De la forma de celebración del matrimonio

Autor:Gabriel García Cantero
Cargo del Autor:Catedrático de Derecho Civil
RESUMEN

I. Caracteres generales del capítulo.-II. El matrimonio ante el Juez o funcionario.-III. El matrimonio celebrado en forma religiosa.-IV. Distinta función de la forma según se trate de matrimonio celebrado ante el Juez o el funcionario o en forma religiosa.

 
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  1. CARACTERES GENERALES DEL CAPÍTULO

    Se contienen en este capítulo importantes modificaciones de fondo y forma, alguna de las cuales puede representar un perfeccionamiento técnico de la normativa derogada, si bien resulta obligado resaltar las dudas y ambigüedades contenidas en otras, y que en nada contribuyen a clarificar el sistema matrimonial verdaderamente asumido por nuestro legislador.

    Es laudable que se haya instaurado un sistema de variedad o pluralidad de formas de celebración del matrimonio, dándose así literal cumplimiento al artículo 32, 3, de la Constitución, como ya había sugerido la doctrina. Que las minorías religiosas existentes en España puedan ejercer el ius nubendi, válidamente según el Derecho estatal, casándose ante el pastor, ministro o rabino, es algo perfectamente congruente con la libertad religiosa e, incluso, una lógica consecuencia suya.

    Resulta, en cambio, sumamente criticable que el problema del sistema matrimonial español encuentre en este capítulo una solución totalmente de espaldas a nuestra tradición histórica, y en abierta contradicción con el espíritu y la letra del Acuerdo jurídico de 3 enero 1979. En efecto, en modo alguno puede sostenerse que el matrimonio canónico sea para la Santa Sede una mera forma o formalidad de celebración del matrimonio civil o estatal, y no puede encontrarse un solo Concordato celebrado bajo este presupuesto. Por ello resulta abiertamente criticable que el famoso artículo 42 derogado, considerado como la «clave de bóveda» de nuestro sistema matrimonial, venga a ser sustituido por el artículo 49 del texto vigente; propósito legislativo contradictorio, por otra parte, con otros preceptos de este mismo capítulo. Reprochable es, sin duda, que el Estado español no respete los compromisos internacionales asumidos debidamente, y también lo es que a la hora de promulgar las normas internas de aplicación, se muestre ambiguo, originando problemas hermenéuticos prácticamente insolubles para el intérprete, en materia que, como la matrimonial, es de aplicación diaria y general para todos los ciudadanos.

  2. EL MATRIMONIO ANTE EL JUEZ O FUNCIONARIO

    Parece que el legislador se ha propuesto simplificar y agilizar el trámite civil o estatal de la celebración matrimonial, lo que merece crítica favorable; a la misma intención parece responder también la remisión que se hace en el artículo 56 a la legislación registral relativa a la regulación del expediente matrimonial; cabría observar, con todo, que las cuestiones relativas a la oposición al matrimonio poseen suficiente gravedad como para ser reguladas y contempladas dentro del C. c, en lugar de ser reguladas por una normativa más bien adjetiva y fácilmente reformable por vía reglamentaria.

    Si bien el artículo 73, 3.°, mantiene la nulidad del matrimonio por defecto de forma, sin embargo, la generosa convalidación de los defectos formales contenidas en el artículo 53 permite conjeturar que, en adelante, serán escasas las nulidades matrimoniales que se declaren judicialmente por esta causa. Y si ello es así, no parecía necesario haberse detenido en...

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