Crónica del XVI encuentro de telecomunicaciones: «La era de la banda ancha»

Autor:José María Echevarría Barbero
Cargo:Secretario Técnico y Redactor de Noticias de REDETI
Páginas:155-184
 
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PRESENTACIÓN

Ante la importancia que a lo largo de los últimos años ha tomado este encuentro celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP) entre los días 2 al 5 de septiembre de 2002 -que tradicionalmente marca el comienzo del ejercicio en el sector de las telecomunicaciones-, y dada la coincidencia temporal de la salida de este número con la materialización de las medidas anunciadas por el Ejecutivo en este foro (que verán la luz en la Ley de Acompañamiento), los responsables de esta revista han creído conveniente acercar a sus lectores el contenido de las algunas de las principales ponencias que a lo largo de este encuentro fueron impartidas. De antemano pedimos disculpas a los ponentes cuyas intervenciones no aparecen referenciadas en este número, no obstante, el límite de paginado al que debemos restringir nuestros números hacen del todo imposible sintetizar la totalidad de interesantes ponencias que a lo largo de las sesiones pudimos disfrutar los asistentes.

RESUMEN DE ALGUNAS DE LAS PRINCIPALES PONENCIAS IMPARTIDAS A LO LARGO DEL ENCUENTRO

La jornada inaugural del Encuentro contó con la presencia del recién nombrado Ministro de Ciencia y Tecnología D. JOSEP PIQUÉ. Previa a la esperada intervención del Ministro tomó la palabra el Presidente de ANIEL, JESÚS BANEGAS, quien, en su breve intervención inicial antes de dar paso a Piqué, puso de relieve los siguientes puntos a destacar:

- Reafirmó la existencia de una crisis en términos de la oferta en contraposición con un aparente crecimiento de la demanda de servicios de comunicaciones en el sector.

- Señaló como causas principales que han motivado la señalada crisis, y que afecta especialmente al sector industrial (fabricantes) -según apuntó-, el exceso de intervención pública habido, así como la regulación establecida.

- Auguró la salida de esta crisis y una solución para el sector, matizando que ésta debería pasar por la necesidad de incentivar las inversiones, tanto públicas como privadas, en redes, tecnologías y equipamientos, así como, la necesidad de que los poderes públicos dejen de intervenir en la política de precios del sector y normalicen la presión fiscal que afecta al mismo.

Seguidamente, Jesús Banegas concedió la palabra al Ministro JOSEP PIQUÉ para que inaugurara formalmente el encuentro.

JOSEP PIQUÉ (Ministro de Ciencia y Tecnología)

El Ministro, tras los pertinentes agradecimientos, abrió su intervención poniendo de manifiesto la importancia del sector para el país y su preocupación por las implicaciones que ésta desprende a todos los niveles: «si al sector le va bien al país le va bien y si al sector le va mal al país le va mal». Hecha esta manifestación, Piqué puso de relieve la necesidad de que, en estos momentos, exista una complicidad entre todos los agentes del sector, manifestando, asimismo, su voluntad y compromiso de llevar a cabo durante su mandato un diálogo permanente y fluido con distintos agentes en beneficio del sector y, por ende, del resto del país. Según indicó, nos encontramos a las puertas de una nueva era, la era de la banda ancha, en la medida en que «la banda ancha es el soporte de eso que llamamos la Sociedad de la Información, cuyo máximo exponente es Internet». Rapidez, calidad y accesibilidad fueron los adjetivos utilizados por el Ministro para definir las características principales de la banda ancha. Así las cosas, el Ministro focalizó su intervención postulando una serie de medidas tendentes al desarrollo de la banda ancha en nuestro país. Entre ellas, y desde el marco de la Administración, Josép Piqué se decantó por perseverar en la política económica llevada a cabo desde el ejecutivo en los últimos tiempos. Según, apuntó, ésta habría dado «buenos resultados» hasta el momento: España crece a pesar de la desaceleración de la economía mundial y ello es consecuencia de la consolidación presupuestaria, la política de privatizaciones llevada a efecto, las liberalizaciones y las reformas laborales emprendidas. Por cuanto a la situación que está viviendo en estos momentos el sector, la Ministro reconoció que era una situación complicada y crítica. Puso de manifiesto la «exageradísima euforia» vivida en los últimos años (poniendo como ejemplo que TERRA llegó a valer más en bolsa que REPSOL) y la necesidad imperiosa de, hoy por hoy, plantearse las cosas en términos razonables y de lograr el equilibrio entre la nueva y la vieja economía. Estaríamos viviendo una época de adecuación de las expectativas como consecuencia de la sobrevaloración bursátil generada durante la etapa de la «burbuja», según puso de manifiesto. Tampoco obvió mencionar como causa de la situación actual de crisis la política regulatoria llevada a efecto. Sin embargó, recordó que el marco regulatorio había sido consensuado con los distintos agentes. A modo de ejemplo citó la, hoy puesta de relieve, precipitada introducción de la tecnología UMTS acordada. Según manifestó, la decisión tomada en su día resulta, hoy por hoy, errónea, no obstante recordó que, por entonces, todos lo agentes del sector creyeron que era la mejor opción y que daría buenos resultados. Reconoció la equivocación decantándose porque la regulación debe de adaptarse a situaciones cambiantes. Pese a ello, también matizó que el error podría haber sido aun mayor si, tal y como se postulaba desde el partido socialista, se hubiera aceptado el sistema de subastas en detrimento del sistema de concursos empleado para el otorgamiento de las licencias UMTS. Reconoció a los asistentes que se habían producido errores regulatorios importantes, pero, en su descargo, también recordó que la responsabilidad derivada de los mismos era una «responsabilidad compartida» entre las distintas empresas y la Administración.

Seguidamente, el Ministro puso de manifiesto lo que, desde su punto de vista, más debe preocupar a los agentes del sector. Tres fueron los segmentos del mercado en los que concentró su atención: telefonía fija, telefonía móvil y los fabricantes. Antes de desarrollar estos puntos, el Ministro tuvo algunas palabras específicamente dirigidas a Telefónica. Entre otras manifestaciones Piqué reconoció que Telefónica era una «empresa importante y necesaria» y que «había hecho bien las cosas» concluyendo este inciso en su intervención dejando sentado que «sí a Telefónica le va bien al resto del sector le irá bien y que sí a Telefónica le va mal lo cierto es que al sector le ira mal». Hecha esta mención, el Ministro pasó a desarrollar los antedichos puntos preocupantes:

  1. En relación con la telefonía fija. El Ministro reconoció que se ha producido un estancamiento de la demanda en este segmento del mercado y que ello le preocupa grandemente. Mantuvo, asimismo, que la política de reducción de precios llevada a efecto en los últimos seis años (con reducciones cercanas al 50 % en términos reales) ha desembocado en una reducción importante de los márgenes y que dicha situación no ha contribuido, en medida alguna, a reducir cuota de mercado a Telefónica. Pese a ello, el Ministro reconoció que no está obsesionado con el parámetro de las cuotas de mercado sino con el aumento de la capacidad de inversión de los operadores, tanto del lado de las redes e infraestructuras como del lado de las políticas de comercialización. A este respecto el Ministro anunció una serie de medidas regulatorias que verán la luz en los próximos meses (incluida la próxima Ley de Acompañamiento) e hizo pública su firme voluntad de acometer un nuevo marco regulatorio durante su mandato. Reconoció que las medidas que serán tomadas en los próximos meses no son sino respuestas inmediatas y necesarias para hacer frente a unas necesidades apremiantes del sector, pero que no deben ser consideradas como el modelo del nuevo marco regulatorio anunciado. Las medidas, según anunció, irán destinadas a cubrir una doble finalidad: de una parte aumentar la oferta y, de otra parte, incentivar la demanda, lo que, según sus propias palabras, no es sino aumentar la competencia. En relación con esto último, el Ministro reconoció que su «prioridad no es que haya muchos operadores en el mercado sino que estén los mejores y los más capacitados», esto es, «los que creen valor añadido». En este sentido puso sobre la mesa la voluntad del ejecutivo de apoyar y favorecer las posibles operaciones de concentración que pudieran originarse (en clara alusión a la posible concentración de los negocios de telefonía fija de AUNA y ONO), siempre que éstas no resulten contrarías a las normas de la competencia existentes. Asimismo, también tuvo algunas palabras para los denominados «revendedores» («resellers»), postulándose claramente por la necesidad de acometer inversiones en redes, infraestructuras y en comercialización y dejando constancia de que los meros revendedores que no generen valor añadido no interesan para el sector.

    Según manifestó el Ministro, las medidas anunciadas tendentes a incrementar la oferta estarían dirigidas a promover el ahorro de costes, fomentar la creación de nuevas líneas de negocio, revisar el sistema de «price cap» en aras de lograr una mayor flexibilidad, avanzar en la consecución del denominado «bucle virtual» (facturación única por parte del nuevo entrante), fomentar el despliegue de redes e infraestructuras mediante incentivos fiscales y facilitar el despliegue de las mismas (en clara alusión a las trabas municipales encontradas por en el despliegue de las redes móviles e inalámbricas por parte de los operadores). El Ministro llegó a mencionar que lo que lo que se pretende es conseguir «una competencia de la buena», haciendo clara alusión a la postura del Gobierno de favorecer la competencia y apoyar a los operadores comprometidos a la inversión en redes frente a...

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