Facturas: Facturas rectificativas / Quiebras

RESUMEN

Real Decreto 1496/2003 art 13 , Anexo

 
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Pregunta

He de hacer en una empresa una docena de facturas rectificativas como consecuencia de una declaración de quiebra. Los Artículos 80 de la LIVA y el 24 del Reglamento del. IVA tratan las facturas rectificativas, así como también el Real Decreto 1.496/2003, de 28-11.

Como ejemplo de estas facturas, se pretende el siguiente modelo:

FACTURA 1 R, RECTIFICATIVA, de la número ..... de 2001 (LAS HAY TAMBIEN DEL 2002), por haber sido declarado en quiebra el deudor el 17.10.2002, Auto 680/02 y subastados los bienes en 6.10-2004, procedimiento 194/2004, sin que resultara sobrante alguno para atender el importe de los honorarios facturados por los conceptos que se especifican en la factura que se rectifica.

Por contratación, a la firma del contrato: 10% honorarios 0 euros

16% IVA repercutido 0 euros

Total 0 euros

(Se comunicará al deudor y la copia se acompañará a la manifestación a la Agencia Tributaria).

Parece ser que se ha de registrar en hoja independiente del registro, al final del periodo, y se entiende también contabilizar.

Igualmente he visto otras interpretaciones, en el Boletín de Planificacion: hacerlo con signo negativo (???) y al mismo tiempo se rebajaría de la cuenta de clientes, Pérdidas y Ganancias (el crédito) y del mismo IVA. Me parece lo más práctico (?).

¿Es posible esta última solución o de que manera práctica y legal hay que hacerlo?

Respuesta

En nuestra opinión la normativa tributaria en ningún puede impedir, ni lo ha pretendido tanto con la normativa anterior como con la actual, que se aplique la pura lógica de la aritmética para anular, contablemente, aquello que es incorrecto. Por otra parte hemos de considerar que el Real Decreto en cuestión regula aspectos meramente tributarios, sin que en ningún caso pueda incidir o entorpecer, ni lo pretende, en la normativa mercantil-contable recogida en los artículos 25 y siguientes del Código de Comercio, que disponen, entre otras cuestiones, que deben corregirse y salvarse los posibles errores padecidos u omisiones constatadas tan pronto como se adviertan, sin que la normativa contable establezca la tipología específica que han de reunir tanto los documentos justificativos de obligada conservación, regulados en el artículo 30 del referido Código, como las anotaciones contables para su subsanación y que, en ambos casos, deberán ajustarse a las prácticas mercantiles habituales así como a las necesidades de la propia empresa.

Por tanto, por lo que se refiere a los registros...

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