¿ Qué futuro para los ejecutivos Intermedios ?Las tecnologías de la información y los trabajos de cuello blanco

Autor:Dimitris Kyriakou
RESUMEN

ASUNTO: Las tecnologías de la información conllevan una reestructuración del trabajo. Los empleos que involucran tareas y destrezas de fácil aprendizaje por otros trabajadores o máquinas se verán especialmente afectados: esto incluye aquellas tareas de cuello blanco que hasta ahora han estado al abrigo del progreso tecnológico. RELEVANCIA: A la luz de las tendencias proyectadas, los programas de formación y recapacitación (y las políticas del empleo en general) pueden tener que actualizar su modelo de operación a fin de fortalecer la reserva de destrezas y allanar el camino a un entorno laboral reestructurado.

 
CONTENIDO

Los trabajadores de cuello blanco y la reestructuración

La mejora de la suerte de los trabajadores manuales después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la década de los '70, fue seguida por un período de unos 20 años durante el cual la diferencia de sueldos entre los trabajadores de cuello blanco y los trabajadores manuales se ha ensanchado en EE.UU. En Europa, donde no se permitió que hubiera tanta fluctuación de precios/sueldos, el ajuste se produjo en términos de cantidades (o sea, en la cantidad de empleos). En el pasado las recesiones afectaron más duramente a los trabajadores manuales, mientras que el trabajo de cuello blanco quedó relativamente inalterado.

El énfasis del estudio del impacto sobre el empleo debería pasar de la enseñanza formal al tipo de tarea realizada

Los desarrollos tecnológicos emergentes asociados con la tecnología de la información (IT) puede que hagan más vulnerables a los trabajadores 'adiestrados' y de 'cuello blanco' que a los trabajadores manuales. El mensaje que hay que resaltar tiene que ver con la reformulación de la dicotomía de la mano de obra especializada-no especializada. Desde hace mucho tiempo la ciencia y la tecnología se ven como una amenaza sobre todo a la mano de obra no cualificada, un término que se suele utilizar para denotar la mano de obra caracterizada por una educación formal más bien modesta. Sostenemos que esta categorización es errónea, si bien todavía sigue siendo muy popular (véase el exelente y autoritativo informe del CEPR de abril de 1995, en todo otro respecto una exposición excelente, titulado Unemployment: Choices for Europe, así como el informe OECD Jobs de 1994).

La dicotomía crítica reside no entre las tareas especializadas y no especializadas, sino más bien entre las actividades repetitivas, susceptibles de reproducción por ordenador y las tareas 'irreducibles', netamente creativas. En otras palabras, la mayor ventaja del trabajador reside en sus conocimientos y sus destrezas implícitos, no los explícitos (una lección corroborada por la investigación con la inteligencia artificial de los sistemas expertos). Una importante causa de la obsolescencia de las destrezas durante los últimos años es la IT, que amenaza no sólo al trabajador manual sino también, y quizas más, a los empleados 'cultos' de cuello blanco. Enbase a lo cual, el trabajo de muchos mandos intermedios está en peligro a causa de su carácter a menudo repetitivo. No obstante, el trabajo de los estrategistas no está amenazado (lo cual no resulta una sorpresa), ni tampoco el del jardinero (lo que tal vez sílo sea). La artesanía no es reducible por ordenador. Los ordenadores son ideales para reproducir los pasos lógicos, fáciles de programar que no precisan intrincadas habilidades motoras o destrezas. Es un hecho poco conocido que tenemos casi tanta dificultad en enseñar a un ordenador a adaptarse a situaciones no programadas de antemano como tenemos en enseñarlo a andar como un ser humano. Las tareas que precisan un alto grado de destrezas motoras y/o imaginación son mucho más seguras que las tareas repetitivas propias del trabajo de cuello blanco.

La vulnerabilidad de un trabajo depende de lo fácil que se pueda aprender por otros trabajadores o por máquinas.

Expresado de otra forma, la artesanía irreducible y no informatizable - incluso las tareas propias del trabajo manual (p.ej. la jardinería) - puede quedar a salvo de los efectos de la IT, mientras que los trabajadores de cuello blanco que realizan tareas informatizables (p.ej. los contables, los cajeros de banco) pueden verse afectados, al menos indirectamente. Cabe señalar que tampoco los trabajos artesanales que involucran poca creatividad quedan inmunes (p.ej. la panadería, el corte de madera). Como han señalado los pioneros de la inteligencia artificial, a los ordenadores les resulta más fácil resolver problemas matemáticos complejos que realizar funciones 'elementales' como el ensamblaje de juguetes, etc. La problemática es que si bien los menos formados puede que no sean las víctimas principales de los adelantos tecnológicos, sí serán los que tendrán más dificultad de reincorporación al trabajo si pierden su empleo.

En general, la tecnología conduce a una redistribución de los ingresos. La innovación que reduce el coste unitario de la producción puede dejar obsoletas a las destrezas, y precisará un conjunto diferente de aptitudes. Si bien el cambio global ejerce un efecto beneficioso sobre la sociedad en general (aparte de la cuestión crucial de la distribución) al aumentar las oportunidades de crear riqueza, si los trabajadores manuales no pueden aprender fácilmente nuevos oficios, la nueva tecnología remunerará más a un tipo de trabajador y menos a otro (para quien esto puede ser un paso previo al desempleo). Por ejemplo, en la 'sociedad de la información multimedia' (MIS), el teletrabajo puede reducir puestos en el sector del transporte y abrir oportunidades en el sector de la instalación de equipos y la reparación. Si a principios del siglo XX la destreza demandada era la reparación de coches, a principios del siglo XXI bien podría ser la reparación y mantenimiento de los dispositivos de información/comunicación y los aparatos domésticos 'inteligentes'. El personal administrativo de cuello blanco (no necesariamente altamente cualificado, pero a menudo tratado como tal a causa de sus dotes académicas formales, p.ej. un diploma de estudios superiores) puede que se vea marginado mientras que prosperen aquellas personas dedicadas a la reparación y el mantenimiento artesanales.

A la larga la tecnología generará más trabajos de los que destruye (como señalan los estudios de la OCDE y el CEPR mencionados anteriormente, y como demuestra también la historia del crecimiento tecnológico y económico de los últimos 200 años). No obstante, a corto plazo no todo telefonista podrá trabajar como reparador de ordenadores. El período de transición y ajuste estará repleto de fracasos. Se hará menos traumático si:

a) hay un rápido resurgimiento de actividad, estimulando la demanda y agilizando la creación de empleos en todos los sectores

b) se flexibilizan los mercados de la mano de obra, y más importante aun los mercados de productos

c) se mejora el acceso a la educación y la formación/recapacitación y éstas se ajustan más estrechamente a las necesidades. Europa tiene que basar sus estrategias en la innovación y la calidad, desarrollar la competencia total y realzar su capacidad de ajuste a través del compromiso de promover al aprendizaje a todas las edades.

d) una parte del beneficio obtenido de los progresos técnicos y la creación de riqueza irá destinada a las víctimas que caigan en el camino como consecuencia de este gran trastorno en la evolución del capitalismo, para amortiguar los efectos del período de transición.

La educación: clave del éxito

La educación es sin duda la clave de una transición suave, para acceder a y explotar las nuevas oportunidades de empleo. Una cuestión más polémica es el tipo de educación más adecuado para los cambios que conlleva la MIS. Los programas corrientes de aprendizaje, encaminados a formar a las personas o a enseñarles nuevos oficios, pueden hacer que sean más vulnerables donde se trate de tareas repetitivas mecanizables. Los oficios propios del trabajo manual que incorporen cierto elemento creativo pueden resultar menos mecanizables y por lo tanto menos susceptibles a la automatización y a los avances de la MIS. Por otra parte, la predicción de las destrezas que sí encontrarán demanda futura no es precisamente uno de los fuertes de las burocracias ministeriales encargadas de los programas de recapacitación. De hecho, un estudio realizado por el Departamento de Empleo de EE.UU. en 1993 encontró que menos del 20% de los recipientes de los programas federales de recapacitación encontraron empleos que pagaban al menos el 80% de su antiguo salario: esto no quiere decir que tales programas no sean útiles - piense en cómo quedarían las cifras sin ellos (M.Rogers, 1995).

Dado que éste es un análisis hipotético de las futuras tendencias, no se dispone de datos que apoyen o que nieguen decisivamente su validez. Se percibe, sin embargo, una tendencia incipiente de 'eliminación de capas' en las operaciones de reestructuración y 'rediseño', tanto recientes como actuales, en las grandes empresas. Esta eliminación de capas pretende aumentar la eficiencia reduciendo el número de capas intermedias en la jerarquía de la empresa, siendo los más directamente afectados los mandos intermedios de cuello blanco. Por lo tanto, ha pasado ya de las profesiones de cuello blanco de baja categoría más vulnerables (p.ej. los cajeros de banco) para hacerse sentir en las posiciones de cuello blanco intermedias e incluso superiores, hasta ahora intocables, asociadas con una educación y unos ingresos etc. más elevados. Según informes de AT&T, coloso de las telecomunicaciones en EE.UU., su plantilla se reducirá en una octava parte durante los tres próximos años como parte de un ejercicio de reestructuración. Un reportaje de ABC News del 16 de enero de 1996 informa que la mayoría de estos despidos incidirán en los trabajos de cuello blanco, muchos de ellos entre los mandos intermedios. Otro testimonio es la cada vez más precaria situación de funciones tales como los cajeros de banco y los telefonistas etc. mencionados anteriormente. Aun cuando la IT no sea la causante directa de esta tendencia hacia la nivelación de jerarquías, sí desempeña un importante papel catalizador y habilitador en el proceso de eliminación de capas.

Evidencia de esta tendencia ha empezado a aparecer para los empleados de cuello blanco de categoría inferior

Más evidencia de la tendencia incipiente identificada en este artículo proviene de un informe reciente sobre el futuro del mercado de trabajo de la OCDE (Noviembre de 1995). Se nota en él que las economías de la OCDE se encuentran "en medio de unos cambios tecnológicos y organizativos dramáticos" (p.1) y que el nuevo enfoque empresarial entraña "reducciones significativas del número de capas gerenciales y la enajenación de actividades mediante la contratación externa de tareas concretas .." (p.1). Es más, "se prevé que las empresas pongan aun más énfasis en el futuro en nuevas maneras flexibles de dar empleo a los trabajadores intelectuales" (p.1); "el trabajo en el futuro exigirá talentos más adaptables y una mayor capacidad de aprendizaje continuo" (p.2). Por último se afirma que la IT puede "socavar ... el diseño técnico, la composición tipográfica e incluso la enseñanza" (p.2), los cuales no son precisamente trabajos manuales típicos.

.. y también en la 'eliminación de capas' de la gerencia intermedia experimentada en las grandes empresas

Los trabajos de cuello blanco de categoría inferior e intermedia han sufrido en los últimos años, debido en buena medida a que muchas de estas destrezas han resultado mecanizables o excedentes. El secreto de evitar la exposición a tales desgracias es realzar el valor del trabajo de una manera creativa y no reproducible. Esto presumiblemente viene siendo el caso a medida que nos acercamos a las categorías superiores del trabajo de cuello blanco, donde predominan el pensamiento estratégico y las actividades creativas e intelectualmente impulsadas. Es la mente humana la que inspira los adelantos o una solución creativa a un problema espinoso, y no los ordenadores portátiles o los módems inalámbricos - estos últimos no han hecho más que extender la jornada laborable al permitir que el trabajador esté accesible casi todo el tiempo. Al elogiar la creatividad no deberíamos olvidar que los empleos del sector público sufrirán las consecuencias por los recortes a pesar de su componente creativo (p.ej. el recorte de fondos destinados a I+T y a las actividades culturales). Nótese, sin embargo, que no se trata de una amenaza general al empleo sino más bien de los efectos particulares de la IT sobre el empleo (en un panorama más amplio, no pueden pasarse por alto los efectos del ciclo empresarial en industrias tales como la construcción, y la competencia por parte de otros agentes no puede ser ignorada).

La educación y la formación son imprescindibles pero necesitan enfocarse en la adaptabilidad y la 'disposición a aprender' más bien que en la especialización en tareas concretas

Mientras que la inteligencia artificial no resuelva el enigma de la creatividad (y estamos muy lejos de tales soluciones), la mejor protección contra la obsolescencia de las destrezas originada por la tecnología es la creatividad y la flexibilidad. Y la mejor forma de fomentar tal creatividad y flexibilidad es garantizar una educación primaria y secundaria fuerte. Los trabajadores deben tener un nivel de cultura en lectura, escritura y matemática que haga posible su formación y recapacitación sobre la marcha y que les permita aprender nuevos oficios incluso a una edad más avanzada. Lo que necesitan la mayoría de las empresas no es el trabajador de cuello blanco especializado de rango inferior o intermedio, sino más bien personas inteligentes, creativas y cultas que tengan la aptitud para aprender una variedad de tareas exigentes. La flexibilidad y la adaptabilidad (que no necesariamente guardan proporción con el número de años en el colegio o la cantidad de diplomas poseídos) serán la clave: la buena noticia es que éstos son atributos que pueden inculcarse a través de la formación. Implican no sólo la flexibilidad dentro de una tarea (p.ej. el poder programar en muchos lenguajes), sino la flexibilidad en el aprendizaje de tareas nuevas, asociadas o no asociadas con las actuales.

En resumen, promover valor añadido en una manera que sea difícil de imitar (por una máquina o por una persona) es la clave de la preservación del empleo y la cosecha de beneficios atractivos. Este artículo ha estado enfocado específicamente a las tecnologías de la información; lo cual no quiere decir que no se pueda perder el trabajo frente a otros tarabajadores competidores, nacionales o internacionales. El secreto en todos los casos sigue siendo crear valor añadido de manera no replicable y sustituible por el proceso de la 'ingeniería inversa', un principio que se aplica cada vez más a las tareas tanto del trabajador de cuello blanco como del trabajador manual.

Frases clave: desempleo, destrezas, trabajo manual, trabajo de cuello blanco, formación, educación, creatividad, tecnologías de la información, informatizable

Referencias:

· CEPR Report UK, 1995, Unemployment: Choices for Europe.

· OCDE París, 1994, OECD Jobs Study.

· OCDE Programa Internacional de Futuros París, Nov. 1995, The Future of Work: Towards Jobless Employment?

· Información aportada por M.Rogers, IPTS

· Conferencia sobre la Tecnología y el Empleo, organizada por la presidencia española de la UE, El Escorial, España, 6-8 de Diciembre de 1995

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