Esta elevadora es una ruina

Autor:Planificación Jurídica
RESUMEN

A comienzos del año 2004 compramos una plataforma elevadora eléctrica tipo HA121P a la empresa "X", desde el comienzo siempre nos ha dado problemas pero desde mayo de 2006 los problemas han sido continuos con un coste muy importante para nuestra empresa, resumiendo: 4. Mayo 2006- avería del variador. 5. Septiembre 2006- avería motor. 6. Diciembre 2006- avería variador. En el caso del variador.... (ver resumen completo)

 
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La Ley 23/2003, de 10 de julio, de garantías en la venta de bienes de consumo considera como consumidores a los definidos como tales en la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Esta última norma citada define como consumidores a: "las personas físicas o jurídicas que adquieren, utilizan o disfrutan como destinatarios finales, bienes muebles o inmuebles, productos, servicios, actividades o funciones, cualquiera que sea la naturaleza pública o privada, individual o colectiva de quienes los producen, facilitan, suministran o expiden.

No tendrán la consideración de consumidores o usuarios quienes sin constituirse en destinatarios finales, adquieran, almacenen, utilicen o consuman bienes o servicios, con el fin de integrarlos en procesos de producción, transformación, comercialización o prestación a terceros."

En el caso que Ustedes nos plantean en esta consulta se trata de la adquisición de un bien con la finalidad de cederlo en arrendamiento. Por ello entendemos que no entran dentro del concepto de consumidor que marca la Ley 26/1984, de 19 de julio y, por lo tanto, no pueden aplicarse las garantías establecidas en la citada Ley 23/2003, de 10 julio, de garantías en la venta de bienes de consumo.

Por otra parte, la Ley 22/1994, de 6 de julio, de responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos, dice en su Artículo 10 que: "1. El régimen de responsabilidad civil previsto en esta Ley comprende los supuestos de muerte y las lesiones corporales, así como los daños causados en cosas distintas del propio producto defectuoso, siempre que la cosa dañada se halle objetivamente destinada al uso o consumo privados y en tal concepto haya sido utilizada principalmente por el perjudicado. En este último caso se deducirá una franquicia de 65.000 pesetas. Los demás daños y perjuicios, incluidos los daños morales, podrán ser resarcidos conforme a la legislación civil general."

Así pues, esta norma regula la responsabilidad del fabricante o importador de un producto por los daños que dicho producto pueda ocasionar a terceras personas. En cambio, los posibles daños y perjuicios que pueda sufrir una de las partes del contrato de compraventa se rige por la normativa civil general.

Conforme a esta normativa la jurisprudencia distingue dos casos distintos:

  • Caso en el que la cosa vendida (en este caso la máquina) adolece de vicios o defectos, en cuyo caso el comprador puede accionar contra el...
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