Ejemplos de buenas prácticas en la incorporación a la empresa de personas discapacidad

Autor:Ricardo Moreno Rodríguez
Páginas:47-50
 
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Parecerá feo afirmar que el grupo de empresas en el que trabajo es un ejemplo del asunto que nos convoca este libro, pero no puedo negar que la ONCE y su Fundación, y todo el conglomerado de empresas que lo componen, creo que son un interesante paradigma de inclusión sociolaboral, particular y específicamente, como pueden imaginarse, de profesionales que son personas con discapacidad pero con muy altas capacidades.

Ciertamente, a ello está obligada la ONCE. Pero no menos cierto es que también ayudan distintas normativas que en estos años proporcionan a las empresas. Bien sea en el ámbito fiscal, por la existencia de cuotas o por otros medios, que en adelante llamaré con carácter general ventajas, aunque no es concepto del todo justo para el propio colectivo de personas con discapacidad.

Las personas con discapacidad, lo he dicho públicamente ya en alguna ocasión anterior, no desean que se perpetúen estas ventajas para ingresar en el mercado laboral.

En este como en otros ámbitos relacionados con colectivos sociales tradicionalmente marginados, excluidos u olvidados social e históricamente, estoy seguro de la necesidad de propiciar, mediante leyes, no sólo medidas que acaben con estados injustos y no deseados, también de todo aquello que normativamente ayude a cambiar mentalidades y quebrar prejuicios, que creo que es lo más importante. Al menos es la base que impide aquellas situaciones de desigualdad social no deseadas.

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Dicho esto, una vez que los avances contra la exclusión, sean del tipo que sean, dejen de ser eso, avances, y queden consolidados como lo natural y lo normal, será cuando deban diluirse también las cuotas, los porcentajes, los beneficios fiscales y ese conjunto de ventajas para contratar a personas con discapacidad.

Porque esa será la mayor y mejor prueba de la normalidad a la que aspiran y reivindican a diario las personas con discapacidad. Una normalidad que halla en la igualdad su contrapeso. La igualdad que a diario se reclama y que en la práctica supone demostrar, precisamente, en igualdad de condiciones y para un puesto de trabajo adecuado a esas circunstancias, que una persona con discapacidad es igual a una persona sin ella y que la decisión de su contratación deberá estar en función de las capacidades que para el puesto comparten ambas personas.

Se trataría que en un futuro no muy lejano el contratador no encargue a su gerente o responsable de recursos humanos un informe sobre las ventajas o...

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