La formación de profesionales en trabajo social y su aporte a la sociedad del buen vivir. Ecuador

Autor:Sandra Mendoza Vera
Páginas:269-290
 
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Introducción

La primera parte del presente trabajo explica los orígenes de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Católica de Guayaquil y la incidencia de modelos y concepciones de desarrollo en su evolución. Históricamente, identificada con una matriz ética - cognitiva sustentada en las ciencias sociales y humanistas y la defensa de los derechos humanos, no se puede desconocer la incidencia de los contextos, traducidos en tensiones a las que se ha debido responder; si bien no ha sido una respuesta mecánica, puede reconocerse la influencia de determinados proyectos societales en la formación como la corriente desarrollista en las décadas de los 60 y 70, el modelo neoliberal en las décadas de los 80 y 90. Tensiones ante las cuales se ha respondido con mediaciones de formación para la intervención, asumidas como oportunidades de desarrollo humano y derechos.

En la segunda parte se da a conocer aspectos esenciales de la reforma curricular del año 2016 y el análisis de pertinencia en el marco del Estado Social de Derechos y Justicia Social, proceso político iniciado en el año 2007 y que se sustentó en dos pilares fundamentales: - la Constitución del Ecuador del 2008 y el Plan Nacional del Buen Vivir. Esta reforma responde a la nueva institucionalidad del Estado ecuatoriano y su propuesta de considerar la educación como un bien público, incorporando estrategias de des mercantilización del conocimiento y de democratización del acceso, tránsito y egreso de la universidad, en contraposición con la reproducción de clase y distinción social durante el ciclo neoliberal (Ramírez, 2012). Por tanto, esta reforma se enmarca en las políticas de refundación de lo público.

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Contexto de creación y evolución histórica

La Carrera de Trabajo Social de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, fue creada el 11 de julio de 1960 por el Club Rotario de Guayaquil, bajo la denominación de Patronato de Servicio Social, dándose así inicio a la formación de profesionales en Trabajo Social en esta ciudad. La preocupación de docentes, estudiantes y directivos rotarios por el estatus académico de sus egresados, generó su anexión al mencionado centro educativo en 1969, pasando a convertirse en Escuela de Trabajo Social incorporada a la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Católica de Guayaquil. Como medida inmediata, se organiza el nivel de formación de licenciatura en Trabajo Social para que pudieran acceder quienes ya habían egresado como servidoras sociales en la etapa rotaría, así como los nuevos estudiantes al momento de egresar. Cabe resaltar el carácter mayoritario de estudiantes mujeres en los inicios hasta la actualidad. Desde esta época, la carrera ha venido contando con ocho semestres correspondientes a cuatro años de estudios, más un seminario de preparación del trabajo de titulación, actualmente denominado Unidad de Titulación, que también se corresponde con un semestre.

Mientras en Guayaquil, los orígenes de la formación profesional respondieron a la dinámica de filantropía presente en sus élites como respuesta a lo que se ha considerado históricamente, como la desatención de los servicios públicos por parte del Estado centralista; en Quito -ciudad capital- se generaba la formación profesional tanto desde la vertiente religiosa como laica. Así, en el año de 1945, el grupo "Acción Católica" crea la primera escuela de Servicio Social, la misma que en 1966 pasa a ser parte de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador. A nivel público, en el mismo año y ciudad, el Estado crea la Escuela Nacional de Servicio Social, adscrita al Ministerio de Previsión Social de la época, con la finalidad de formar Trabajadores Sociales Laicos de carácter profesional para atender los problemas de minoridad (terminología utilizada en la época acorde con la Doctrina de Riesgo Social). Esta escuela pasa - posteriormente - mediante decreto gubernamental expedido en 1967, a ser parte de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Políticas de la Universidad Central del Ecuador. (Anuatse, 2012).

Esta diferenciación en los orígenes, de alguna manera se ve plasmada en la historia oficial de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Católica de Guayaquil, en que se indica la influencia de hitos históricos en la formación otorgada; hitos marcados por contextos, concepciones de desarrollo y dinámicas sociales:

La influencia de Alianza para El Progreso y Cuerpo de Paz, la concepción de desarrollo de la CEPAL, la teoría de la marginalidad, la concepción de bienestar social y estado de bienestar, han ido marcado tendencias en nuestra formación. Así como también lo han hecho los modelos de desarrollo de la región y el país. El modelo neoliberal, por ejemplo, en la década de los 90, si bien es cierto restringió el gasto social, como contrapartida generó la organización de la

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sociedad civil y su participación en torno al posicionamiento de problemas sociales, derecho y exigibilidad de derechos, aportando nuestra profesión desde la formación académica y ejercicio profesional a estos procesos, lo que se tradujo en el cambio de pensum en 1999. (Reforma Curricular, 2012:2)

En la reforma curricular de 1999, en un contexto de pleno auge de las políticas neoliberales, se asume la concepción de desarrollo humano, hoy posicionada como uno de los ejes vertebradores del Plan Nacional del Buen Vivir y se recibe al nuevo siglo denominándose Carrera de Trabajo Social y Desarrollo Humano. Este enfoque sustentado en la apertura de oportunidades, capacidades, potencialidades y libertades en condiciones de igualdad (Sen, 1992), permitió superar la concepción desarrollista de bienestar basada en la satisfacción de necesidades consideradas mínimas; así como articular mediaciones metodológicas para el desarrollo de proyectos de vida y comunitarios en el marco de acceso y restitución de derechos.

En esta etapa, exigida por el contexto social y por iniciativa de su cuerpo docente, se ha venido respondiendo con un pensum que potencia la gerencia y elliderazgo social en la formación de sus profesionales, introduciendo —para ello- nuevas racionalidades, a través de métodos y procesos relacionados con proyectos de investigación, desarrollo e impacto social (Proyectos IBIS) y con modelos de gestión social e intervención profesional. Todo ello, encaminado a generar alteridad y cambios cualitativos en las instituciones sociales, a fin de que superen concepciones asistencialistas y caminen hacia enfoques de desarrollo y derechos en los servicios que otorgan (Reforma Curricular, 2012:3)

Si bien lo anteriormente señalado, pudiera dar cuenta de un direccionamiento tecnocrático en la formación profesional, consideramos que el contexto lo exigía para posicionar y hacer competitivos a los y las profesionales en Trabajo Social, desde el dominio de estas tecnologías como soportes para incidir en dinámicas institucionales de inclusión social y derechos.

La formación en trabajo social en el estado de derechos y justicia social

La sociedad ecuatoriana optó -en las elecciones presidenciales del año 2007- no solo por un nuevo gobierno sino por un proyecto societal, el cual se plasmó en la Constitución del Ecuador del 2008 y en el Plan Nacional para el Buen Vivir. Los principios rectores pusieron énfasis en: - el ser humano como centro del desarrollo; -el Estado Constitucional de Derechos y Justicia Social; y, - un modelo económico sustentado en el desarrollo humano, la equidad y la inclusión. Equidad e inclusión a nivel étnico, generacional, de género y territorio, no solo como discurso destinado a empoderar grupos históricamente excluidos, sino como demanda de una nueva institucionalidad que, en el caso de los servicios sociales, a más de la infraestructura y atención de calidad, viene implicando la formación de profesionales y personal para la inclusión, traducida en conocimiento y actitudes para reconocer al otro e incluirlo. A nivel económico, la década 2007 - 2017, supuso el desmontaje de la política

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neoliberal y la construcción de una nueva política económica que a decir del presidente Correa implicaba:

... lograr una coordinación interinstitucional que permita e incluso ordene a los grandes ahorradores del propio sector público movilizar fondos hacia la inversión productiva; reformas legales que obliguen al sistema bancario a cumplir su rol de intermediario financiero; el fortalecimiento de una banca pública que compita con la banca privada en cuanto a costo de dinero y calidad en la asignación de recursos;y el desarrollo del mercado de capitales que permita nuevos canales de financiamiento para la inversión productiva. (Correa, 2014-195)

La gran transformación en la calidad y cobertura de la atención social a los sectores más empobrecidos, fue producto de políticas que respondieron a la rectoría del Estado a nivel económico, político y social. Cifras indicadas por Correa (2017), corroboran lo anteriormente señalado:

- Entre el 2007 y el 2016, los ingresos del 10% más pobre crecieron 112% mientras que los ingresos de los más ricos crecieron 40%.

- De acuerdo a la Encuesta de Condiciones de Vida presentada en abril 2015, la pobreza por consumo pasó de 38,3% a 25,8% entre 2006 y 2014. Esta reducción de 12,5 puntos porcentuales se explica por 5,4...

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