El fenómeno del MP3 y el Caso Napster.

Autor:Claudio Patricio Ossa Rojas
Cargo:Abogado, Coordinador Académico y Director de Finanzas de la Asociación de Derecho e Informática de Chile (ADI), Gerente general Abogadoconsulta S.A.
RESUMEN

c) Resumen (abstract): El autor aborda un tema de candente actualidad que dice relación al tráfico de obras musicales en formato digital bajo el sistema de compresión de archivos de audio conocido como MP3. Esta actividad, cada vez más creciente, se ha convertido en la vedette de los últimos tiempos dentro de las diversas comunidades que conforman el mundo del ciberespacio, debido a que... (ver resumen completo)

 
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EL FENÓMENO DEL MP3 Y EL CASO NAPSTER

Introducción.

La música a través de la historia del hombre, ha sido un vehículo esencial para transmitir y provocar emociones y estados de ánimo. Es así que siempre ha estado presente en todo tipo de sociedades y su cultivo ha evolucionado de acuerdo a los tiempos, así como también la forma de reconocer a quienes

la crean y la interpretan.

En los primeros tiempos, el reconocimiento artístico se basaba en la concesión de privilegios que importaban sólo honor y fama para quienes se dedicaban a estas labores, pero esta situación no les permitía vivir de su arte sino que, para ello, necesitaban vincularse a un protector o mecenas. Fueron

necesarios varios siglos de espera hasta que la Revolución Francesa trajo asociada la idea de la consagración de las normas protectoras de los derechos del autor, que fueron aplicándose paulatinamente a diversos tipos de obras, hasta que, este conjunto de normas alcanzó a las obras musicales y las prestaciones de quienes las interpretan o ejecutan. Desde entonces comenzaría una evolución que no se detendría jamás y que permitiría, tanto a los creadores como a los artistas intérpretes y ejecutantes de este tipo de expresiones del intelecto humano, ver más cercana la posibilidad de poder vivir de esta actividad vendiendo el fruto de su arte, ya sea a través de la celebración de contratos con empresas dedicadas a la difusión de obras musicales, la presentación de las prestaciones artísticas en vivo o la posterior aparición de la industria dedicada a la producción y distribución de las grabaciones de estas expresiones, finalmente también se desarrolló un sector disidente de este tipo de industrias y que ha buscado subsistir en forma independiente.

Los cambios descritos fueron garantizando cada vez más y mejores condiciones económicas, lo que produjo un interés mayor en la actividad musical, permitiendo la incorporación de nuevos elementos que incidieron directamente en este tipo de creaciones.

Así, por ejemplo, comenzaron a emplearse los efectos electrónicos destinados a intervenir las fases de composición y arreglo de las obras musicales, fenómeno que fue más perceptible durante la denominada “revolución de las flores”, época en que la música fue un reflejo de la búsqueda de un esquema de vida radicalmente diferente, basado en una serie de expresiones más bien sensoriales asociadas con la reconsideración de conceptos de alta trascendencia jurídica como la igualdad y la libertad de los seres humanos.

Rápidamente los autores, artistas intérpretes, ejecutantes y los productores de fonogramas intentaron trasladar este modo de vida transgresor y alucinante a la expresión musical. Así se comenzó a experimentar con el uso de efectos que se encargaban de distorsionar las voces de los cantantes o que

intentaban reproducir los sonidos de los más variados instrumentos concentrándolos en un teclado. Este cambio inicial tuvo como máximo exponente el uso de los denominados "sintetizadores" que permitían

intervenir, a través de la ejecución de un único instrumento, una inmensa gama de sonidos.

Los cambios descritos forzaron a los autores, artistas intérpretes, ejecutantes y productores de fonogramas, acostumbrados hasta entonces a los medios tradicionales de producción musical, a adaptarse a los nuevos medios ya que, de lo contrario, podrían verse expuestos a tener una participación marginal en el nuevo escenario o simplemente desaparecer.

Afortunadamente quedó en evidencia, una vez más, que la mayor parte de los principales protagonistas del mercado dedicado a la música sabrían aprovechar otro proceso revolucionario que despegaba en la segunda mitad del siglo XX. Las potencialidades que les ofrecían los nuevos medios tecnológicos no serían la excepción a esta regla y es así que hoy sus obras y prestaciones continúan siendo elementos esenciales para la supervivencia de esta parte de las industrias culturales.

Paralelamente, asociado a esta evolución, se produjo el crecimiento de una Industria paralela a la musical, la de los soportes de grabación y de equipos de reproducción de sonidos utilizados en el ámbito doméstico. Esto posibilitó que se masificara la reproducción y distribución informal de obras musicales, lo que provocó gran preocupación entre los autores, artistas intérpretes, ejecutantes y la industria fonográfica quienes vieron en este desarrollo una posibilidad de experimentar graves pérdidas a nivel patrimonial. Ello significó que este sector productivo debió dar una serie de duras batallas contra dicha actividad informal para, finalmente, sobrevivir y salir fortalecido.

Hoy, nuevamente los autores, artistas intérpretes, ejecutantes y la industria fonográfica se enfrentan a una nueva época de revolución, esta vez asociada con las tecnologías de la información. Esto implicará, para todos ellos, tener que enfrentar una serie de nuevos desafíos y en esa tarea contarán con un fiel aliado en el Derecho de Autor y los Derechos Conexos.

El fondo de nuestro análisis lo dedicaremos a revisar brevemente dos casos emblemáticos que han puesto en jaque, por una parte a la industria musical, y por otra a los usuarios de Internet. Estos son los archivos de sonido en formato MP3 y las comunidades de usuarios que los comparten, en particular nos referiremos al caso Napster.

PARTE 1

  1. El estado de la técnica.

Para apreciar de mejor manera el fenómeno que tratamos de abordar en este texto, es importante tener algunos conocimientos básicos de cómo se representan y son almacenados los sonidos a través de los distintos medios que nos ofrece la tecnología actual. Veremos a continuación su trascendencia en relación con las obras musicales y cómo gracias a estos avances se puede facilitar su transferencia a través de servicios ofrecidos actualmente en Internet.

a.- El almacenamiento digital de sonidos.

Las obras musicales se expresan en un entorno digital a través de cargas eléctricas, positivas o negativas, que actúan sobre una ínfima porción de un material magnético o semiconductor. Tal actividad eléctrica se traduce en la representación de dos dígitos, el 0 o el 1, en base a los cuales se desarrolla el sistema numérico llamado binario. Estos dígitos se conocen como BITS , los cuales, al agruparse en grupos de cuatro bits se denominan Nibble o cuarteto y cuando se juntan ocho bits se constituye un byte u octeto.

Los ordenadores almacenan los datos electromagnéticamente en soportes removibles tales como cintas magnéticas, disquetes, discos ópticos u otro medio similar o también pueden hacerlo a través del uso de

dispositivos fijos que van al interior del hardware y que se encargan del manejo de los distintos tipos de memoria disponibles ( de acceso aleatorio o RAM y de sólo lectura o ROM ).

Todos estos datos así almacenados no pueden percibirse directamente por el oído humano, ya que antes, deberá recurrirse al uso o intervención de algún dispositivo o máquina que permita interpretar y traducir dicha información a una emisión comprensible para nuestro órgano auditivo.

b.- Formato de almacenamiento de sonidos más utilizado antes del MP3.

Los discos compactos o CDs que algunos todavía compramos en tiendas dedicadas a la venta de fonogramas utilizan un formato de archivo de sonidos conocido por la sigla wav . Bajo esta forma de almacenamiento se guardan sonidos en forma de onda y cuando esto se hace con una resolución de 16 bits, puede producirse una sorprendente alta fidelidad, pero presenta paralelamente un gran inconveniente, este es, se ocupan enormes cantidades de almacenamiento llegando, por ejemplo a necesitar 10,6 MB por cada minuto de sonido grabado. Estas características, hacen que estos archivos sean calificados como "pesados" entre los usuarios, ya que, si se desea guardar una canción completa deberán destinarse entre 30 a 50 megabytes promedio de espacio disponible sólo para tales efectos.

c.- La aparición del MP3.

En el año 1987 el Moving Picture Experts Group generó un estándar que permitió reducir a través de un sistema de compresión de los datos, los tamaños de los archivos de sonido que antes recurrían al formato WAV. Ese estándar se denominó MPEG - Audio Layer III o formato MP3 y servía para comprimir los datos en una relación de 12:1. Desde entonces una canción completa, por ejemplo, que tuviera una duración aproximada de 3 minutos y que antes tendría que haber almacenado en aproximadamente 32 MB, gracias a esta nueva tecnología podría comprimirse convirtiéndola en un archivo de alrededor de 3MB sin que se presente una pérdida significativa en la calidad del sonido final.

Este progreso ha sido lo suficientemente significativo ya que incluso hoy en día pueden apreciarse sus ventajas, pues, si se considera el uso de un módem standard (56K) veríamos que un usuario de Internet para transmitir el archivo del ejemplo hoy demoraría sólo un par de minutos mientras que usando la tecnología del formato wav requeriría de alrededor de 2 horas de conexión.

d.- Efectos de la aparición del formato MP3 y sus ventajas.

El formato MP3 ofreció a los usuarios la posibilidad de lograr almacenar archivos de sonido de menor peso o tamaño, esto traía como consecuencia que tales datos ocuparían menores espacios de almacenamiento en los soportes físicos (removibles o fijos) y posibilitarían de mejor manera el manejo de sus contenidos. Con todo esto, las operaciones que anteriormente requerían ocupar mucha memoria RAM o que significaban largos tiempos de transmisión a través de las redes para la ejecución de unos pocos minutos de música, se aligeraban con la llegada de este nuevo medio de compresión de la información que vendría a revolucionar la forma en que los usuarios seguirían escuchando las obras musicales de su preferencia. Adicionalmente, la llegada del MP3 trajo consigo mayores facilidades para reproducir las obras musicales ya que atendidas sus cualidades, permitió que el traslado y la transmisión de los sonidos fuera más sencillo, provocando con...

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