Elías Díaz, El derecho y el poder. Realismo crítico y filosofía del derecho

Autor:Luis M. Lloredo Alix
Cargo:Universidad Carlos III de Madrid
Páginas:269-278
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 269

Hace ya bastantes años que Elías Díaz publicó un libro titulado Los viejos maestros. La reconstrucción de la razón1, en el que se trazaba la semblanza de varios intelectuales españoles que habían sido largo tiempo postergados por sus ideas y por su posicionamiento político, como consecuencia del atenazador contexto del franquismo y de su vergonzante trasunto ideológico, el nacionalcatolicismo. Hoy, el propio Elías Díaz podría ser considerado un viejo maestro más y, de hecho, ya ha sido reconocido, homenajeado y comentado como tal en diversas publicaciones que se han realizado sobre su obra y pensamiento2. Un viejo maestro, sin embargo, que no ha abandonado la labor de rendir tributo a sus referentes teóricos y personales, sino que sigue dedicando buena parte de su quehacer intelectual a estudiar y reivindicar las aportaciones de numerosas figuras del pensamiento español. Lo hizo en su penúltimo libro, De la Institución a la Constitución, en donde dio cuenta de personalidades como Francisco Giner de los Ríos, José Luis López Aranguren,

Page 270

Joaquín Ruiz Giménez o Enrique Tierno Galván, y lo vuelve a hacer ahora, en esta obra publicada por la editorial Dykinson.

Se trata, en efecto, de un libro de doble faz, en el que Elías Díaz pasa revista de algunas de las ideas filosófico-jurídicas que ha mantenido y desarrollado a lo largo de su trayectoria intelectual -con un especial hincapié en las cuestiones relativas a la conexión entre derecho y poder y a lo que él lleva ya tiempo denominando "realismo crítico"-, pero cuya segunda parte está dedicada a analizar las ideas y aportaciones de algunas figuras de especial relevancia en el mundo de las ideas políticas y jurídicas de los últimos años. Si en otras obras su objeto de atención fueron políticos, filósofos o juristas de un pasado ya más o menos lejano -los krausistas, Unamuno, Besteiro, Ortega- las semblanzas que se aglutinan en este volumen son las de algunos de sus compañeros de vida más cercanos, que tuvieron un papel destacado en la historia política o intelectual española de las últimas décadas y que han fallecido recientemente: Francisco Tomás y Valiente, Roberto Mesa, Luis García San Miguel y Gregorio Peces-Barba.

El libro arranca con un capítulo introductorio en el que se intentan justificar, de nuevo, las razones que avalan la importancia de la filosofía jurídicopolítica en general, y los senderos y modos por donde discurre su pensamiento jurídico en particular. "Razones e historias", dice el título de la sección; y es que, de acuerdo con Elías Díaz, no sólo mediante la razón abstracta se puede entender la existencia y la necesidad de la filosofía del derecho, sino que también la historia debe venir en nuestro auxilio. Es ésta una constante de su pensamiento y de este libro en especial, que se mueve en un delicado equilibrio entre la atención a problemas conceptuales y la incardinación histórica de éstos en los debates del pasado y en los autores que, de uno u otro modo, contribuyeron a delinear la problemática filosófica del presente. Con ello, se sitúa dentro de una orientación teórica más o menos historicista -con mesura- que no siempre ha sido bien recibida por determinados sectores y que, desde algunas perspectivas excesivamente conceptuales, incluso ha llegado a tacharse como espuria. De ahí se deriva que Elías Díaz defina su realismo crítico en contraste con "no pocas de las tendencias actuales de contumaz y empobrecedora reducción de aquélla, de la filosofía del derecho, a casi exclusivamente, mera dogmática o, como mucho, a neoformalista teoría (general) del derecho" (p. 26). Y de ahí se deriva también que, frente a la mayoría de los iusfilósofos contemporáneos, Elías Díaz discuta de los asuntos del normativismo, el constitucionalismo, la relación entre derecho y moral o

Page 271

la conexión entre derecho y poder desde una plataforma diacrónica, haciendo referencia a los condicionantes que, dentro de la historia española, favorecieron un determinado posicionamiento filosófico acerca del derecho. Sólo después de dicha contextualización, se lanza el autor a abordar los asuntos en cuestión desde una perspectiva teórica: "para dar pleno sentido a estas posibles aportaciones y orientaciones de carácter más sistemático situadas en su contexto temporal me parece, pues, imprescindible esa reivindicación, desde luego que no acrítica, del estudio y conocimiento de la historia general y, dentro de ella, de la historia de la filosofía" (p. 35). En definitiva, creo que Elías Díaz estaría de acuerdo en suscribir -aun con sus siempre típicos matices- la frase que en su día escribió Josef Kohler, para quien "toda filosofía del derecho que no se apoye en la historia del derecho es una ciencia que no tiene de tal más que el nombre"3.

En el siguiente capítulo de la obra se pone perfectamente de manifiesto lo anterior, ya que en él se abordan los temas del normativismo y el realismo crítico, pero incardinando la reflexión en los avatares propios de la historia española. Partiendo del iusnaturalismo oficial cultivado en nuestro país durante el periodo del nacionalcatolicismo franquista, Elías Díaz va dibujando el trayecto que, poco a poco, condujo en España a la asunción de las posturas normativistas de Kelsen y que, frente a los dogmas teológicos del pasado, supuso una auténtica bocanada de aire fresco. Eso sí, se trata de un normativismo que, pese a sus indudables aciertos, merece ser corregido en aras de una mirada más atenta a los problemas de ética, política y teoría de la justicia. En efecto, Elías Díaz no se conforma con una mera sociologización de las tesis normativistas, tal y como propusieron algunas de las miradas antiformalistas de la primera mitad del siglo XX, sino que reivindica una aproximación ética al fenómeno jurídico, en la que, junto a las categorías de la validez y la eficacia, se plantee también la...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA