Incentivos, transiciones laborales y su incidencia en las carreras laborales y cuantía de futuras prestaciones.

Autor:Sergi Jiménez Martín
Cargo:Profesor Titular. Universidad Pompeu Fabra. Director de la Cátedra FEDEA-LA CAIXA de Economía de la Salud.
Páginas:217-233
RESUMEN

1. Introducción - 2. Pautas de salida - 2.1. Jubilación parcial - 3. Análisis económico de la jubilación - 4. Incentivos a la jubilación y la jubilación parcial - 5. El papel del test de ingresos - 6. Análisis conjunto de jubilación y desempleo1 - 7. Conclusiones - Referencias

 
CONTENIDO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
1. INTRODUCCIÓN
L
a jubilación en España es un prisma
con muchas aristas. Podríamos consi-
derar un amplio número de cuestio-
nes. Por ejemplo: ¿Es adecuado el nivel de
prestaciones? ¿Es sostenible el nivel de pres-
taciones del sistema? ¿Es eficiente, en térmi-
nos del mercado de trabajo, el sistema? ¿Se
malgasta trabajo? ¿Es justo el sistema de pen-
siones con los individuos? y un probablemente
largo etcétera de cuestiones, de las que pasa-
mos a comentar brevemente las principales.
Por ejemplo ¿Es sostenible el sistema de
pensiones? Después de importantes dudas
sobre la sostenibilidad del sistema en los 90s,
la mejor demografía en años recientes ha
incrementado sustancialmente la salud finan-
ciera del sistema. Especialmente importante
fue la mejora demográfica en el mercado de
trabajo, representada por la entrada masiva
de mujeres y después de inmigrantes. Ya algu-
nos, en los 90s, supimos avanzar esa mejora
del mercado de trabajo en a finales de la déca-
da de los 90 y principios de la presente década,
que prácticamente solucionó, aunque sólo
transitoriamente, los problemas del sistema,
eliminando la cuestión de la agenda política.
¿Es eficiente, en términos del mercado de
trabajo, el sistema? ¿Se malgasta trabajo?
Mis respuestas son que sí, si se malgasta tra-
bajo y que no, no es eficiente el sistema res-
pecto al mercado de trabajo. Son numerosos
los mecanismos a través de los cuales el siste-
ma de prestaciones de desempleo y el sistema
de jubilación nos fuerza (nos incentiva) a no
volver a trabajar cuando todavía somos o
podríamos ser útiles.
¿Es justo el sistema con todos los indivi-
duos? Realmente es difícil decirlo, pero el sis-
tema favorece a algunos y perjudica a otros.
No es muy justo. Hay mecanismos, como por
ejemplo es la jubilación parcial, que parece
estar favoreciendo a unos, a los que les toca la
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REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
* Esta presentación se basa en trabajo conjunto con
varios coautores, destacandose entre ellos José I. García-
Pérez y Alfonso Sánchez-Martín.
** Profesor Titular. Universidad Pompeu Fabra.
Director de la Cátedra FEDEA-LA CAIXA de Economía
de la Salud.
Incentivos, transiciones laborales
y su incidencia en las carreras
laborales y cuantía de las futuras
prestaciones*
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN**
SUMARIO
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china, les da una prestación muy favorable;
alternativamente, a los que no les toca la chi-
na, a los que no trabajan en una empresa
grande, a los que no están en una carrera
estable, el sistema no les favorece tanto.
Una pregunta que, aunque es más difícil
de responder, centrará parte de mi presenta-
ción, es cómo se relaciona el sistema de pen-
siones con otros programas del estado del
bienestar. Por ejemplo, como se relaciona con
la protección al desempleo en edades avanza-
das. Cuando una persona pierde el trabajo en
edades avanzadas, en el entorno de 55 años,
el sistema está diseñado de tal forma que se
le presenta, se le propone, al individuo un
perfil estable de ingresos hasta que se jubila
definitivamente. Si intenta volver a trabajar,
si tiene ganas de volver a trabajar, se le pena-
liza ya que aceptando, por ejemplo, un
empleo temporal, pone en riesgo su perfil
estable de ingresos. Hay muchas formas de
mejorar estas fricciones del sistema de pres-
taciones de desempleo y el sistema de jubila-
ción, que ayudarían a no perder una fuerza de
trabajo potencialmente útil.
Algunos diréis: bueno, pero dejar a una
persona de 55 fuera del mercado de trabajo,
libera un puesto de trabajo para un joven.
Eso es una de las grandes falacias del siglo
veinte y del siglo veintiuno. No es cierto, ya
como muestra la evidencia internacional
(Boldrin et al, 2010, Gruber y Wise, 2010) si
hay alguna relación es de complementarie-
dad. Por lo tanto mantener a la persona en
edad avanzada puede ser que te ayude a cre-
ar un puesto de trabajo para uno más joven.
Mantener un sistema que prima la salida
temprana, no parece una estrategia sosteni-
ble. El soporte institucional a la jubilación
temprana es en muchas ocasiones más sutil
de lo que a primera vista parece. En cuanto se
otea en el horizonte una (pequeña) crisis ya se
favorece la salida de trabajadores en edad
avanzada, se favorece la jubilación anticipa-
da, se favorece la jubilación parcial, se hace
manga ancha, etcétera.
De facto tenemos un sistema de prestacio-
nes de desempleo que prima el no buscar
empleo respecto a permanecer desempleado.
Tenemos una normativa de pensiones que
penaliza a los trabajadores que desearían
prolongar su estancia activa en el mercado de
trabajo. En esta presentación mostraré como
una medida tan sencilla como separar el
cobro de la pensión de la decisión de dejar de
trabajar o no, reduciría la deuda implícita de
la Seguridad Social y aumentaría la fuerza de
trabajo potencial. Tenemos un sistema de
salida parcial, la jubilación parcial ficticia,
que se usa para reducir costes en las empre-
sas y que en realidad desincentiva la perma-
nencia en el mercado, es una permanencia
ficticia, no realista.
Como ya he dicho, en esta presentación
examináremos algunas de las fricciones del
sistema de prestaciones español. Empezare-
mos analizando la evolución de las pautas de
salida en España, para ponernos un poquito
en contexto, las evoluciones de transiciones
en el mercado de trabajo para parados y ocu-
pados en edades avanzadas en el entorno de
50-60; ilustramos la importancia del sistema
de jubilación parcial; analizamos los incenti-
vos de salida que el sistema de jubilación
general y el programa de jubilación parcial
proveen a los individuos; y en particular,
estudiamos las implicaciones de la prueba o
test de ingresos. Luego diré que es lo que se
entiende por el test de ingresos y las ventajas
y desventajas de eliminarlo.
En una segunda parte estudiaremos las
fricciones del sistema de prestaciones de des-
empleo, el sistema de pensiones, en un mode-
lo quizás un poquito complicado pero lo que
enseñaré son los resultados de las simulacio-
nes que hemos hecho. En este contexto eva-
luamos el impacto de algunas reformas senci-
llas, algunas reformas conjuntas del sistema
de prestaciones y del sistema de pensiones y
que vemos que ayudan a disminuir la deuda
del sistema con los individuos, por tanto ayu-
dan a mejorar la salud del sistema y ayudan
a mantener una cierta fuerza de trabajo sin
III. BLOQUE
218 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
SUMARIO
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ni tan siquiera tener que cambiar las edades
de jubilación anticipada y ordinaria.
2. PAUTAS DE SALIDA
Vamos a enseñar la evidencia descriptiva
sobre tendencias históricas de la jubilación
en España. Veremos que no siempre ha sido
igual que ahora. Veremos las pautas de sali-
da del desempleo, la vuelta al trabajo de los
trabajadores en edad avanzada, la transición
a la jubilación, y las tendencias de la jubila-
ción parcial en España.
En el análisis empleamos datos de la EPA,
la Encuesta de Población Activa, en toda su
historia disponible y de la muestra continua
de historiales laborales. En algunos casos
distinguiremos hombres y mujeres, cualifica-
dos y no cualificados.
La Figura 1 presenta la fracción que se
retira o que sale del mercado de trabajo a
cada una de las edades desde 1977 a 2009.
Muestra los cambios que han acaecido desde
entonces en las pautas de jubilación. Cómo ha
evolucionado la fracción que se retira en cada
edad desde los 50 a los 70, la fracción de los
que salen y probablemente ya no vuelven,
para los hombres. Si os fijáis a finales de los
70 sólo hay un pico de salida condicional,
sobre el 20%, a los 65, no hay pico de salida a
la edad de jubilación anticipada (60). A partir
de la reforma de 1985 va apareciendo, cada
vez mayor, un pico de salida a los 60, la edad
de jubilación anticipada. Alternativamente,
el pico a los 65, la edad normal de retiro, per-
manece, lo que pasa después de los 65 años
normalmente no es muy relevante porque
quedan muy pocos individuos a esas edades.
Si miramos el mismo gráfico para las muje-
res (véase la Figura 2), vemos un caso menos
estándar, ya que en los 70 y los primeros 80
había muy pocas mujeres participando, por
tanto los movimientos que se detectan en la
219
REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 1. TENDENCIAS HISTÓRICAS: TASA DE SALIDA HOMBRES. EPA 1977-2008
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO
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encuesta de población activa son más aleato-
rios. Hay más ruido en las observaciones, pero
también vemos que hay un cierto pico a los 65
y no claramente a los 60. Sin embargo, a medi-
da que avanzamos en el tiempo, las mujeres
son cada vez mas parecidas a los hombres: un
pico a los 60, otro a los 65.
Si nos vamos a un ejemplo particular (véa-
se la Figura 3), al año 1995, hecho con datos
de la muestra continua de historiales labora-
les, pero de una muestra previa que tuvieron
la amabilidad de darme a finales de los 90.
Como vemos vuelve a haber dos picos de sali-
da para los hombres, uno el clásico a los 65,
muy importante, y otro a los 60 también muy
importante. Como veis hay tres líneas, una
línea es la tasa de salida para todos los indi-
viduos, otra es la de los que no están afecta-
dos por la pensión mínima y otros los afecta-
dos por la pensión mínima. ¿Qué quiere decir
afectados por la pensión mínima? Aquellos
que si se retirasen acabarían cobrando en el
entorno de la pensión mínima. ¿Qué obser-
vamos? Que a los 60 los que se retiran en
mayor proporción son aquellos que están
afectados de una forma u otra por la pensión
mínima.
Este ejemplo ilustra la importancia de
diseñar bien el sistema, ya que la pensión
mínima es uno de los factores explicativos de
la salida anticipada. Hacer más importante
la pensión mínima, hace que los individuos
salgan antes. Esta es, obviamente, todos
estáis pensando lo mismo, la política de los
años recientes, la que ha implementado el
Gobierno del Presidente Zapatero, que lo que
ha hecho es motivar, sostener una cierta sali-
da anticipada.
Si analizasemos la tasa de salida según la
edad, el nivel de ingresos y el nivel de educa-
ción, veríamos que a los 60 son aquellos que
tienen bajos ingresos los que salen, tanto si
tienen educación baja como educación alta.
Alternativamente, a los 65 salen todos y a los
59 no sale prácticamente nadie.
III. BLOQUE
220 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 2. TENDENCIAS HISTÓRICAS: TASA DE SALIDA MUJERES. EPA 1977-2008
SUMARIO
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Bien, nos movemos ahora a las tasas de
salida desde el desempleo (Figura 4), según la
duración en el desempleo, para los trabajado-
res de más de 50 años, obtenida desde la
muestra continua de vidas laborales del año
2007, pero se podría repetir con cualquier
otro año porque es bastante estable. Vemos
que cuando se agota la prestación, sobre los
24 meses para la mayoría de los individuos,
hay un pico de salida a la jubilación muy alto,
en el entorno del 30%. La tasa de reempleo es
como mucho del 0,1 al principio del período de
desempleo y va descendiendo hasta ser casi
cero, con un ligerísimo pico cuando se acaba
la prestación. En el panel de arriba tenemos
hombres no cualificados. Los parados de más
de 50 o 55 años ¿cómo se comportan?: se
reemplean poco y se jubilan en cuanto se les
acaban las prestaciones mayoritariamente.
Si miramos las mujeres no cualificadas, la
historia es prácticamente la misma, aunque
los picos son menos importantes. Si miramos
los hombres cualificados o las mujeres cualifi-
cadas vemos un dibujo similar, aunque para
las últimas el pico de salida, la tasa de reem-
pleo, es más grande.
Si focalizamos en la salida del desempleo
al empleo (Figura 5), es decir la tasa de reem-
pleo según la edad vemos que cuando tienen
55 años la probabilidad de volver al trabajo es
10%, pero ésta decae continuamente con la
edad y prácticamente se hace cero. Es decir
no se reemplean. Y podríais decir, es que no
encuentran trabajo. No, no es cierto, aunque
el sistema tampoco es que los quiera enorme-
mente, es que muchas veces ni tan siquiera lo
intentan, dado que tienen garantizado un
perfil de ingresos, un perfil de salida hacia la
jubilación en muchos casos. Y esto es común
tanto para los hombres no cualificados como
para las mujeres no cualificadas, y similar
para los cualificados. Por cierto, la salida a
221
REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 3. SALIDA A LA NO ACTIVIDAD SEGÚN LA RELACIÓN
CON LA PENSIÓN MÍNIMA
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO
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III. BLOQUE
222 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 4. TASAS DE SALIDA DEL DESEMPLEO SEGÚN LA DURACIÓN. MCVL 2007
FIGURA 5. TASAS DE SALIDA DEL DESEMPLEO AL EMPLEO SEGÚN LA EDAD.
MCVL 2007
SUMARIO
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REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 6. SALIDA DEL DESEMPLEO A LA JUBILACIÓN SEGÚN EDAD
Y CUALIFICACIÓN. MCVL 2007
FIGURA 7. SALIDA DEL EMPLEO A LA JUBILACIÓN. MCVL 2007
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
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los 55 es ligeramente mayor para los no cuali-
ficados que para los cualificados, que como
tienen garantizado un perfil de ingresos más
alto lo intentan menos porque el sistema no
les incentiva a buscar. Luego veremos, al
final de la sesión, en unos ejercicios de simu-
lación simples, que si les proveemos con
incentivos a buscar, y por tanto mejoramos el
rendimiento de su búsqueda, los individuos
buscan más y se retiran en una proporción
menor.
Si miramos los patrones de salida desde el
desempleo a la jubilación según la edad
(Figura 6), vemos dos picos a los 60 y 65, tan-
to para los hombres cualificados como para
los no cualificados. Para las mujeres, los picos
son menos importantes, no porque quieran
jubilarse menos sino porque el sistema, hasta
muy recientemente (2007), discriminaba a
las mujeres en este rango de edades que no
tenían derecho a jubilarse anticipadamente
en base a la normativa del año 1967. Como no
habían trabajado cuando eran muy jóvenes,
el sistema no les permitía jubilarse anticipa-
damente, o no tenían acumulados suficientes
derechos a los 65.
Si, alternativamente, analizamos las tasas
de salida desde el empleo según la duración
del empleo, vemos que la tasa de despido es
relativamente alta cuando hace poco que se
trabaja y va decayendo hasta prácticamente
cero a medida que avanzamos en la duración
del empleo. Si miramos según la edad, la tasa
de despido, es prácticamente a todas las eda-
des la misma, en el entorno del 5%, con un
ligero pico para las no cualificadas a los 65
años.
Si analizamos la tasa de salida desde el
empleo a la jubilación (Figura 7), vemos que
el único pico en todos los casos y para todos
los grupos está a la edad de 65 y que no hay
ningún pico a la edad de 60, no hay práctica-
mente transiciones directas de empleo a jubi-
lación porque el sistema no lo permite, se ha
de hacer un pequeño tránsito por el desem-
pleo, lo cual es una estupidez. Si realmente
los vas a dejar salir, dejemos que salgan
directamente y ahorremos los costes de trans-
acción.
2.1. Jubilación parcial
Vamos a analizar ahora lo que conocemos,
que es menos, de la jubilación parcial. Prime-
ro cuán importante es la jubilación parcial.
Hasta el año 2002 prácticamente era cero,
desde el año 2002 ha crecido continuamente y
aunque se modificó la normativa en el año
2007, momento en el que se endureció la jubi-
lación parcial, ésta ha seguido creciendo, y
actualmente es el 15% de todas las jubilacio-
nes. Éstos son privilegiados porque pueden
salir antes y con un nivel de prestaciones que
no tiene penalización. O sea, el 15% de los que
se jubilan son relativamente privilegiados
respecto al resto. Si entramos en un mayor
detalle, vemos que la fracción de la jubilación
parcial respecto a todos los que se jubilan lle-
ga a ser el 14% y la fracción de jubilación par-
cial respecto a los que se jubilan anticipada-
mente, de 60 a 64, desde el 0%, evoluciona
hasta el 35%. Es decir, de los que salen antes
por alguna causa, el 35% son privilegiados
respecto al resto.
La distribución de edades de la jubilación
parcial es la siguiente: aproximadamente el
55-60% salen a los 60; un porcentaje también
alto sale a los 61 y va decayendo, y a los 63-64
prácticamente nadie usa este mecanismo
porque el beneficio de utilizarlo tampoco es
que sea muy grande respecto a esperarse a
los 65. En suma, es un sistema que favorece a
algunos, una fracción importante de los que
se van anticipadamente, y se utiliza a los 60 o
como mucho a los 61.
3. ANÁLISIS ECONÓMICO
DE LA JUBILACIÓN
Bien, compliquemos ligeramente la pre-
sentación y mostremos algunas ideas sobre
III. BLOQUE
224 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
SUMARIO
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incentivos a la jubilación y ver cómo éstos nos
ayudan a entender las decisiones de jubila-
ción anticipada y parcial. A partir de ahora
voy a hacer dos ilustraciones, una es la que
llamo parte A, Incentivos a la Jubilación
Ordinaria y Parcial, con énfasis en la jubila-
ción parcial, y la segunda, parte B, mostrará
las consecuencias de reformas del sistema de
prestaciones de desempleo y de jubilación al
mismo tiempo.
En esta parte voy a utilizar indicadores de
incentivos, que son conceptos que no son com-
plicados y que voy a explicar en breve. En el
capítulo de libro que ha mencionado el Profe-
sor Cordón (Boldrin et al, 1999), es la prime-
ra vez que, para el caso español, se utilizan
sistemáticamente estos conceptos y a partir
de ese momento se convirtieron en muy popu-
lares. A la hora de evaluar los incentivos que
un individuo tiene a seguir en un mercado de
trabajo o retirarse, son útiles algunos concep-
tos. Uno es la tasa de sustitución que refleja
el porcentaje que representa la pensión neta
respecto al salario neto de cotizaciones. Otro
concepto que resulta interesante es la deuda
o riqueza de la Seguridad Social que es la
deuda futura que tiene la Seguridad Social
con el individuo o la riqueza que espera el
individuo de la Seguridad Social, y que se
define como el valor esperado en el período
corriente del valor presente de las pensiones
netas, de impuestos y cotizaciones, acumula-
das desde la jubilación hoy incluyendo todo el
futuro. Por tanto es una especie de valor
actual neto que recoge la deuda que tiene la
Seguridad Social respecto al individuo y que
es muy importante para analizar las conse-
cuencias de cualquier reforma del sistema. Lo
que se llama acumulación o accrual es sim-
plemente cómo cambia la riqueza de la Segu-
ridad Social si comparamos el valor de la
riqueza de la Seguridad Social hoy y mañana.
Si el accrual aumenta, si este valor aumenta,
en principio nos conviene esperar porque
aumentará la deuda de la Seguridad Social
para con nosotros, si disminuye no nos con-
viene esperar porque la deuda de la Seguri-
dad Social disminuirá si esperamos, y por
tanto el valor presente de nuestras pensiones
disminuirá.
El impuesto implícito o TAX es simple-
mente el cociente entre el accrual, el valor
que acabo de comentar, y el salario espera-
do. El impuesto implícito es la medida más
importante de incentivos a permanecer acti-
vo o jubilarse que tenemos. Nótese que un
TAX positivo indica incentivos a retirarse en
el período corriente. Es decir, si el TAX es
positivo un individuo pierde riqueza de la
Seguridad Social, riqueza relativa, si no se
jubila. Si es negativo el individuo gana no
jubilándose. También se puede interpretar
el TAX en términos cuantitativos. Por ejem-
plo, un valor del TAX de 1 indica un incenti-
vo monetario por valor de un salario anual a
salir, si uno sale no pierde un salario anual.
Un valor negativo del TAX indica un incen-
tivo por valor de un salario anual a no salir;
es decir, si uno permanece en el mercado de
trabajo gana el valor de un salario como deu-
da de la Seguridad Social, como riqueza de
la Seguridad Social desde el punto de vista
del individuo. Este concepto es el que se ha
utilizado en la literatura económica y en
otras áreas para valorar cómo trata o cómo
maltrata el sistema de Seguridad Social o
un sistema de Seguridad Social a los indivi-
duos.
4. INCENTIVOS A LA JUBILACIÓN
Y LA JUBILACIÓN PARCIAL
Bien, vamos a presentar unas simulacio-
nes de incentivos para individuos típicos del
sistema que ha habido entre el 2002 y el 2007
y también del programa de jubilación parcial.
Como veremos, en algunos casos el sistema,
el programa de jubilación parcial da incenti-
vos a salir mucho más generosos que el siste-
ma de jubilación normal, lo que explica que
algunos individuos o que muchos individuos
quieran utilizar este programa para salir del
mercado de trabajo.
225
REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
En la Figura 8 presentamos algunos resul-
tados de las simulaciones. Las cuatro líneas
representan cuatro niveles de salario para un
individuo típico; la idea es menor salario,
mayor salario. En este panel estamos repre-
sentando la deuda de la Seguridad Social
para con el individuo dibujada respecto a la
edad. El mayor nivel de deuda quiere decir
que el individuo tiene mayor riqueza, le debe
más la Seguridad Social. La deuda de la
Seguridad Social para con el individuo, si se
retira a los 55, es relativamente baja respecto
a la deuda a otras edades. Los incentivos del
sistema del 2.002 para un individuo con 15
años cotizados, es decir que tiene justito el
mínimo para pedir pensión es baja a los 55,
crece si permanece en el mercado de trabajo y
se hace máxima a los 65 para todos los indivi-
duos, excepto para el que tiene un nivel sala-
rial bajo. Para éste la deuda es máxima a los
60. Éste tendrá incentivos fuertes a la salida
a los 60, los otros quizás los tengan más altos
a los 65, lo veremos ahora.
En la Figura 8 también tenemos represen-
tado el TAX. Un TAX positivo indica incenti-
vos a salir. El individuo de salarios bajos tie-
ne incentivos positivos muy altos a salir des-
de los 60, por lo tanto saldrá básicamente a la
primera edad que pueda, que es lo que hacen
los individuos de salarios bajos como he mos-
trado antes. El individuo de ingresos igual al
salario medio pero una carrera contributiva
corta (15 años), que es lo que se dibuja en la
línea roja o morada, también ve el TAX maxi-
mizado a los 60 y por tanto, también proba-
blemente saldrá a los 60. Es decir, hay dos
causas para salirse a los 60: salario bajo o
contribuciones insuficientes. Si miramos el
individuo que tiene 40 años cotizados, que
tiene una carrera muy larga, vemos que en
todos los casos maximiza su deuda o su rique-
za a los 65 y que sólo el que tiene un salario
muy bajo, a pesar de tener 40 años cotizados,
tiene incentivos a salir a los 60; el resto tiene
incentivos a permanecer hasta los 65, la edad
de retiro normal.
III. BLOQUE
226 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 8. INCENTIVOS A LA JUBILACIÓN. SISTEMA 2002/2007
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
Supongamos ahora (Figura 9) un indivi-
duo que tiene la opción de retirarse en el
programa de jubilación parcial. En el caso
de jubilación parcial sólo es relevante mirar
a partir de los 60. Como vemos en los casos
presentados, la riqueza de la Seguridad
Social para con el individuo se maximiza a
los 60. Estos individuos, si tienen opción a
retirarse con el programa de jubilación par-
cial, se retiran tan pronto como sea posible y
aunque aquí tenemos un pico de TAX a los
64 años, vemos que el TAX, el incentivo a
salir es siempre positivo, a los 60, 61, 62, 63
y muy fuerte, por supuesto, a los 64, porque
a partir de los 65 el programa ya no merece
la pena. Por tanto un individuo, que tenga
la opción a utilizar el programa de jubila-
ción parcial, lo hará tan pronto como pueda.
A partir de los 60, si puede, o los 61, o a la
edad primera que pueda, porque tiene
incentivos positivos a hacerlo en cualquier
edad.
Si comparamos los dos sistemas en el mis-
mo gráfico (véase la Figura 10), la línea azul
aquí está representando la jubilación normal
y las líneas de cualquier otro color representa
la jubilación parcial. Sólo los individuos que
tienen un salario muy bajo, 0,5 del salario
medio, y cotizaciones relativamente peque-
ñas, puede ser que prefieran la jubilación
ordinaria respecto a la jubilación parcial. Si
el individuo tiene cotizaciones muy altas, con
una carrera contributiva muy alta y un sala-
rio por encima del medio e incluso en algunos
casos, aunque sea un salario pequeño, prefie-
ren el sistema de la jubilación parcial al ordi-
nario. Sólo en este caso, que la cotización es
relativamente pequeña, tiene penalizaciones
y especialmente en éstos, donde el salario es
pequeño y la cotización es corta, el individuo
prefiere el sistema normal a la jubilación par-
cial. Pero en cualquier otro caso que dibujáse-
mos, aquí sólo he puesto un ejemplo, el indi-
viduo prefiere la jubilación parcial que es
relativamente generosa.
227
REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 9. INCENTIVOS A LA JUBILACIÓN PARCIAL
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
5. EL PAPEL DEL TEST DE INGRESOS
Bien, ¿qué deberíamos hacer? Es difícil
decir, pero o bien generalizamos la jubilación
parcial para todos, que sea para todos una
opción, o la rediseñamos para que no sean
unos mejor tratados que otros. El rediseño del
sistema respecto a este mecanismo de jubila-
ción parcial, de hecho tiene que ver con lo que
se conoce como «test de ingresos». ¿Qué es el
test de ingresos? El test de ingresos es muy
sencillo en el caso español. Si, supongamos
que te retiras, si vuelves a trabajar te pone-
mos un impuesto del 100% sobre tu pensión,
es decir no puedes trabajar y cobrar la pen-
sión. El test de ingresos es el 100%, el TAX, el
impuesto sobre los ingresos es del 100%.
Cualquier euro que cobres trabajando va a
eliminar el 100% de tu pensión en la jubila-
ción ordinaria.
En la Tabla 1 mostramos unas pequeñas
simulaciones de qué pasaría, qué haría un
individuo, si se eliminara el test de ingresos o
se redujera su cuantía, es decir, se permitiera
compatibilizar la pensión con el trabajo en
cualquier edad. En estos datos que tenéis
aquí en esta tabla, tenemos calculados para
algunos individuos, por ejemplo para el indi-
viduo medio, sus resultados, especialmente
importante aquí será el cálculo de su deuda,
de su riqueza de la Seguridad Social, cuando
el sistema impone dejar de trabajar cuando
se pide la pensión o cuando consideramos el
caso donde cuando se pide la pensión no se
debe necesariamente dejar de trabajar. Es
decir, «Conjunto» es el sistema donde retirar-
se, perdón donde pedir la pensión implica
dejar de trabajar, por lo tanto el test de ingre-
sos es del 100%; aquí tenemos la edad media
de la petición del ejercicio, la deuda, en miles
III. BLOQUE
228 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 10. INCENTIVOS A LA JUBILACIÓN PARCIAL VS SISTEMA 2002/2007
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
de euros, de la Seguridad Social con el indivi-
duo, 210.000 Euros.
Y aquí tenemos unas cuantas simulacio-
nes de lo que pasaría para el individuo medio
cuando el pedir la pensión no implica tener
que dejar de trabajar. En este caso el indivi-
duo tiene una cierta mejoría en su utilidad, y
la deuda de la Seguridad Social para con el
individuo se reduce, se reduce un poco, pero
vemos que el individuo está más contento y
que la Seguridad Social también, pues por
qué no pensar en implementar esta solución
si todos están más contentos. Vemos que
incluso poniendo un test de ingresos peque-
ños, 5%, 10%, 50%..., también es cierto, sobre
todo cuando el test es relativamente pequeño,
el individuo está más contento y que la Segu-
ridad Social también está más contenta.
229
REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
TABLA 1. SIMULACIONES SOBRE EL PAPEL DEL TEST DE INGRESOS
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
Entonces, ¿por qué no hacerlo? Se le da la
oportunidad de hacer algo parecido a la jubi-
lación parcial para todos los individuos, todos
los individuos están más contentos. Si anali-
zamos el caso de un individuo que es impa-
ciente, que valora mucho el presente, tam-
bién vemos que un individuo impaciente con
ingresos medios prefiere el caso donde la deci-
sión de cobro de pensión está separada de la
decisión de trabajar y la Seguridad Social.
Por lo tanto, para este individuo también
separar la decisión de cobro de la decisión de
trabajo sería bueno, y aquí me he olvidado de
poner el caso «conjunto», pero para el indivi-
duo que tiene bajos ingresos vemos que tam-
bién sería bueno separar la decisión de cobro
de la decisión de dejar de trabajar y que,
incluso, para este individuo, un test de ingre-
sos relativamente pequeño, del 25%, también
le ayudaría a mejorar y ayudaría a mejorar
las cuentas de la Seguridad Social.
Es decir, estamos en un sistema que pena-
liza seguir trabajando y cobrar la pensión y
vemos que cualquier solución donde se sepa-
ra la decisión de pedir la pensión y la decisión
de dejar de trabajar, mejora tanto al indivi-
duo como al sistema, incluso cuando se pone
un test de ingresos, un impuesto sobre los
ingresos del trabajo relativamente pequeño.
Si mejoran todos, ¿por qué no implementarlo?
6. ANÁLISIS CONJUNTO
DE JUBILACIÓN Y DESEMPLEO1
Vamos a la segunda parte. En la segunda
parte analizamos conjuntamente las salidas
de desempleo en edades avanzadas y la jubi-
lación. Hemos elaborado un pequeño modelo
de transiciones en el mercado de trabajo, don-
de hay tres posibles estados. Un estado de
jubilación que es puramente el pasivo; un
estado de empleo donde el individuo está
empleado, recibe un salario, por supuesto,
paga cotizaciones, hay un riesgo de despido, y
a partir de la edad de primer cobro de la pen-
sión los empleados tienen opción de abando-
nar el mercado de trabajo y jubilarse perci-
biendo una pensión. En el estado de desem-
pleo los individuos pueden jubilarse inmedia-
tamente, buscar activamente un nuevo
empleo o permanecer en el desempleo sin
buscar, que eso es lo que hace la mayoría de
los que están desempleados a partir de los 55.
Buscar implica ciertos costes, que contamos
en nuestro análisis, aunque buscar implica la
llegada ofertas. Aunque la estrategia de bus-
car es a veces arriesgada porque puede ser
que no lleguen ofertas, la cuantía de la oferta
puede ser mala, pero esos son cosas que per-
mitimos en nuestro modelo. Los individuos
pueden evitar los costes de buscar no buscan-
do y por tanto esperando a transitar a la jubi-
lación sin buscar y una cosa que no conside-
ramos es que, de acuerdo a la legislación
actual, si no se busca no se recibe prestación,
pero no lo introducimos en el modelo porque
ya sabemos que aunque no busquen los indi-
viduos, los parados en edades avanzadas,
siguen recibiendo su prestación.
Bien, todo lo que voy a comentar está ana-
lizado respecto a un sistema base, un sistema
de pensiones base que es el sistema vigente
hasta el año 2002, ése será nuestro sistema
base. Sobre ese sistema base evaluaremos el
impacto de las reformas del 2002 al 2007 y
luego eventuales reformas que se nos han
ocurrido.
En la Tabla 2 comparamos los resultados
en términos de búsqueda y deuda del sistema
de 1985 con el sistema de 1997. ¿Qué hizo el
sistema del 1997 al 2002? Si comparamos la
deuda para con los individuos de un caso y
otro, vemos que la reforma del 1997 redujo
ligeramente la deuda del sistema con los des-
empleados, pero no mucho para aquellos que
están por encima de 60 y redujo, aunque no
mucho, la deuda para con los empleados y que
no cambió en demasía las estrategias de jubi-
lación y búsqueda de todos los grupos, excep-
to la estrategia de jubilación para los desem-
III. BLOQUE
230 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
1Esta sección se basa en GARCÍA-PÉREZ et al. (2008).
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
pleados entre 60 y 64 que dejaron de jubilar-
se tanto en ese rango de edades. Es decir, la
reforma del 1997 reduce un poco la deuda,
reduce ligeramente la jubilación de los des-
empleados entre 60 y 64 que prefieren espe-
rar respecto al sistema que se introdujo en el
1997.
En la Figura 11 vemos cómo compara el
gasto de la Seguridad Social por los emplea-
dos según la edad, vemos que la reforma
reduce un poco el gasto de la deuda con los
empleados hasta los 63 años, no cambia en los
64 y lo aumenta ligeramente a partir de los
65. Para con los parados pocos cambios: redu-
ce ligeramente la deuda antes de los 60 y la
aumenta a partir de los 63. Si analizamos la
reforma en la que se retrasa, perdón, en la
que se bonifica la jubilación más allá de la
edad normal, vemos que lo único que hace
claramente esta reforma es aumentar margi-
nalmente la deuda de la Seguridad Social
para con los empleados, pero no tiene grandes
consecuencias en otras estrategias. Para los
empleados, aumenta la deuda a todas las
edades con los empleados y no tiene grandes
consecuencias con otras estrategias, excepto
a partir de edades por encima de 65.
Si analizamos una estrategia que impusie-
se búsqueda obligatoria y aumento en la pres-
tación a parados de corta duración, vemos que
esta reforma lo que hace es aumentar un poco
la riqueza de Seguridad Social de los emplea-
dos, aumentar el número de ellos que buscan
y por tanto el número de ellos que pasan a
empleados. Esta estrategia de aumentar las
prestaciones a parados de corta duración e
imponer búsqueda obligatoria, incentiva la
búsqueda, incentiva la transición desde el
desempleo al empleo y aumenta ligeramente
la riqueza de la Seguridad Social, es decir tra-
231
REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
TABLA 2. EVALUACIÓN DE REFORMAS HISTÓRICAS
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
ta un poco mejor a los desempleados y, a la
vez, desincentiva el irse al desempleo, el tran-
sitar al desempleo, ficticiamente, se desincen-
tiva el tránsito a través del desempleo para
jubilarse de los empleados entre 60 y 64 años.
Por otra parte esta reforma prácticamente eli-
mina el desempleo voluntario para transitar a
jubilación por parte de ese empleado.
En conclusión, esta reforma aumenta lige-
ramente la fuerza de trabajo, mientras que
sólo aumenta marginalmente la deuda para
con los desempleados, que en principio esta-
ban peor tratados que el resto de la población.
Si miramos la Figura 12, la reforma aumenta
un poco el gasto de los desempleados, aumen-
ta el tránsito del desempleo al empleo en
todas las edades, desde 55 hasta 75, por lo
tanto aumenta la fuerza laboral y, en princi-
pio, esto hará que disminuyan los gastos glo-
bales del sistema.
Y la última reforma que quería comentar,
es una reforma en la que se da una cierta
bonificación directa al empleo de un parado,
que hace esto sobre todo en los rangos de eda-
des primeros, aumenta la búsqueda, dismi-
nuye la inactividad, por tanto aumenta la
fuerza laboral, reduce la jubilación de los des-
empleados, por tanto aumenta un poquito la
sostenibilidad del sistema. Si analizamos sus
consecuencias, vemos que disminuye la tran-
sición del desempleo a la jubilación entre 60 y
64, aumenta la empleabilidad de los desem-
pleados y tiene pocas consecuencias sobre el
gasto de la Seguridad Social, pero al menos
aumenta la fuerza de trabajo.
En definitiva podemos diseñar pequeñas
reformas o grandes reformas, si queremos,
del sistema que aumentan la fuerza laboral,
lo cual en un contexto de envejecimiento
demográfico quizás sea una estrategia ade-
cuada y que, en algunos casos, incluso llega a
reducir la deuda del sistema para con algunos
individuos, aunque en el nuestro el objetivo
del análisis era más ver cómo podíamos
aumentar la empleabilidad de los trabajado-
res en edad avanzada.
III. BLOQUE
232 REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 11. EVALUACIÓN DE LAS REFORMAS HISTÓRICAS
SUMARIO
MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
7. CONCLUSIONES
Hemos documentado la importancia de los
incentivos en las decisiones de jubilación,
incentivos que emanan, en el caso anterior,
de las reglas de jubilación y en éste de la
interacción de las normativas de desempleo y
jubilación, y hemos ilustrado la conveniencia
de plantear reformas conjuntas de ambos sis-
temas de protección social, porque hacerlo
por separado quizás lleva a algunos efectos
perversos del uno sobre el otro que, en princi-
pio, una reforma parcial quizás no había con-
templado.
Nuestro trabajo, finalmente, apunta a un
cambio en la filosofía de las reformas, quizás
lo que se debería hacer es incentivar el
empleo más que evitar la jubilación, que se
puede ver como un objetivo razonable para
empleados pero no para los parados.
Gracias por su atención.
REFERENCIAS
MICHELE BOLDRIN, SERGI JIMÉNEZ-MARTÍN and FRANCO
PERACCHI, «Social Security and Retirement in Spain».
In GRUBER, J. and WISE, D. (eds.): Social Security Pro-
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University Press, 1999.
MICHELE BOLDRIN, PILAR GARCÍA-GÓMEZ y SERGI JIMÉNEZ-
MARTÍN «Social security incentives, exit from the
workforce and entry of the young», 2010, forthco-
ming in Jon Gruber and David Wise (eds) Social Secu-
rity Programs and Retirement around the World: The
Relationship to Youth Employment, Chicago Univer-
sity Press for the NBER [http://www.nber.org/books/
grub08-1/].
GARCÍA-PÉREZ, J. L.; JIMÉNEZ-MARTIN, S. y A. R. SÁNCHEZ,
(2008) «Incentivos implícitos en el sistema de protec-
ción social en España y sus efectos sobre las pautas
de retiro. Informe proyecto FIPROS 2008.
JON GRUBER and DAVID WISE (eds) Social Security Pro-
grams and Retirement around the World: The Rela-
tionship to Youth Employment, Chicago University
Press for the NBER [http://www.nber.org/books/
grub08-1/].
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REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN
FIGURA 12. BÚSQUEDA OBLIGATORIA Y AUMENTO EN LA PRESTACIÓN
A PARADOS DE CORTA DURACIÓN
SERGI JIMÉNEZ MARTÍN
SUMARIO