La imagen del enfermo mental en los medios de comunicación: análisis de los informativos de Canal Sur Televisión y la actividad de los gabinetes de prensa de asociaciones de enfermos mentales.

Autor:Navarro Moreno, José Antonio - Olmo López, Agustín
Páginas:296-308
 
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Introducción

Los enfermos mentales han cargado durante siglos con una imagen negativa como consecuencia del desconocimiento de la sociedad, la ausencia de tratamientos adecuados o la falta de recursos asistenciales. Esta imagen estereotipada de los enfermos ha llegado casi a nuestros días, y en algunos casos se ha convertido en un "estigma" de difícil superación para los afectados. La sociedad y los medios de comunicación han reproducido durante décadas una falsa imagen de la enfermedad centrándose en elementos negativos. El estudio realiza un repaso por los principales códigos éticos de cadenas de televisión y de las asociaciones e instituciones que

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trabajan con los enfermos mentales, a partir de ahí, analizar todas las informaciones emitidas por la cadena regional de televisión Canal sur durante el año 2013. Para ello establece un amplio criterio de búsqueda sobre diferentes descriptores relacionados con la salud mental y someten a las informaciones a un análisis del mensaje para intentar establece diferentes niveles en la reproducción del estereotipo. De la investigación se desprende algunos elementos negativos sobre la imagen de estos enfermos pero también se observa una clara actitud proactiva para erradicar estereotipos tanto del medio, los periodistas y las asociaciones de enfermos.

1. - Hipótesis iniciales

La enfermedad mental es tan antigua como el ser humano pero su tratamiento adecuado apenas tiene sesenta años. La cultura popular ha identificado a estas personas siempre como: locos, lunáticos, enajenados, poseídos, peligrosos, etc. Estos valores se han interiorizado en la sociedad, a pesar del avance en los tratamientos, terapias y recursos sociales. La enfermedad mental, por tanto, está asociada a numerosas connotaciones negativas como consecuencia de la herencia social. La denominación de estas enfermedades por sus terminología médica, esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión, etc. resulta confusa para una parte de la población. Hasta hace pocas décadas la sanidad no tenía una respuesta clara para los enfermos mentales y la sociedad solo respondía con recursos sociales de castigo o internamiento, hay que tener en cuenta que palabras como esquizofrenia apenas tienen un siglo de vida. Una realidad que refuerza una imagen negativa de los enfermos mentales que todavía son considerados para muchas personas como individuos inestables o peligrosos. Esta realidad, ha llevado a la construcción de una imagen negativa que todavía pervive en nuestros días.

Así, la percepción del enfermo mental por los receptores responde a concepciones de imágenes históricas alejadas de la realidad del colectivo. Esta percepción está construida por la base del concepto de un estereotipo negativo. Entenderemos por estereotipo, siguiendo a Bueno y Garrido, una construcción de la realidad que se articula sobre procesos psicológicos motivacionales, en los nos esforzamos por entender nuestros entorno, pero también elementos cognitivos, según los cuales hacemos categorías para entender la realidad, y aspectos sociales que condicionan las creenciasylaconducta tenemoshaciacada grupo social(2012:100).

El concepto de estereotipo, que toma la palabra de los moldes que construían los editores de las imprentas se analiza con profundidad a partir de la obra de Lippman en 1922, en la que analiza los "retratos en la mente" que tiene la sociedad norteamericana en torno, fundamentalmente, a las nacionalidades y las diferentes culturas. Para Lippman el estereotipo era siempre un proceso de razonamiento defectuoso, aunque dejaba abierta la posibilidad del cambio a través del conocimiento aprendido.

"Las influencias más sutiles y dominantes son las que logran crear y mantener repertorios de estereotipos. Por una parte, oimos hablar del mundo antes de verlo y por otra imaginamos la mayor parte de las cosas antes de experimentarlas. Como resultado, todas esas ideas preconcebidas gobernarán casi por completo nuestro

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proceso integro de percepción, a menos que la educación, nos haga plenamente conciente de ello" (88:2003).

Los posicionamientos de Lippmán han sido muy reflexionados desde la perspectiva de la psicología social y en la actualidad, como asegura Schneider, podríamos hablar de los estereotipos como un conjunto estructurado de creencias, compartidas dentro de una misma cultura, acerca de los atributos o características que poseen las personas en función de su pertenencia a un determinado grupo social (2005: 121).

Pero el estereotipo va más allá que un mero conjunto de creencias, juicios o percepciones sobre un grupo de personas. Cuando este conocimiento se impregna de valores afectivos, positivos o negativos, alcanza una dimensión que distorsiona claramente la realidad. Por lo general, a nivel popular, se ha identificado el estereotipo con elementos de valor negativo, pero en esos casos nos encontramos ante lo que denominamos "prejuicios". El prejuicio implica un rechazo del otro y generalmente es consecuencia de una conceptualización errónea de la realidad unido a elementos afectivos negativos propios del desconocimiento. En alguna ocasión, este estereotipo negativo puede provocar conductas de discriminación.

Cuando esta realidad negativa, como asegura López se perpetua en el tiempo y es interiorizada por todos se puede convertir una barrera infranqueable para los afectados, y podríamos incluso hablar de la existencia de un estigma (2007:793).

"Bajo el término general "estigma" hacemos referencia a un fenómeno social complejo que afecta, en las distintas sociedades conocidas, a diferentes grupos sociales, entre ellos a las personas con graves problemas de salud mental. En relación con estas personas, desde la perspectiva de la atención comunitaria, se ha identificado el estigma como el núcleo básico de distintas barreras sociales, que dificultan su vida en la comunidad más allá de los efectos propios de la enfermedad"

La historia de la enfermedad mental está cargada de prejuicios, como consecuencia del desconocimiento y del miedo hacía estos enfermos algo que ha provocado un sólida imagen espontánea negativa, que todavía pervive en nuestra sociedad y que se puede encontrar en algunas informaciones de los medios de comunicación. Sin embargo, a pesar de este punto de partida observamos como en las últimas décadas la mayoría de los códigos éticos de los informadores, la numerosas campañas institucionales y la actividad de las asociaciones de enfermos han conseguido tener una elevada presencia en el discurso mediático neutralizando gran parte de la imagen negativa.

Pero, para acercarnos a nuestra investigación es necesario entender es proceso de producción de la información y en especial la televisión, el gran medio audiovisual de masas y que se será el objeto de análisis del estudio. Son muchos los autores que han reflexionado sobre el concepto de producción de la noticia, desde diferentes parámetros y perspectivas, pero nos resulta más interesante para nuestra investigación el marco teórico definido por los investigadores que se han aproximado a los procesos de construccióny recepcióndelosmensaje.

Nos interesa analizar los factores organizativos, burocráticos que influyen en el proceso de producción de la noticias y cuyo resultado es la fabricación, la

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construcción de la noticia -newsmaking- cuyas exigencias organizativas, estructurales, técnicas y expresivas son elementos importantes para determinar la representación de la realidad que ofrecen los media. Ahí se establecen los criterios de noticiabilidad, como aquellos que determinan si un hecho es merecedor de convertirse en noticia o no. Ese proceso de selección que, a su vez, incluye tres fases, para Rodrigo, la selección, la jerarquización y la tematización de las noticias (1989:89)

Ene ste sentido, consideramos necesario comentar los posicionamientos de Mac Quail (1983: 23) sobre la capacidad de los medios para destacar o silenciar unos acontecimientos u otros y así crear el concepto de opinión pública, lo que se ha conocido como la Teoría de la Fijación de la Agenda. Como recoge al referirse a los media, "por el mero hecho de prestar atención a algunos temas e...

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