Problemática frecuente en torno al finiquito y los salarios de tramitación

Autor:Carlos Marín Lama
Cargo del Autor:Abogado. Profesor, Universidad de Barcelona
Páginas:182-185
RESUMEN

1-. Planteamiento. A) Primera alternativa: supuestos de aceptación por parte del trabajador. B) Segunda alternativa: falta de aceptación por parte del trabajador.

 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

Page 182

La posibilidad de paralizar los salarios de tramitación en los despidos reconocidos como improcedentes mediante la consignación del importe de la indemnización, exige el cumplimiento de varios requisitos por parte de la empresa, cuya interpretación no ha sido siempre clara. En la actualidad la Jurisprudencia ha clarificado prácticamente todos los puntos oscuros.

1- Planteamiento

Con la finalidad de agilizar aquellos supuestos de despido en los que la empresa estaba dispuesta a reconocer su carácter improcedente, en el año 2002 se modificó el art. 56 ET, introduciendo la posibilidad de que simultáneamente al despido disciplinario, la empresa pudiese reconocer la improcedencia del mismo, y en dicho acto ofreciese al trabajador la indemnización legal de 45 días de salario por año trabajado, depositándola en el Juzgado de lo Social a disposición del trabajador y poniéndolo en conocimiento de este. Con dicha actuación, la empresa consigue que no se devenguen salarios de tramitación (aquellos que van desde el despido hasta la sentencia en caso de declaración judicial de improcedencia).

Ahora bien, la forma de articularse dicha previsión, que se encuentra regulada en el art. 56.2 del E.T., ha suscitado diversos problemas interpretativos, que poco a poco han ido siendo clarificados por la jurisprudencia. Resulta de gran interés el conocimiento de la doctrina elaborada el respecto, como forma de evitar que una actuación poco atenta a tales exigencias pueda generar a la empresa un mayor coste, a causa de un no deseado devengo de salarios de tramitación, por falta de cumplimiento correcto de los requisitos legales.

A continuación exponemos las principales dudas que se han planteado, así como la respuesta jurisprudencial que han recibido.

En todo caso resulta interesante recordar que la regulación legal del art. 56.2 del E.T. señala lo siguiente:

"En el supuesto de que la opción entre readmisión o indemnización correspondiera al empresario, el contrato de trabajo se entenderá extinguido en la fecha del despido, cuando el empresario reconociera la improcedencia del mismo y ofreciese la indemnización prevista en el párrafo a) del apartado anterior, depositándola en el Juzgado de lo Social a disposición del trabajador y poniéndolo en conocimiento de éste.

Cuando el trabajador acepte la indemnización o cuando no la acepte y el despido sea declarado improcedente, la cantidad a que se refiere el párrafo b) del apartado anterior -los salarios de tramitación- quedará limitada a los salarios devengados desde la fecha del despido hasta la del depósito, salvo cuando el depósito se realice en las cuarenta y ocho horas siguientes al despido, en cuyo caso no se devengará cantidad alguna.

A estos efectos, el reconocimiento de la improcedencia podrá ser realizado por el empresario desde la fecha del despido hasta la de la conciliación."

A) Primera alternativa: supuestos de aceptación por parte del trabajador

Si bien la principal problemática ha surgido en relación a la exigencia del depósito de la indemnización en el Juzgado de lo Social, no esta de más recordar que la necesidad de depósito, sólo se dará en los supuestos en los que el trabajador no acepte el despido ni la cuantía de la indemnización, ya que en caso de que el trabajador acepte tanto el despido como la indemnización que se le ofrece, no surgirá la obligación de depósito. Ahora bien, dado el contenido de la regulación, en el supuesto de aceptación plena por parte del trabajador, ello Page 183 deberá ser adecuadamente documentado, puesto que de no ser así, la empresa tendrá siempre el riesgo de una reclamación posterior del...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA