ordenamientos alemán e italiano, intentando aproximar el modelo español a alguno de estos dos modelos7. Así, se encuentran posiciones que consideran que el modelo español se aproxima al alemán, otras que lo aproximan al italiano, y aquellas que adoptan una posición intermedia.

Entre los primeros, se estima que el órgano judicial debe realizar un examen sobre la constitucionalidad de la norma que le lleve al convencimiento de que la norma es contraria a la Constitución, no siendo suficiente una mera duda. Por tanto, la duda de constitucionalidad exige una convicción del juez respecto a la inconstitucionalidad de la norma que pretende cuestionar8.

Los que defienden la segunda posición consideran que el juez puede plantear la cuestión cuando tenga una simple duda sobre la...

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